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domingo, 24 de noviembre de 2024

Riego y cuidado de la cebolla

Un enfoque sistemático nos ayudará a maximizar el rendimiento de nuestro cultivo de cebollas y a asegurar una cosecha saludable y de calidad.

Las cebollas son uno de los ingredientes más utilizados en las cocinas de todo el mundo y se estima que surgieron originalmente en el centro-oeste de Asia. A lo largo de la Edad Media, su cultivo se extendió a los países del mediterráneo donde se seleccionaron las variedades de bulbo grande, origen de las variedades modernas. España es el segundo exportador de este producto, por detrás de Holanda.

Está claro que la cebolla es uno de los alimentos más consumido en la dieta mediterránea por su sabor y sus beneficios para la salud.

En el supermercado se puede conseguir fácilmente, al igual que los ajos, pero, ¿qué te parece cultivar este manjar en tu propio huerto? Se puede y es más fácil de lo que crees.

Conozcamos algunas de las mejores prácticas para el cultivo, desarrollo y crecimiento de unas hermosas cebollas:

Las variedades de cebolla y fechas de plantación son dos factores estrechamente unidos, que determinan en gran medida el éxito de los resultados.

Hay variedades de cebollas de día corto, medio y largo, especialmente desarrolladas para obtener los mejores resultados en cada una de las diferentes épocas del año. Así mismo existen diferentes clases de cebolla como la cebolla amarilla, blanca, rojo, dulce, etc. La elección dependerá del clima y del gusto del consumidor.

Una de las mejores épocas para plantar cebollas es a finales de otoño y con la luna en fase menguante. Deberemos de seleccionar unas buenas semillas. Lo más sencillo es conseguir plantones, ya desarrollados, para plantarlos en tierra directamente.

Se ha documentado que las cebollas son altamente susceptibles a la salinidad de la zona de las raíces, así como a altos niveles de cloruro, con una disminución del peso de la planta de hasta un 50% con alta salinidad y con altos niveles de cloruros.

A la hora de efectuar la plantación se recomienda un suelo bien drenado y rico en materia orgánica. La labranza y la incorporación de abono orgánico ayudan a mejorar la fertilidad.

La siembra puede realizarse por semilla o mediante plántulas, pudiendo usar surcos o eras. La distancia entre plantas debe de ser adecuada para permitir un buen desarrollo.

Cuando trasplantemos el plantero a su lugar definitivo, nunca debemos plantar nuestras cebollas a mucha profundidad, con 2-3 cm será más que suficiente. Así mismo es recomendable cortar, tanto las puntas de las raíces como los tallos, 1/3 de su longitud. Lo ideal es cortar las hojas, antes de plantarlas, dejando unos 12-15 cm de parte verde.

A la hora de plantar las cebollas en el suelo, lo efectuaremos en un marco de plantación de 30×15 cm, 30 cm entre líneas y 15 cm entre planta y planta. Hay muchos hortelanos que las dejan a 10 cm entre planta y planta pero se puede dar el caso que la cebolla ensanche bastante y se rocen unas con otras lo que daría lugar a muchos problemas, por ejemplo la competencia por los nutrientes.

La cebolla requiere un riego regular, especialmente durante el crecimiento. Sin embargo, es importante evitar el encharcamiento. Lo correcto es mantener el suelo húmedo, especialmente durante la germinación y el crecimiento inicial.

Sin duda alguna el riego es una de las partes más importantes en el cultivo de la cebolla. La cebolla es una planta muy sensible a los cambios de humedad en el suelo, por lo que la práctica de riego más recomendable es el sistema de riego por goteo.

Este sistema, riego por goteo, es el más recomendable para regar cebollas ya que proporcionará la cantidad necesaria de agua y, asimismo, haremos un uso eficiente de la misma y evitaremos que la planta sea atacada por hongos.

La cebolla necesita mucho sol, principalmente cuando se forman los bulbos. Se trata de una planta de clima templado que necesita calor para desarrollarse bien, además de que el calor favorece su conservación.

Por otro lado, un buen consejo para que las cebollas crezcan sanas, fuertes y con un buen tamaño es utilizar nitrato de potasio en su cultivo. El nitrato de potasio es perfecto para que las plantas reciban la proporción correcta de nitrato y amonio.

Se recomienda una fertilización equilibrada, con un enfoque en nitrógeno, fósforo y potasio. Las aplicaciones deben hacerse en etapas, según el crecimiento de la planta. Aplicaremos fertilizante rico en nitrógeno durante el crecimiento vegetativo y potasio durante la formación del bulbo.

Con respecto a plagas y enfermedades es fundamental monitorear las posibles plagas como la mosca de la cebolla y enfermedades como el moho negro. El uso de pesticidas orgánicos, de manera responsable, puede ser una opción para combatirlas.

Las cebollas pueden tardar de 90 a 180 días en madurar, dependiendo de la variedad. Para saber que la cebolla ha madurado y es apta para su recolección, su hoja debe estar completamente amarilla y seca. Ese es el momento para comenzar a cosechar. De esta manera, se retira con cuidado la cebolla de la tierra y se coloca a secar en un lugar soleado durante dos días. Posteriormente se guardan en un lugar fresco, seco, ventilado y evitando la luz directa para prolongar su vida útil.

Las cebollas no se caracterizan por poseer una elevada área foliar, por lo tanto no cubren gran parte del terreno. Esto es aprovechado por malezas, que toman los recursos libres del terreno y pueden llegar a crecer sin parar hasta competir con la cebolla. Una posible solución es utilizar algún tipo de acolchado, para evitar que salgan, o cobertura de malla.

Procuraremos no efectuar la plantación de cebollas en terrenos donde se ha abonado hace poco, sino más bien el año anterior, ya que por lo general se suelen dar bien en suelos rústicos, pero con el inconveniente de que el bulbo será menor.

Una buena idea sería plantar cebollas en un terreno donde el año anterior hayas abonado con estiércol o plantado alguna leguminosa, así tendrá el suelo el nitrógeno necesario. Así mismo es recomendable no plantar cebollas en el mismo lugar cada año.

Consejos a tener en cuenta para obtener unas buenas cebollas:

·       En suelos arcillosos, haremos ligeras cavas para eliminar la capa superficial que se crea después de regar y que perjudica a los bulbos.

·   Tanto el exceso de abono como el exceso de riego de las cebollas es perjudicial para su salud.

·     Deja de regar las cebollas al menos dos semanas antes de la cosecha si planeas secarlas.

·      Aplicar la técnica del pisado para acelerar su proceso de secado y favorecer que el bulbo cierre bien. Se debe realizar 10 días antes de la recolección, en ese momento los tallos deberían estar marchitos, así que deberemos de aplastarlos contra el suelo o doblarlos. Si prefieres consumirlas frescas, recoléctalas día a día, priorizando las más grandes.

Frase del día:

La clave es mantener la compañía de gente que te aporta, cuya presencia saca lo mejor de ti.” Epíteto.

domingo, 16 de octubre de 2022

La cebolla dulce de Fuentes de Ebro

Un cultivo milenario de dulzura y etiqueta.

Todo sucedió este verano al visitar el huerto que mi hermana Nieves (La Mary) tiene en Soria, me quedé prendado del color verde intenso, gran volumen e inmejorable aspecto que tienen estas cebollas, es por ello que me he decidido a poner esta entrada en el blog.

 

Picor, sabores desagradables, lagrimeo al manipularlas… estas son algunas de las características que se asocian a cualquier cebolla. Sin embargo, no son aplicables a la cebolla dulce, que tiene un sabor suave, no pica y no aporta regustos desagradables después de su consumo.

La Cebolla Fuentes de Ebro es una cebolla de día largo (el bulbo necesita de un mínimo de horas de sol al día para su correcto desarrollo) se caracteriza por ser sus bulbos de forma globosa, el aspecto externo de esta cebolla es blanco-paja, aunque en el caso de la cebolla temprana el color será blanco verdoso, por su textura tierna, crujiente y muy jugosa, debido a su elevado contenido en agua, pero, como he dicho anteriormente, principalmente destaca por ser una cebolla suave, digestiva, de escaso picor y con ausencia o leve retrogusto en boca.

Esta es la etiqueta que diferencia a la D.O.P de la cebolla dulce de Fuentes de Ebro.

El cultivo de la cebolla, en el término municipal de Fuentes de Ebro y sus alrededores, se remonta a los primeros asentamientos romanos, los cuales construyeron un gran sistema de riego. Se dice que el consumo de cebolla entre los romanos era muy común tanto para hacer fuerte al soldado o como método curativo para varias dolencias.

Con la llegada de los musulmanes se mejoró el uso del agua mediante la construcción de una extensa red de acequias desde los azudes (construcción habitualmente realizada para elevar el nivel del agua de un arroyo o rio, con el fin de derivar parte de dicho caudal a las acequias) hasta los campos de la comarca. De hecho, en Fuentes de Ebro todavía se conserva este sistema de riego de origen árabe.

En la Edad Media, sus propiedades culinarias se alzaron tanto en casa del pobre como del rico. Según cuenta la leyenda, mientras el Cid disfrutaba del recibimiento que le hizo el pueblo de Zaragoza por su victoria contra Sancho Ramírez, al impedir el descenso del Reino de Aragón, fue invitado a degustar un plato típico de la gastronomía de Fuentes de Ebro, “Pichones con cebolla Fuentes de Ebro”.

Y es que lo humilde puede triunfar como producto gourmet en fogones “Michelin” y en todas las cocinas, ricas o pobres. De ahí el doble mérito de conseguir que la cebolla Fuentes de Ebro sea la primera Denominación de Origen Protegida de España, publicada en noviembre de 2.010 en el Boletín Oficial de Aragón.

Terreno preparado para la plantación de 200 cebollas de Fuentes.

La Denominación de Origen Protegida, D.O.P Cebolla Fuentes de Ebro, es el nombre que reciben las cebollas cultivadas, elaboradas, almacenadas y envasadas en 6 municipios de la zona de Fuentes de Ebro (Zaragoza, España), y que son de la variedad Cebolla Dulce de Fuentes, también llamada Cebolla Blanca gruesa de Fuentes, inscrita en el Catálogo Común de Variedades de Especies de Plantas Hortícolas.

Plantero de cebollas de Fuentes, apto para ser trasplantado.

La cebolla es un alimento que destaca principalmente por su gran potencial como depurativo del organismo, sin embargo, sus aportes para la salud van mucho más allá. Contiene potasio, fósforo, magnesio, hierro, calcio, cinc, ácido fólico y vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C y E. Aporta gran cantidad de agua, contiene muy poco sodio, pocas calorías y mucha fibra. Además, esta variedad cuenta con una muy baja concentración de azufre lo que hace que tenga menor retrogusto y picor que otras cebollas.

Destaca su alta utilización por consumidores y cocineros. Esto se debe a que sus características la hacen ideal para ensaladas y para caramelizar sin necesidad de utilizar azúcar, debido a que es naturalmente dulce.

Precocidad media, bulbos muy voluminosos, con cuello grueso, redondeados en la zona radicular y siendo puntiagudos hacia el cuello. Por lo tanto, y debido a su baja concentración de azufre, tiene mucho menos retrogusto y picor que otras cebollas, siendo dulce y de conservación reducida.

Cebolla de Fuentes, cultivada por mi hermana “La Mary”

Su cultivo originario se ubica en la zona de huerta de los ríos Ginel y Ebro, en una extensión de terreno de aproximadamente 150 hectáreas.

Las Cebollas Dulces de Fuentes, en la zona, se plantan en los meses de marzo y abril. Pero en climas más cálidos, la segunda plantación, la efectuaremos en otoño,   esperando a que bajen las temperaturas veraniegas (segunda semana de Octubre) con lo que beneficiaremos su plantación y desarrollo. Esta variedad de cebolla prefiere los climas templados, el frío no le sienta nada bien.

Lo aconsejable en un huerto es que las plantaciones se realicen de forma escalonada desde el mes de octubre hasta, inclusive, el mes de marzo.

Las podemos plantar en cada ocasión más juntas de lo normal, e ir arrancándolas selectivamente, para su consumo en tierno, hasta dejar las últimas para que acaben su ciclo como cebolla de gran tamaño.

No es especialmente exigente en cuanto al suelo, aunque es recomendable que este esté suelto, aireado y bien trabajado, rico en materia orgánica de textura media y con baja cantidad de Azufre.

La profundidad de la labor preparatoria varía según la naturaleza del terreno. En suelos compactos la profundidad es mayor que en los suelos sueltos, en los que basta con realizar una simple labor de azada. El cuidadoso desmenuzamiento de los terrones es un elemento importante de éxito. El terreno deberemos de allanarlo para después disponerlo, si es necesario, en surcos.

Una de las formas de efectuar la plantación es en caballones distanciados entre sí 50-60 cm, sobre los que se disponen dos líneas de plantas distanciadas a 30 cm y 15 cm entre plantas.

A la hora de trasplantar el plantero a su lugar definitivo, nunca debemos plantar nuestras cebollas a mucha profundidad, con 2-3 cm será más que suficiente. Así mismo es recomendable cortar, tanto las puntas de las raíces como los tallos, 1/3 de su longitud. Lo ideal es cortar las hojas, antes de plantarlas, dejando unos 12-15 cm de parte verde.

Otro marco de plantación suele ser en eras y en un marco de plantación de 30 x 15 cm. entre filas y plantas. Estarán listas para su recolección en el mes de septiembre.

Para los seguidores de la influencia de la luna en el huerto, este cultivo se recomienda sembrar en luna menguante.

Las cebollas son exigentes al tipo de suelo, es decir, es muy importante no plantar las cebollas en el mismo terreno que el año anterior, es conveniente que se cultiven otras hortalizas y descanse un año de cebollas. Esto también es aplicable al cultivo de puerros y ajos.

En suelos poco fértiles se producen cebollas que se conservan mejor pero, naturalmente, su desarrollo es menor. Para obtener bulbos grandes se necesitan tierras bien fertilizadas.

Por regla general, basta con aportar un suministro de abono unos días después del trasplante y otro antes del engrosamiento del bulbo. El abono nitrogenado mineral favorece la conservación, ocurriendo lo contrario con el nitrógeno orgánico. Las cebollas necesitan bastante potasio, ya que favorece el desarrollo y la riqueza en azúcar del bulbo, afectando también a la conservación.

En la primera fase del cultivo el riego siempre será corto pero constante evitando los encharcamientos y el exceso de humedad, que puede ocasionar podredumbres,  posteriormente se irá espaciando hasta dejar de regar cuando el bulbo ya esté formado y las hojas se hayan tumbado, el riego antes de la cosecha perjudica su conservación.

Puerros, coliflores y romesco.

Sabremos, con certeza, que ha llegado el momento de cortar el riego cuando observemos que los vértices de las hojas comienzan a adquirir un color amarillo. Después de esto observaremos que los tallos comienzan a doblarse.

Cuando superemos el 30% de tallos doblados procederemos a doblarlos todos. Unos días después nuestras cebollas estarán listas para ser recolectadas.

Tras la recolección, es necesario rotar el cultivo y no repetir en el mismo lugar de plantación en unos 2 años. 

Como se puede apreciar en las instantáneas siguientes, la plantación de cebollas de Fuentes se puede dar con concluida, han sido un total de 150 unidades las plantadas, el resto se las entregaré a un compañero de fatigas, que también disfruta de los buenos momentos que nos hace pasar el huerto.

¡¡¡ Ah !!!, Pedro, como puedes apreciar el método de plantación es de las dos formas que he indicado anteriormente, en era y en caballones, veremos con que método es más fácil el control de las adventicias. 

Primera parte.

Segunda parte.

Como he manifestado infinidad de veces algo imprescindible para el cultivo de la cebolla es mantener el terreno limpio de malas hierbas (escardado) ya que estas suponen una fuerte competencia para ellas debido al corto sistema de raíces que forman. También es importante plantarlas a pleno sol ya que esta variedad necesita recibir luz directa unas 12 horas al día, sobre todo en la época de formación de los bulbos.

La cebolla supone un potente antiinflamatorio, funciona como antioxidante y nos protege contra cánceres como el de colon y el de estómago por ser un importante probiótico. Incentiva las funciones del páncreas, por lo que ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre, especialmente en personas con diabetes. Tiene también propiedades antisépticas y mucolíticas por lo que ayuda frente a problemas respiratorios, procesos de resfriado, bronquitis o asma.

Acabamos de pasar el veranillo de San Miguel (29 de septiembre) también llamado del membrillo y los membrillos ya están en óptimas condiciones para su recolección y posterior transformación en dulce de membrillo o mermelada.

Frase del día:

No sabemos qué traerá el mañana, vivamos el presente. ”

lunes, 5 de septiembre de 2022

La frondosidad de la parra virgen

Los meses en que la recolecta de cosecha era cuantiosa están llegando a su fin, con la llegada del otoño, el final del ciclo de los cultivos de verano llega a su fin. Pero… tenemos que tener en cuenta que, por ser una época en la que el huerto ha entrado en decadencia, podemos dejar de lado las labores y cuidados del mismo.

Es el momento idóneo de proceder con el levantado de los cultivos de verano, cuya producción es escasa o nula en estos momentos, y preparar el terreno para los nuevos cultivos de invierno.

Podremos seguir recolectando tomates (como los de las imágenes superiores, más de un kilo de tomate y 600 gr. respectivamente), pimientos, puerros, cebollas, acelgas, berenjenas, etc. aunque cada vez en menor cantidad.

No debemos de olvidarnos de uno de los productos estrella de los cultivos de invierno: Las habas.

Terreno preparado para Habas.

Aportando abono.

Así mismo prepararemos el terreno para el trasplante de berzas, coliflores y cebollas.

En esta entrada trataremos, muy someramente, sobre el cultivo de la cebolla.

Existen dos factores importantes para garantizar el éxito del cultivo de cebolla: las variedades de la planta y las fechas de plantación.

Plantación de Habas, 2022

Ahora bien, no todas las variedades de plantas de cebolla son adecuadas para todas las épocas del año, ni todos los suelos son aptos para su cultivo.

La cebolla es una planta que tolera diferentes climas, crece muy bien en un rango de temperatura ambiente entres los 13 °C a 28 °C.

La época de siembra para plantar cebolla, en España, va a depender de las particularidades del ciclo de cultivo de cada tipo de cebolla y de las condiciones climáticas de cada lugar. Las que se conocen como cebollas tempranas se suelen plantar a finales del verano o principios del otoño, normalmente entre agosto y octubre (en el hemisferio Norte).

Mientras que las llamadas cebollas tardías se plantan en invierno o principios de la primavera, normalmente entre diciembre y marzo. En caso de plantar las cebollas a partir de bulbillos, en general, la época idónea suele ser el otoño y el invierno, entre septiembre y febrero.

A pesar de que la siembra de cebolla no necesita de cuidados rigurosos dado que requiere muy poco espacio y tiene un corto período de crecimiento, hay pasos que debemos seguir en las primeras fases para conseguir una buena cosecha:

  • La planta de cebolla necesita mucho sol, principalmente en la época en la que se forman los bulbos.
  • No necesita un aporte hídrico importante, sobre todo cuando ya se ha formado el bulbo pues tenderá a podrirse.
  • No les gusta los encharcamientos, el suelo debe de ser esponjoso y permeable.
  • El abonado debe de contener cantidades generosas de potasio y fosforo, generalmente el abonado se hace antes de la siembra, y controlaremos el exceso de nitrógeno.
  • Por norma general, el período de crecimiento oscila sobre unos 5 meses. Importante que cuando se aproxima esa etapa, se les pisa el cuello para que todos los nutrientes vayan al bulbo, en unos días procederemos a su arrancado y posterior seca, exponiéndolas al sol en el mismo terreno donde se han cultivado, durante unos día.

La cebolla es un alimento muy beneficioso para la salud, ya que contienen una cantidad considerable de nutrientes, siendo uno de los alimentos más usados en los hogares de todo el mundo.

El estado del huerto a finales de agosto luce espectacular y de ello da fe la exuberancia y frondosidad de la parra virgen y la pérgola de bachocones, han sido capaces de crear un espacio fresco y lleno de color en el huerto.

Es uno de los símbolos por excelencia del verano y otoño, por el color de  su follaje verde (en primavera-verano) y rojo (durante el otoño).

Surgen a principios de la primavera y sus hojas adquieren un color verde intenso y brillante, muy fresco y luminoso. A medida que va transcurriendo el verano el verde se oscurece y al adivinarse el otoño las hojas van cambiando su color al rojo. Una vez entrada la estación, la parra virgen se habrá puesto de un rojo intenso espectacular, y se mantendrá así hasta el invierno, momento en el que perderá sus hojas.

De cuidados sencillos, el cultivo de la parra virgen nos exigirá pocas atenciones, en comparación con la belleza que nos regalará mientras se mantiene su característico color verde intenso y posteriormente cuando comienza a tomar los tintes naranjas, rojos y burdeos propios de la estación invernal.

Únicamente deberemos de prestar especial atención en el momento de su plantación, eligiendo un lugar en el que esté protegida del sol y junto a una pared, celosía o pérgola por la que pueda trepar, el terreno deberá de tener un buen drenaje y ser rico en nutrientes. Es posible cultivarla también al sol, pero es cierto que privándola de él lograremos una mayor intensidad en la coloración de sus hojas.

Para su plantación cavaremos un hoyo profundo en el suelo, orientado el norte o al este, de unos 50 cm de diámetro y otros 50 cm de profundidad, las raíces de la parra necesitan bastante espacio y estar profundas en el terreno.

Posteriormente añadiremos una buena capa de materia orgánica para enriquecer el terreno.

Seguidamente colocaremos la planta enterrando las raíces y regando después abundantemente.

Para su mantenimiento, y con respecto al riego, la parra virgen prefiere suelos húmedos, pero no encharcados, el riego debe de ser regular, vigilaremos la tierra y regaremos cuando esta esté ligeramente seca, así la mantendremos ligera y aireada.

Por otro lado, una vez haya enraizado y como buena trepadora que es, deberemos de tener ciertas precauciones en su crecimiento. Aunque no precisa poda, sí es importante mantenerla a raya si queremos que no crezca de manera descontrolada tapando ventanas, canalones o puertas, y convirtiendo su presencia en algo incómodo. Una vez ha arraigado, es interesante podarla de manera selectiva respetando las ramas leñosas viejas y recortando las jóvenes.


Es de vital importancia que al realizar esta labor no despeguemos aquellas ramas que no queremos cortar, ya que una vez se haya separado de la pared a la que están ancladas, tienen serias dificultades para volver a hacerlo.

Al comienzo del verano observaremos que nuestra parra virgen se llena de unos frutos pequeños y de color negro azulado que penden de unas ramas rojas.

Estas bayas atraerán a los pájaros, ya que para ellos son un verdadero manjar. Sin embargo, debemos saber que no son comestibles para los humanos. Estas poseen una alta concentración de ácido oxálico lo que les confiere un sabor muy desagradable que nos protege de cualquier tentación de ingesta.

Al ser una planta resistente no suele sucumbir al ataque de los insectos. En determinadas ocasiones puede verse atacada por la araña roja o por la cochinilla.

Destrozos en los exteriores de la Villa, los jabalíes este año, al igual que el anterior, han vuelto a hacer destrozos en la higuera, rompiendo y destrozando las ramas inferiores, por lo que en años venideros el acceso a los higos se dificulta un poco más.

Destrozos en la Higuera.

Mr. Potato

Y que os parece Mr. Potato? Curiosa berenjena recolectada esta temporada.

Mención especial para la colmena, durante todo el verano las pobres obreras han estado “tomando el fresco”, a partir de las 21:00 horas en la piquera de la colmena, debido a la falta de espacio en la misma, al ser una caja para enjambres y no haberla cambiado a una caja más amplia una vez entró el enjambre.

Tengo preparada una caja más amplia, de 10 cuadros, en la cual incorporaré los cinco cuadros existentes en la colmena pequeña y otros cinco más que mi hermana, “la Mary”, me ha preparado con cera estampada perfección.

Esta cera estampada de abeja es una lámina de cera en la cual, por medio de una estampadora de cera, quedan impresos los hexágonos a partir de los cuales, las abejas construirán las celdas que utilizarán para cría o para depósito de miel y polen.

La cera de abeja es uno de los elementos más importantes de la colmena para la producción de la miel, ya que una lámina de cera de buena calidad, facilita el trabajo a las abejas con el consiguiente beneficio en tiempo aprovechado y rendimiento en la miel.

En próximos días quedará solucionado este tema, aunque, posiblemente, un poco tarde. Estoy a la espera de la consecución de un ahumador, utilizado en la apicultura para lograr el control sobre las abejas, que ante la presencia del humo se retiran como reacción a un instinto natural de supervivencia, basado en una simulación de un incendio, las abejas no sufren ningún daño.

Con la utilización del ahumador, el humo le crea una oportunidad perfecta al apicultor para que abra la colmena y trabaje, mientras se bloquea la reacción protectora de la colonia de abejas. Además, el humo inicia una reacción en las abejas, y estas llenan su abdomen de alimento (anticipándose al “posible” abandono de la colmena ante la amenaza de un posible incendio.) Cuando una abeja consume "miel", su abdomen se llena y es difícil que se agache para picar.

Frase del día:

No se trata de ser el primero sino el único. ”

domingo, 27 de septiembre de 2020

El verano se acaba y el huerto tambien

 Septiembre termina y, silenciosamente, los árboles se preparan para ir tiñendo sus hojas de color marrón. Mientras, en nuestro huerto, las últimas cosechas de verano dan paso a los cultivos de otoño.

En el huerto seguimos recogiendo frutos de verano pero es hora de comenzar con la planificación y preparación de nuestro huerto de otoño invierno. Los días se van acortando y empieza a haber algunas lluvias, el clima se enfría aunque, y dependiendo de la zona, no lleguemos a sufrir heladas.

Como ya he mencionado en anteriores entradas, no olvidemos que, “El huerto de invierno, se siembra en verano”

Aunque el verano terminará oficialmente el 22 de septiembre, a las 15 horas y 31 minutos, para los que nos dedicamos al cultivo de nuestros huertos, el verano lo daremos por concluido una vez pasado el veranillo de San Miguel (29 de septiembre), llamado también el “veranillo del Membrillo”, así ‘bautizado’ por los agricultores al referirse al tiempo de recogida de su cosecha con la frase… ‘¡Se aproxima San Miguel!’.

Membrillos a punto de su recolección.

Algunos refranes populares nos lo enseñan:

  •  En septiembre, a fin de mes, el calor vuelve otra vez.
  •  Por San Miguel, gran calor, será de mucho valor.
  •  Por el veranillo de San Miguel están los frutos como la miel.
  •  Por San Miguel, primero la nuez, la castaña después.
  •  El verano de San Miguel falta muy rara vez.
  •  Todo fruto viene bien, con calor, por San Miguel.

Se conoce otro veranillo, el de San Martín, que se caracteriza por un suave clima otoñal, sin lluvias, y unas temperaturas agradables. Dura pocos días, máximo una semana, (del 11 al 17 de noviembre), para dar paso luego al frío, normal, de la época. Como dicen algunos de sus dichos populares:

  •  De San Martín a Santa Isabel, veranillo es.
  •  El veranillo de San Martín dura tres días y ¡fin!’.

No tan conocido, es igual de esperado que el veranillo de San Miguel, con temperaturas que rondan los 20-25 grados, un pequeño verano antes de la llegada del cercano invierno.

Estado de las Tomateras el 25 de Septiembre.
 

En estas fechas ya nos habremos dado cuenta de que nuestros cultivos han comenzado a secarse y, como consecuencia, habremos notado una disminución en la producción.

Así mismo, es la fecha idónea para la recolección y selección de semillas con las que confeccionaremos nuestros propios plantones, para la campaña del próximo año.

Llegados a estas fechas y una vez que hayamos observado que nuestras plantas comienzan a mostrar síntomas de falta de producción ya que el ciclo productivo de la planta se acaba y no produce más, porque el frío acaba con ella o porque decidamos utilizar su espacio para plantar otra cosa, podríamos pensar…. ¿Y ahora, que? ¿Qué podemos hacer cuando el huerto, de verano, se acaba?

Cuando los cultivos de primavera-verano han sido eliminados de nuestro huerto, por la falta de productividad, o por la cuestión que sea, enfermedades, plagas etc… las tareas en el huerto no acaban, sino que deberemos de efectuar una serie de tareas o labores para mantener nuestro huerto en las condiciones óptimas para la siguiente campaña.

1 de los 3 carretillos eliminados de hierbas.
 

Una de estas tareas, si no la hemos llevado al día, durante la campaña veraniega, es el cuidado de las adventicias, estas habrán competido fuertemente con nuestras plantas restándoles nutrientes necesarios para su crecimiento y producción, además de proporcionar refugio y comida para las plagas, como pueden ser los pulgones.

Podemos efectuar compost con los restos de nuestros cultivos eliminados de nuestro huerto de verano.

Así mismo no deberemos olvidar el cuidado y mantenimiento de nuestros árboles frutales, este año será el primero que les dejo algunos frutos a los manzanos, que planté la campaña anterior, allá por el mes de marzo. 

Manzanas, tipo FUJI.

Manzanas, Morro de Liebre.

 

Al limonero, entiendo, le hace falta una poda, pero como es de todo el año, y no cesa de producir limones no veo la hora en la que poder realizársela.

  

 

 Pero… es hora de plantar nuestro huerto de otoño-invierno, llegados a este punto nos surge la pregunta, ¿qué podemos plantar en nuestro huerto?

Como hemos dicho anteriormente, las verduras y hortalizas a cultivar en esta estación variarán con respecto a las de verano, debido a que los días comienzan a acortar, vuelven las lluvias y las temperaturas pasan a ser más suaves. Por lo tanto nuestra plantación estará dirigida a cultivos que aguanten las bajas temperaturas, destacando entre otras:

  • Acelgas: estas pueden sembrarse durante todo el año, aunque es recomendable evitar la plantación en los meses más fríos. El riego es aconsejable que sea por goteo, evitando mojar las hojas para evitar su pudrición.
  • Alcachofas: prefieren las temperaturas templadas, por lo que septiembre es un buen mes para plantar esta hortaliza. El riego puede ser por goteo o por inundación del surco en el que plantemos nuestras alcachofas. El terreno deberá de garantizarnos un buen drenaje del agua de riego. No es aconsejable la rotación de cultivos en el lugar que hemos tenido nuestras alcachofas, sino que deberemos de tenerlo barbecho durante, al menos, un par de años, para que recupere nutrientes el suelo, debido al gran desgaste que sufre la tierra.
  • Apio: es capaz de resistir heladas ligeras pero no se recomienda someter una plantación de apios a fríos extremos. Necesitaremos un suelo muy rico en nutrientes y profundo, un riego no demasiado abundante pero sí frecuente y plantarlo en hileras. A la hora de recogerlo, no es necesario sacarlo de raíz, sino que con cortar la planta a ras de suelo es suficiente. De ese modo, la planta volverá a crecer sin que tengamos que sembrar de nuevo. 
  • Brócoli: El brócoli o brécol es una planta que soporta perfectamente el frío, por lo que septiembre es un buen mes para plantarlo y que comience a crecer en una época fría. Necesita un suelo húmedo constantemente y una vez que ha crecido conviene regar por goteo o bien el pie del brócoli para evitar que se pudra. A la hora de recolectarlo hay que cortar la cabeza central del brócoli, es aconsejable cubrir el tallo que queda en la tierra, con esto conseguiremos que vuelva a germinar de nuevo. Por tanto, es recomendable cultivarlo en una zona apartada, ya que no será un cultivo rotativo. 
  • Calabacines: Dependiendo de la zona en la que nos encontremos, septiembre es un mes idóneo para la plantación de calabacines, ya que estos necesitan temperaturas que no sean extremas. El suelo en el que los plantemos debe estar siempre húmedo pero no encharcado y escogiendo una zona soleada. La flor que sale del calabacín también se come, así que cuando recojas esta verdura no la deseches y prueba a cocinarlas. 
  • Cebollas: Los meses en los que las lluvias no son constantes son buenos para plantar las cebollas, ya que hay que regarlas hasta que el bulbo crezca y después el riego debe ser menos frecuente. De ahí que aún septiembre sea buen momento para sembrar cebollas. Tras cuatro meses podremos recogerlas. 

  • Coliflores: Para recoger las coliflores en invierno, antes de que lleguen los fríos más fuertes, lo ideal es plantarlas como tarde en el mes de septiembre, mes en el que ya hemos pasado el mayor calor, que tampoco conviene a la coliflor. Necesitará riego por goteo para así evitar que las hojas se mojen y se pudran. 
  • Escarola: Si plantamos escarola en septiembre podremos recogerla durante el otoño, aunque en realidad se pueden plantar durante todo el año. Su plantación debe ser en hileras y dejando 50 cm entre plantas. Necesitan el terreno húmedo constantemente evitando que se mojen las hojas. 
  • Espinacas: Existen muchas variedades de espinacas, por lo que puede plantarse durante todo el año. En caso de que queramos efectuar la plantación en septiembre, es aconsejable efectuarla a finales de mes, cuando ya esté más próximo el otoño. De ese modo, el calor no amargará el sabor de las espinacas si estas maduran demasiado deprisa. Las plantaremos en una zona de sombra y en terrenos que estén húmedos siempre gracias al riego. Tan solo un par de meses después de su siembra podremos recolectarlas. 
  • Guisantes: El guisante es un cultivo que funciona muy bien de cara al invierno, gracias a su alta tolerancia al frío y las heladas. Entorno a los 20º C es cuando mejor se desarrolla. Deben plantarse en hileras y el suelo debe estar húmedo pero no en exceso. Hay que recogerlos cuando las vainas están llenas pero antes de que el guisante se endurezca porque entonces nuestro esfuerzo habrá sido en vano. 
  • Habas: Desde septiembre hasta marzo podremos sembrar habas en nuestro huerto. Deben plantarse las semillas en surcos, con una separación entre semillas de 30 cm y a una profundidad de no más de 5 cm. En tan solo 10 días ya habrán. Deben sembrarse en zonas de mucho sol y en suelos húmedos pero bien drenados. 


Plantación de Habas 2020

  • Lechugas: Las lechugas necesitan un suelo siempre húmedo y es mejor que escojamos meses en los que el calor no sea muy intenso para cultivarlas, aunque dependiendo de la variedad puede aguantarlo bien. Hay que escoger una parcela de tierra entre sol y sombra para que crezcan correctamente y con riego continuo. 
  • Lentejas: En la actualidad, ¿qué niño no ha sembrado lentejas entre algodones en un vasito de yogur en el colegio?  Esto demuestra que estas legumbres son muy agradecidas y que germinan rápidamente. El riego del cultivo de las lentejas será diario y protegidas de las heladas. Estarán listas para recoger cuando las lentejas se vean con un color entre verde y amarillo. 
  • Lombarda: Estas crucíferas necesitan humedad regular pero es muy importante vigilar que el terreno donde las sembremos no se encharque y menos aún cuando la planta ya tenga hojas. La plantación la distanciaremos unos 50 cm, aproximadamente, alrededor entre lombarda y lombarda. En primavera podremos cosechar nuestras primeras lombardas. 
  • Nabos: Los nabos se siembran en septiembre y a comienzos de la primavera. Necesita de un suelo húmedo y un espacio de 10 cm entre plantas para un desarrollo eficaz. Tan solo 40 días después de haberse plantado ya se podrán recoger los primeros nabos. 
  • Patatas: Lo mejor para la siembra de la patata es adelantarnos a las primeras heladas, por lo que a finales del mes de agosto, siempre dependiendo de la zona en la que nos encontremos, es un buen momento. En esta zona, Comunidad Valenciana, se pueden cultivar dos cosechas durante el año, siendo las fechas de plantación enero y principios de septiembre, tratándose esta última de una siembra tardía pero igualmente válida. Lo importante es que el suelo de cultivo esté preparado antes de la plantación y después vigilar que haya humedad constante, además de espacio suficiente entre patatas para que crezcan sin problemas.
  • Rabanitos: Los rabanitos crecen mejor a pleno sol, aunque pueden sembrarse durante todo el año. Lo más importante es que no les falte ni luz ni agua para así conseguir un rápido crecimiento.
  • Repollo: El fin del verano es el momento idóneo para sembrar el repollo en nuestro huerto. Requiere de mucho riego y un terreno húmedo, dando importancia a que las hojas no se encharquen y así evitar su pudrición. La plantación de los plantones la efectuaremos dejando una separación de al menos 40 cm entre los mismos, para favorecer su crecimiento cuando comiencen a desarrollarse. Es aconsejable la plantación escalonada de los mismos, así evitaremos su recolección a la misma vez.

Plantación escalonada de Berzas y Coliflores.

  • Zanahorias: Ya que la siembra de zanahorias se puede realizar todos los meses excepto diciembre y enero, ¿por qué no aprovechar septiembre para cultivarlas? Necesitan de riego frecuente y estar en una zona entre sol y sombra. Entre dos y cuatro meses después podrás recogerlas.
  • Las Aromáticas: Septiembre es un mes perfecto para plantar las aromáticas como perejil, menta, salvia, romero y tomillo, entre otras. Todas estas plantas necesitarán luz natural pero no en exceso, un terreno húmedo pero muy bien drenado, ya que el exceso de agua podría echarlas a perder. En cuanto a la menta debes saber que puede ser muy invasiva, por lo que te recomendamos mantenerla lo más apartada posible e incluso cultivarla en maceteros. 


Por estas fechas, cuando el calor da los últimos coletazos y el otoño se encuentra a la vuelta de la esquina, la uva está en su punto de maduración y, por lo tanto, ha llegado la hora de la vendimia.

Este año la cosecha de uva, y debido a las condiciones climáticas sufridas este verano, falta de lluvias y calores excesivos, se ha adelantado. Ha llegado la hora de recoger el fruto, después de todo un año de trabajo. Por ello, es un momento que se vive con ilusión.

Frase del día:

“Un hombre enfadado abre la boca y cierra los ojos.”