viernes, 23 de marzo de 2018

La Parra y sus cuidados

¿Puede haber algo más delicioso que degustar una fruta o un vino totalmente naturales? Si lo recogemos directamente de la tierra, es algo que no tiene precio. Por ello, en este post mencionaremos algunos consejos para el cuidado de la parra de uvas. 
 
La parra es una planta trepadora, con troncos torcidos y gruesos, que si se deja crecer libremente puede llegar a medir hasta 30 metros. Si es cuidada con atención y se le da el tratamiento adecuado, en poco tiempo ofrecerá su fruto: jugosas y dulces uvas frescas.
  

La parra de uvas es una de las plantas más agradecidas de la naturaleza. Para su cuidado sólo hay que dedicarle un poco de tiempo y hacer unos pequeños cuidados básicos y sencillos. De esta manera la parra tendrá una vida larga y nos ofrecerá frutas de calidad con todos los beneficios para la salud que nos aportan, así como sus propiedades y vitaminas.
 
Si eres uno de los afortunados de los que disponen de una planta como ésta en tu casa o en pleno campo, a continuación relaciono algunos consejos sobre el cuidado de la parra:
 
Si no disponemos de una parra, lo primero que deberemos hacer es elegir el tipo de vid que más nos guste aunque, sobre todo, deberemos tener en cuenta que se adapte bien al clima donde la vamos a plantar.
 
Durante el crecimiento de la parra, unos 3 ó 4 años aproximadamente, deberemos ir guiándola, por la superficie donde queremos que crezca, tendremos que facilitarle, en un principio, un buen tronco de base y dos ramas. 
 
El primer año la parra es demasiado joven, por lo que lo mejor es no realizarle ninguna poda con la finalidad de que crezca libremente y desarrolle sin limitaciones hojas y ramas laterales, que favorecerán su fortalecimiento.
 
Pasado el primer año, la primera poda se realiza a fines de otoño o principios de invierno. Esta deberá realizarse preferentemente después de la caída de las hojas, o al menos cuando ya se encuentren amarillentas y a punto de caer.
 
La parra queda seca a la vista, esto es normal y parte de su ciclo anual de vida, bajo ninguna circunstancia se debe dejar de regar o atender considerándola muerta, a este periodo de la vid se le llama periodo de reposo y la planta se encuentra en estado vegetativo. La segunda poda se realiza en primavera y se considera como complemento de la poda invernal.
 
Dependiendo el tipo de fruto de la parra, es importante considerar hasta donde hacer el corte de las ramas o sarmientos: Los racimos de uva roja se dan en el primer y segundo nudo de cada sarmiento o rama, por lo que su poda debe ser dejando dos nudos contando a partir de la base de nacimiento de esa rama.
 
Los racimos de uva blanca se dan en el tercer y cuarto nudo de cada sarmiento o rama, por lo que su poda debe ser dejando cuatro nudos contando a partir de la base de nacimiento de esa rama. La poda de la parra no es una actividad difícil, pero es normal que las primeras veces exista inseguridad o temor a dañar la planta, de seguir las instrucciones y hacerlo con cuidado no debe existir daño alguno.
 
Consejos, ¿Cuándo y cómo podar una parra? Realizar una poda de parra implica necesariamente hacer cortes a la planta, los cuales dejan una herida abierta en ella y pueden atraer enfermedades a la vid. Para evitar esto es importante siempre cortar en el entre medio de los nudos, evitar realizar cortes muy amplios y utilizar tijeras bien afiladas, si es posible desinfectar con alcohol antes de comenzar la poda o después de cortar ramas o secciones con sospecha de enfermedad para evitar el contagio por las tijeras.
 
En invierno deberemos de proteger sus raíces de las bajas temperaturas, colocando un acolchado en la base. Las heladas pueden llegar a perjudicar todo el crecimiento que ha experimentado durante la primavera. 
 
La recolección de la uva se inicia a finales de verano y dura hasta mediados de otoño. Esta planta no solo nos ofrece deliciosa fruta, sino que en verano también nos beneficiaremos de su sombra.
 
 Además de estos cuidados podremos ofrecerle otros como:
  • El riego, este deberá hacerse a intervalos pero asegurándonos de no echar demasiada agua, ya que la parra de uvas necesita sol, calor y sequedad.
  • Podremos proteger las uvas del ataque de las aves e insectos, protegiéndolas con papel de estraza, dejando abierta la parte inferior. También podemos dejar un racimo de uvas sin la protección del papel para que los insectos y los pájaros se fijen en este y no piquen al resto.
  • Con el fin de obtener unas uvas de un calibre aceptable podremos aclarar la parra para que haya menos racimos y puedan crecer con más espacio.
  • En su momento efectuaremos los tratamientos adecuados contra plagas y hongos para obtener un fruto de excelente calidad.
Pero no todo son cosas excepcionales en torno a la parra, como todas las plantas también están expuestas a enfermedades que pueden atacar a nuestra parra entre las que podemos destacar las siguientes: 
 
-       Excoriosis:
En abril y mayo, las vides tienen las yemas aún en estado poco desarrollado, y es por eso que es el momento de de tratar contra la excoriosis, para lo cual se deben mojar los brotes con un fungicida. Hay varios productos indicados para aplicar, tanto en viticultura convencional como en ecológica.

 
Tanto en una como en otra se puede utilizar el azufre, y en sus dos vertientes, soluble y en polvo. Generalmente habrá que dar dos tratamientos, separados unos días.
 
Las lluvias y mojado de hojas contribuyen a la difusión de la enfermedad a otros brotes que tienen la brotación más tardía.  
 
-   El Pedro y la Becha:
El Pedro y la Becha es también en estas fechas cuando hacen acto de presencia. El primero es un coleóptero (pariente del escarabajo) y la segunda es una larva. Sus daños pueden ser bastante graves al principio, cuando las yemas están hinchando y comienzan a abrir. Gravedad que se acentúa en planta nueva, porque si los ataques son serios, la poda de formación queda comprometida.
  
La becha es muy peligrosa, porque roe de una manera que llega casi a vaciar las yemas. El pedro roe más anárquicamente.
  
Hay insecticidas de contacto de buena efectividad, tanto en convencional como en ecológico. La recogida de los pedros por sacudida, cuando están abrigados en el revés de las hojas, es un método natural que, si la parra es pequeña y se dispone de tiempo, funciona.
 
- Mildiu:
En el inicio de la brotación hay parras con brotes bastante más grandes unos que otros. Y si por estas fechas se produce alguna lluvia nos encontramos con que se empieza a cumplir la regla de los “tres dieces”, precisos para que el mildiu ataque: más de 10 cm. de brote, más de 10 ºC de temperatura media y más de 10 mm de precipitación. Por lo tanto deberemos de estar atentos, y en los lugares donde la brotación ya tiene 10 cm. o más, tratar. 

 
En la actualidad se dispone de productos sistémicos y penetrantes que atajan, en parte, el mildiu, incluso después de estar infectada la parra, pero es recomendable no esperar nunca a este punto.
  
Contra el mildiu debe actuarse preventivamente. Hay una época crítica que va desde la brotación hasta bien pasado el San Juan.
 
- Oídio:
El oídio es otra de las “pestes americanas” que puede aparecer en fechas tempraneras. A diferencia del mildiu, queda resguardado en las yemas de la vid durante el invierno.
En estas fechas (Mayo – Junio) tempraneras la aplicación de azufre no debería dar problemas, porque es difícil que los picos de temperatura rebasen los 30ºC críticos.
  
     Cuando los sarmientos de la cepa, alcanzan los 15- 20 cm, es aconsejable realizar el primer tratamiento para así, evitar que el hongo se propague por la planta.
 
Es aconsejable emplear azufre en polvo siempre, ya que esto ayuda a evitar la aparición de resistencias a los productos anti-oídio sistémicos.
 
- Blakc-rot:
El black-rot, que en muchas zonas era algo ocasional y de poca incidencia, está convirtiéndose en un problema y en los últimos años ha atacado zonas vitícolas donde antes casi no se conocía.
 
Aprovechando que hay productos anti mildiu y anti oídio con acción contra el black-rot, deberá tenerse en cuenta a la hora de establecer el plano de tratamientos en las zonas donde se presume que va a atacar.


Unas pocas manchas de black-rot en alguna que otra hoja carece de importancia. Lo grave es cuando salta a los racimos. El cobre actúa algo, pero a dosis muy altas que no son convenientes por otros motivos.
 
Una vez finalizada la vendimia todo en la parra vuelve a empezar. La parra ha dado su fruto y necesita que el suelo le proporcione los nutrientes para poder comenzar de nuevo el ciclo para una nueva cosecha. Por ello se hace necesario abonar y cuidar nuestra parra.
 
BOTRYTIS:
La botrytis es una enfermedad que pudre la uva. Los daños que produce son muy importantes en la parra ya que afecta directamente tanto a la cantidad como a la calidad de la cosecha.
 
Como enfermedad fúngica que es, el desarrollo de los hongos va directamente proporcional a las condiciones climatológicas que tenemos:
  • Condiciones climáticas adversas en la maduración del racimo (lluvias, humedades relativas altas, etc.)
  • Presencia de heridas en las bayas provocadas por trips, polillas del racimo, oídio, pájaros, rajado fisiológico, etc., no controladas en los meses anteriores.
Si se dan alguna de estas dos condiciones es interesante realizar un tratamiento.
 
Como en esta época ya estaremos vendimiando algunas variedades, es imprescindible leer atentamente la etiqueta del producto a tratar y respetar los períodos de seguridad y las dosis en el tratamiento.
 
Una materia activa que se puede utilizar para esta enfermedad es el Pirimetanil 40%.
 
Pero vamos a pormenorizar un poco en las labores a realizar mes a mes en nuestra parra para la obtención de una cosecha aceptable, tanto en cantidad como en calidad.
 
Por la ubicación en la que nos encontramos, Comunidad Valenciana, la vendimia se suele realizar a finales de Septiembre, por lo tanto las labores a realizar durante este mes serán:
   
SEPTIEMBRE - OCTUBRE: 
Los meses de septiembre y octubre son los meses de vendimia tradicionales. Y uno de los principales cuidados a tener en cuenta es el control de la Botrytis, enfermedad que suele atacar a nuestra parra en el transcurso de estos meses.
 

NOVIEMBRE:  

Vendimia de las variedades de ciclo tardío, caída de las hojas de las variedades tempranas.     

Si nuestra parra era de ciclo temprano, ya estará vendimiada por lo que procederemos a proporcionar un riego para incrementar la humedad del suelo.  

Procederemos a aplicarle azufre para combatir las posibles esporas de mildiu. Podemos dotar a la misma de una fertilización de fondo.
 

DICIEMBRE:  
      En este mes es cuando se produce la caída de las hojas, y entre las faenas a realizar destacan las del control de las adventicias y de las tuberías de riego si tenemos instalado el riego por goteo.
 

Controlar la humedad del suelo y si no se producen precipitaciones en otoño puede ser necesario algún riego.
 

ENERO:  

La tarea primordial a realizar en enero es la poda y el tratamiento de las heridas de poda.
 
Cabe destacar algunas recomendaciones en la poda que evitaran la implantación y transmisión en nuestra parra de enfermedades de la madera:   
  • Retrasar todo lo que se pueda la poda y realizarla en tiempo seco.
  • Desinfectar la herramienta de poda con alcohol o sulfato de cobre.
  • Quemar o triturar los restos de poda inmediatamente.
  • Los grandes cortes de poda, realizarlos lo más verticales posible, y recubrirlos con un mastic protector.
  • Después de la realización de la poda del cultivo de la parra, es conveniente la aplicación de un cicatrizante para los cortes a fin de evitar problemas en la misma, sobre todo los relacionados con la "yesca" o "enfermedades de madera".

FEBRERO:    

A lo largo de este mes procederemos a efectuar abonados de fondo a nuestra parra, de esta forma preparamos el terreno para que tenga una buena disposición de nutrientes a la hora de la brotación en marzo y abril. 
 
     Las necesidades de la parra son mayoritariamente de potasio, por tanto el abonado en la misma debe ser rico en potasio, nitrógeno (cuidado con el exceso) y fósforo en forma asimilable sobre todo en brotación y floración. Lo ideal sería que estos abonos tuvieran algo de magnesio.
 

MARZO:   

Nuestra parra está en estado de reposo invernal, comenzando a producirse movimiento de savia a mediados de mes en las variedades de brotación temprana.

ABRIL:

Con la llegada de este mes comienza a haber movimientos en nuestra parra y por lo tanto una actividad fundamental es el control de plagas y enfermedades.
   
     Este mes es muy importante para los tratamientos preventivos. Depende mucho la sanidad en nuestra parra de cómo realicemos el control de plagas y enfermedades en ésta época.   

Entre las plagas a observar debemos de tener en consideración la castañeta, gusanos grises y gorgojos.


MAYO:   

     Entre los trabajos a realizar durante este mes podemos destacar:
  • Continuar con tratamientos foliares si son necesarios con micronutrientes en las parras donde años anteriores se han manifestado carencias.
  • Formación de las plantas jóvenes.
  • Eliminar los rebrotes de los troncos.
  • Control de malas hierbas.
  • Realización de despuntes, si fuera necesario.

JUNIO:

           Para este mes de junio deberemos centrarnos en el crecimiento de los brotes laterales, además de estas otras tareas:
  • Si es necesario se deben continuar los tratamientos fitosanitarios y foliares antes del cierre del racimo
  • Seguimiento y control de enfermedades y plagas.
  • Control de las malas hierbas.
  • Reducción de la producción a través de la eliminación de racimos, si es necesario.
  • Realización de despuntes, si fuera necesario.

JULIO:  

     Los trabajos a realizar en la parra durante este mes de Julio son:
  • Continuar los tratamientos fitosanitarios de acuerdo a las circunstancias.
  • Control de plagas y enfermedades.
  • Control de malas hierbas.
  • Si el vigor no ha sido controlado efectivamente y hay sombreado del fruto realizar un despunte.

AGOSTO:  

     Descripción de los trabajos a realizar en la parra durante este mes de agosto:
  • Durante este mes se lleva a cabo el "envero" y la maduración de la uva (Envero, según la RAE, color que toman las uvas y otras frutas cuando empiezan a madurar)
  • Si el vigor no ha sido controlado efectivamente y hay sombreado del fruto, realizar un despunte.
  • Control de las plagas y enfermedades. Continuar con los tratamientos fitosanitarios, si fuera necesario.
  • Control de la humedad del suelo. El consumo de agua, en esta fase, es elevado.
  • Realizar un control semanal de maduración.
Frase del día:
" La calidad nunca es un accidente, siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia." John Ruskin (1819 - 1900) escritor, critico de arte, sociólogo, artista y reformador social británico.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Nuevos árboles

Como nos encontramos en una época del año ideal para la plantación de nuevos árboles, este año procederemos con la plantación de 4 moreras, en la zona de parking, con el fin de que proporcionen sombra a los vehículos que allí se aparquen.
 
  
     Así mismo he plantado un nuevo Clementino, como comenté en anteriores entradas el que en su día se plantó, hace unos 4 años, los frutos que producía no eran de nuestro agrado, en cuanto al sabor, es decir no eran dulces, y se hacía difícil su consumo, por lo que he procedido a la eliminación del mismo y la plantación de uno nuevo. !!! Espero conseguir el fin que me propongo ¡¡¡
  

     Otro árbol que compone la plantación de este año es 1 Cerezo, la clase elegida es BROOKS, ya que esta clase es la variedad de mayor calidad gustativa y baja necesidad en horas de frío.
 
     Pero comentemos un poco sobre las moreras, cuidados y enfermedades que pueden atacarles.
 
     “Morus alba”, comúnmente morera, es una especie de árbol perteneciente al género Morus, familia de las moráceas. Según la definición que concede la enciclopedia libre Wikipedia a la morera.
 
Es un árbol de hasta 15 m de altura, con ramas jóvenes grisáceas. Hojas con pecíolo de 1,5-2 cm y limbo de 4-6 por 4-5 cm, más o menos ovado, subagudo, irregularmente dentado o lobado, oblicuamente cordado, delgado, glabro excepto a lo largo de la nerviación, verde claro. Infrutescencias (sorosis) de la longitud de sus pedúnculos (2,5 por 1 cm), blancas o blanco-rosadas, que son las moras; suelen resultar insípidas.
 
Florece en abril; fructifica en mayo (en el hemisferio norte).
 
Son árboles oriundos de las zonas templadas de Asia central y del Este (China, Manchuria y Corea) y muy cultivado en Asia, Europa y América.
 
(2 Moreras ya están plantadas, faltan otras 2)
 
Morus alba” es un árbol que admite podas, con el fin de generar una sombra amplia. Podemos diferenciar 2 tipos de poda, la de formación y la de mantenimiento. Básicamente la primera de ellas se realiza en los primeros años de vida, donde se definirán las ramas futuras que formarán la estructura principal del árbol. Con la poda de mantenimiento, se eliminan ramas entrecruzadas, enfermas o viejas, pudiendo realizarlo cada año. Durante la realización de la poda deberemos de tener especial cuidado en no cortar ramas de un excesivo grosor, ya que podríamos generarle problemas de crecimiento al árbol.
 
La morera tienen como principales enemigos los ataques de pulgones, aunque no acostumbran a causar grandes estragos en el árbol. También pueden verse afectadas por ácaros y oídio.
 
Las moreras tienen una fruta que se asemeja a una frambuesa o zarzamora grande y que tiene un sabor más bien dulce. El fruto es algo tóxico si se consume antes de que esté completamente maduro. El fruto es de color negro y rojo cuando está completamente maduro. Generalmente, los árboles de morera no se ven perturbados por las plagas y las enfermedades, pero en ocasiones estos pueden ser atacados por alguna enfermedad o plaga, como las mencionadas a continuación:
 
La enfermedad del cancro de hollín
 
El cancro de hollín es una enfermedad que afecta a la corteza del árbol, particularmente en las ramas de un árbol, pero a veces también el tronco. Los síntomas incluyen hojas marchitas, hojas de color marrón, áreas continuamente húmedas, grietas en la corteza y luego con el tiempo la enfermedad del cancro se ve como si alguien hubiera quemado el árbol en ciertas partes.
 
La mejor manera de tratar la enfermedad del cancro es mediante la detección con suficiente antelación. Poda las ramas infectadas con las herramientas de poda afiladas tan pronto como veas la marchitez y las llagas. Luego aplica un fungicida para evitar que el árbol se infecte nuevamente desecha las ramas infectadas.
 
Muerte regresiva de invierno
 
La muerte regresiva de invierno es donde entre el 25 y el 50 por ciento de los extremos de las ramas pueden morir de manera regresiva durante los inviernos que son moderados a severos. Esto es más común en los árboles más viejos.
 
     Y como no puede ser de otra manera, a continuación menciono, algunos consejos para la optimización de este árbol: 

 Cerezo BROOKS.
  • Si deseamos tener una morera en el jardín y hemos de situarla cerca de un pavimento enlosado, escogeremos una variedad estéril. Si por el contrario, debemos situarla directamente en un entorno lleno de vegetación, escogeremos una variedad fértil y así disfrutaremos de la visita de pájaros que comerán sus frutos e insectos que polinizarán las flores.
  • Para que no tengamos que estar recogiendo hojas durante un largo periodo de tiempo a principio de otoño (mediados de noviembre) practicaremos la poda y de esta forma recogeremos todas sus hojas de una vez.
  • Si queremos disfrutar de sus maravillosos y exquisitos frutos deberemos colocar debajo de la copa una red o tela, durante la maduración del fruto, y recoger de aquí los frutos maduros cada día ya que estos no maduran a la vez y cuando lo hacen caen de inmediato. Recuerda que, además de comerlos directamente, puedes elaborar extraordinarias mermeladas.
  • La morera es uno de los árboles más frondosos que existen, no en vano es el más utilizado para proporcionar sombra en jardines y en patios. Pero para ello es muy importante formarlo con la poda. Con la poda anual podremos darle la forma que más nos interese: copa rectangular, alargada, redonda, con formas, entrelazado…
 Mandarino "CLEMENULES"
Frase del día:
" El trabajo sin prisa es el mayor descanso para el organismo." Gregorio Marañón y Posadillo (1887 - 1960) Endocrino, científico, historiador, escritor y pensador español.

martes, 27 de febrero de 2018

El despertar de los árboles

Un gen controla el despertar de los árboles del letargo invernal. A este gen, los científicos, le han llamado EBB1.
Científicos han confirmado la función de un gen que controla el despertar de los árboles del letargo invernal, un factor crítico en su capacidad para adaptarse a cambios del medio ambiente relacionados con el cambio climático. La falta de EBB1 durante la latencia permite al árbol realizar los cambios fisiológicos, de desarrollo y adaptativos, que llevan a la inactividad.

     Los árboles frutales de hoja caduca responden de diversas maneras a los cambios estacionales, estos cambios inducen respuestas fisiológicas, permitiéndoles sobrevivir durante una estación determinada y prepararse para la siguiente.
 
Al comienzo del otoño, los árboles caducifolios comienzan a detener su crecimiento, tiran sus hojas, y se preparan para resistir el frío del invierno. Con el acortamiento de los días se producen inhibidores del crecimiento en las hojas, los cuales se acumulan en las yemas antiguas y nuevas, evitándose la brotación y crecimiento de éstas. Por otro lado, los crecimientos vegetativos también detienen su desarrollo afectados por las altas concentraciones de inhibidores.
 
Ya en invierno, se puede afirmar que los árboles entran en un período de reposo o receso profundo aunque hay días en que las condiciones ambientales sean favorables para el desarrollo.
 
Existen dos factores principales que determinan la entrada en receso de los frutales de zonas templadas; el primero es la acción del sistema fitocromo (proteína cuya función es actuar como fotorreceptor, fundamentalmente, de la luz roja. El fitocromo en función del tipo de luz detectada puede desencadenar distintas respuestas en la planta, como la floración, la germinación, crecimiento como respuesta de escape a la sombra). 
 
Y el segundo es el efecto combinado de las bajas temperaturas y luminosidades.

     Sin embargo la llegada de la primavera es un motivo de alegría: los días comienzan a alargarse, el mercurio comienza a regalarnos grados y la llegada del verano es un hecho casi inminente, como de habitual, brotan primero las hojas de los árboles de las cotas más bajas Si bien es cierto que la naturaleza resucita con la llegada de esta estación, no podemos perder de vista una de sus principales características: la inestabilidad climática”.
Y es que son ellos, los árboles frutales, quienes más se resienten de esta estación de transición hacia el verano. Motivo más que suficiente para prestar especial atención a estos árboles, que deslumbran en primavera con sus floraciones, si queremos disfrutar de su gran tesoro: su fruto.

 Y no son solo las flores las que necesitan de nuestra protección, sino también el propio árbol frutal completo. Con la primavera es el momento del despertar de la naturaleza pero, también, de las diferentes plagas que pueden atacar nuestro árbol.
Precisamente por eso, es importante comenzar a observar, hacia la mitad de la primavera, si alguna de ellas está atacando nuestro árbol y frenar tanto su incursión como su proliferación, con productos fitosanitarios específicos.
Además de estas labores de prevención, ahora es también momento de replantar arbustos frutales, así como de terminar las labores de poda, tanto de arbustos como de árboles frutales. Precisamente porque el tiempo todavía trae consigo descensos puntuales de la temperatura, nuestros árboles recibirán de buen gusto estas podas de saneamiento.
Con el transcurso de la estación, y previo al verano, nuestras labores de mantenimiento de un árbol frutal serán otras, pero igual de importantes para mantener la salud de nuestro árbol.
Moreras en cubo de agua desde la poda, a mediados de Noviembre.

Moreras donde se observa el brote de las yemas.

     Pero como estamos en fechas óptimas para la plantación de nuevos árboles, este año, está planeado la plantación de 4 moreras, 1 mandarino (el que planté hace unos años no producía mandarinas de un sabor aceptable y procedí a su eliminación) y 1 cerezo (de variedad a determinar, pero imprescindible de sabor muy dulce.)

Frase del día:
" Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente." Groucho Marx (Julius Henry Marx) 1890 - 1977) Actor, humorista y escritor estadounidense.

miércoles, 3 de enero de 2018

Ajos por Navidad

Aún tenemos tiempo de sembrar ajos, es tradicional hacerlo en la mengua de enero. En el ajo la piel de la cabeza es blanca, pero la del diente es la que distingue a las variedades. Puede ser ajo morado (rústico, aromático, con más alicina), blanco (se conserva peor, menos aromático) y el rosáceo (o chino, a bajo precio y la peor calidad). El más interesante es el morado, también conocido como rojo, del que existen excelentes variedades locales como el “Morado de Las Pedroñeras”, que es el que plantaré este año en mi huerto.
 
Por su rusticidad y poca profundidad radicular, el cultivo del ajo no necesita una gran preparación del terreno. A la planta del ajo le gusta el calor, pero aguanta muy bien las temperaturas bajas, e incluso las heladas, por lo que su plantación se realizará en un lugar soleado del huerto, pero bastará con que reciba 5 horas diarias de sol.
 
 
Por tanto la primera labor consiste en preparar la tierra un tiempo antes de sembrar los ajos, removiéndola bien, abonándola con estiércol y aireándola. Cuando vayamos a plantar los ajos volveremos a remover la tierra para que esté bien esponjosa. La tierra ideal para sembrar ajo es en suelo plano con buen drenaje y poca salinidad y pedregosidad.
 
El “pintado” de la superficie del terreno consiste en marcar las líneas de plantación de tal forma que queden suficientemente claras para poder realizar la siembra a mano.
 
La multiplicación del Ajo, generalmente, se realiza de modo vegetativo, plantando los “dientes” directamente en la tierra. Se puede hacer también mediante semillas.
 
La simiente se desgrana antes de su plantación, esta operación consiste en disgregar los dientes de las cabezas, en las horas previas a la siembra, cuidando de que los dientes no sufran daño, para prevenir daños posteriores, causados por hongos que atacan al ajo en sus primeros estadios, ya que los dientes pueden llevar esporas adheridas, o porque éstas pueden estar en el terreno de cultivo, es conveniente aplicar un tratamiento a base de fungicidas.
 
Generalmente usamos el término “siembra”, para designar la labor de plantación del bulbo, aunque técnicamente en el cultivo del ajo, este no se siembra, se “planta”, ya que, generalmente, lo que se utiliza es material vegetativo (dientes) y no semillas.
 
Es muy recomendable no efectuar la plantación en el mismo lugar en la que se realizó el año anterior, con el fin de evitar enfermedades y ataques de plagas que puedan afectar a la plantación.
 
El mejor periodo para plantar o sembrar ajos suele ser de noviembre a febrero (si te encuentras en el hemisferio norte) o de mayo a agosto (si estás en el hemisferio sur). La época de realizar la plantación depende de las condiciones climáticas de la zona, evitando las épocas de precipitaciones y la plantación se realizará en luna menguante.
 
En lugares con inviernos fríos y secos, la siembra se realiza desde primeros de diciembre hasta mediados de enero.
 
Los marcos de plantación más usados para la plantación del ajo están entre 40 y 45 cm entre líneas, y de 10 a 15 cm entre plantas dentro de la misma línea.
 
La plantación se realiza a una profundidad media de 3 cm. en suelos arcillosos y de 5 cm. en suelos arenosos. Para un perfecto desarrollo vegetativo del ajo, debe cuidarse de que el diente se plante con el germen (la parte que tiene forma de pico) hacia arriba, ya que si se planta hacia abajo, el tallo deberá realizar un giro para seguir su geotropismo natural, empleando para ello parte de sus reservas de energía, y con el consiguiente riesgo de que la planta pierda “arraigue” en el suelo.


 Realizar bien esta tarea facilita la posterior labor de eliminación del “escapo floral”, (la flor del ajo, se corta antes de que florezca y está estupenda usada como ajo tierno), ya que si la planta no se encuentra bien arraigada es fácil que resulte arrancada al eliminarse el escapo floral.
 
Después de la plantación es necesario tapar los dientes con tierra para evitar que sufran daños por calor, frío, animales, pájaros, etc. Una vez plantados los dientes de ajo debe hacerse el primer riego cuidando que el agua drene y que no se formen charcos. Esto puede crear una costra en la tierra impidiendo que emerja la planta. El segundo riego deberá hacerse a los 10 o 15 días. Es necesario mantener la tierra permeable por lo que rastrillaremos  la superficie removiéndola un poco para que la planta se desarrolle bien, así mismo quitaremos los terrones y las malas hierbas.
 
Riego: Al ajo le encanta el agua pero hay que tener cuidado con el riego, puesto que una carencia de humedad puede provocar que los ajos crezcan muy pequeños, y un exceso de humedad puede favorecer la aparición de enfermedades. Los riegos irán en consonancia con el calor existente en la zona, a más calor más riegos.
 
Fertilización: El abonado se ha de realizar antes de 30 de marzo. El azufre es también importante, ya que interviene en el contenido de sulfuro de alilo, relacionado con las propiedades organolépticas, por lo que se aconsejan igualmente abonos con sulfatos de distintos micronutrientes.
 
Eliminación del escapo floral: El escapo floral, y siempre para una pequeña plantación se realizará manualmente, evitando la merma de las sustancias de reserva acumuladas en el bulbo. Mediante esta eliminación se acelera su maduración, pudiendo iniciarse la recolección entre siete y diez días después. Cualquier riego realizado después de la eliminación del escapo floral resultará perjudicial ya que el tallo queda hueco y la entrada de agua dañará al bulbo.
 
Recolección: El ajo tarda unos 5 ó 6 meses en desarrollarse. Y podremos recolectarlo cuando las hojas de la planta se hayan marchitado y su color sea amarillento. Los dejaremos secar unos días al sol, en el mismo terreno donde los teníamos plantados, y pasados estos días procederemos a efectuar las llamadas “trenzas”, posteriormente colgaremos las mismas en un lugar seco y aireado con lo que conseguiremos aumentar la preservación de los ajos.
  
 
No olvidemos que el ajo además de ser muy rico en sales minerales como azufre, encimas y vitaminas, tiene también otras propiedades como la de reducir el nivel de grasa y colesterol en la sangre, hacer la sangre más fluida y así disminuir el riesgo de infarto y trombosis, prevenir el cáncer, ser un potente bactericida, ser útil contra la bronquitis, la tos y el catarro e incluso puede utilizarse como desinfectante en la cura de heridas, entre otras.
Frase del día:
" El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento." Víctor Pauchet (1869 - 1936) Cirujano francés.
 

viernes, 22 de diciembre de 2017

Feliz Navidad

Cuando llega la Navidad, siempre queremos enviar felicitaciones a mucha gente y nunca sabemos que escribirles. Podrías poner la típica frase de "Feliz Navidad", pero no, prefieres escribir algo más ingenioso, quieres felicitar la Navidad de una manera original.
 
Por eso este año, aparte de desearos a todos, de todo corazón, !!! FELIZ NAVIDAD !!! Os insto a que pongáis vuestra mano derecha en el hombro izquierdo y la izquierda en el derecho. ¡¡¡Acabas de recibir un superabrazo a distancia de alguien que te desea Feliz Navidad!!!
 
Y así mismo, que este año encontréis felicidad, salud, amor, dinero, paz y todo lo que necesitéis. Y lo que no encontréis buscarlo en GOOGLE.
 
Que durante estas fiestas tengáis cien razones para reír, un sueño por el que vivir, mil alegrías para disfrutar y ningún motivo para sufrir. 
 
!!! Feliz Navidad !!!

Frase del día:
" La vida sería imposible si todo se recordase, el secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse. " Roger Martin du Gard (1881 - 1958) Novelista francés.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Nuevos experimentos

La morera es el árbol perfecto para resguardarte de los rayos solares durante la canícula del verano. Disfrutarás mucho más de tu jardín reposando bajo la benevolencia de su copa protectora. Si estás buscando un árbol de sombra, sin duda, a la morera has de tenerla en consideración.
 
Su nombre científico es Morus alba. Se trata de un árbol de la familia de las moráceas originario de Asia central y de su zona este. Es decir, de China, Manchuria y Corea. En la actualidad se cultiva en Europa. América y Asia.
 
 
     Se introdujo en Europa, en un principio… ¿a qué no te lo imaginas? Sí, para la cría de los gusanos de seda. Las hojas, alimento de estas orugas, son habitualmente acorazonadas, aunque exhiben cierta variabilidad: también pueden mostrar formas lobuladas, más o menos marcadas, que podrían recordar a las de la higuera. No varía, en cambio, su margen dentado y su atractivo brillo en el haz.
  
Los frutos de la morera (Morus alba) suelen ser de color blanco o rosado al madurar y no negros, como en el moral (Morus nigra). Aunque comestibles en ambos casos, los de la morera negra son mucho más sabrosos.
 
Si solo te importa su uso ornamental, te recomiendo el cultivo de pies masculinos o un ejemplar sin frutos; no se manchará el suelo del jardín. La variedad ‘Fruitless’ presenta esta característica.
 
La morera (Morus alba) crece de (9 a 15 metros) de altura. Esta especie es resistente y se adapta a diferentes niveles de acidez y de salinidad del suelo así como a la sequía. En el verano, el árbol proporciona sombra mientras que en el otoño revela sus características ornamentales cuando las hojas de color verde brillante quedan de un color amarillo vívido.
 
Es un árbol de hoja caduca que vive entre 120 y 150 años. Sus ramas son largas y están muy ramificadas. Sus hojas tienen gran tamaño (tanto a lo largo como a lo ancho), un color verde claro y bordes dentados.
 
La morera produce muchos frutos carnosos que alimentan a muchas aves y que es comestible. El fruto de la morera es una drupa de color blanco o blanco-rosado, aunque puede ser negruzco también. El conjunto de drupas es los que conforma la mora en sí.
 
Si queremos plantar este árbol en nuestro jardín debemos tener en cuenta lo siguiente:
  • Ubicación: exterior, a pleno sol. Resiste hasta los -15ºC.
  • Prefiere suelos sueltos y bien drenados.
  • El PH del suelo debe estar compensado. No crece bien en suelos ácidos.
  • Resiste bien la sequía y las temperaturas extremas, incluyendo las heladas.
  • Se multiplica por semillas y esquejes.
  • Su plantación debe realizarse en otoño o primavera, cuando el clima es más suave.
  • Riego: regular, unas 2 veces por semana en verano, y cada 7-9 días el resto del año. Ten cuidado con el encharcamiento, daña las raíces y favorece la aparición de enfermedades.
  • No hay ninguna plaga que le resulte especialmente dañina.
  • Poda: Acepta la poda de buen grado, por lo que no es difícil formar una copa ancha y atractiva. Para ello en su juventud es conveniente frenar el crecimiento vertical, abriendo sus ramas de forma paulatina. Un trabajo paciente que se ha de hacer en varios años. Se puede podar a finales de invierno, pero con el paso de los años debilitara su desarrollo.
  • Plagas: Las plagas no son preocupantes en las moreras, pudiéndose dar algunos episodios de pulgón o cochinilla. Para eliminarlos bastará con la aplicación de jabón potásico o Azadiractina.
  • Las enfermedades en las raíces (hongos o nematodos) sí suponen un riesgo grave para este árbol. Contra ello lo mejor es la prevención: procura evitar la excesiva humedad en el suelo.
 
También se emplea su madera y sus raíces. De hecho, la fibra de su tallo sirve para la elaboración de cuerdas de gran resistencia y su madera para realizar objetos que estén en contacto con líquidos (ya que resiste bien la humedad). De hecho su madera está muy cotizada en la elaboración de toneles, en ebanistería y para hacer mangos de herramientas. Con sus raíces se realizan tintes para tejidos. Con sus frutos se realizan mermeladas y zumos.
 
Su reproducción es muy sencilla, tanto la vegetativa como mediante el uso de semillas. Si quieres asegurar las mismas características de la planta madre y tienes prisa en disfrutarla, mejor prepara esquejes o estaquillas.
  
La mejor época para reproducir tus moreras es en otoño, cuando el árbol se encuentra en parada vegetativa. Por lo que lo único que tienes que hacer es, y utilizando los brotes del año, cortar tantas varetas como nuevas moreras quieras conseguir de un diámetro parecido al de un dedo, o puro, ya sabes… en diagonal y cerca de la yema.
 
Se puede aplicar hormonas de enraizamiento e insértalos en el sustrato al menos dos yemas del tallo, sobre unos 30 o 35 cm de la vareta, dejando fuera otros 30 cm. Procuraremos que las varetas tengan abundantes yemas. Los dejaremos durante algunas semanas en un lugar cálido, pero protegido del sol, puede ser bajo la luz moteada del sol, es decir, debajo de un árbol.
 
Manteniendo cierto grado de humedad, siempre sin pasarnos, y de vez en cuando rociando el esqueje con agua,  conseguiremos nuestro propósito
 
A medida en que avanza la primavera, el tallo producirá hojas. Revisa si la planta desarrolló raíces hurgando suavemente en el suelo lejos de la base del esqueje. Cuando encuentres varias raíces de 2 o 3 cm) de largo, trasplanta el árbol joven a su lugar permanente.

Otro nuevo experimento que quiero llevar a cabo es la reproducción de unos esquejes de olivo, que obtuve durante mi estancia en el balneario de Cofrentes.

Se trata de aceitunas negras, de un tamaño excelente y una apariencia excepcional. Las que aparecen en la instantánea las cogí hace unos 10 días aproximadamente y su aspecto a día de hoy es estupendo, como se puede apreciar.



     En el día de ayer procedí a la plantación de los esquejes obtenidos, espero obtener algún resultado positivo de la labor realizada.

Mary, si alguno prospera, el primero, es para ti !!!!!
Frase del día:
" El arte de dirigir consiste en saber cuando se debe abandonar la batuta para no molestar a la  orquesta." Herbert von Karajan (1908 - 1989) director de orquesta alemán.