lunes, 16 de marzo de 2026

Magnetismo y gravedad lunar

A lo largo de la historia, los agricultores han dirigido su mirada hacia el cielo observando las nubes, viento, sol, lluvia, etc., para tomar decisiones, pero sobre la influencia de la luna, siempre ha existido mucha controversia al respecto. Unos trabajan sus cultivos pensando en su ciclo y otros directamente opinan que son supersticiones.

¿Por qué a veces se confunden gravedad y magnetismo? Una explicación clara y directa de la diferencia existente, y como afecta a las plantas de nuestro huerto, entre gravedad y magnetismo podría ser esta:

Gravedad:

·    Es una fuerza fundamental del universo que actúa entre cualquier par de objetos con masa o energía.

·       La produce toda masa (planetas, personas, átomos, luz mediante energía).

·       Actúa siempre atrayendo, nunca repeliendo.

·      Tiene un alcance infinito, aunque la fuerza disminuye con la distancia.

·       Es una propiedad universal de la masa.

Algunos ejemplos podrían ser: La caída de los objetos, la órbita de la Luna alrededor de la Tierra o el peso que sentimos. 

Magnetismo:

·       Es una fuerza que surge del movimiento de cargas eléctricas, descrita por el electromagnetismo.

·       La producen los imanes, las corrientes eléctricas y los campos magnéticos planetarios.

·       Actúa atrayendo o repeliendo, según la orientación de los polos.

·    Tiene un alcance infinito, pero mucho más débil que la gravedad a gran distancia.

·       Es una propiedad de cargas eléctricas en movimiento. 

Algunos ejemplos podrían ser: La atracción entre imanes, el funcionamiento de motores eléctricos o la brújula alineándose con el campo magnético terrestre.

Ambas pueden actuar a distancia sin contacto físico. Pero no están relacionadas directamente: la gravedad pertenece a la relatividad general y el magnetismo al electromagnetismo. 

Una vez conocida la diferencia entre gravedad y magnetismo, veamos cómo influye la Luna en los cultivos de nuestro huerto. 

La Luna no ejerce un magnetismo significativo sobre las plantas. Lo que sí ejerce -y es real- es gravedad, que produce las mareas en océanos, atmósfera y en menor medida en la corteza terrestre. Pero incluso esa influencia gravitatoria sobre las plantas es extremadamente pequeña. 

La Luna no tiene un campo magnético global fuerte como la Tierra. Su magnetismo actual es muy débil, millones de veces menor que el terrestre. Por eso no puede afectar directamente a las plantas mediante magnetismo. 

La Luna tiene un campo magnético global prácticamente nulo. Lo que si existe son remanentes locales de magnetismo en algunas rocas lunares, pero no generan un campo que llegue a la Tierra. Por lo tanto, no hay fuerza magnética lunar que pueda afectar a las plantas. 

Entonces, ¿por qué se habla de la influencia lunar en las plantas? La idea viene de la agricultura tradicional (agricultura biodinámica), que afirma que las fases lunares afectan: la savia de las plantas, la germinación, la poda y la cosecha. 

Las fases lunares son aquellos cambios visibles provocados en la porción visible iluminada por el Sol. El ciclo se completa cada 29,53 días y se le denomina lunación. Vamos a ver ahora las influencias de la Luna según sus distintas posiciones, en los vegetales.

Si bien la Luna no actúa sobre las plantas por magnetismo, sí que puede afectar a las plantas de alguna otra manera, y lo que sí puede influir es: 

Gravedad y ciclos lunares

Durante mucho tiempo, las fases de la luna se han utilizado para medir el tiempo, los ciclos de la naturaleza y la época ideal para cultivar, entre otras. Aunque la fuerza gravitatoria de la Luna afecta principalmente a los océanos, no a plantas individuales, más que preguntarnos sobre la influencia de la luna, es plantearnos la influencia de la luz de la luna sobre las plantas.

Algunos estudios sugieren que ciertos organismos vegetales pueden responder a ciclos de luz lunar, pero esto no está relacionado con magnetismo. En las plantas, el efecto es tan débil que no se ha demostrado influencia fisiológica directa. 

Influencia de la luz lunar en el comportamiento de las plantas.

Luz lunar

La iluminación proporcionada por la luna es la que promueve el desarrollo de las plantas. Pero la luz de la luna no es suficiente para que las plantas hagan la fotosíntesis. 

Donde sí tienen influencia es en el fotoperiodo, término menos conocido, que consiste en estimular la producción de la proteína propia de las plantas que ejerce como receptora de la luz. Es decir, manteniendo la savia de la planta en movimiento de la misma manera que lo hace durante el día. 

La Luna sí mueve océanos enteros, pero su tirón sobre una semilla es muy leve, casi inapreciable. En botánica, lo que de verdad manda es la orquesta interna de hormonas, agua, luz y nutrientes.

La intensidad de la luna no es la misma cuando está en alguno de sus cuartos o llena. Esto quiere decir que cada fase lunar tiene una misión diferente en la movilización de savia de la planta.

🌕 Luna Llena, la fase principal del follaje:

En esta fase, es cuando la luna emite la mayor cantidad de luz, por lo que habrá mayor movilización de savia y agua. Así que el crecimiento del follaje de las plantas es más efusivo que el desarrollo de las raíces.

Las tareas que podemos realizar durante esta fase son: abonar, trasplantar (veremos que las plantas trasplantadas durante esta fase son más frondosas) o hasta cosechar. También es buen momento para eliminar las malas hierbas del huerto. 

🌗 Cuarto menguante, el momento de las raíces:

Durante la fase de cuarto menguante la luz de la luna empieza a perder intensidad. Esto afecta al desarrollo de las raíces. Por lo que es un buen motivo para plantar, trasplantar, poda de plantas vigorosas para frenar la brotación, recoger esquejes para hacer injertos (cítricos, uva, frutales, etc.)

Al haber menos luz, hay menos savia en circulación y menos agua en los tejidos.

🌑 Luna nueva, reposo para las plantas:

En esta fase, la luz de la luna ha perdido más intensidad, por lo que el fotoperiodo no se ve alterado y como la savia no está en movimiento, las plantas están en modo reposo. Ideal para que los cultivos se adapten a su entorno de una manera muy tranquila.

Es buen momento para realizar tareas de mantenimiento como eliminar plantas espontáneas, chupones de las plantas, abonar, compost, etc.

🌓 Cuarto creciente, las plantas se activan otra vez:

Se incrementa la luz lunar y al desarrollo de las raíces y al follaje afecta por igual.

Así que ha llegado la hora de germinar semillas, trasplante de todo tipo de hortalizas,  verduras, frutales, cítricos y poda en plantas de poca vigorosidad. 

Es conveniente aclarar, que cuando más se notan los efectos en los vegetales tanto en menguante como en creciente, es a partir de la tercera noche de cada fase. 

🌙  ¿Por qué se considera importante plantar en un día “propicio” según el calendario lunar?

Plantar en un día “propicio” según el calendario lunar viene de tradiciones agrícolas muy antiguas. La idea es que las fases de la Luna influyen en el crecimiento de las plantas, de forma parecida a cómo afectan a las mareas. Aunque muchos agricultores lo siguen usando, la evidencia científica es limitada.

Esta creencia, como ya he dicho anteriormente, viene de la idea de la “savia”:

Tradicionalmente se cree que la gravedad lunar mueve la savia dentro de la planta, favoreciendo distintas partes del crecimiento según la fase lunar.

Algunos estudios han intentado comprobar estas influencias, pero no hay evidencia sólida y consistente de que las fases lunares afecten significativamente al crecimiento de los cultivos.

Plantar en días “propicios” del calendario lunar es una práctica tradicional basada en la idea de que la Luna influye en la savia y el crecimiento de las plantas. Sin embargo, la ciencia moderna considera que su efecto, si existe, es pequeño comparado con otros factores como clima, suelo, riego, temperatura y luz.

Entonces, ¿por qué muchos agricultores lo siguen usando?: al forma parte de la agricultura tradicional y biodinámica, funciona como un calendario organizado de tareas, y algunos agricultores dicen observar resultados prácticos, aunque no siempre demostrables científicamente.

Aunque no toda la influencia lunar está demostrada científicamente, muchas culturas agrícolas han seguido este calendario durante siglos y reportan beneficios como: 

ü Cosechas más uniformes, plantas más resistentes y mejor calidad de los frutos.

ü También podemos hablar de los trasplantes de algunos cultivos, pudiendo poner un ejemplo muy clarificador, si hacemos un trasplante de un cultivo en menguante y unos días después(10/12 días) hacemos otro en creciente, si observamos su evolución se puede dar la paradoja que la evolución del segundo será mejor en su estado vegetal y también en su sanidad, pero lo más sorprendente es que su recolección será en la misma fecha que el plantado antes, lo que nos lleva a pensar que la luminosidad de la luna en el suelo fue beneficiosa para el cultivo. 

 

Así que, si decidimos ignorar ese “magnetismo”, no ocurrirá ninguna tragedia vegetal. Nuestras plantas seguirán con su crecimiento habitual, impulsadas por el sol, el riego sensato y los nutrientes con los que las abonemos.

CONCLUSIONES:

Podemos decir que la Luna afecta a las plantas de alguna manera, pero no por magnetismo, los efectos posibles son gravitación y luz lunar.

Que la gravedad lunar es real, aunque su efecto en organismos pequeños como las plantas es insignificante.

Que la luna llena aporta una luz tenue que puede influir ligeramente en algunos ciclos biológicos de ciertas plantas sensibles a la luz.

Que muchas tradiciones agrícolas (como la agricultura biodinámica) hablan de sembrar según la Luna, pero no se ha confirmado científicamente que la Luna influya de forma significativa en el crecimiento.

En resumen, plantar en días considerados favorables según la Luna es importante para quienes buscan aprovechar los ritmos naturales para mejorar el vigor de los cultivos. Aunque parte es tradición, muchas personas aseguran notar diferencias reales en la salud y productividad de sus plantas.

Frase del día:

Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.” Ernest Hemingway ( 1896 – 1961 ) Escritor estadounidense. 

domingo, 8 de marzo de 2026

Tareas en el Huerto en Marzo

En los invernaderos y zonas protegidas, las babosas empiezan a hacer de las suyas, por lo que conviene tener a mano basalto en polvo fino para espolvorearlo; otra opción es la colocación de trampas para cazarlas.

¡Marzo es un mes clave en el huerto! Empieza la acción de verdad: los días se van alargando, se acerca el final del invierno y pronto comenzará la primavera, suben las temperaturas, hay más luz y las plantas se ponen las pilas. Marzo es ese mes en el que lo que hagamos se notará mucho más adelante, así que merece la pena currárselo un poco. 💪 

Con la llegada de las temperaturas más suaves ya podremos comenzar a llenar nuestro huerto de verduras y hortalizas. En las zonas de interior habrá que tener cuidado con las heladas tardías que pueden dañar las siembras y los trasplantes.

Como en meses anteriores el refranero español nos recuerda los riesgos y bondades de este mes, (pincha en este enlace si quieres ver más refranes), así tenemos:

Ø Marzo el mes traidor, del frío pasa al calor.

Ø Marzo y sus marzadas, frío, viento y granizadas.

Antes de comenzar con los trasplantes en marzo, es hora de comprobar de manera sencilla y artesanal que la tierra está en condiciones óptimas para albergar las semillas y plantas que vamos a cultivar, es decir, constatar que, como se denomina en agricultura, tengamos una tierra franca o en tempero.  

Cómo comprobar que la tierra sea franca o de tempero:

– Cogeremos un puñado de tierra entre nuestras manos y la dejaremos escapar entre ellas poco a poco para ver si forma una línea fina; si es así, vamos bien.

– Comprobaremos que se desmenuza entre los dedos sin dificultad y que los deja manchados.

– Por último, cogeremos un poco de tierra y, humedeciéndola, trataremos de hacer una bolita.

Si podemos hacer estos tres pasos sin problema, ¡disponemos de una tierra en perfectas condiciones para nuestro propósito!

En caso de no ser así, tendremos que hacer una enmienda (un aporte) de humus de lombriz, compost o fibra de coco hasta conseguir la textura deseada.

🌱 Labores a realizar en marzo en el huerto:

·       Preparar la tierra: airearemos el suelo y añadiremos compost o estiércol bien maduro.

·     Escardar: quitaremos las malas hierbas antes de que se adueñen del huerto.

·     Riegos moderados: aún no hace mucho calor, por lo tanto evitaremos encharcamientos.

·       Acolchado: ayuda a conservar la humedad y frena a las hierbas.

·    Entutorar: podemos comenzar a dejar listos los soportes para judías y futuras tomateras.

Tareas de MARZO en el Huerto

- Todavía podemos seguir plantando cebolla blanca y babosa temprana.
- Plantar acelgas.
- Plantar lechugas.
- Plantar fresa y fresones.
- Ya podemos trasplantar algún puerro temprano.
- Sembrar zanahorias.
- Hacer semilleros de tomates, berenjenas, pimientos (Todo en invernadero).
- Sembrar las patatas (Del 15 en adelante)..
- Todavía podemos plantar rosales, árboles frutales, arbustos.
- Poda de arbustos (En los primeros días), y frutales antes de que hinchen las yemas.
- Reproducir por estacas de madera.
- Hacer semillero de puerros al aire libre.
- Entrecavar los ajos.
- Echar ceniza a los ajos.
- Retirar las malas hierbas y labrar.
- Tareas de Mantenimiento: Acolchado, mantenimiento de injertos, atención a los polinizadores, regando en marzo…

Calendario de siembra en Marzo:

En este mes hemos de prestar atención al tiempo ya que puede haber alguna helada debido a los últimos coletazos que puede dar el invierno.

Este mes debemos de adaptarnos a las circunstancias climáticas, ya que podremos disfrutar de días completamente primaverales y al día siguiente se pueden producir algunas heladas.

También puede variar en función del año, así como de la ubicación geográfica, pero por lo general, el calendario de siembra en España del mes de marzo está compuesto por acelgas, alcachofas, alubias, apio, berenjenas, borrajas, calabacines, cebollino anual, cilantro, albahaca, repollos, coles de Bruselas, puerros, espárragos, lombarda y patatas. 

El tiempo de plantación de estas verduras pueden variar dependiendo de la zona donde nos encontremos, ya que estas verduras se pueden sembrar en zonas cálidas o templadas. En cambio, en zonas frías tenemos que esperar hasta finales de este mes o principios del siguiente.

Para seguidores del calendario lunar:

🌓 Luna creciente

·       Siembra directa: calabacín, pepino, judía si el clima está suave.

·       Semilleros al exterior: melón, sandía.

🌗 Luna menguante

·       Patatas.

·       Trasplante de cebolla y puerro.

·       Podas de formación en cítricos. 

🧺 Recolecciones en el mes de marzo:

Ya sabemos que antes de primavera no hay mucho que recolectar, las recolecciones de este mes siguen siendo muy parecidas a las de febrero. Puede parecer que el huerto sigue un poco aburrido. Pero si lo tenemos bien planificado podemos disfrutar de un número considerable de alimentos.

Seguimos recolectando brásicas (coles, brócoli, coliflor). Los puerros,  rabanitos lechugas y zanahorias son cultivos que podremos, con una buena selección de variedades y una buena planificación, tenerlos durante todo o casi todo el año, dependiendo de climas. 

✂️ Podas y cuidados

·       Últimas podas de frutales antes de que broten fuerte.

·       Revisaremos árboles y arbustos por plagas tempranas (pulgón, hormigas).

·       Aplicaremos tratamientos preventivos si solemos tener problemas. 

💡Curiosidades:

Dicen los antiguos que podando las parras el día 5 de marzo, las avispas no acuden en verano a comerse la uva. Yo no sé cuánto de verdad puede tener eso, pero de todas maneras tampoco perdemos nada con hacerlo en estas fechas, es más, recuerdo que mi padre podaba la viña siempre en semana Santa. A los varios días de la poda y debido a la circulación de la savia, las parras «lloran», no hay que preocuparse ya que este fenómeno es totalmente normal y sólo dura unos días.

Las parras se pueden podar a una o dos yemas más la ciega, pero si se podan a dos yemas, y dependiendo de cómo se desarrollen, cuando los brotes tengan de 15 a 20 centímetros deberemos de efectuar un aclareo. 

🛡Tratamientos fitosanitarios en marzo

A la salida del invierno, cuando comienzan a hincharse las yemas, hay que dar la tercera sulfatada con Cobre, esta vez mezclado con Aceite de invierno para combatir las cochinillas y otros parásitos invernantes. Hay que darle a todo el árbol pero sobre todo a los troncos, que es donde más se refugian los bichos.

El inicio de la primavera trae consigo la aparición de plagas, por lo que deberemos de estar atentos y tratar de poner remedio a su propagación:

·    Inspeccionaremos regularmente hojas y tallos en busca de pulgones, orugas o caracoles.

·    A poder ser, utilizaremos remedios naturales como jabón potásico para prevenir estas plagas.

·       Introduciremos plantas repelentes como albahaca o caléndula cerca de los cultivos. 

Almendro.

Nisperero.

🐛 Plan ecológico de plagas (preventivo y curativo)

🛡️ Prevención (lo más importante)

·       Rotación: no repitas cultivos el próximo año en el mismo sitio.

·       Acolchado: paja o restos secos → menos hongos y estrés.

·       Riego por la mañana, nunca mojar las hojas.

·       Plantas variadas → confunden a los insectos. 

Tratamientos para algunas posibles plagas en el huerto:

🐜 Pulgón y mosca blanca: plantas aromáticas y no abusar del nitrógeno. Como tratamiento usaremos Jabón potásico + aceite de Neem, cada 7-10 días si aparece plaga.

🐛 Orugas: Revisar hojas, retirada manual. Usaremos, como tratamiento, Bacilus thuringiensis si hay muchas. 

🍄 Hongos (Oídio, Mildiu): Aireación correcta, no mojar hojas. Como tratamiento preventivo usaremos decocción de cola de caballo cada 15 días. 

🐌 Caracoles: Acolchado seco (no húmedo). Bordes con ceniza o cáscara de huevo triturada. 

Trasplantes y entutorado

Si hemos iniciado cultivos en semillero, marzo es el momento de trasplantar algunos de ellos.

· Endureceremos las plántulas antes del trasplante, exponiéndolas gradualmente al exterior.

·       Sembrar con suficiente separación para un buen desarrollo radicular.

·     Instalar tutores en cultivos como tomates, guisantes o habas para evitar que se doblen. 

Conclusiones:

·       Marzo marca la transición entre invierno y primavera.

·       Es un mes clave para la planificación del huerto.

·       Aumenta la actividad biológica del suelo.

·       Se pueden iniciar muchas siembras importantes.

·       Es necesario preparar y mejorar el suelo.

·       Aún existe riesgo de heladas tardías.

·       Empieza el control de plagas y enfermedades.

·       El huerto requiere más mantenimiento.

·       Favorece el aprendizaje y la observación.

·       El huerto comienza a mostrar los primeros resultados.

 En resumen, tener un huerto en marzo implica comenzar una nueva etapa de cultivo, en la que la preparación, la planificación y el cuidado inicial de las plantas son fundamentales para asegurar una buena producción en los meses venideros. Las condiciones climáticas empiezan a ser más favorables para el crecimiento de las plantas. Aunque todavía puede haber algunos cambios de temperatura. Es el momento en el que el huerto pasa del reposo del invierno a la actividad de la primavera. 

Frase del día:

Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas.” Ortega y Gasset (1883–1955) Filósofo y ensayista español

jueves, 12 de febrero de 2026

Los semilleros

A medida que se acerca la temporada de primavera-verano llega la hora de confeccionar nuestros propios semilleros para que las plantas gocen de cierto tamaño a la hora de ser trasplantadas a su lugar definitivo de crecimiento.

Con la llegada de febrero podemos ponernos manos a la obra y preparar el trabajo de primavera. Sí, de primavera, porque, aunque estemos en pleno invierno, es el momento de preparar nuestros semilleros para la temporada primavera-verano.

Plantero apto para trasplantar.

Plantero de tomates progresivo.

Muchos de los cultivos del huerto empiezan con un semillero y los meses de febrero y marzo son perfectos para confeccionar los planteros de nuestras solanáceas. Es decir, las reinas de la huerta como tomates, berenjenas o pimientos. Y también nuestras cucurbitáceas: pepino, calabacín, calabaza o sandía.

La función principal de los semilleros es la de facilitar y mejorar el proceso de germinación y desarrollo inicial de las plantas. En definitiva, es darle a la semilla las mejores condiciones para nacer y crecer fuerte antes de llevarla a su lugar definitivo.

Al usar los semilleros, los cultivos de temporada larga como tomates, pimientos o calabaza se le adelanta bastante el crecimiento y comienzan con su producción de frutos con mayor anticipación, además de asegurarnos un crecimiento vigoroso.

¿Es necesario hacer semilleros de todos los cultivos? La respuesta corta es no, aunque depende de la región climática, la época del año y, por supuesto, de la especie que se quiere cultivar.

Pero, ¿cómo preparamos estos semilleros? Las semillas han estado en un lugar oscuro, seco y fresco, por lo que deberían ser viables. Lo primero es utilizar los elementos adecuados, empezando por unas bandejas de semillación que se adapten al tamaño de nuestra semilla y a la planta que, tras su germinación, tendrá que albergar durante unos dos meses antes de ser trasplantada al huerto.

Semilleros para este año.

Aspectos clave de los semilleros: 

·       Finalidad: Permiten la germinación y desarrollo inicial, ahorrando espacio y protegiendo plántulas delicadas.

·       Componentes: Requieren un sustrato ligero con buena retención de agua y nutrientes.

·       Tipos de Semilleros:

o   Portátiles: Cajones o bandejas de alvéolos transportables.

o Temporales/Permanentes: Preparados en el suelo del huerto directamente, con protecciones de madera o bloques.

·      Cultivos comunes: Tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, lechugas, pepinos y diversas hierbas, especialmente en verano.

·   Cuidados: Mantener la humedad constante, asegurar buena luz y una temperatura de germinación ideal (generalmente entre 20 y 25 ºC)

·     Trasplante: Se deben trasplantar cuando la planta tiene un tamaño adecuado (generalmente al tener al menos dos pares de hojas verdaderas). 

El sustrato a utilizar debe de tener una buena capacidad de retención de agua y a la vez de drenaje, así como nutrientes para que se alimenten las plantas al nacer. En los centros de jardinería hay disponibles sustratos de semilleros que cumplen con esas características. Para cubrir las semillas, lo ideal es usar un sustrato muy fino y cribado.

Una mezcla casera de substrato podría ser la siguiente:

🌼50 % de tierra negra, 30% compost o humus y 20% de arena o perlita.

Esta mezcla debe de quedar ligera y muy suelta.

Otra buena opción, si no deseas confeccionar tu propio substrato, puede ser el comercializado por Compo. Es un substrato ideal para semilleros, plantas jóvenes y esquejes. Garantiza una óptima fertilización para una germinación segura y un crecimiento vigoroso. La mezcla contribuye a un perfecto desarrollo del sistema radicular para una mejor absorción de agua y nutrientes. Incorpora perlita, copos de piedra volcánica natural para hacer la estructura más blanda y aireada, que permite el mejor desarrollo de las raíces.

Es muy recomendable, antes de usar el producto, remover y airear el substrato deshaciendo cualquier parte compactada.

Una vez que conocemos y disponemos de todo lo necesario ¡¡¡ llega el momento de sembrar !!!

Si las semillas son compradas, es importante leer bien las instrucciones de los sobres que las contienen y respetar los periodos de siembra indicados. Recuerda que las semillas también tienen una fecha de caducidad. Las hortícolas no duran muchos años y con el tiempo van perdiendo capacidad de germinación.

Si vamos a usar semillas viejas, lo mejor es comprobar que son aptas para germinar, para ello, colocamos unas pocas semillas en una servilleta húmeda, dentro de una bolsa con cierre hermético y la colocamos en un lugar cálido. Si germinan en menos de una semana nos indica que las semillas son viables.

La mayoría de las semillas hortícolas son de pequeño tamaño y se entierran de forma muy somera. Pondremos de 2 a 3 semillas en cada alveolo del semillero para asegurarnos al menos una planta por alveolo. Sin embargo, con semillas más grandes como la del calabacín, bastaría con poner una.

Ojo con la profundidad de siembra, si esta es demasiado profunda las plantas crecerán débiles y malformadas e incluso pueden llegar a no brotar de la tierra. Lo mejor es usar una regla de plantación, buscando información en el paquete y la profundidad a la que se debe plantar, normalmente es de 2 a 3 veces el tamaño de la semilla.

Más adelante tendremos que hacer un aclareo para dejar una sola plantita por alveolo. Seleccionando, no necesariamente las más altas, sino las más desarrolladas, con más hojas, tallos más gruesos, y un aspecto más sano y robusto.

Una vez que hemos procedido con la siembra, al semillero no le debe faltar (ni sobrar) agua. En esta primera fase es muy importante que el sustrato no se quede seco para facilitar la germinación de la semilla, por lo que el primer riego será abundante y los siguientes deberán ser frecuentes y ligeros. Es recomendable hacerlo desde abajo, por capilaridad, para lo cual podríamos poner el semillero en una bandeja con agua y que el sustrato absorba la cantidad de agua que necesite. Deberemos de tener mucho cuidado procurando que el sustrato este húmedo, pero no encharcado.

Para reconocer las especies y variedades que hemos plantado, una vez que hayan germinado, será preciso poner una etiqueta que no se borre con el agua. Puede resultar difícil distinguir entre plántulas recién nacidas y saber cuántas hay de cada una. Es necesario saberlo para poder dimensionar el espacio en el huerto al trasplantarlas.

El semillero lo colocaremos en un lugar cálido y con buena iluminación, pero evitando sol directo muy fuerte. En esta etapa las plantas necesitan mucha luz, pero una exposición fuerte y muy directa puede acabar con ellas en unas pocas horas, sobre todo en primavera y verano.

La mayoría de semillas germinarán sin problemas si se mantienen a una temperatura constante comprendida entre 15 y 25ºC dependiendo de la semilla.

Transcurridos de 10 a 15 días después de la siembra (en el caso como los pimientos puede llegar hasta más de 20 días) comenzarán a brotar las primeras plántulas.

Una vez que las plantas han crecido es la hora de hacer que se endurezcan las hojas. Es un proceso de un par de semanas y que se va realizando poco a poco. Las ponemos en un espacio protegido donde cada vez las dejaremos más tiempo, un día una hora, a los dos días 2 horas y así cada vez mayores periodos de tiempo para que se aclimaten al viento, la lluvia y la luz solar.

Cuando las plantas están aptas para ser trasplantadas al huerto y que no existe ya riesgo de heladas, es mejor esperar si estamos dudosos, podemos proceder con su trasplante al huerto, como norma, es necesario esperar hasta que la planta ha desarrollado, al menos 4 hojas verdaderas. Las primeras hojas que se crean se llaman cotiledones y no se consideran hojas verdaderas. Verás que se quedan en la base de la planta.

 Este es el invernadero-semillero que he construido para mantener el calor en el interior y fomentar la germinación de las semillas.

🌱 Errores frecuentes al confeccionar los semilleros:

·       Usar tierra del suelo del huerto: esta suele ser pesada y puede contener plagas u hongos.

·       Exceso de riego: provoca pudrición de semillas y “mal del almácigo.”

·       Encharcamiento: por falta de agujeros de drenaje.

·      Falta de riego: El sustrato seco interrumpe la germinación, lo revisaremos a diario.

·       Siembra muy profunda: las semillas pequeñas no emergen (apenas cubrir o presionar sobre el sustrato.)

·       Falta de luz: las plántulas son débiles y alargados, los colocaremos en un lugar muy luminoso y sol suave.

·    Temperatura incorrecta: el tomate, pimiento o berenjena necesitan calor para germinar y prosperar.

·   Sembrar muchas semillas juntas: las plántulas crecerán débiles y enredadas, sembraremos pocas y efectuaremos un raleado, si es necesario.

·     Una sola semilla por alveolo: seguramente se producirán marras y se desaprovecharán las bandejas.

·     No ventilar el semillero: favorece la aparición de hongos, destapar unas horas al día si está cubierto. 

·     Trasplantar prematuramente: las plantas se queman o se marchitan, las adaptaremos gradualmente al exterior.

·    No rotular variedades y fechas: promueve la confusión y mala planificación del huerto.

·    Arrastramiento de las semillas al regar: Si se usa una botella o una regadera sin florón para regar, el chorro puede arrastrar las semillas o desenterrarlas. Durante la primera fase es mejor regar con pulverizador.

·    Aclareo insuficiente: Si se eliminan pocas plantas quedan demasiadas compitiendo por la luz y el espacio dentro de un alveolo.

Ventajas de un semillero para nuestras plántulas:

🌱 1. Mayor tasa de germinación

·       Las semillas están en un ambiente controlado.

·       Se gastan menos que sembrando directo en la tierra.

🕒 2. Adelantamos la cosecha

·       Podemos sembrar antes de que llegue la época ideal.

·       Cuando trasplantamos, la planta ya está crecida.

💰 3. Menor gasto de semillas

·       Únicamente usamos las necesarias, evitando gastar semillas en zonas donde no germinan. 

🛡4. Mejor control del ambiente 

·       Controlamos riego, temperatura y humedad. 

·       Protegemos las plántulas del frío, lluvias fuertes o calor excesivo.

🐛5. Menos plagas y enfermedades 

·       Las plantas jóvenes están más protegidas.

·       Hay menos riesgo de hongos y ataques de insectos.

📏6. Plantas más fuertes y sanas

·       Permite seleccionar las mejores plántulas. 

·       Trasplantamos únicamente las más vigorosas. 

🌍 7. Mayor organización del huerto

·       Planificamos mejor los cultivos. 

·       Podemos mantener un orden y rotación de cultivos. 

Conclusiones

Los semilleros son una herramienta esencial para los que deseamos sembrar semillas y cultivar plántulas en un invernadero. Estos recipientes tienen varios tamaños y pueden estar hechos de distintos materiales. Utilizar semilleros puede ayudar a proporcionar un entorno controlado para las semillas y las plantas, así como a promover un crecimiento sano.

Hacer un semillero mejora la germinación y reduce la pérdida de semillas. Nos permite controlar mejor las condiciones (agua, luz y temperatura) en las primeras etapas del crecimiento. Ayuda a obtener plantas más sanas y fuertes, ya que se pueden seleccionar las mejores plántulas. Facilita adelantar los cultivos y aprovechar mejor el tiempo de siembra. Reducir el impacto de plagas, enfermedades y clima extremo sobre las plantas jóvenes. Contribuye a una mejor planificación y organización del huerto.

📌 Como conclusión final podemos decir que el semillero es una práctica sencilla y eficaz que aumenta el éxito del cultivo, mejora el rendimiento y facilita el manejo de las plantas desde sus primeras etapas.

Con el trabajo previo de selección, recogida y extracción de semillas conseguiremos plantas más diversas y la posibilidad de recuperar variedades autóctonas que cuentan con años y años de trabajo de la naturaleza. Así que, paciencia y a ponerse en marcha para comenzar un nuevo ciclo y crear vida en nuestro huerto. ¡¡¡ Y no os olvidéis de disfrutar !!!

  Experimento: este año voy a probar un producto que me ha recomendado un experimentado hortelano del mercado del lunes de Castellón, ya que la recolección de mandarinas todos los años es muy escasa. Es apto para árboles frutales y todas las verduras y hortalizas que se cultivan en el huerto.

Ergostim, es un bioestimulante y regulador fisiológico agrícola que activa, sin alterarlos, los procesos metabólicos de las plantas cultivadas. Además ayuda a mejorar el rendimiento y superar situaciones de estrés abiótico (sequías, heladas, fitotoxicidad). Activa la síntesis de proteínas y enzimas, lo que incrementa la producción, la calidad del fruto y el vigor vegetal.

Plazo de seguridad: No procede.

En árboles frutales la dosis oscila de (0.3 a 1 mL por litro de agua), aplicándose en momentos clave como inicio de la brotación, prefloración, cuajado de fruto o postestrés. Una vez se han empezado los tratamientos pueden repetirse a intervalos de 15-20 días.

Frase del día:

Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.” Charles Bukowski (1920–1994) Escritor estadounidense.