miércoles, 6 de marzo de 2019

Injerto de Corteza o de Corona


Este tipo de injerto es muy útil para los árboles viejos, corpulentos y de corteza gorda, así como fácil de efectuar y con un porcentaje elevado de prendimiento. 
 
Se utiliza, entre otros posibles fines, para cambiar la variedad en olivo, cítricos, almendro, etc. 
Injerto de Hendidura
Doble (PUA)
Injerto de Hendidura
Simple (PUA)
Injerto inglés o de
 Lengüeta (PUA)
Injerto de tocón 
de rama (PUA)
Injerto lateral 
Subcortical (PUA)
Injerto de Cuña en
Coníferas (PUA) 
Injerto de Corteza
o de Corona (PUA) 
Injerto de
Aproximación
Injerto de Puente Injerto en Escudete
o Yema en T (YEMA) 
Injerto de Parche
o de Chapa (YEMA) 
Injerto de Chip
o de Astilla (YEMA) 

Ya hemos hablado del CAMBIUM, pero veamos, un poco más a fondo, que es y como actúa en los árboles. 
 

La única parte que crece en cualquier árbol es la llamada “cambium”, que es una finísima capa blanca, tierna y muy jugosa que se encuentra entre la corteza y la madera, formada por células-madre pluripotenciales. Este cambium tiene a su vez dos capas: una interna que crece hacia dentro y forma la madera y otra externa que crece hacia fuera y forma la corteza. Así pues al despegar la corteza del patrón, dejamos a la vista las dos capas de cambium.   
 
Estas dos capas enseguida intentarán reparar la herida. La capa interna llamada xilema crecerá hacia fuera y al hacerlo se encontrará con el corte grande de la púa cuyo cambium también crecerá hacia dentro en un desesperado intento de encontrar una fuente de savia que le permita sobrevivir. Las células cambiales del patrón y la púa se encontrarán, se fusionarán forzadas por la atadura que mantiene los dos tejidos en íntimo contacto y se producirá la unión que permitirá suministrar agua y nutrientes a la púa. 
  
De esta manera el corte grande de la púa entra en contacto con el xilema del cambium del patrón, es decir, con las células del cambium que se transforma hacia dentro en madera, mientras que el pequeño corte de la lengüeta entra en contacto con el floema del cambium, cuyas células crecen hacia fuera dando lugar a la corteza. 
 
A su vez las células-madre de la capa externa del cambium llamada floema, que crece hacia fuera, y da lugar a la corteza, también crecerá y al hacerlo se encontrarán con las células cambiales del pequeño corte de la lengüeta de la púa y nuevamente ambos grupos de células-madre se fusionarán y permitirán la circulación de la savia desde las hojas de la púa hacia las raíces del patrón, completándose así el ciclo circulatorio de la savia del nuevo árbol mixto. 
La finalidad de la atadura del patrón, una vez realizado el injerto, no es cubrir todo el corte sino juntar íntimamente los tejidos del patrón y de las púas. 

Las nuevas tendencias de los expertos aconsejan prescindir de la pasta de injertar y sustituirla por plástico, más barato y limpio, sin bacterias ni hongos y sin sustancias químicas caústicas o tóxicas para los tejidos del árbol. 
 
Las plantas tienen mecanismos fisiológicos, más que suficientes, para curar las heridas por sí mismas. No necesitan ni barro, ni mastik químico de injertar, ni cera de abeja. Un simple film de cocina, o una bolsa de plástico cumplen perfectamente con la misión de cubrir y proteger los cortes y evitar su deshidratación y su contaminación con hongos o bacterias que podrían hacer fracasar el injerto.
   
   
Se hace en primavera, cuando ya está en savia, puesto que es necesario poder separar la corteza en el patrón.
 
Sirve para cualquier árbol o arbusto de hoja perenne o caduca.

El patrón puede tener de 3 a 30 cm. de diámetro o incluso más.

La púa debe tener 4 ó 5 yemas y 10-12 cm. de longitud.

El patrón se corta con un serrucho y con un cuchillo se le hace un corte vertical de unos 5 cm en la corteza.

A la púa un corte en bisel por un lado. Si es de hoja perenne, se le cortan las hojas, excepto la superior, dejando el pecíolo.

Se insertan 2 púas (o más) por el lado biselado entre la corteza y la madera del patrón.
  
Se ata y encera todo el injerto con mastik de injertar, incluyendo la parte superior de la estaquita.
 
Si es un árbol de hoja perenne, se moja con agua limpia la púa y se cubre con una bolsa de plástico transparente. Esto mantiene el aire de alrededor húmedo. De no poner una bolsa, la ramita se secaría antes de que se hubiera formado la unión con el patrón. Pasados unos 15 ó 20 días, ya se puede retirar la bolsa porque la unión se habrá verificado.
 
Se espera a que los brotes de las yemas del injerto tengan unos 10 ó 15 cm y luego se desata la rafia para que no se ahogue por dificultar el paso de savia.

Si el injerto falla, se puede cortar la rama más abajo, si todavía es tiempo para injertar, y repetir.

Pero veamos la forma de proceder para la realización de este tipo de injerto:  
  
  
En primer lugar se corta con un serrucho una rama la cual nos servirá de patrón.
    
 
A continuación con el cuchillo de injertar se hace un corte vertical en la corteza del patrón de unos 5 cm.
   
 
Con la ayuda de la parte posterior de la navaja de injertar se despega la corteza del patrón.   
      
  
     A continuación se coge una ramita de la variedad a injertar, se le cortan las hojas, excepto la superior, dejando el pecíolo y con el cuchillo de injertar se rebaja uno de los lados de la ramita en semibisel. El lado que quedará hacia fuera se cortará parcialmente formando una boquilla de flauta. Debemos evitar tocar con los dedos la parte cortada.
 
 
A continuación se introduce la estaquita por el lado biselado dentro del corte del patrón, introduciendo toda la parte biselada, de manera que ambos cortes contacten íntimamente y se pueda producir su unión.
   

     Seguidamente se ata el injerto con nailon verde o blanco y se envuelve todo el injerto con mastik de injertar, sin olvidarnos de la parte superior del corte del patrón y la parte superior de la estaquita. De esta manera queda herméticamente sellado el injerto, con lo que se evita su secado por transpiración se suministra agua y nutrientes al injerto.
 
 
Cuando las yemas de las estaquitas brotan, se espera a que los brotes tengan unos 10 ó 15 cm y luego se desata el nailon. En caso de estar en una zona azotada por los vientos, se atan ramas al patrón y se sujetan a ellas los brotes tiernos para que no se rompan.

Posteriormente podremos cubrir el injerto con una bolsa de plástico, transparente, evitando así que la estaquita se seque, no obstante anteriormente habremos mojado con agua limpia, la estaquita del injerto.

Pasados unos 15 ó 20 días, podremos retirar la bolsa, ya que en este tiempo ambos cambiums ya deberían de haberse unido.

Frase del día:
La Psiquiatría/Psicología es el único negocio donde el cliente nunca tiene la razón.”

jueves, 28 de febrero de 2019

Injerto Lateral Subcortical


Este tipo de injerto se puede hacer con éxito desde mediados del invierno hasta finales de la primavera cuando ya se puede despegar la corteza del patrón con facilidad. 
 
Por lo tanto, circunstancia a tener en cuenta es que el patrón debe estar a punto de despertar de la hibernación, para poder despegar la corteza con facilidad.
  
Este tipo de injerto es válido para todos los árboles y arbustos, tanto de hoja caduca como perenne.
Injerto de Hendidura
Doble (PUA)
Injerto de Hendidura
Simple (PUA)
Injerto inglés o de
 Lengüeta (PUA)
Injerto de tocón 
de rama (PUA)
Injerto lateral 
Subcortical (PUA)
Injerto de Cuña en
Coníferas (PUA) 
Injerto de Corteza
o de Corona (PUA) 
Injerto de
Aproximación
Injerto de Puente Injerto en Escudete
o Yema en T (YEMA) 
Injerto de Parche
o de Chapa (YEMA) 
Injerto de Chip
o de Astilla (YEMA) 
  
Injerto de estaca lateral subcortical
   
      Se hace un corte en T en una zona lisa de la corteza del patrón y se despega la corteza. Con mucho cuidado y ayudándose con el separador del cuchillo de injertar se despega la corteza como si se tratase de abrir una ventana. 
   
  
     La púa se prepara haciéndole un semi-bisel, es decir biselándola por un solo lado. 
   
     Se introduce la estaca por el lado biselado debajo de la corteza levantada del patrón.
    
     No es necesario introducir la estaca bajo los dos lados de la corteza levantada, es suficiente que se introduzca en uno de los dos lados. El resultado es el mismo, ya que lo más importante es contactar íntimamente la parte biselada de la estaca con el cambium subcortical del patrón.
 
   
     En este caso queda una yema introducida, lo cual es una ventaja en el caso de que, una vez agarrado y brotado el injerto, el viento rompa el injerto. Si queda la parte introducida, la yema puede brotar y salvar el injerto.
 
Posteriormente se ata con rafia y se encera con mástik de injertar. 
   
 
Tras brotar la yema de la estaca se corta la parte superior del patrón para que toda la savia vaya al injerto y crezca vigoroso. A los 15 días se quita la atadura de rafia  para que no estrangule al injerto.
 
En los de hoja perenne se sustituye la estaca por un esqueje con hojas y se cubre el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para que no se reseque.
  
Frase del día:
“ Manos callosas, manos honrosas “ Antonio Royo Marín (1913-2005) Religioso dominico español.

lunes, 11 de febrero de 2019

viernes, 8 de febrero de 2019

La plantación de las MORERAS

¿Y por qué no cultivar una morera en tu jardín?
 
Eso mismo estará pensando todos los gusanos de seda del mundo. 
  
Seguramente aún tengamos muchos espacios en nuestro jardín para ir completando con árboles como el que presentamos hoy, la morera o Morus alba como se conoce científicamente. Todo el mundo conoce sus frutos y el uso que se suele dar a sus hojas, así que, ¿por qué no tenerlo en nuestro jardín? 
 

La morera requerirá al menos 10 años de crecimiento para comenzar a cultivar sus deliciosas bayas. 
  
Hay tres tipos principales de árboles de morera: la morera roja nativa (Morus rubra), la morera blanca de Asia oriental (Morus alba) y la morera negra del suroeste de Asia (Morus nigra). 
  
A lo largo de los años, se han observado 150 especies diferentes de moreras, pero solo de 10 a 16 de ellas son aceptadas como especies verdaderas por la comunidad botánica. Si quieres conocer algo más sobre las moreras pincha en este enlace
  
Pero la moreramorus alba” es la especie más representativa de la familia de las moráceas. Es un árbol que si lo dejamos crecer al cabo de muchos años puede llegar a los 15 metros de altura, aunque lo normal es encontrarlo como mucho con 5 m de altura.
 
Originalmente vienen de Asia y es una zona geográfica donde aún se sigue cultivando mucho, aunque hoy en día está extendido a lo ancho y largo del planeta. En España es típico verlo en parques, jardines y como árbol de alineación en aceras, aunque tiene la desventaja de que las moras que caen al suelo manchan la calzada o se pegan de forma molesta a los zapatos. 
 
A la hora de cultivar nuestra morera seleccionaremos  un sitio de plantación que reciba pleno sol y que esté al menos a 2 metros de distancia de las estructuras. Las moreras tienen sistemas de raíces poco profundas y con una distribución agresiva, por lo que deberemos plantar estos árboles lejos de las aceras, caminos y edificios. 

  
Es un árbol idóneo tanto para zonas que sufran temperaturas frías en invierno como muy cálidas en verano. La morera prácticamente lo aguanta todo, en cuanto a temperatura, y es por eso que está extendida, como hemos dicho, por todo el mundo. 
  
La morera es un árbol resistente a la sequía. Es un cultivo que acostumbra a tener buenas condiciones de humedad, aunque evitaremos que se produzcan encharcamientos (cosa que le va muy mal al árbol). La sequedad, aunque pueda resistirla, le afecta a su crecimiento y al tamaño de las hojas. 
  
Se debe regar regularmente al menos dos veces a la semana durante el verano y alrededor de cada 7-9 días durante lo que resta del año. 
  
Existen muchas formas de obtener nuevas especies de moreras, diferentes si utilizamos semillas, o idénticas si utilizamos esquejes o acodos. 
  
En la multiplicación por esquejes, seleccionamos un trozo de rama joven (6 meses a 1 año) con buen volumen de yemas. Cada esqueje o estaca tendrá entre 30 y 60 centímetros de longitud, induciremos al crecimiento de raíces introduciendo en la tierra 3 ó 4 yemas del esqueje. 
  
Morus alba es un árbol que admite podas, con el fin de generar una sombra amplia. Podemos diferenciar 2 tipos de poda, la de formación y la de mantenimiento. Básicamente la primera de ellas se realiza en los primeros años de vida, donde se definirán las ramas futuras que formarán la estructura principal del árbol. Con la poda de mantenimiento, se eliminan ramas entrecruzadas, enfermas o viejas, y podremos hacerlo cada año. 
  
 
   Recuerda siempre que es necesario hacer cortes limpios intentando evitar el desgarro en el área de corte.
 
No hay que olvidar que la Morera posee una enorme capacidad de vigor y brotación durante su desarrollo. Las ramas de estructura, es decir aquellas que se encuentran más cerca del tronco principal, normalmente se van engrosando anualmente hasta crear auténticos “muñones”, los cuales es posible cortar con el fin de promover la renovación de dichas ramas el próximo año. 
  
Esta clase de poda de rejuvenecimiento” es llevada a cabo cada 4-6 años y resulta conveniente repartir la renovación completa de sus ramas de estructura en unos 2-3 años; un año se podan unas y el siguiente otras, hasta haberlas podado todas. 
  
A la hora de podar efectuaremos cortes cerca del tronco. Dejaremos una pequeña área hinchada donde la rama emergió del tronco, pero quitaremos el resto de la rama. 
  
Poda el árbol en invierno, en la zona en la que nos encontramos, (Comunidad Valenciana), se suele realizar a mediados de Noviembre. Se realiza en estas fechas por que el árbol está inactivo durante el invierno permitiendo  que el árbol sane la herida fácilmente y minimizando la posibilidad de que las enfermedades u hongos entren al árbol a través del corte. También influye que durante el invierno hay menos enfermedades y hongos activos. 
  
Este árbol también muestra buena tolerancia a la contaminación, lo que lo hace popular en las zonas urbanas. Sin embargo, al igual que otros árboles frutales pequeños, las moreras, a veces, son vulnerables a los daños causados por animales que comen corteza, como roedores, conejos, venados etc. 
 
Los roedores, como ratones, ratones y ardillas, pueden causar graves daños a las moreras y otros árboles frutales pequeños, eliminando la corteza de las raíces expuestas o la base del tronco. Si se retira la corteza alrededor de la base del tronco de un árbol, esto ceñirá al árbol y evitará que los nutrientes esenciales viajen a las hojas y ramas, lo que provocará la muerte del árbol. Dado que el daño por roedores a menudo ocurre muy bajo en el suelo, no siempre es evidente. 
  
Los conejos son otro autor común del daño de la corteza. Los conejos generalmente comen corteza solo durante el invierno, cuando la nieve cubre el suelo y hace que sus fuentes de alimentos habituales no estén disponibles. 
 
El daño del conejo aparecerá ligeramente más alto en el árbol., desde unos pocos centímetros hasta 1 metro. 
  
La mejor manera de prevenir el daño animal a la corteza de un árbol es cubrir el tronco con un protector de árbol, dejando espacio dentro del cilindro para que el árbol siga creciendo. 
  
Las moscas blancas son generalmente muy pequeñas (no miden más de 1 a 2 milímetros de largo) y están cubiertas con una sustancia cerosa y blanca. 
  
La hembra de la especie incrusta sus huevos en las hojas infructuosas de la morera, que permanecen hasta que los huevos alcanzan la etapa larvaria. Luego, las larvas se alimentan de los tejidos de la hoja, segregando una sustancia cerosa, o mielada, que crea una película pegajosa que deja la morera infructuosa y susceptible a la formación de moho. 
 
Suele verse afectado por pulgones durante el verano. 
 
Una forma efectiva de proteger sus árboles de morera infructuosos de los parásitos es mantener el árbol saludable y libre de estrés. Planta su árbol en un área que reciba luz solar total o parcial y que tenga suelo arcilloso y húmedo. El árbol de la morera infructuosa puede soportar largos períodos de sequía, pero proporcionar el riego profundo ocasional promueve la salud y la vitalidad del árbol. 
 
En su momento tenía pensado la plantación de 4 moreras, pero como dice la sabiduría anciana, “Si quieres sombra planta un árbol, pero si plantas un frutal tendrás sombra y fruta.”  
  
Frase del día:
" No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella "
 

lunes, 21 de enero de 2019

La Plantacion del Ajo

Estarás de acuerdo conmigo que el ajo es un alimento increíble, no sólo por sus propiedades nutritivas, sino por el sabor que aporta a cualquier plato.

Aunque la entrada la efectuo el día de hoy, los ajos procedí con su plantación el pasado día  2 de Enero, pues como muy bien dice el refranero castellano "Cada día que pasa de Enero, pierde un ajo el ajero."
 
 Entonces… ¿Hay algo mejor que sembrar tus propios ajos y asegurarte de que son ecológicos? Si  esto te interesa, estás de suerte. Sigue leyendo.
 
 
      Por lo general, los ajos no suelen presentar excesivos problemas a la hora de su cultivo, uno de los pocos inconvenientes que presentan es el tiempo que vamos a tener ocupado el espacio. Los ajos se siembran entre finales de otoño y principios del invierno, pero hasta los primeros meses del verano, no podremos levantar el cultivo, siempre que queramos ajos para guisar, por que podríamos cortarlos como ajetes tiernos. 
 
     No me reiteraré en la explicación del procedimiento de la siembra del ajo, puesto que ya he comentado esta labor en numerosas entradas, si os interesa, aquí os dejo un enlace en el que podréis comprobar una de tantas maneras de la plantación del ajo.
 
Pero una de las cosas que hemos de tener muy en cuenta es qué tipo de ajo vamos a plantar, blanco o morado. 
 
Una matización. Es fácil referirse popularmente al concepto de sembrar ajos”, cuando en realidad no son semillas lo que sembramos, sino sus bulbillos llamados dientes. Por lo tanto, debemos hablar de cuándo y cómo plantar los Ajos.”
  
     En España, el grupo de variedades de Ajos blancos se plantan durante el otoño y se recolectan en Junio, mientras que las variedades de ajos morados se plantan en primavera y se recolectan en Julio.
 
Y como se aproxima la época en la que efectuaremos la poda de nuestros árboles frutales estaremos pendientes de “La menguante de finales de invierno, cuando la savia está más retraída, coincidiendo normalmente con los meses de enero o febrero en el hemisferio norte.”

Pero para no variar, los trabajos en el huerto no cesan, aunque, lógicamente son de menor envergadura que en la época de mayor producción, primavera-verano.
 
      Las Habas están a punto para comenzar su recolección, se observa gran cantidad de flores en las mismas, aunque debido a las altas temperaturas que estamos teniendo, para estas fechas, su crecimiento es menor. “Les gusta el frío.”
 
      Pero lo que más crece en este momento son “Las adventicias”, el pasado lunes procedí a la limpieza del bancal de entrada del huerto, únicamente queda plantado en él las zanahorias.
  
 Antes del labrado.

Despues del labrado.
Como se suele decir, el florecimiento de los almendros son el preludio de la primavera mediterránea. En febrero o marzo, cuando aún hace frío y los demás árboles de hoja caduca están pelados, los almendros florecen e inundan los campos y parques con su dulce aroma.
 
Pero no deberemos “tirar las campanas al vuelo”, como se suele decir, puesto que indudablemente vendrán temperaturas mucho más frías, y si estos ya están en flor y polinizados, el fruto se helará y se perderá, por lo tanto no es aconsejable que durante el día las temperaturas sean tan elevadas, para retrasar la floración de estos.

Foto tomada el 14 de Enero.
 
Próxima entrada: Las Moreras.
 
Frase del día:
"Si la montaña viene hacia ti... CORRE!!! Es un derrumbe!!!"

domingo, 30 de diciembre de 2018

Feliz Navidad

No sé si a vosotros os pasa, casi todos los años, cuando se acercan estas fechas, que ahora celebramos, me hago el propósito de felicitar a mis allegados y conocidos lo antes posible. Pero por lo que sea, casi siempre por los agobios de la vida y la prisa en la que vivimos instalados, hacen que llegue el día 25 sin que todavía haya felicitado las Navidades.
  
Pero hay algo que realmente me incomoda, y es que la Navidad parece que empieza a primeros de diciembre con las decoraciones navideñas, y luego pasa tan rápido que el 26 ya nadie dice aquello de “Feliz Navidad”. Así que yo saco mi sempiterna reivindicación, y al grito de “aún es Navidad” aprovecho para proceder con la obligada felicitación.
   

Ahora que estamos en estas fechas tan señaladas, es hora de desear lo mejor a tus seres más queridos y conocidos, y qué mejor forma de hacerlo que con algo original y con sentido real. Por lo tanto, no olvidemos que:
 
Las frases pueden parecer siempre lo mismo, pero los buenos deseos son sinceros. Un gran abrazo. ¡¡¡ Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo !!!
  
La Navidad se vive en familia, se canta en conjunto y se celebra con todos.
  
Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años, mantengamos la Navidad como algo brillante, regresemos a nuestra fe infantil.
  
Os deseo a todos un año lleno de alegría y felicidad... Espero que podáis disfrutar al máximo cada segundo de este nuevo año.

 
Frase del día:
"Si buscas una mano dispuesta a ayudarte, la encontrarás al final de tu brazo."