domingo, 12 de abril de 2026

Los pulgones

En el huerto, los pulgones son una de las plagas más comunes, pero también de las más fáciles de controlar, si se actúa a tiempo.

A finales de la primavera y durante el verano, las plantas de nuestro huerto entran en plena producción y las plantas ornamentales, que adornan balcones y jardines, muestran toda su floración. Es una época en la que es necesario prestar especial atención a ciertos problemas, como el ataque de insectos dañinos como los pulgones.

Los pulgones son pequeños insectos que suelen aparecer en las plantas de nuestro huerto, ya que se alimentan de su savia, lo que puede hacer que estas se debiliten e incluso que mueran.

En el caso de los cultivos hortícolas, estos ataques pueden comprometer el rendimiento y la calidad de la cosecha.

En este contexto, es esencial adoptar estrategias de control eficaces pero respetuosas con el medio ambiente, que sean inocuas para el resto de insectos beneficiosos que se encuentran en la naturaleza y seguras para las personas y los animales.

Los pulgones, huéspedes no deseados, conocidos como «piojos de las plantas», son pequeños insectos fitófagos pertenecientes a la familia Aphididae. Generalmente se presentan en grandes colonias, con ejemplares pequeños (de 1 a 4 mm), redondos u ovalados, y de coloración variable que va del verde al negro, amarillo, gris o rosáceo, según la especie y la planta huésped.

Estos insectos se instalan principalmente en brotes jóvenes, hojas tiernas, yemas e inflorescencias, donde se alimentan chupando savia mediante un aparato bucal urticante y succionador.

Esto debilita la planta, ralentiza su crecimiento y puede provocar el enrollamiento de las hojas, el amarilleamiento de los tejidos y la caída prematura de flores y frutos. Sobre todo, en los cultivos hortícolas, una infestación grave puede mermar la productividad, mientras que en las plantas ornamentales puede alterar considerablemente su aspecto.   

Además de los daños directos causados por la alimentación, los pulgones producen una sustancia azucarada llamada melaza, que se deposita en las superficies de las plantas, volviéndolas pegajosas y favoreciendo el desarrollo de hongos como el fuming (una pátina negruzca que dificulta la fotosíntesis).

Hormigas y pulgones: una simbiosis ganadora, es frecuente observar la presencia de hormigas cerca de las colonias de pulgones: éstas protegen sus asentamientos a cambio de melaza, estableciendo una verdadera relación simbiótica que complica aún más el control natural de la infestación.

Los pulgones son insectos extremadamente adaptables y pueden infestar una gran variedad de especies vegetales, tanto hortícolas como ornamentales.

Sin embargo, algunas plantas son más susceptibles a su ataque, a menudo debido a la ternura de sus tejidos, a su rápido crecimiento o a la composición química de su savia.

Los cultivos hortícolas más vulnerables de nuestro huerto, son los siguientes:

·    Solanáceas: como tomates, pimientos y berenjenas atraen a distintas especies de pulgones, sobre todo en las fases activas de crecimiento.

·       Leguminosas: como las judías, los guisantes y las habas propensas a la infestación, que afecta sobre todo a los ápices jóvenes y a las vainas en formación.

·       Brassicas: como la col, el brócoli y la coliflor a menudo albergan el pulgón ceroso, fácilmente reconocible por su aspecto grisáceo.

·   Cucurbitáceas: como el calabacin, pepinos y melones también son susceptibles, especialmente en las primeras fases vegetativas, cuando los tejidos son más tiernos.

·       Rosales: especialmente atractivos para los pulgones verdes y negros que se instalan en capullos y brotes.

·       Las plantas aromáticas como la albahaca, la menta y el hinojo pueden sufrir ataques localizados. 

Se pueden adoptar distintas estrategias para combatir la presencia de pulgones, evitando el uso de insecticidas químicos.

🐞 Uno de los remedios más eficaces consiste en introducir insectos útiles, en particular mariquitas, depredadores naturales de los pulgones en todas las fases de su ciclo vital, pero sobre todo durante la fase larvaria. 

Las larvas de mariquita, de aspecto muy diferente al de los adultos, son verdaderas devoradoras de pulgones y, por consiguiente, excelentes antagonistas naturales de estos insectos dañinos.

Hoy en día, es posible comprar larvas de mariquita en biofábricas especializadas o minoristas en línea. Otra posibilidad es fomentar la presencia espontánea de estos insectos creando un entorno favorable, por ejemplo, plantando flores como hinojo silvestre, caléndula, eneldo o cilantro.

Algunas buenas prácticas de cultivo también pueden reducir el riesgo de infestación, tales como: 

·    Evitar el exceso de nitrógeno: una fertilización excesiva estimula la producción de tejidos jóvenes, más vulnerables a los pulgones.

·       Favorecer la circulación de aire entre las plantas mediante podas ligeras o espaciando los cultivos para limitar los ambientes húmedos y estancados.

·     Las hierbas aromáticas como la menta, la salvia y la lavanda pueden actuar como repelentes si se colocan cerca de cultivos sensibles. 

Por último, pueden adoptarse métodos de contención mecánica: 

·   Trampas cromotrópicas amarillas: atraen a los pulgones mediante el color y los atrapan en una superficie adhesiva.

·       Los mantillos reflectantes (por ejemplo, con materiales plateados) pueden desorientar a los pulgones e impedir que se posen en los cultivos.

·      Remedios caseros mezclando jabón potásico y agua. Mezclaremos unos 15 mililitros de jabón por cada litro de agua, e introduciremos la mezcla en un pulverizador o mochila. 

Conclusiones

Una intervención a tiempo evita daños mayores impidiendo que la plaga se multiplique rápidamente y cause pérdidas importantes en los cultivos.

Al eliminar los pulgones se mejora notablemente la producción, las plantas crecen más sanas, produciendo más frutos y de mejor calidad.

Controlar los pulgones disminuye la transmisión de virus y la aparición de hongos asociados a la melaza.

El control ecológico es eficaz y sostenible, existen métodos naturales como el jabón potásico, el Neem y los insectos beneficiosos que funcionan bien sin dañar el equilibrio del huerto.

Al eliminar los pulgones, se rompe la relación con las hormigas, reduciendo otra plaga asociada.

El huerto se vuelve más resistente a futuras plagas, plantas fuertes y un ecosistema equilibrado previenen nuevos brotes de pulgones y otras plagas.

Al hacer un uso adecuado de estas técnicas, prescindiendo de insecticidas agresivos, protegiendo el suelo y el agua, se evita el uso innecesario de químicos.

Actuar sobre los pulgones en el huerto no solo es necesario, sino beneficioso a largo plazo, ya que asegura cultivos sanos, sostenibles y productivos.

Frase del día:

Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.” Aristóteles (384 ac -322 ac) Filósofo griego

viernes, 3 de abril de 2026

Tareas en el Huerto en Abril

El huerto en abril está muy activo porque llega la primavera y las plantas empiezan a crecer con mayor rapidez. Las temperaturas son más suaves y hay más horas de sol, lo que favorece la siembra y el desarrollo de muchos cultivos. Sembrar, trasplantar, regar y controlar las plantas garantiza cosechas abundantes en primavera y verano.

Comienza un mes donde la primavera es la protagonista, acabamos de entrar en esta época del año y las tareas en el huerto comienzan a ser de vital importancia para el futuro de nuestras cosechas.

Los días comienzan poco a poco a ser más calurosos y con más horas de sol, aunque en abril es muy posible que aparezcan días lluviosos. La actividad es mucho mayor que en otros meses, ya que hay que realizar tareas de mantenimiento, abonado, trasplante, siembra o prevención de plagas.

En este mes debemos preparar el terreno para las nuevas siembras y trasplantes de verduras que vamos a cultivar.

En abril podemos plantar una gran cantidad de verduras y hortalizas en nuestro huerto, debido a que, por lo general ya han desaparecido las heladas, las temperaturas son más agradables y aumenta el número de horas de sol del que dispondrán nuestras plantas.

A lo largo de este mes podremos comenzar con los trasplantes de nuestros semilleros. Estas plantas se trasplantarán al suelo cuando hayan enraizado en el semillero. Así podremos efectuar los trasplantes de las verduras y hortalizas de las que hayamos efectuado semilleros con anterioridad. Otra opción que se puede realizar si no queremos esperar a que las semillas enraícen en el semillero es comprar en el vivero pequeños plantones de los cultivos que queramos cultivar, con esto ya se podrá efectuar el trasplante en el suelo.

🌱🪴 Consejo básico de trasplante:

·   Procederemos al trasplante cuando la planta tenga entre 3 y 5 hojas verdaderas.

·       Mantendremos el cepellón intacto para no dañar las raíces.

·    Regaremos justo después del trasplante para ayudar a que la planta se adapte.

Por lo general, las siembras y trasplantes suelen ser:

🌱 Durante todo este mes podremos efectuar siembras directas en la tierra de algunos cultivos, tales como:

·       Judías verdes, calabacín, pepino, zanahoria, rábanos, lechugas, espinaca, acelga, etc. 

🌿 Qué trasplantar en abril?:

·       Tomates, berenjenas, pepino, pimientos, judías verdes, lechuga, cebollas, puerro, acelgas, etc. 

📅 Calendario de plantación lunar de abril:

Luna creciente

·       Plantas de fruto: tomate, pimiento, calabacín, berenjena.

·       Aromáticas: albahaca, menta, orégano. 

Luna menguante

·       Zanahoria, nabo.

·       Trasplantar cultivos que quedaron atrasados. 

⚠️ En zonas más cálidas de la costa mediterránea ya podemos comenzar el trasplante sin problema; pero si estamos en una zona del interior o zona fría, es recomendable esperar a mediados o finales de abril. 

Consejo mediterráneo: Aprovecha para sembrar cada 2-3 semanas lechugas y rábanos, de esta manera podrás disfrutar de una cosecha continuada. 

Este mes requiere mucha actividad en el huerto debido a que hay que preparar el terreno, plantar, fertilizar y si tenemos verduras de invierno en este mes podremos recolectar algunas.

🧑🌾 Tareas en el Huerto en el mes de Abril:

En abril, el huerto requiere varias tareas importantes para aprovechar la primavera y preparar los cultivos de verano. Las principales son: 

1.- Preparación de la tierra 

·       Airear y abonar el suelo para aportar nutrientes.

·       Eliminar restos de cultivos anteriores y malas hierbas.

2.- Siembra y trasplante 

·       Sembrar hortalizas de primavera-verano como Tomate, Lechuga, Pepino, Calabacín y Zanahoria.

·       Trasplantar plántulas que se sembraron en semilleros. 

3.- Riego y cuidado 

·       Mantener la humedad del suelo constante, sin encharcarlo.

·       Revisar las plantas para detectar plagas o enfermedades a tiempo. 

4.- Control de malas hierbas 

·       Arrancar hierbas que compiten con los cultivos por agua y nutrientes. 

5.- Tutoramiento y soporte 

·       Colocar tutores para plantas que crecen verticalmente, como Tomate, Pepino, judías, pimientos, etc. 

6.- Planificación 

·       Organizar el espacio y planificar la rotación de cultivos para la temporada de verano. 

💡 Abril es un mes activo en el huerto, clave para sembrar, trasplantar y preparar las plantas para una cosecha abundante en los meses siguientes. 

Mantenimiento y plagas del huerto en abril:

En este mes debemos tener cuidado con las plagas que pueden afectar a los diferentes tipos de verduras que hayamos plantado en nuestro huerto.

Debido a la subida de las temperaturas las plagas son muy comunes, por lo que una detección a tiempo es vital para que no se propague por todo nuestro huerto. 

Las asociaciones de plantas (plantar ciertos cultivos juntos) ayudan a mejorar el crecimiento, reducir plagas y aumentar la producción en el huerto mediterráneo.

Conforme las plantas vayan creciendo comenzarán a aparecer malas hierbas cercanas a ellas, esto es debido al riego y el abono que tiene la tierra. Procederemos a su eliminación para evitar que compitan por los nutrientes y agua con nuestras plantas. 

Bancal grande.

Bancal pequeño.

☀️ Consejos para un huerto mediterráneo

·       Un huerto mediterráneo suele organizarse para aprovechar bien el sol, el agua y las asociaciones de cultivos.

·       La orientación del huerto será norte-sur para aprovechar el sol.

·       Dejaremos pasillos de 40-50 cm para trabajar cómodamente.

·       Colocaremos las plantas altas al norte y bajas al sur.

·       Usaremos acolchado (paja) para conservar humedad.

·       Rotaremos los cultivos cada año para evitar plagas.

·       Trataremos de instalar riego por goteo. 

💡 Consejo de hortelanos mediterráneos: Planta flores como la caléndula o capuchina dentro del huerto. Reducen muchas plagas y atraen polinizadores.

En resumen:

1.  El huerto requiere más atención y mantenimiento.

2.  Abril es un mes óptimo para comenzar a trabajar en el huerto.

3.  Las plantas crecen mejor gracias al aumento de temperatura y de horas de sol.

4.  Se pueden sembrar muchas verduras y hortalizas como el tomate, la lechuga, la berenjena, etc.

5.  Es necesario regar y cuidar más las plantas que en invierno.

6.  También empiezan a aparecer más malas hierbas.

7.  Se pueden trasplantar plantas que se sembraron antes en semilleros.

8.  Cultivar permite obtener alimentos frescos como el tomate, calabacín, pepino o pimiento, entre otros.

9.  Tener un huerto en abril prepara la producción para los meses de verano.

Conclusiones:

En abril, el huerto entra en una fase de gran actividad debido al aumento de las temperaturas y de las horas de luz. Es un mes clave para la siembra y el trasplante de muchos cultivos de primavera-verano. Durante este periodo se preparan los suelos, se plantan hortalizas como tomates, pimientos, lechugas o calabacines, y se realizan tareas de mantenimiento como el riego regular, el control de malas hierbas y la protección frente a plagas.

Además, algunos cultivos sembrados en meses anteriores comienzan a desarrollarse con rapidez e incluso pueden empezar a recolectarse.

El trabajo realizado en abril es fundamental para el éxito del huerto en los meses siguientes. Una buena preparación del terreno, una correcta planificación de las siembras y un cuidado constante permiten que las plantas crezcan sanas y productivas.

Este mes marca el inicio de una etapa de crecimiento intenso, por lo que mantener un seguimiento del riego, la fertilización y el control de plagas resulta esencial para obtener buenas cosechas en verano.

Frase del día:

Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.” Proverbio africano

lunes, 16 de marzo de 2026

Magnetismo y gravedad lunar

A lo largo de la historia, los agricultores han dirigido su mirada hacia el cielo observando las nubes, viento, sol, lluvia, etc., para tomar decisiones, pero sobre la influencia de la luna, siempre ha existido mucha controversia al respecto. Unos trabajan sus cultivos pensando en su ciclo y otros directamente opinan que son supersticiones.

¿Por qué a veces se confunden gravedad y magnetismo? Una explicación clara y directa de la diferencia existente, y como afecta a las plantas de nuestro huerto, entre gravedad y magnetismo podría ser esta:

Gravedad:

·    Es una fuerza fundamental del universo que actúa entre cualquier par de objetos con masa o energía.

·       La produce toda masa (planetas, personas, átomos, luz mediante energía).

·       Actúa siempre atrayendo, nunca repeliendo.

·      Tiene un alcance infinito, aunque la fuerza disminuye con la distancia.

·       Es una propiedad universal de la masa.

Algunos ejemplos podrían ser: La caída de los objetos, la órbita de la Luna alrededor de la Tierra o el peso que sentimos. 

Magnetismo:

·       Es una fuerza que surge del movimiento de cargas eléctricas, descrita por el electromagnetismo.

·       La producen los imanes, las corrientes eléctricas y los campos magnéticos planetarios.

·       Actúa atrayendo o repeliendo, según la orientación de los polos.

·    Tiene un alcance infinito, pero mucho más débil que la gravedad a gran distancia.

·       Es una propiedad de cargas eléctricas en movimiento. 

Algunos ejemplos podrían ser: La atracción entre imanes, el funcionamiento de motores eléctricos o la brújula alineándose con el campo magnético terrestre.

Ambas pueden actuar a distancia sin contacto físico. Pero no están relacionadas directamente: la gravedad pertenece a la relatividad general y el magnetismo al electromagnetismo. 

Una vez conocida la diferencia entre gravedad y magnetismo, veamos cómo influye la Luna en los cultivos de nuestro huerto. 

La Luna no ejerce un magnetismo significativo sobre las plantas. Lo que sí ejerce -y es real- es gravedad, que produce las mareas en océanos, atmósfera y en menor medida en la corteza terrestre. Pero incluso esa influencia gravitatoria sobre las plantas es extremadamente pequeña. 

La Luna no tiene un campo magnético global fuerte como la Tierra. Su magnetismo actual es muy débil, millones de veces menor que el terrestre. Por eso no puede afectar directamente a las plantas mediante magnetismo. 

La Luna tiene un campo magnético global prácticamente nulo. Lo que si existe son remanentes locales de magnetismo en algunas rocas lunares, pero no generan un campo que llegue a la Tierra. Por lo tanto, no hay fuerza magnética lunar que pueda afectar a las plantas. 

Entonces, ¿por qué se habla de la influencia lunar en las plantas? La idea viene de la agricultura tradicional (agricultura biodinámica), que afirma que las fases lunares afectan: la savia de las plantas, la germinación, la poda y la cosecha. 

Las fases lunares son aquellos cambios visibles provocados en la porción visible iluminada por el Sol. El ciclo se completa cada 29,53 días y se le denomina lunación. Vamos a ver ahora las influencias de la Luna según sus distintas posiciones, en los vegetales.

Si bien la Luna no actúa sobre las plantas por magnetismo, sí que puede afectar a las plantas de alguna otra manera, y lo que sí puede influir es: 

Gravedad y ciclos lunares

Durante mucho tiempo, las fases de la luna se han utilizado para medir el tiempo, los ciclos de la naturaleza y la época ideal para cultivar, entre otras. Aunque la fuerza gravitatoria de la Luna afecta principalmente a los océanos, no a plantas individuales, más que preguntarnos sobre la influencia de la luna, es plantearnos la influencia de la luz de la luna sobre las plantas.

Algunos estudios sugieren que ciertos organismos vegetales pueden responder a ciclos de luz lunar, pero esto no está relacionado con magnetismo. En las plantas, el efecto es tan débil que no se ha demostrado influencia fisiológica directa. 

Influencia de la luz lunar en el comportamiento de las plantas.

Luz lunar

La iluminación proporcionada por la luna es la que promueve el desarrollo de las plantas. Pero la luz de la luna no es suficiente para que las plantas hagan la fotosíntesis. 

Donde sí tienen influencia es en el fotoperiodo, término menos conocido, que consiste en estimular la producción de la proteína propia de las plantas que ejerce como receptora de la luz. Es decir, manteniendo la savia de la planta en movimiento de la misma manera que lo hace durante el día. 

La Luna sí mueve océanos enteros, pero su tirón sobre una semilla es muy leve, casi inapreciable. En botánica, lo que de verdad manda es la orquesta interna de hormonas, agua, luz y nutrientes.

La intensidad de la luna no es la misma cuando está en alguno de sus cuartos o llena. Esto quiere decir que cada fase lunar tiene una misión diferente en la movilización de savia de la planta.

🌕 Luna Llena, la fase principal del follaje:

En esta fase, es cuando la luna emite la mayor cantidad de luz, por lo que habrá mayor movilización de savia y agua. Así que el crecimiento del follaje de las plantas es más efusivo que el desarrollo de las raíces.

Las tareas que podemos realizar durante esta fase son: abonar, trasplantar (veremos que las plantas trasplantadas durante esta fase son más frondosas) o hasta cosechar. También es buen momento para eliminar las malas hierbas del huerto. 

🌗 Cuarto menguante, el momento de las raíces:

Durante la fase de cuarto menguante la luz de la luna empieza a perder intensidad. Esto afecta al desarrollo de las raíces. Por lo que es un buen motivo para plantar, trasplantar, poda de plantas vigorosas para frenar la brotación, recoger esquejes para hacer injertos (cítricos, uva, frutales, etc.)

Al haber menos luz, hay menos savia en circulación y menos agua en los tejidos.

🌑 Luna nueva, reposo para las plantas:

En esta fase, la luz de la luna ha perdido más intensidad, por lo que el fotoperiodo no se ve alterado y como la savia no está en movimiento, las plantas están en modo reposo. Ideal para que los cultivos se adapten a su entorno de una manera muy tranquila.

Es buen momento para realizar tareas de mantenimiento como eliminar plantas espontáneas, chupones de las plantas, abonar, compost, etc.

🌓 Cuarto creciente, las plantas se activan otra vez:

Se incrementa la luz lunar y al desarrollo de las raíces y al follaje afecta por igual.

Así que ha llegado la hora de germinar semillas, trasplante de todo tipo de hortalizas,  verduras, frutales, cítricos y poda en plantas de poca vigorosidad. 

Es conveniente aclarar, que cuando más se notan los efectos en los vegetales tanto en menguante como en creciente, es a partir de la tercera noche de cada fase. 

🌙  ¿Por qué se considera importante plantar en un día “propicio” según el calendario lunar?

Plantar en un día “propicio” según el calendario lunar viene de tradiciones agrícolas muy antiguas. La idea es que las fases de la Luna influyen en el crecimiento de las plantas, de forma parecida a cómo afectan a las mareas. Aunque muchos agricultores lo siguen usando, la evidencia científica es limitada.

Esta creencia, como ya he dicho anteriormente, viene de la idea de la “savia”:

Tradicionalmente se cree que la gravedad lunar mueve la savia dentro de la planta, favoreciendo distintas partes del crecimiento según la fase lunar.

Algunos estudios han intentado comprobar estas influencias, pero no hay evidencia sólida y consistente de que las fases lunares afecten significativamente al crecimiento de los cultivos.

Plantar en días “propicios” del calendario lunar es una práctica tradicional basada en la idea de que la Luna influye en la savia y el crecimiento de las plantas. Sin embargo, la ciencia moderna considera que su efecto, si existe, es pequeño comparado con otros factores como clima, suelo, riego, temperatura y luz.

Entonces, ¿por qué muchos agricultores lo siguen usando?: al forma parte de la agricultura tradicional y biodinámica, funciona como un calendario organizado de tareas, y algunos agricultores dicen observar resultados prácticos, aunque no siempre demostrables científicamente.

Aunque no toda la influencia lunar está demostrada científicamente, muchas culturas agrícolas han seguido este calendario durante siglos y reportan beneficios como: 

ü Cosechas más uniformes, plantas más resistentes y mejor calidad de los frutos.

ü También podemos hablar de los trasplantes de algunos cultivos, pudiendo poner un ejemplo muy clarificador, si hacemos un trasplante de un cultivo en menguante y unos días después(10/12 días) hacemos otro en creciente, si observamos su evolución se puede dar la paradoja que la evolución del segundo será mejor en su estado vegetal y también en su sanidad, pero lo más sorprendente es que su recolección será en la misma fecha que el plantado antes, lo que nos lleva a pensar que la luminosidad de la luna en el suelo fue beneficiosa para el cultivo. 

 

Así que, si decidimos ignorar ese “magnetismo”, no ocurrirá ninguna tragedia vegetal. Nuestras plantas seguirán con su crecimiento habitual, impulsadas por el sol, el riego sensato y los nutrientes con los que las abonemos.

CONCLUSIONES:

Podemos decir que la Luna afecta a las plantas de alguna manera, pero no por magnetismo, los efectos posibles son gravitación y luz lunar.

Que la gravedad lunar es real, aunque su efecto en organismos pequeños como las plantas es insignificante.

Que la luna llena aporta una luz tenue que puede influir ligeramente en algunos ciclos biológicos de ciertas plantas sensibles a la luz.

Que muchas tradiciones agrícolas (como la agricultura biodinámica) hablan de sembrar según la Luna, pero no se ha confirmado científicamente que la Luna influya de forma significativa en el crecimiento.

En resumen, plantar en días considerados favorables según la Luna es importante para quienes buscan aprovechar los ritmos naturales para mejorar el vigor de los cultivos. Aunque parte es tradición, muchas personas aseguran notar diferencias reales en la salud y productividad de sus plantas.

Frase del día:

Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.” Ernest Hemingway ( 1896 – 1961 ) Escritor estadounidense.