jueves, 30 de diciembre de 2021

Feliz Año Nuevo

¡Feliz Año Nuevo! Sí, Feliz Año Nuevo. Pese a todo; o precisamente por todo lo que ha ocurrido, ocurre y todavía ocurrirá. Si hemos llegado hasta aquí, lo que venga a continuación sólo puede ser un paso adelante.

Quizá esta haya sido una de las veces que, de forma más sincera, vamos a despedir un año que termina con el ánimo de no volver atrás. Lamentando la pérdida de muchos seres queridos, deseando que se recuperen pronto las personas que padecen los estragos de la pandemia, y esperando que, pronto, no volvamos a perder a nadie más por el camino. 

 

Hay años buenos y años malos, y de todos ellos se aprende. Siempre hay cosas buenas y también cosas malas, aunque a veces la balanza está muy desequilibrada. Y no por ello debemos rendirnos ni quedarnos solamente con las cosas malas.

Todo lo vivido nos ha de servir para ir a mejor, en primer lugar, porque ir a peor nos colocaría en una situación casi insoportable y en segundo lugar, porque de las adversidades tenemos la obligación vital de sobreponernos y aprender.

Las cosas malas o infortunios, que nos pasan en la vida, nos enseñan cosas, nos hacen fuertes, valientes y más sabios. Nos enseñan también quién está a nuestro lado y quién merece estar en los momentos buenos.

Cada tropiezo es una enseñanza. No es malo caer, ni tropezar siempre con las mismas piedras, pero hay que hacer una lectura de ello y poner todos nuestros recursos personales para que las caídas, cada vez, sean más leves y menos dolorosas, hasta que aprendamos a caminar por otros caminos.

Para estar arriba del todo y poder disfrutar de las cosas buenas que nos trae la vida, es preciso estar abajo en algún momento, para valorar lo bueno hemos de conocer lo malo.

Hemos de entender que no siempre conseguimos nuestras metas, y que los sueños se rompen, y que en eso consiste la vida: en renovar recuerdos, en soñar más alto, en no dejar nunca de ilusionarse con las pequeñas cosas.

Espero que todo lo malo de este año nos siga impulsando, y que todo lo bueno nos haga sonreír cuando nadie nos ve.

Os deseo un 2022 lleno de cosas inesperadas, de amor propio (que no ego), de brillo en los ojos y sobre todo: de ganas de más.

Es el momento de perdonar, sonreír, soñar, amar y ser feliz. Os deseo un maravilloso 2022 repleto de ilusión, alegría y esperanza.

Dejemos atrás las penas, el dolor y la tristeza y demos la bienvenida al nuevo año con una sonrisa.

Cierra los ojos, piensa en todo lo que te hizo sonreír en el año que termina y olvídate de lo demás. Ojalá esas sonrisas se multipliquen por mil.

¡¡¡ Feliz Año Nuevo !!!

Frase del día:

 Los sueños son reales mientras duran. ¿Podemos decir más de la vida?

lunes, 6 de diciembre de 2021

Feliz Navidad

La pandemia ha hecho que perdamos un poco la noción del tiempo. El 2021 está a punto de completarse y muchos, cuando hablan de este año tan catastrófico, pero no tanto como el anterior, piensan que con la llegada del 2022 la situación cambiará. Y puede que sí, la vacuna ya se ha instalado y esto aporta un aire de esperanza.

Mientras tanto, los días van pasando y, poco a poco, llegan esas fechas tan señaladas para casi todos. Época de reencuentros, momentos familiares, fiestas, felicidad...

La Navidad 2021 será una de las más deseadas de todos los tiempos. Por fin nos vamos a poder juntar con toda la familia y amigos y prometen ser súper especiales.

Este año dejará, también, un sabor agridulce, pero que seguramente se recordará con alegría el año que viene y todos los venideros, cuando todos brindemos por la alegría, la felicidad, el amor, la familia y la ilusión. Los expertos explican que hay que centrarse en las cosas positivas, en todo aquello que tendremos y disfrutaremos.

Y es que hay cosas que no deberían cambiar nunca. Nos encanta hacer y recibir regalos pero una manera de llenar de magia e ilusión la Navidad, que nunca falla, es enviando felicitaciones navideñas, ya sea por Whatsapp, Facebook, Instagram, Twitter o correo electrónico.

No obstante, qué bonito era cuando de pequeños, al acercarse estas fechas, enviábamos por correo las felicitaciones navideñas, a nuestros seres queridos deseándoles lo mejor, salud, felicidad, paz, amor, alegría, sueños y, sobre todo, que nunca faltase una sonrisa. Ahí sí que, de verdad, se arrancaba una sonrisa verdadera. ¡Qué ilusión hace abrir el buzón y encontrarse una carta! Son los pequeños detalles los que suman, ¿verdad?

Por lo tanto a los adultos nos toca retomar aquellos valores arraigados en la infancia, de modo que las nuevas generaciones celebren una Navidad como siempre se ha entendido.

Qué bonito era cuando íbamos, a las casas de nuestros seres queridos, a recoger el  “aguinaldo”, tradición que ya se ha perdido, casi por completo.

Ya casi nadie se acuerda, pero a finales de los años 70 aún se recibía al cartero o al lechero en casa y, cuando se acercaban las Navidades, estos profesionales se vestían con sus mejores galas y entregaban a las casas una tarjeta felicitando la Navidad. Como contraprestación se les entregaba un sobre con una propina conocida como el “aguinaldo” 

Esta tradición, ya extinta, permaneció durante más de siglo y medio. Todo empezó cuando en 1831 los trabajadores del Diario de Barcelona decidieron imprimir unas postales de felicitación para que fueran entregadas en mano a los suscriptores del periódico.

La idea gustó y los suscriptores decidieron agradecerlo entregando el “aguinaldo” a los transportistas. Esta idea no solo caló en el sector del periodismo, sino que se extendió a muchos otros oficios.

La tarjeta postal en sí era muy sencilla: una simple ilustración de temática cristiana y una sencilla frase como “El cartero les desea a su familia una Feliz Navidad y próspero Año Nuevo”.  

Que una persona con la que acostumbras a tratar, aunque no sea de tu círculo íntimo, te deseé los mejores augurios para el Año Nuevo es algo que siempre ha sido de agradecer. Pero parece ser que esta tendencia ya no es la que se lleva.  

Este año, que ya toca a su fin, ha sido un año muy duro para todos, así que darnos un poco de ánimo entre todos nos hará encarar el Año Nuevo con un mejor ánimo.

Y para terminar, no voy a ser original, ni a variar mí discurso, y voy a continuar siendo clásico, por lo tanto, os deseo a todos:

¡¡¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!!!

Frase del día:

Cada día viene con sus propios regalos. Desata los lazos