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miércoles, 14 de junio de 2023

Comienza la recoleccion

Ya lo dice el refrán “el que siembra, recoge”

Llega el mes de Junio, son los días más largos del año, la luminosidad aumenta, y con ello aumentan los trabajos en el huerto. En este momento el huerto exige bastante atención y trabajo, cada día observaremos cambios por lo que es necesario estar muy pendientes.

Para la realización de estos trabajos en el huerto deberemos de conjugar la experiencia, los conocimientos y la tecnología disponible, respetando los ciclos naturales y aplicando los principios de la agricultura ecológica.

Las temperaturas aumentan y pueden ser elevadas, por lo que se hace recomendable la realización de estas labores a primera o últimas horas del día.

Entre estas labores que hemos de realizar se encuentra una de las más gratificantes: La recolección.

La recolección de los cultivos es una etapa emocionante y muy gratificante, además de fundamental, puesto que consiste en cosechar los cultivos que con tanto mimo y esmero hemos cultivado.

Antes de proceder con la recolección deberemos de tener en cuenta ciertas premisas para así garantizar la calidad y sabor de nuestros productos tales como la determinación del momento adecuado de efectuarla, puesto que cada tipo de cultivo tiene su propio tiempo de madurez y punto optimo de recolección, por lo que se hace necesario inspeccionar cuidadosamente nuestras plantas para identificar los cultivos que están listos para la cosecha. Prestaremos especial atención a las señales de madurez tales como el color, el tamaño y la textura de las frutas o verduras.

Primera recolección del año.

Ultima berza del año anterior.

Dependiendo de los cultivos que se estén recolectando, requeriremos diferentes tipos de herramientas, tijeras de podar para frutas, cuchillos para verduras o incluso maquinaria especializada para grandes huertos. Es importante utilizar herramientas limpias y afiladas para evitar dañar y contaminar los cultivos durante la recolección.

Recuerda que algunos cultivos, como los calabacines o las zanahorias, pueden volverse fibrosos o duros si se dejan crecer demasiado. Asegúrate de recolectarlos en el tamaño adecuado para obtener la mejor textura y sabor.

Durante la recolección, es esencial manipular los cultivos con cuidado para evitar daños. Los cultivos delicados, como las frutas, deben ser recolectados con suavidad para evitar magulladuras o roturas. Además, es recomendable no apilar cultivos pesados unos encima de otros para evitar dañar los inferiores.

Judías de enrame.

Manzano FUJI.

Después de la recolección, es común realizar una clasificación y selección de los cultivos. Separando los productos que no cumplen con los estándares de calidad o que presentan daños o enfermedades. Esto ayuda a garantizar que solo los productos de buena calidad lleguen a nuestra mesa.

Es muy importante, así como aconsejable, lavar y limpiar los cultivos antes de su consumo. Elimina cualquier suciedad o residuo que puedan tener. Si es necesario, retira las hojas externas dañadas o sucias.

Deberemos de tener en cuenta que si no vamos a consumir los cultivos de inmediato, es importante almacenarlos correctamente para mantener su frescura. Algunos se pueden refrigerar, mientras que otros deben almacenarse en un lugar fresco y seco. Investiga las necesidades específicas de cada cultivo para un almacenamiento óptimo. Algunos cultivos, como las verduras de hoja, se pueden lavar y guardar en bolsas de plástico perforadas en el frigorífico. Otros, como las frutas, pueden necesitar un almacenamiento a temperatura ambiente.

Construyendo la barraca para los tomates.

La pérgola con los bachocones.

Recuerda que la recolección o cosecha de cultivos es un proceso continuo a medida que los diferentes cultivos alcanzan su madurez en diferentes momentos. Mantén un registro de tus tiempos de cosecha y realiza un seguimiento regular de tu huerto para asegurarte de recolectar los cultivos en el momento adecuado y disfrutar de esta experiencia y de los sabores frescos que tu huerto tiene para ofrecerte.

Además de la recolección, existen otras tareas a realizar durante el mes de junio con el fin de tener en óptimas condiciones nuestro huerto, entre las que podemos destacar:

Con las lluvias de estos días ha aumentado el color verde, pero las hierbas también.

·      Mantener a raya las adventicias para que no se apoderen de él y no compitan por los nutrientes del suelo.

·      Revisión de los tutores, tanto de tomates como de judías, procediendo a reforzarlos, si procede, para evitar que caigan por el peso de los frutos.

·     Aclarar las plantas para que puedan disponer de un espacio óptimo para su desarrollo.

·  Mantener a raya las floraciones indeseadas (espigado de plantas), protegiéndolas del sol si fuese necesario.

·      Dar el último toque a los ajos antes de su recolección, para ello, cuando sus hojas comiencen a amarillear procederemos al anudado de los ajos con el fin de que todos los nutrientes vayan a reforzar el engrose del bulbo o cabeza.

·     Continuaremos con las podas y despinzado de brotes no deseados en tomates, pimientos y berenjenas.

¡¡¡ Ahora es el momento de disfrutar de los frutos de tu trabajo. !!!

Frase del día:

No es que no puedan ver la solución, es que no pueden ver el problema.

miércoles, 15 de julio de 2020

Recoleccion en el 2020

Plantar una semilla, regar y esperar a la flor es un camino mental que trae paz, sosiego y felicidad.
  
“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”, decía Martin Luther King. En su caso, el cultivo significaba esperanza.
  
El cuidado de un huerto supone beneficios psicológicos: mejora el estado de ánimo, reduce los niveles de ansiedad, aumenta la autoestima, al conseguir una recompensa por el esfuerzo, ayuda a desarrollar la paciencia, estimula la memoria...

Tomate Rosa de Altea.
Tomate Rosa de Barbastro.
 
Nos encontramos en el mes de Julio, el calor comienza a ser asfixiante y nuestro huerto también lo nota. En su día preparamos la tierra, realizamos una selección de las variedades más adecuadas que se adaptan a nuestro huerto, efectuamos la plantación de las diferentes verduras y hortalizas seleccionadas y con todo el amor y cariño del mundo las hemos cultivado y, por fin, ha llegado el día más esperado de todo pequeño agricultor: La recolección.
  
La cosecha o recolección de las verduras y hortalizas es, sin duda, el momento más gratificante, la disponibilidad de los alimentos compensa el esfuerzo y cuidados invertidos durante los meses anteriores. 
  
Pero a la hora de efectuar la recolección deberemos de tener en cuenta ciertas premisas, esenciales para garantizar todas las propiedades de nuestras verduras, tales como la hora del día en que se cosecha y el punto de madurez de las mismas. Pincha sobre estos enlaces si quieres ver recolecciones de años anteriores.
  

Es esencial disponer de unos pequeños conocimientos a la hora de efectuar la recolección evitando errores tales como tironear de las matas de judía o guisantes, cuando se trata de ensayar un gesto concreto entre pulgar e índice para coger bien las vainas; no cortar los puerros por la base, sino sacarlos con raíz, etc.
  
En julio también es momento de sembrar cultivos de invierno, arreglar tutores y, sobre todo, tener controladas a las adventicias o malas hierbas.
  
La cosecha de las hortalizas puede ser de temporada, para aquellas plantas que alcanzan a la vez un desarrollo idóneo para el consumo, o en aquellas que la maduración de los frutos es escalonada, existiendo la posibilidad de escoger los ejemplares más convenientes o mejor desarrollados.
 
 
Pero no olvidemos que “el suculento huerto del frío, se siembra en verano.”
   
Coles, lombardas y coliflores. Acelgas, espinacas y borrajas. Escarolas y lechugas de invierno. Zanahorias, remolachas, nabos, puerros... El huerto de otoño-invierno es de lo más variado, alimenticio y sustancioso. 
  
En otoño e invierno, la huerta nos da alimentos de gran valor nutricional. Las siembras y plantaciones escalonadas, que empiezan ahora en verano, nos permitirán disponer de ellos durante muchos meses. 
  
En la mayor parte de España es posible cultivar el huerto todo el año, de modo que, también en los meses más fríos, se pueden llevar a la cocina una gran variedad de hortalizas recién cosechadas.
  
La preparación del huerto de otoño-invierno comienza en junio, por lo tanto se le debe reservar un lugar distinto del que se destina a los cultivos de verano.
 
   
Por lo tanto a primeros de Junio procederemos a la preparación de la tierra, removiendo y aportándole una buena cantidad de estiércol, hemos de tener en cuenta que deberemos de proceder a su enterrado inmediatamente, para evitar que, con el calor, se pueda evaporar el nitrógeno que este contiene.
  
Seguidamente procederemos con el diseño de nuestro huerto de otoño-invierno teniendo especial cuidado con la rotación de cultivos.
  
Como hemos dicho anteriormente, deberemos de prestar especial atención al cuidado y eliminación de las malas hierbas, para que estas no compitan por los nutrientes con nuestras plantas. Existe un método llamado “falsa siembra” que nos puede ayudar a controlar estas malas hierbas, consiste en dar un riego unos días antes de plantar, esperar unos días a que germinen, eliminarlas y proceder con la siembra a continuación.
 
   
Este calendario de siembra y recolección nos puede orientar sobre lo que plantar, cómo y cuándo.
 
Como norma general procederemos a la siembra directamente sobre el terreno de las especies que se cultivan por su raíz o bulbo (a excepción del puerro), ya que no toleran el trasplante, así como las espinacas y acelgas. El resto de las especies se siembran a golpes, teniendo en cuenta las distancias de plantación y el número de semillas por golpe que vengan indicados en el sobre de semillas.
  
Durante el proceso de germinación de las semillas deberemos de mantener húmeda la superficie del terreno hasta que broten las plantas, momento en el que disminuiremos la frecuencia de riego.
   
Cuando las plantas estén lo suficientemente arraigadas y muestren entre tres y cuatro hojas procederemos a dejar la que se vea más fuerte eliminando las restantes o el número de individuos deseado por golpe.
  
Podemos evitarnos el trabajo de la confección de nuestros semilleros adquiriendo los planteles en un invernadero.
   
Los brócolis y coliflores se recogen según se abren las flores. El resto de los cultivos se pueden mantener en el terreno e ir cosechándolos según se vayan a consumir, ya que en tierra se conservarán mejor que en el frigorífico.
 
 
Y, en unos días, ya podremos degustar los estupendos melocotones de la rivera del Jiloca, esas frutas que son casi piezas de artesanía, mimadas desde el árbol a la mesa.
   
Para, un poco más adelante, dejamos los deliciosos higos que nos proporcionará la higuera y, después del verano recolectaremos las manzanas, en la variedad de Fuji y Morro de Liebre, así como los membrillos.
 
Frase del día:
No es ésta una época de cambios, sino que es un cambio de época.
 

viernes, 5 de julio de 2019

La Recolección

En un huerto no sólo cultivamos nuestras propias verduras y hortalizas además de consumir los productos frescos, sino que vamos a aprender cada día disfrutando, estimulando nuestro sentido de la responsabilidad, paciencia, constancia y, además, teniendo contacto con la naturaleza.
  
Ya hemos preparado la tierra para proceder a la plantación de las verduras y hortalizas que vamos a cultivar, hemos trabajado duramente en el control de las adventicias, hemos visto, día a día, la evolución de nuestro huerto, hemos efectuado los rigurosos riegos que necesitan las plantas para su crecimiento y supervivencia, en fin, hemos procedido con la realización de los numerosos trabajos que conlleva el mantenimiento del huerto, y por fin…, ¡¡¡ Llega el momento de la recolección.!!!
 

Vamos a proceder con la recolección, para ello deberemos de tener en cuenta, la hora del día en que se cosecha y el punto de madurez en que se encuentra la verdura u hortaliza que vamos a recolectar, para que este tenga todas sus propiedades.
   
La hora del día es importante por el punto de calor, por eso lo mejor, en general, es recolectarlas con el frescor de la mañana y hasta que el calor no se instala. Pero también hacerlo por la mañana es importante porque es cuando las plantas son más tónicas, la savia está arriba. 
 
 
En cuanto al momento de madurez de la hortaliza o verdura, en general, recolectar de forma prematura supone que esa verdura u hortaliza tenga menos vitaminas y sabor. Pero si cosechamos tarde tendrán peor conservación. Cada verdura, cada hortaliza, tiene unas señales que nos indican ese punto óptimo, ahí está la pericia, en observar y aprender, cuando podemos recolectarlas. 
  
Otra faceta interesante, además de importante, es saber recolectar, porque evitaremos errores como tironear de las matas de alubia o guisantes, cuando se trata de ensayar un gesto concreto entre pulgar e índice para coger bien las vainas; no cortar los puerros por la base, sino sacarlos con raíz, etc.
 
   
Por lo tanto, estos dos meses de Julio y Agosto, son los meses de mayor producción en el huerto.
  
Julio es el mes de máxima intensidad y actividad del huerto. En julio tendremos mucho que cultivar y más que recolectar. Es un mes con mucho sol y luz por lo que es recomendable proteger algunas plantas y algunos frutos del sol para que no se quemen (melones, sandías etc.) La principal actividad será el riego.
 
En Agosto comienzan acortarse los días, descienden las temperaturas por la noche y es la señal para que las plantas comiencen a perder vigor, florecer y producir las semillas para reproducirse.
  
En este mes comienzan a decaer los cultivos plantados, por lo que iremos eliminándolos del terreno a medida que se agote la producción. 
  
Es el momento de ir trasplantando los nuevos cultivos que empezarán a producir en otoño.
  
Pero no todo en verano el huerto es recolectar, en verano, así como crecen las verduras y hortalizas, lo hacen las enemigas del huerto, las adventicias, estas entorpecen el desarrollo de las otras, por lo que deberemos de proceder a su eliminación.
 
Las altas temperatura provocan excesiva transpiración y evaporación del agua en las plantas, para evitarlo es muy importante que se riegue más veces y que se haga a primera hora  o a la última hora del día. Para no dañar a la planta a la hora de regar hay que evitar mojar las hojas, tallos y troncos.
  
   
Julio es época de las recolecciones por lo que seguiremos recogiendo pimientos, tomates, calabacines, judías, berenjenas, pepinos, acelgas, lechugas,… si tenemos exceso de producción, se pueden hacer conservas, para que así podamos seguir disfrutando de las frutas en otoño e invierno.
  
Mantendremos un buen control del riego. El huerto necesita agua con regularidad, evitaremos el exceso de agua, esto puede provocar el aborto de flores y caída de frutos pequeños.
Las plantas de ciclo largo como tomates y berenjenas se deben seguir fertilizando para obtener todo el potencial productivo de estas plantas.
  
En este mes son usuales los ataques de enfermedades como el “oídio”, es aconsejable, en plantas de tomate, pimiento, pepino, melón, sandía y viña tratar, por la mañana o la tarde, cuando no haga calor, con azufre.
  
En esta época se intensifican los ataques de plagas como mosca blanca, araña y diversas orugas como la Polilla del tomate o “TUTA”, pincha en este enlace, si quieres conocer más a cerca de ella. No descuidar los tratamientos, pero no menos importante es tener en cuenta los PLAZOS DE SEGURIDAD que se deben mantener antes de las recolecciones.
  
  
Y como estamos situados al este de España y en la parte más septentrional de la comunidad Valenciana, los frutales ya comienzan a proporcionarnos los primeros frutos del verano, este es el caso del melocotonero, en el cual sus frutos ya comienzan a "pintar", en unos días podremos degustar sus deliciosos frutos, los cuales, aunque no son excesivamente grandes, al proceder el árbol de un "hueso de melocotón", son de un paladar y dulzor exquisito. 
 
  
Así mismo las Parras, comienzan a generar esos inmensos racimos de uva, que, a veces, llegan a superar los 2 kilogramos de peso. Eso si este año he de poner especial atención en el desarrollo de la producción de la parra de uva de Moscatel, todos los años es atacada por el oídio, lo que provoca el deterioro e incluso la malogración de los frutos. He de decir que estos racimos de uva que produce esta parra, sus frutos son de un sabor extraordinario y la  textura de su piel de un tacto finísimo.
  
Frase del día:
"No busques a alguien que resuelva tus problemas, busca a alguien que NO te deje afrontarlos solo."
 

domingo, 29 de julio de 2018

Ciclo vegetativo y la cosecha

Después del trabajo de cultivar una hortaliza, llega el momento más esperado, la hora de la recolección. En este punto se ha de tener especial atención a la hora del día en que se cosecha y el punto de madurez para que las hortalizas tengan todas sus propiedades. Requiere un saber hacer, ya que frescura y conservación irán ligadas.

La hora del día es importante por el punto de calor, por eso lo mejor en general es recolectarlas con el fresco de la mañana y hasta que el calor no se instala. Pero también hacerlo por la mañana es importante porque es cuando las plantas son más tónicas, la savia está arriba.
 
En cuanto al momento de madurez de la hortaliza, o fruto en general, recolectar de forma prematura supone que esa verdura tenga menos vitaminas y menos sabor. Pero si cosechamos tarde tendrán peor presencia y conservación. Cada verdura, cada hortaliza, tiene unas señales que nos indican ese punto óptimo, y hay que aprender a observarlas...
  
Es esencial saber recolectar porque evitaremos errores como tirar de las judías para recolectarlas, cuando se trata de ensayar un gesto concreto entre pulgar e índice para coger bien las vainas; no cortar los puerros por la base, sino sacarlos con raíz, etc. 
 
 
     Las cosechas de verano suelen, y deben, ser las más copiosas del año, los mejores frutos, y probablemente los más sabrosos, se recogen en época estival. Dependiendo del clima y de la ubicación en la que nos encontremos, entre finales de junio, todo julio, agosto y principios de septiembre es el periodo propicio para recolectar hortalizas como tomates, judías, pepinos, lechugas pimientos, berenjenas, calabacines, zanahorias, etc.…, así como ostentosas frutas como melones y sandías. La recolecta es el premio al esfuerzo y al buen hacer del horticultor, ya sea en huerta tradicional o en cultivos urbanos la cosecha es el gran momento del cultivo.

La cosecha o recolección de las hortalizas es, quizá, el momento más gratificante, la disponibilidad de los alimentos compensa el esfuerzo y cuidados invertidos durante los meses anteriores. Todas las variedades evidencian una duración del ciclo vegetativo muy variable que se ve afectado por el clima, el riego, nutrición, etc. que han afectado al desarrollo de la planta. 
  
En algún caso, los frutos pueden ser cosechados en diferentes estadios de maduración, siendo idóneos al consumo cuando ya están maduros, lo que normalmente significa que ya tiene su color (tomates, pimientos).
 
 
     La cosecha de las hortalizas puede ser de temporada, para aquellas plantas que alcanzan a la vez un desarrollo idóneo para el consumo. En otros casos, en cambio, la recolección es escalonada en cuanto que existe la posibilidad de escoger los ejemplares más convenientes o mejor desarrollados. 
 
En el caso de la recolección escalonada, la frecuencia o intervalo de la recolección entre una y otra cosecha dependerá de varias consideraciones, como la oportunidad o de la necesidad que tengamos de esa hortaliza, siendo necesario tener en cuenta que en ciertos cultivos no se va a consumir la hortaliza para evitar la sobre maduración y la consiguiente pérdida de calidad (como en el caso del calabacín o el pepino). 
  
La importancia del “momento” hace que debamos poner toda la atención en este paso definitivo en el proceso del cultivo, cada producto tiene su procedimiento, momento o herramienta para ser cosechado y debe ser respetado por el bien del fruto. A continuación indico algunos de los procedimientos que se utilizan para distintas frutas y hortalizas que se cosechan en verano
 
En otras hortalizas la dimensión de la planta (acelgas, coliflor) o el grado de maduración de la hortaliza (patatas, tomates) obliga a cosechar o no para poder obtener una buena calidad de éstos. En la recolección escalonada podemos estar cosechando la misma variedad entre una semana hasta 5 meses.
 
 
     La recolección del tomate es escalonada y larga. Comenzará a las 10 ó 12 semanas después de la siembra. 
 
Los puedes ir cosechando a medida que los necesites. Si es para ensaladas, más “duritos”, y los que van quedando rezagados y maduran más, úsalos para salsas, conservas o asados. 
  
El tomate madura en la planta, por tanto será fácil saber cuándo es el mejor momento para cosechar el fruto. Dependiendo de la variedad, su vivo y flamante color rojo delata su maduración, si no, con una sencilla comprobación táctil notaremos si la consistencia del fruto es madura, un poco blanda. Entonces bastará con cortar o arrancar con cuidado el fruto. Tiempo aproximado de cosecha desde su siembra son unos 2 meses (insisto depende del clima de la zona) 
  
Antes de que hagan su aparición las primeras heladas (si es el caso) conviene recoger los que todavía estén verdes y colocarlos en una habitación o almacén extendidos sobre paja para que maduren.
 
 
Otro clásico de las cosechas de verano son las patatas, sembradas por febrero nos darán sus frutos desde principios de verano hasta mediados de agosto. La patatera necesita sobre unos 100 días para producir los tubérculos comestibles. Sabremos que ha llegado el momento de la cosecha cuando las hojas y tallos de la planta estén completamente secos.  
 
Si lo que se busca son las llamadas patatas nuevas se deberá realizar la cosecha en primavera, después que la patatera haga flor. En este caso, lógicamente, la producción y tamaño de las patatas será bastante menor.
 
  
     El pimiento, con todas sus variedades, suele tardar en producir los frutos de 2 a 4 meses, su época de cosecha abarca de junio a septiembre. No es fácil saber el momento óptimo de su recolección, se ha de procurar que no madure demasiado, no dejar que llegue a ponerse tierno, con arrugas o manchas. Se pueden recoger cuando están verdes o esperar que maduren hasta ponerse rojos, cuanto más maduros más rápido han de consumirse
  
A la hora de recolectarlos usar unas buenas tijeras de mano de hoja curva para obtener un corte limpio y sin dificultad. Dejaremos unos 2-3 cm. de rabillo.
 
  
     La berenjena es otra de las solanáceas presentes en la mayoría de huertos y cultivos urbanos. De cultivo exigente,  por el alto aporte de nutrientes que se debe dar a la planta, pero con los excelentes y gustosos resultados que da esta hortaliza. Tiene un cultivo medio-largo, la cosecha llegará después de unos 70-90 días después del trasplante. Los frutos se recogen antes que maduren evitando que crezcan las semillas que hacen que la berenjena tenga sabor amargo. 
  
Cuando cortemos el fruto debe tener un aspecto brillante, antes lo palparemos, si esta duro lo dejaremos unos días más, si por el contrario está un poco, muy poco,  blando, especialmente la parte superior, será el momento de cortar el fruto. Recolectar por la mañana, poner atención a la hora de cortar, siempre usar unas buenas tijeras de mano de hoja curva, dejar 1-2 cm. de pedúnculo. No dar golpes al manipularlos y  a la hora de almacenarlos no deben quedar aprisionados.
 
  
     El calabacín es uno de los frutos más apreciados del huerto, muy valorado nutricionalmente por su bajo aporte calórico y ser fuente de vitaminas. La planta comienza a dar frutos a los 40-50 días de su siembra y seguirá produciendo frutos durante un par de meses más. Los calabacines se pueden cortar cuando las piezas midan un mínimo de 10 cm. Si no cortamos el fruto seguirá creciendo hasta ponerse enorme, quitando energía a la planta. Por eso es importante cosechar los frutos cuando estén maduros para tener una buena producción, cuanto más se recolecten, más producción efectuará la mata. 
  
No nos olvidemos que las flores del calabacín también pueden cosecharse, son un alimento delicado y delicioso que se puede preparar de distintas formas, una de ellas es rebozada con tempura y fritas posteriormente.
 
  
     La cebolla, una de las reinas del huerto y de la cocina, bulbo comestible que se cosecha tras unos 4 meses desde su plantación. Su recolección no es compleja, pero requiere  una preparación antes de ser cosechada. 
  
Cuando la puntas de las hojas se decoloran y toman un tono amarillento debemos aplastar y romper el cuello de la cebolla, esto hará que la cebolla entre en maduración. Tras esta operación levantar un poco la cebolla por debajo con una azadilla u horquilla, con mucho cuidado de no dañar el bulbo, esto marcará el inicio del secado. En una semana ya podremos arrancar totalmente las cebollas dejándolas expuestas al sol para su secado durante otra semana. Es importante dejar de regar un par de semanas antes de su recolección.
 
  
     La lechuga es sin lugar a dudas una de las hortalizas más cultivadas, tiene un sencillo y precoz cultivo, con unos resultados estupendos. Dependiendo de la variedad y condiciones de cultivo tardaran en desarrollarse de uno a dos meses.  
 
La lechuga cultivada en verano, en según qué variedades, pondremos especial atención al espigado debido a las altas temperaturas. Por tanto, no deberemos esperar demasiado para cortarlas una vez la planta esté lo suficientemente desarrollada para ser consumida. Sustraerla arrancándola o cortándola con un cuchillo a ras de suelo.  
 
El estado del huerto a día de la fecha es el siguiente: 
  
Los ajos han sido arrancados, como mandan los cánones el 29 de Junio, en su lugar está previsto plantar berzas y coliflores, la tierra está reposando un poco. 
  
La primera remesa de lechugas ya se ha agotado, se observa, a la izquierda de la imagen la segunda remesa, esta tardará menos en poderse recolectar, debido a los calores existentes, aunque se corre el riesgo de que se espigue más prematuramente.
 
   

     Las judías verdes están en plena producción, al igual que los tomates, las berenjenas comienzan con su productividad, este año, al ser tan elevada su producción, he plantado menos cantidad de matas.
 
  
     Los calabacines están en las mismas circunstancias que las berenjenas, por eso he plantado menos matas que en años anteriores.
 
  
     Los pepinos este año, de momento, no han padecido ninguna enfermedad, quizá esto este motivado por la aplicación de azufre en polvo al inicio de su crecimiento, esta acción la aplique a toda la plantación del huerto y los resultados han sido óptimos en todas las plantas.
 
  
     La planta sorpresa (bachocón de la Guinea) continua con su evolución, aunque, de momento, no ha generado ninguna producción de frutos, me indicaron que son tardíos en la producción de los mismos.
 
  
     En el cerezo comienzan a aparecer “brotes verdes”, he incluso, como se aprecia en la instantánea, comienza con la segunda floración. 
 
Frase del día:
El tiempo es el mejor maestro, desgraciadamente mata a todos sus estudiantes.”