jueves, 4 de abril de 2019

Injerto Lateral de Cuña en Coniferas


En esta ocasión nos centraremos en un injerto especial para coníferas, esas plantas leñosas cuyas hojas suelen tener la forma de agujas o escamas y generalmente perennes. Aunque también hay arbustos en esta familia, la mayoría son árboles como el pino, abetos, alerces, sequoias, cedros, etc. 
 
La mejor época del año para realizar el injerto lateral en cuña en coníferas es durante el invierno, entre Junio y Agosto en el hemisferio Sur. Las púas se obtienen unas semanas antes, muchas veces durante el otoño, y se deben conservar en un lugar fresco y húmedo hasta el momento de injertar.
 
Este tipo de injertos de coníferas se pueden realizar con las diferentes variedades de coníferas pudiendo crear coníferas de varios colores, coníferas con injertos de variedades de péndula, etc.
   
Injerto de Hendidura
Doble (PUA)
Injerto de Hendidura
Simple (PUA)
Injerto inglés o de
 Lengüeta (PUA)
Injerto de tocón 
de rama (PUA)
Injerto lateral 
Subcortical (PUA)
Injerto de Cuña en
Coníferas (PUA) 
Injerto de Corteza
o de Corona (PUA) 
Injerto de
Aproximación
Injerto de Puente Injerto en Escudete
o Yema en T (YEMA) 
Injerto de Parche
o de Chapa (YEMA) 
Injerto de Chip
o de Astilla (YEMA) 
 
  Injerto lateral de cuña en coníferas
   
Para realizar este tipo de injerto, primero hay que preparar el pie o patrón. Se seleccionan patrones de dos años aproximadamente, se podan las raíces y los brotes laterales del tallo son eliminados, así se obtiene un área del tallo limpia donde se va a realizar el injerto. Se colocarán en macetas ubicándolos en un área abierta durante un año más. Al tercer año estarán disponibles para injertar.
    
   
Cada vástago debe ser un brote terminal con una yema terminal y por lo menos 3 yemas radiales adyacentes laterales. Con la ayuda de tijeras de podar se deben extraer de la planta madre con crecimiento del  año y  de unos 10-15 cm de largo.  Para algunas especies se requieren vástagos ramificados y es necesario cortar madera de 2 años. Estas pueden llegar a tener un calibre mayor, por lo que hay que tener cuidado con la elección del patrón.
   
  
Las agujas basales son eliminadas, con la ayuda de un cuchillo, dejando limpios 3-4 cm de la base del tallo, con mucho cuidado de no dañar el tallo durante esta operación.  

Recortar la base del tallo y hacer un corte inclinado de 2.5 cm de largo, manteniendo el mismo grosor hasta el final del tallo. Del lado opuesto al primer corte, realizar un segundo corte similar. Realizar dos cortes en la base del tallo de 3mm para obtener una base más firme.  

 
En el patrón, formar una fina solapa de 2.5 cm de largo lo suficientemente profundo para dejar la zona de cambium expuesta. Este tipo de injerto permite unir la púa en ambos lados. Una unión se realiza  con el corte realizado en ella y la otra con la solapa del patrón. Para el atado se utiliza una cinta elástica para injertos. Comenzar en la parte superior, formando una X para asegurarlo. Luego formar una espiral para abajo y asegurar con un medio nudo. 

    
Después de unos meses, y cuando veamos que el injerto ha prendido, se podrá realizar la poda de la variedad que tenemos como base. Así evitaremos que el injerto que hemos realizado tenga chupones, y que la variedad injertada sea la principal.
 
Frase del día:
“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” Pablo Ruiz Picasso (1881 – 1973) Pintor y escultor español.

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