jueves, 3 de septiembre de 2026

El Huerto en Septiembre

Con la llegada de septiembre, comienza una etapa decisiva para todos los que cultivamos el huerto. El final del verano no solo trae temperaturas más suaves y días más cortos, también marca el inicio de un nuevo ciclo agrícola. La preparación que realicemos en este momento será fundamental para garantizar el buen desarrollo de los cultivos de otoño e invierno.

Mientras los girasoles comienzan a marchitarse las flores de las calabazas, con su intenso color amarillo, se abren con fuerza entre los últimos resquicios de berenjenas y pimientos. Un signo más de que se acabó el verano y de que hay que prepararse para la siguiente estación.

Hay mucho por hacer así que mientras terminamos de recolectar las últimas cosechas estivales tendremos que ser previsores y planificar bien el huerto para el otoño y el invierno.

El huerto, como organismo vivo, necesita un cuidado específico en cada estación. Tras una época particularmente seca como el verano y de cara a la organización de la temporada de cultivos, septiembre es un mes ideal para que nuestro huerto reciba una buena puesta a punto.

Septiembre marca el final del verano, en el huerto empieza una de las mejores temporadas del año. Con los días un poco más cortos y las temperaturas más suaves, el terreno se convierte en el escenario perfecto para renovar energías y ponernos manos a la obra. Es el momento ideal para limpiar las malas hierbas, preparar la tierra y dar la bienvenida a nuevos cultivos que llenarán nuestra mesa durante los próximos meses.

Berzas de grumo.

Coliflores.

El huerto en septiembre se encuentra en un punto de transición: mientras algunas hortalizas de verano siguen dando sus últimos frutos, otras ya preparan el terreno para los meses más fríos. Por esta razón, se trata de un mes clave para organizar, limpiar y planificar. En un huerto de clima mediterráneo, toca sobre todo terminar cultivos de verano, preparar el suelo y empezar los cultivos de otoño-invierno.

 Además, esta época nos permite combinar cultivos. Podemos seguir aprovechando el calor suave para mantener ciertas verduras estivales y, al mismo tiempo, empezar a introducir variedades resistentes que crecerán con menos horas de luz y temperaturas más frescas. Una manera perfecta de tener un huerto productivo y diverso durante todo el año.

Aunque dicen que, con algo de organización previa, podemos irnos de vacaciones sin preocuparnos por nuestro huerto, bastando con la instalación de un sistema de riego sencillo, algo de protección y una revisión antes de salir son más que suficientes para que nuestras plantas sigan creciendo a buen ritmo mientras nosotros desconectamos.

Soy de los que piensan que, aun permaneciendo todos los días en el huerto, regularmente, no controlamos correctamente las posibles plagas, estrés hídrico y adventicias, ausentándonos unos días de él, será prácticamente imposible encontrarlo en condiciones regularmente aceptables a la vuelta. Por lo que considero que, en el huerto no hay vacaciones.

🌱 Tareas principales de Septiembre en el Huerto:

Ø Planifica tu huerto: Quizás para compensar el ajetreo de los meses anteriores, el huerto en septiembre parece que nos da un poco de tregua, siendo un mes donde las cosas empiezan a ir más tranquilas y las decisiones pueden ser más meditadas, aunque en las zonas con climas cálidos todavía tenemos cosechas abundantes, muchos cultivos ya han dejado espacio libre para los nuevos. Todo esto lo convierte en el momento ideal para planificar los cultivos de otoño-invierno. Planificar nuestro huerto nos va a ayudar a tener menos problemas en cuanto a plagas, falta de espacio y nutrientes durante los próximos meses.

Ø Limpieza y retirada de cultivos agotados: Eliminaremos restos de plantas que ya han completado su ciclo productivo (como tomates, pepinos o calabacines). Esto evita la aparición de plagas y libera espacio para nuevas siembras.

Ø Recolecta semillas:  Recolectar nuestras propias semillas resulta entretenido y es una buena forma de ahorrar dinero, además muchas semillas tradicionales que han pasado de generación en generación cuestan muchísimo de conseguir. ¡Así que no lo dudes! pimientos, judías, berenjenas, tomates entre otras tienen un proceso muy sencillo de extracción. Una vez que las hayas extraído, hay que dejarlas secar al sol y conservar en un lugar fresco y seco. 

Ø Abona: Los cultivos de verano, como los tomates, los pimientos o los pepinos, son muy voraces en nutrientes, así que antes de volver a plantar en el mismo lugar es importante renovar los nutrientes del suelo porque si no, los cultivos que plantemos a continuación no tendrán de que alimentarse, podemos añadir compost o hummus de lombriz al suelo. 

Ø Disminución acusada del riego: Vamos a ir notando que la transpiración de las plantas cada vez es menor y las frecuencias de riego se van reduciendo mucho. Además hemos de controlar el riego teniendo en cuenta las posibles lluvias de este mes. Los programas de riego automático de verano debemos anularlos. De lo contrario el exceso de agua (riego y lluvias) puede provocar enfermedades fúngicas.

Ø Control de plagas y prevención: Aunque el clima es más favorable, septiembre puede traer nuevas plagas como orugas, babosas, pulgones y hongos. Usaremos soluciones naturales o ecológicas y revisaremos regularmente nuestras plantas. 

💡 Consejo: Un buen mantenimiento este mes marcará la diferencia en la producción y salud del huerto durante el otoño. No lo veas como el final de la temporada, sino como el comienzo de una nueva. 

🌿 Qué plantar o trasplantar:

Septiembre es un buen mes para crucíferas y podemos comenzar con: brócoli, coliflor, repollo y coles de Bruselas. También podemos plantar lechugas, acelgas, espinacas y cebollas. 

💡 Consejo: En la zona Mediterránea no debemos de tener demasiada prisa con las siembras de otoño. El calor de septiembre puede hacer que las lechugas, espinacas y otras hojas se espiguen. Para muchas de ellas, la segunda mitad de septiembre y octubre son mejores.

Muchas son las opciones que tenemos a la hora de escoger los cultivos que reinarán nuestro huerto en los próximos meses, pero…, continuaremos con las habas.

Hacia finales de septiembre y principios de octubre, plantaremos «Aguadulce», «Valenciana» y «Reina Mora», tres variedades de haba que alcanzan un tamaño considerable y que darán su fruto hasta el mes de marzo. Una recolección que en el caso de la Valenciana será incluso más numerosa ya que produce vainas muy largas que pueden contener hasta ocho granos cada una.

🧺 Qué recolectar en Septiembre: 

Los coletazos de lo sembrado en primavera y verano se pueden seguir obteniendo. Berenjenas, pimientos, tomates, calabacines, pepinos, lechugas y algún que otro melón y sandía por la zona sur son productos que aún deberíamos estar recogiendo si todo ha ido bien. Por supuesto no nos podemos olvidar de los cultivos de los que podemos disponer durante todo o casi todo el año como las lechugas, las acelgas, las zanahorias o los rabanitos y nabos.

Conclusiones: Septiembre es un buen mes para continuar y renovar el huerto, aprovechando el final del verano y el comienzo del otoño. Constituye una fase de transición agroecológica clave en el cultivo del huerto, ya que coincide con el final del ciclo productivo estival y el inicio de la planificación de los cultivos otoño-invernales. 

Desde el punto de vista agronómico, la reducción progresiva de las temperaturas y de la evapotranspiración permite ajustar las necesidades hídricas, disminuyendo el riego de forma gradual y evitando tanto el estrés hídrico como el encharcamiento. Paralelamente, resulta fundamental evaluar el estado sanitario del cultivo y retirar restos vegetales enfermos o agotados para reducir la presión de plagas y patógenos.

La renovación del suelo adquiere especial importancia. La incorporación de compost o materia orgánica estabilizada contribuye a mejorar la estructura, la capacidad de retención de agua y la disponibilidad progresiva de nutrientes, favoreciendo además la actividad microbiológica del suelo.

En cuanto a la planificación, septiembre permite establecer cultivos adaptados a temperaturas más moderadas, como acelga, espinaca, lechuga, zanahoria, cebolla o determinadas brásicas, seleccionando las especies según el clima local y las características del suelo.

En definitiva, septiembre no debe considerarse únicamente un mes de final de cosecha, sino una etapa estratégica de transición, regeneración y planificación del agroecosistema.

Un control adecuado del huerto durante este período permite cerrar correctamente el ciclo de los cultivos estivales, recuperar y conservar la fertilidad del suelo, reducir problemas fitosanitarios y establecer las bases agronómicas necesarias para una producción otoño-invernal eficiente, sostenible y adaptada a las condiciones climáticas del lugar en que nos encontremos. 

🎇 Flor representativa del mes de Septiembre: Áster

El nombre Áster proviene del griego y significa «estrella»

Con su amplia gama de tonos desde blanco y rosa hasta morados y azules, el violeta es su color más común y reconocible. Este tono vibrante atrae miradas y simboliza la espiritualidad y la creatividad. 

La floración del Áster marca la transición del verano al otoño. 

 

Frase del día: 

El tiempo no es oro; el tiempo es vida.”

miércoles, 19 de agosto de 2026

El aceite de Neem

El aceite de Neem es una de las herramientas más populares en horticultura ecológica, pero no es una solución universal. Es muy útil para prevenir y controlar plagas leves o moderadas, pero no debe considerarse un remedio milagroso. Su mayor eficacia se consigue integrándolo con buenas prácticas de cultivo y un seguimiento regular del huerto.

Es un aceite vegetal que se extrae de las semillas del árbol Azadirachta indica, originario del subcontinente indio. Se ha utilizado durante siglos en la horticultura, ofreciendo una solución ecológica que cuida nuestros cultivos sin dañar el entorno, así como en la medicina tradicional.

Árbol de Neem.

Aceite de Neem.

Según la mitología de la India, el Neem es un árbol sagrado con el don de curar todas las enfermedades. En textos antiguos védicos se cuenta que los dioses dejaron caer ambrosía (alimento mítico de los dioses en la mitología griega que otorgaba la inmortalidad y la eterna juventud) sobre este árbol otorgándole todas sus propiedades curativas.

En el huerto, el aceite de Neem se utiliza principalmente como insecticida y preventivo natural. Su principio activo más conocido, la azadiractina, dificulta que muchos insectos se alimenten, muden y se reproduzcan, por lo que ayuda a controlar las plagas sin actuar como un veneno de efecto inmediato.

¿Es seguro y merece la pena usarlo?

Sí, especialmente si buscamos un control más sostenible del huerto y lo utilizamos como parte de una estrategia de prevención. Funciona mejor cuando:

·      Inspeccionamos las plantas con frecuencia.

·      Actuamos en cuanto aparecen los primeros insectos. 

·      Alternamos el Neem con otras medidas, como jabón potásico, eliminación manual de hojas muy afectadas y fomento de insectos beneficiosos (mariquitas, crisopas y avispas parasitoides). 

Al ser biodegradable, no solo elimina eficazmente plagas como el pulgón, mosca blanca o la araña roja, sino que actúa como un potente preventivo para mantener el equilibrio biológico de nuestro huerto.

Su uso se ha extendido globalmente en la horticultura ecológica por ser un recurso biodegradable que no deja residuos tóxicos en los alimentos ni altera sus propiedades organolépticas. Este compuesto es prácticamente inocuo para mamíferos, aves y plantas. Además, los microorganismos y la luz solar degradan el producto rápidamente en el suelo y el agua, lo que minimiza cualquier impacto ambiental negativo a largo plazo. 

¿Cómo actúa el aceite de Neem frente a insectos y hongos?

🎯 Actúa sobre el ciclo de vida de los insectos:  No suele matar inmediatamente. En cambio, reduce su alimentación. Impide que muden correctamente y disminuye su reproducción. Esto hace que las poblaciones de plagas bajen progresivamente. 

🌼 Menor impacto ambiental: Cuando se utiliza correctamente, se degrada relativamente rápido, dejando menos residuos persistentes que muchos pesticidas convencionales. 

🥕 Puede utilizarse en la mayoría de los cultivos: Es apto para tomates, pimientos, pepinos, calabacines, berenjenas, lechugas, judías, cítricos y muchos otros cultivos. 

No sirve para todo: Tiene poca eficacia contra caracoles y babosas, roedores, enfermedades graves causadas por hongos o plagas muy establecidas sin combinar otros métodos.

Para un huerto, el aceite de Neem es una de las herramientas ecológicas más útiles si se emplea correctamente. Funciona mejor como preventivo o cuando la plaga está empezando, no como un insecticida de "choque".

La eficacia de este remedio radica en su complejo mecanismo de acción. El principio activo actúa por contacto e ingestión, alterando el sistema hormonal de los insectos en su etapa larvaria.

Al ingerir la sustancia, las plagas sufren desequilibrios que impiden su alimentación, crecimiento y reproducción, llevándolas a la muerte en pocos días. Este proceso afecta a más de 200 especies, incluyendo minadores, moscas blancas, orugas, araña roja, cochinillas, pulgones, trips, etc.

También se suele utilizar para combatir enfermedades fúngicas como el oídio, la roya, el mildiu o la botritis, aunque su efecto es menor.

Guía de aplicación del aceite de Neem: dosis y mezcla, con jabón potásico, para el huerto.

Para lograr resultados óptimos, la metodología de aplicación resulta determinante. Para el huerto, los expertos recomiendan diluir entre 3 y 5 ml por litro de agua, si tenemos una plaga activa, o de 1 a 2 ml por litro, si se usa sólo como prevención.

Frutos en el árbol.

Semillas secas y hojas.

“Los frutos tienen forma de aceitunas. En su interior están las semillas, con las cuales se hace el famoso aceite de Neem.”

Si la plaga ya está instalada, el uso conjunto con jabón potásico es fundamental, ya que éste actúa como emulsionante y reblandece el exoesqueleto de los insectos adultos, permitiendo que el Neem penetre con mayor facilidad.

La aplicación foliar debe realizarse preferiblemente al atardecer. Este horario evita el «efecto lupa» del sol, que podría quemar las hojas mojadas, y protege a los insectos polinizadores como las abejas, que no suelen estar activas a esa hora.

Como medida preventiva, basta con pulverizar la mezcla cada 15 o 20 días. No obstante, si el objetivo es erradicar una infestación activa de cochinilla o araña roja, el tratamiento debe repetirse cada 3 o 5 días hasta la desaparición total de los parásitos.

Es importante recordar que no se debe mezclar este aceite con azufre o cobre, ya que puede provocar reacciones fitotóxicas si no se respetan los plazos de seguridad de al menos tres semanas entre aplicaciones. 

🧪 El secreto obligatorio: El emulsionante.

El aceite y el agua no se mezclan solos. Para que el Neem sea efectivo, necesitamos añadir jabón potásico o jabón líquido para platos neutro como emulsionante:

1. Dosis de jabón: Pon la misma cantidad (o el doble) de jabón que de aceite de Neem. Por ejemplo, para 5 ml de Neem, añade de 5 a 10 ml de jabón potásico.

2. Mezcla previa: Mezclaremos primero el jabón y el Neem en un vaso con un poco de agua tibia hasta que quede un líquido homogéneo y blanquecino.

3. Dilución final: Vierte esa mezcla en 1 litro de agua y agita enérgicamente.

️ Consejos de aplicación en el huerto:

·      Momento del día: Lo aplicaremos siempre al atardecer o a primera hora de la mañana. El sol directo quema las hojas mojadas con aceite y además degrada el Neem rápidamente.

·      Frecuencia preventiva: Pulveriza las plantas cada 7 o 10 días.

·   Frecuencia combativa: Pulverizaremos cada 3 o 5 días hasta que la plaga este controlada.

·     Forma de pulverizar: Moja muy bien el envés de las hojas (la parte de abajo), ya que es ahí donde se esconden los pulgones, mosca blanca y araña roja.

Pulgones.

Mosca blanca.

🚫 Precauciones:

·      No pulverices durante la floración si las abejas y otros polinizadores están activos. Aunque el Neem tiene baja toxicidad para ellos cuando está seco, es mejor aplicarlo cuando no estén forrajeando.

·  No lo apliques sobre plantas estresadas por sequía o calor intenso, temperaturas superiores a 30 ºC.

·     Es conveniente efectuar una prueba en unas pocas hojas antes de tratar toda la planta, ya que algunas especies pueden ser sensibles. 

🧵 Usos principales:

·      En plantas y cultivos: Actúa como insecticida y fungicida. Cuando los insectos lo ingieren, altera su sistema hormonal, inhibiendo su alimentación y desarrollo. Es altamente efectivo contra pulgones, mosca blanca, cochinillas y araña roja. 

·      En cosmética y medicina natural: Gracias a sus ácidos grasos y vitamina E, es un gran aliado para nutrir la piel y combatir problemas como el acné, la psoriasis o el pie de atleta por sus efectos antibacterianos y antiinflamatorios. 

Algunos estudios muestran beneficios potenciales, pero todavía no hay pruebas suficientes para recomendar el aceite de Neem como tratamiento de primera línea para estas enfermedades. 

Preparación a base de Neem:

Aceite (para control de plagas): Se puede hacer con las semillas presentes en los frutos maduros (amarillos) o con hojas; en ambos casos hay que dejarlas secar una semana a la sombra. Los frutos deben ser previamente curados por tres meses.

En ambos casos (entre 50 y 100 gramos en caso de semillas y entre 200 y 400 gramos de hojas por litro de agua) se muele el material y se deja macerar por 24 horas antes de filtrarse. 

👀 Consejo práctico

No esperes a ver una infestación grande. Si al revisar las plantas encuentras los primeros pulgones o unas pocas moscas blancas, es el momento ideal para aplicar Neem. Cuando la plaga ya está muy extendida, el control es más difícil y suele requerir varias aplicaciones. 

Conclusiones: Aunque el aceite de Neem es más preventivo que curativo, es una alternativa natural y sostenible para el control de plagas en el huerto, ya que ayuda a mantener a raya insectos como pulgones, mosca blanca, trips y araña roja sin recurrir a productos químicos más agresivos. Su acción como repelente y regulador del crecimiento de los insectos permite reducir las poblaciones de plagas y proteger los cultivos.

Su aplicación adecuada puede contribuir a mantener un equilibrio en el ecosistema del huerto, favoreciendo una agricultura más respetuosa con el medio ambiente. Además, al ser un producto de origen vegetal, resulta una opción interesante para huertos ecológicos o de autoconsumo.

Sin embargo, su eficacia depende de un uso correcto: es importante aplicar la dosis recomendada, realizar tratamientos preventivos o en las primeras fases de la infestación y repetir las aplicaciones cuando sea necesario. También debe utilizarse con precaución para evitar afectar a insectos beneficiosos como las abejas y otros polinizadores.

Por lo tanto, el aceite de Neem es una herramienta útil dentro de un control integrado de plagas, pero no debe considerarse una solución única. Combinado con buenas prácticas agrícolas, como la rotación de cultivos, la observación frecuente de las plantas y el fomento de la biodiversidad, puede ayudar a mantener un huerto sano y productivo de forma más sostenible.

Frase del día:

Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.” Proverbio árabe.