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lunes, 3 de noviembre de 2025

Tareas en el Huerto en Noviembre

En noviembre, el huerto se enfoca en preparar para el invierno y aprovechar los cultivos de temporada de frío y preparar el suelo para la próxima temporada. Podemos sembrar hortalizas de raíz como zanahorias y rábanos, de hoja como espinacas y acelgas, y otras como habas, ajos, cebollas y lechugas. Es un mes de tareas de mantenimiento y proteger los cultivos del frío.

El buen habero, ha de sembrar en todos los santos y cavar en enero.”

El huerto entra en una etapa de transición y reposo. Es tiempo de limpiar, proteger, preparar y reflexionar. Aunque la actividad visible disminuye, las tareas de mantenimiento y planificación son fundamentales para asegurar un buen inicio de la próxima temporada.

Las temperaturas en este mes comienzan a descender, y el suelo se enfría, lo que nos obliga a los amantes de la horticultura a adaptar los cultivos y tareas a las nuevas condiciones.

El invierno está a la vuelta de la esquina, pero, a pesar de que cada día hace más frío, es posible continuar disfrutando del huerto y beneficiarnos de sus ventajas. No obstante, es cierto que tenemos que atender al tipo de verduras y hortalizas que podemos plantar teniendo en cuenta las bajas temperaturas. Basta con preparar nuestros cultivos para ello y, sobre todo, aprovechar este mes para empezar a plantar especies vegetales resistentes al frío. 

El huerto en noviembre empieza a ralentizar todos los procesos biológicos de las plantas en general y las adventicias no escapan tampoco a este fenómeno, ¡¡¡menos mal!!! Después del frenesí de la primavera y el verano, los cultivos y sus competidores empiezan a darnos algo de tregua. Aunque no del todo porque seguimos sembrando, trasplantando y recolectando algunas cosillas.

Nuestro huerto quiere entrar en reposo, pero todavía hay mucho que hacer en él. La dedicación que le demos al mismo será proporcional al resultado final, así que manos a la obra. De hecho, el frío no debe desanimarnos, ya que algunas hortalizas son perfectamente aptas para estas temperaturas. Veamos algunos cultivos que podemos plantar en Noviembre:

Las Habas, es uno de los cultivos por excelencia de los meses de frío. Aunque como tal no es exigente, sí demanda cierto tiempo y dedicación. Puede sembrarse por voleo, aunque en climas muy fríos, conviene hacerlo en semillero. La clave para que germine y crezca lo suficiente para ser trasplantada está en la humedad: necesita un sustrato que esté húmedo de forma constante.

El Puerro, un vegetal sencillo de cultivar y con una potencia aromática única. Es amante de la sombra por lo que hemos de escoger bien el lugar de plantación. De siembra por voleo, necesita una temperatura superior a 8 grados durante al menos 15 días para germinar correctamente. Una vez los plantones han crecido conviene aclararlos para dejar suficiente espacio de desarrollo a cada planta. Necesita profundidad para crecer.

La acelga y los guisantes, son unos cultivos que encuentran en noviembre un buen momento para germinar. Estas plantas son resistentes al frío y su siembra en este mes asegura una cosecha continua durante la temporada invernal.

Asimismo, zanahorias y borrajas tampoco deben quedar fuera de la planificación de este mes. Estos cultivos permiten obtener productos frescos para el inicio del año.

No debemos olvidarnos de los tradicionales de la dieta mediterránea, el ajo y la cebolla, estos encuentran en este mes el momento perfecto para ser plantados.

Aunque ciertamente la actividad en el huerto parece reducirse en noviembre, es un mes de plantación clave. Las hortalizas mencionadas garantizan una cosecha rica y variada para enfrentar el invierno con productos frescos y deliciosos.

En zonas cálidas todavía tenemos la gran suerte de seguir recolectando tomates, berenjena, calabacines, puerros y pimientos. Productos que en las zonas más frías ya dejaron de recolectarse hace tiempo.

Además de la plantación, noviembre es un mes ideal para llevar a cabo una serie de tareas en el huerto, preparándolo para la llegada del invierno.

🛠Tareas del Huerto en Noviembre – Zona Mediterránea

       Huerto en tierra – Clima templado, otoñal y húmedo.

·       1ª Semana: Preparación y limpieza

Ø Retirar restos de cultivos de verano (tomates, pimientos, calabacines…)

Ø Labrar y enriquecer el terreno en el que no vayamos a plantar nada, de cara a retomar los cultivos de primavera.

Ø Colocar mantillo (paja, hojas secas o compost) para conservar humedad.

Ø Si tenemos árboles frutales en nuestro huerto, este es un buen momento para podarlos y retirar las ramas muertas o enfermas. La poda permite que el árbol concentre su energía en las partes más sanas ayudando a prevenir enfermedades. 

Ø Siembras directas: ajos, habas y guisantes.

Ø En semillero protegido: lechugas, escarolas y acelgas.

Manzanas, buenas y buen calibre.

Rama rota por exceso de peso.

·       2ª Semana: Siembras de invierno

Ø Siembras directas: rábanos, nabos, espinacas y canónigos.

Ø Trasplantes: cebollas tempranas, puerros y coles.

Ø Reduce el riego, pero evita que la tierra se seque.

Ø Añade ceniza de madera (rica en potasio) si tienes calabazas o coles creciendo. 

·       3ª Semana: Protección y mantenimiento  

Ø Coloca telas anti heladas o campanas sobre las plantas tiernas. 

Ø Aporca la tierra de la base de coles y puerros para proteger las raíces. 

Ø Comienza un compost nuevo con hojas secas y restos del huerto. 

Ø Cosechas: acelgas, espinacas, rábanos, lechugas, zanahorias y nabos. 

Ø Frutas: caquis, granadas, cítricos, manzanas tardías. 

·       4ª Semana: Revisión y planificación

Ø Comprueba drenaje y elimina charcos tras lluvias.

Ø Revisa tutores, mallas y protecciones.

Ø Planifica rotación de cultivos para invierno y primavera.

Ø Cosechas: últimas calabazas, coliflores, berzas, brócolis, acelgas y primeros cítricos. 

💡 Consejos extra para noviembre en el huerto:

·       Evita heladas tempranas cubriendo plantas jóvenes por la noche.

·       Ajos y habas son los protagonistas del mes: ya que resisten bien el frío.

·       Vigila babosas y caracoles, muy activos con la humedad otoñal.

Conclusiones:

En noviembre, el huerto entra en una etapa de descanso después de la cosecha de verano. Aprovecharemos para limpiar los restos de cultivos, abonar el suelo y preparar la tierra para el invierno. Es un mes de mantenimiento, protección contra el frío y siembra de hortalizas resistentes como ajos, cebollas, habas o espinacas. También es momento de reflexionar sobre la temporada pasada y planificar la próxima. Aunque la actividad disminuye, es un mes clave para asegurar un buen inicio del siguiente ciclo agrícola.

Frase del día:

La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.” 

miércoles, 25 de octubre de 2017

Tomates en Noviembre

El frío se impone y, en las zonas del interior, pueden llegar las primeras heladas.
 
Pero, ¿cuáles son las consecuencias del tiempo que estamos teniendo en esta estación?. Setas no hay, pero habrá tomates hasta finales de noviembre ó diciembre. La falta de lluvias y frío prolonga la recogida del tomate. Deberemos de tener en cuenta que el tomate cuanto más rojo esté, en la planta, más sabor tiene.

En el mes de Noviembre, si no lo hemos hecho, en los meses anteriores, deberemos eliminar los restos de cultivos de verano y limpiar el huerto.
 
A partir de este mes únicamente sembraremos y plantaremos hortalizas que soporten el frío como las habas o la cebolla. En climas suaves podemos trasplantar escarola, lechuga o sembrar rábano y canónigos, entre otros.
 
El tomate es en realidad una fruta, aunque la mayoría de la gente considera que es un vegetal. De hecho, el tomate es la fruta más popular del mundo. Su diversidad es un factor importante en su popularidad, pero el tomate es un alimento nutritivo que contiene vitaminas A y C, además de licopeno, un antioxidante que combate el cáncer. El cultivo de tomates es muy fácil, porque los tomates crecen en la mayoría de los suelos. Para cultivar los mejores tomates es imprescindible escoger plantas sanas y plantarlas en el momento adecuado.
  
 
Debido a que los tomates no pueden crecer hasta que la temperatura es de 10 grados, o superior, hay quien se decanta por realizar la plantación con plántulas.
 
Será fundamental preparar el suelo en un área que reciba, al menos, de seis a ocho horas de sol al día. Los tomates crecen casi en cualquier parte, pero la preparación del suelo es necesaria para un cultivo productivo.
 
Deberemos de tener en cuenta el pH de la tierra, teniendo en cuenta que el pH más óptimo para el cultivo del tomate es de 6,0 a 6,8, que es un suelo ligeramente ácido.
 
A continuación, procederemos a plantar la plántula de tomate a unos 3 o 4 centímetros de profundidad en el suelo y a una distancia de 30 centímetros de distancia entre ellas.
 
El riego será abundante, pero sin encharcamientos, a primeras horas de la mañana o a últimas de la tarde. Un consejo para ayudar a la planta a retener el agua consiste en colocar un acolchado de materia orgánica alrededor de esta.
 
La mejor época para sembrar el tomate es la primavera,  los meses de marzo, abril y mayo.

  
Algunas curiosidades sobre el tomate:
 
¿Sabías que en los Estados Unidos el tomate se consideró venenoso hasta que se comió públicamente en Massachusetts en 1820?. Pero ojo, únicamente en Estados Unidos, porque en América del Sur se comía ya desde épocas precolombinas.
 
Y esto, asimismo, carece de sentido en la Europa mediterránea porque el éxito culinario del tomate está documentado en Portugal, Córcega, la Francia meridional, el norte de Italia ya a comienzos del siglo XVIII. Y en España, desde luego, desde mucho antes.
 
E incluso, después de esa fecha, en los Estados Unidos, no entró ampliamente en las cocinas familiares hasta finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
 
Esta anécdota histórica explica el uso que se hace, en medicina, de la expresión “tomato effect”, para designar el rechazo de un tratamiento eficaz por meros prejuicios o motivos ilógicos.
 
!!! No saben lo que se perdían !!!


La recolección, de verduras y hortalizas, en este mes de Noviembre va decayendo considerablemente, pero todavía sigo recolectando, como se puede apreciar en la instantánea, Pimientos (en dos de sus variedades,  Morrones e italianos), berenjenas, berzas, coliflores, puerros y tomates.

Frase del día:
" Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, solo será cuestión de tiempo recoger sus frutos." Thomas Carlile (1795-1881) Historiador, crítico social y ensayista escocés.
  

martes, 8 de noviembre de 2016

El Huerto en Noviembre

     Noviembre es un mes que viene marcado por las lluvias y el frío, además tenemos menos horas de luz. Una de las tareas más importante va a ser la de proteger a las plantas de las primeras heladas y que puedan así continuar desarrollándose. Esto lo podemos hacer con el  acolchado (en inglés mulching) es un mantillo o capa protectora que recubre la tierra.
 
 
     El mulching o acolchado tiene multitud de beneficios: inhibe el crecimiento de hierbas no deseadas (reduciendo considerablemente la carga de trabajo en la huerta), aporta materia orgánica al suelo, retiene humedad en la tierra (reduciendo la cantidad de agua necesaria para los riegos), protege a las raíces de cambios bruscos de temperatura y protege a la tierra de la erosión.
 
     Pero además es necesario conocer y aplicar otros sistemas para proteger los cultivos frente a granizos, heladas y el viento.


      Durante noviembre disminuiremos los riegos, aunque es importante estar pendiente y asegurarse de que los cultivos reciben el agua necesaria, ya que el tiempo puede ser inestable y puede no llover tanto como se podría esperar.
 
     Es buen momento para sanear los bancales en los que cultivaremos más adelante, cuando la tierra esté húmeda aprovecharemos para airearla y descompactarla, sacar las adventicias y los restos de los cultivos que hayan quedado del verano y que podemos usar como abono verde o añadirlas al compost.
 
     Pero retrocedamos un poco y hablemos de las plantas adventicias, ya sabemos que estas son muy poco conocidas con esta desinencia por muchos agricultores, no obstante otra cosa es hablarles de malas hierbas, ¿pero resultan realmente malas o perjudiciales estas plantas para el huerto?
 
     El hombre, desde que conoció la forma de domesticar las plantas y hacerse sedentario ha sentido repudio por las plantas salvajes o nacidas de forma espontánea, por considerarlas totalmente competidoras de aquellas que si les proporcionan un beneficio directo o producción. ¿Pero son verdaderamente una competencia?
 

     En la actualidad, son numerosas las publicaciones que tras investigaciones evidencian que estas plantas puede resultar un verdadero beneficio para nuestros cultivos y forman un rol importantísimo en el huerto ecológico, de ahí la sustitución de la desinencia “malas hierbas” por adventicias (“que se desarrolla en cualquier sitio”).
 
     Si bien es cierto que estas plantas poseen un rápido crecimiento y desarrollo reproductivo, gran adaptación a diferentes condiciones edáficas y climatológicas ya sea para su germinación o crecimiento; en el huerto reportan numerosas ventajas como las que a continuación se detallan.
 
  • Mejoran la calidad del suelo. Aportan materia orgánica (de forma fortuita) y evitan que la radiación solar intensa y directa dañe su estructura al destruir el humus y los microorganismos. 
  • Constituyen una cubierta vegetal que controla la erosión del suelo. 
  • Algunas de ellas son leguminosas que fijan el nitrógeno atmosférico. 
  • Protegen de las heladas ya que cubren el suelo. 
  • Son una fuente de recursos genéticos y biodiversidad. 
  • Sirven de indicadoras visuales del tipo de suelo. Ej.: si aparecen ortigas nos indica suelo es rico en nitrógeno. 
  • La presencia de una hierba adventicia puede impedir la presencia de otra planta que ofrece peores efectos. 
  • Estas plantas pueden incluso producir algún producto útil en alguna fase de su desarrollo comestible para el hombre o el ganado; o bien pueden en algunas ocasiones como plantas medicinales, las cuales podemos recolectar en nuestro propio campo de cultivo o huerto. 
  • Pueden usarse como colaboradoras de nuestra explotación actuando como mejorantes.

     En noviembre intentamos no sembrar ni trasplantar en los días más fríos, porque las plantas son todavía muy pequeñas y vulnerables, pudiendo sufrir daños por las heladas.
 
Durante noviembre podemos sembrar:

  • Escarola.
  • Coles. 
  • Habas. 
  • Ajos. 
  • Guisantes. 
  • Cilantro.
  • Puerros. 
  • Espinacas. 
  • Lechuga.
  • Berza. 
  • Apio. 
  • Coliflor.
  • Rábanos. 
  • Rúcula.
  • Borraja

     Una de las ventajas de esta época de invierno es la desaparición casi en su totalidad de Plagas que puedan atacar a nuestros cultivos. Debemos de tener en cuenta que cuanta mayor diversidad de hortalizas, medicinales y aromáticas tengamos en nuestro huerto, más posibilidades tenemos de evitar plagas, ya que, creamos un ecosistema que se autoregula.


     Aunque la mayoría de las plagas no nos debe preocupar, debemos prestar especial atención a la oruga de la col y a hongos como el mildiu o el oídio que proliferan fácilmente cuando hay humedad y temperaturas suaves.

Frase del día:
" El conocimiento de nadie puede ir más allá de su experiencia." John Locke (1632 - 1704) Filósofo y médico inglés.