martes, 6 de agosto de 2019

El Huerto en Agosto

!!! El huerto, no coge vacaciones en Agosto.!!!
  
En agosto las temperaturas siguen siendo bastante elevadas, aunque ya vamos notando que las horas de sol van disminuyendo.
  
A pesar de las apariencias, nuestro huerto en agosto no se va de vacaciones. Más bien al contrario: es, conjuntamente con Julio, el mes por excelencia del verano.
  
Durante este mes tendremos bastante trabajo en nuestro huerto, pues es tiempo de recolectar todas las frutas, verduras y hortalizas, después del trabajo realizado durante los meses anteriores.
  
Estado del Huerto en Agosto.
   
En la primera quincena de agosto la actividad de las plantas es similar al mes de julio, pero en la última quincena del mes ésta empieza a ralentizarse e incluso algunas hortalizas terminan su ciclo de reproducción a la vez que los días acortan, todavía más, sus horas de luz.
  
En este mes tampoco nos podemos olvidar de la salud de nuestras plantas. Por eso, tendremos que estar muy atentos a posibles enfermedades o plagas. El pulgón, la araña roja, la cochinilla o la roya suelen ser muy comunes durante este mes,  es recomendable que estos trabajos se lleven a cabo, preferentemente, a primeras horas de la mañana o a última hora de la tarde.
  
Las Judías, están llegando a su fin. 
 
Dependiendo de la plantación efectuada, cosecharemos gran variedad de verduras y hortalizas: acelgas, apio, berros, berenjenas, boniatos, cebollas, coles, coliflores de verano, escarolas, lechugas, melones, patata, pepinos, pimientos, puerros, rabanitos, sandía, tomates y zanahorias, etc.
   
Las temperaturas durante la primera quincena suelen ser elevadas dando paso en la segunda quincena a fuertes tormentas propias de la estación, que nos refrescarán el ambiente.
   
Pero, !!! CUIDADO!!!, por un lado, el calor propio del mes de agosto, unido a los días de vacaciones, pueden ser críticos para nuestro huerto. Tengamos en cuenta que el 80% de los cultivos necesitan un riego constante y mantenido, especialmente en un mes en el que el mercurio alcanza los récords del año. Más allá de observar la necesidad de agua de nuestro huerto, es importante plantearse que el riego sea el óptimo.
   
Tomate "San Pedro"
     
Además, no está de más que nos planteemos instalar un sistema de riego que no solo nos garantice la hidratación necesaria para nuestros cultivos sino que, además, garantice que estamos haciendo un uso óptimo del agua. Algo que no solo redunda en respeto medioambiental sino, también, en eficacia para nuestros cultivos.
   
En cuanto al proceso de ejecución de riegos, deberemos de tener en cuenta unas premisas fundamentales para el buen desarrollo y conservación de las plantas, a saber:
   
·      Más riegos y más a fondo.
·      Elegir con cuidado la hora del riego.
·      No mojar las hojas de las plantas.
·      El agua en cantidades correctas.
·      Mantener la humedad constante.
  
Tomate "Mar - azul" de Granada.   
   
Estaremos muy atentos a las adventicias, esas hierbas competidoras, aprovechándolas para confeccionar nuestro compost.
   
Por lo general, la siembra, o plantación de nuevas hortalizas, es muy reducida, podremos plantar cebollas, coles, lechugas, acelgas, berros, borraja, escarola, lechuga, nabos, etc.
   
Las temperaturas de agosto aceleran el ciclo de las plantas. Por ello, los frutos maduran más rápido, así que intentaremos revisar el huerto diariamente para conseguir la máxima cosecha y que esta no se pierda.
   
Y es que ese calor tan necesario para conseguir que nuestros cultivos maduren completamente también trae consigo aspectos negativos. 
  
     Tomate Valenciano.
 
La incidencia tan fuerte del sol, sobre todo durante las horas centrales del día, pueden causar efectos negativos en nuestras plantas. Las lechugas pueden “espigarse”, esto quiere decir que florecen más rápidamente y los tomates o pimientos pueden sufrir “golpes de calor”, esto se ve porque en el fruto aparecen unas manchas redondeadas de color blanquecino, como si se secara sólo esa parte de la planta.
   
De cara al mes de Septiembre, procederemos a realizar una de las labores que darán continuidad a nuestros cultivos: “recolectar semillas procedentes de nuestro propio huerto.” Una manera de garantizar, al próximo año, su continuidad pero también, la ilusión de verlo crecer con salud y poder disfrutar de sus sabores.

Puede ser interesante tener en cuenta estos consejos para recolectar las semillas, en este caso, de TOMATE:
   
  • Seleccionar los tomates más grandes y maduros.
  • Extraer las semillas, con pulpa.  
  • Dejar fermentar, con el jugo, durante 3 días.
  • Pasados estos días lavar, con agua, las semillas.
  • Antes de sacarlas, únicamente conservaremos las semillas  que no floten.
  • Secar bien, al sol, y guardarlas en frascos cerrados, con un poco de ceniza de madera, para evitar la humedad.
 
 Cosecha de Pimientos, Italianos y Morrones.
  
Al igual que nos puede suceder en el mes de Julio, podemos aprovechar el exceso de cosecha para realizar conservas, congelarlas o deshidratarlas y así poder disfrutar de nuestra cosecha de verano más adelante.   
  
Frase del día:
“❀ En la vida hay que pasar páginas, cerrar libros y a veces hasta clausurar bibliotecas...”
  

sábado, 13 de julio de 2019

Las aromáticas en el Huerto

Disponer de verduras frescas y plantas para condimentar al lado de la cocina no es un privilegio al alcance de unos pocos. Cualquiera, con algo de espacio y con conocimientos básicos, sobre las necesidades específicas de cada planta, puede cultivar con éxito desde unas fragantes hierbas aromáticas en el alféizar de la cocina, hasta algún pequeño árbol frutal o unos arbustos trepando por la pared de la terraza.
 
  
Las hierbas aromáticas, además de adornar la huerta y hacer el trabajo más agradable, algunas flores son también comestibles y adornan en gran medida ensaladas y platos.
  
Asimismo, algunas plantas aromáticas son perennes, como el romero, la lavanda y el ajenjo, y pueden ubicarse en bordes extremos o cercos para que alcancen mayor tamaño y ejerzan el rol de dispersión de entrada de insectos perjudiciales a la huerta.
  
Las aromáticas anuales, que se siembran o plantan todos los años y son de menor porte, como la albahaca, el perejil, o la cebolla y el ajo, se pueden intercalar entre los cultivos.
  
Por eso se hace necesario reservar un pequeño espacio, en nuestro huerto, destinado a las hierbas aromáticas, en este caso trataremos de “la Menta.”
  
  
La menta es una fantástica planta aromática que es muy fácil de cuidar. Pero su crecimiento es tan rápido que se suele tener en rincones muy específicos, e incluso se puede optar por plantarla en el suelo con la misma maceta para, de esta manera, poder tenerla un poco controlada.
  
A pesar de este pequeño inconveniente, es muy interesante preguntarse por qué plantar menta en el huerto, ya que son muchos los beneficios que nos puede traer.
  
La menta es una planta herbácea aromática que pertenece al género botánico Mentha, como la hierbabuena. Las flores se agrupan en inflorescencias terminales que tienen forma de espiga, y son pequeñas de hasta 8mm.
   
La Parra Virgen ya ha colonizado la pared del Huerto.
  
Esta planta atrae a los insectos beneficiosos, como las mariquitas, las cuales se alimentan de pulgones, o las abejas, que polinizan las flores; además repele plagas como la mosca de la zanahoria, hormigas y también a la mariposa de la col al emitir unos compuestos aromáticos que no gustan nada a los mencionados insectos.
  
Para que la menta esté sana y bien cuidada, tan solo hay que ponerla en una zona donde le dé el sol directo o semisombra, y regar a menudo, unas 3-4 veces por semana en verano y algo menos el resto del año. Para controlar su crecimiento hay que recortar sus tallos de forma regular.
  
Durante este mes de Julio, como ya hemos visto en anteriores entradas, nos hemos de preocupar de tres cosas principalmente, el riego, las adventicias y la recolección. Nuestro huerto está a punto, hemos plantado las verduras y hortalizas que vamos a cultivar esta temporada,  nuestra Menta, Hierbabuena, Tomillo, Albahaca, etc., y ahora llegan los calores del verano y el control de los riegos se hace prioritario. En esta época no conviene regar a pleno día con sistemas de aspersión o que mojen las plantas; los sistemas de riego por goteo pueden ser útiles para atemperar el suelo y evitar que se recaliente demasiado.
  
 
Los acolchados siguen siendo la práctica más eficaz y útil en esta época, procuraremos no dejar la tierra expuesta a la radiación solar, que destruiría su vida microbiana, por lo que procuraremos que siempre exista una cobertura vegetal mediante un acolchado.
  
Para una mejor fructificación de las hortalizas, en las zonas frías, podemos recurrir a la poda de las tomateras, los pepinos, los melones, los calabacines, las berenjenas y los pimientos. Es probable que se nos hayan descuidado algunas hierbas en ciertos rincones del huerto. Conviene arrancarlas e incorporarlas al montón de compost antes de que hagan semillas.
   
El Platanero, progresa muy lentamente.
   
Es un buen mes para seleccionar las plantas que dejaremos como portadoras de semillas tomates, berenjenas, pimientos, judías, etc., a las que dispensaremos las máximas atenciones requeridas riegos, aporcados, desparasitado, a fin de obtener semillas de calidad que garanticen futuras cosechas también de calidad y sin problemas.
   
Frase del día:
" ❀ SI y NO son palabras cortas, pero fuertes. La mayoría de nuestros problemas es por decir SI demasiado rápido y NO demasiado tarde."

viernes, 5 de julio de 2019

La Recolección

En un huerto no sólo cultivamos nuestras propias verduras y hortalizas además de consumir los productos frescos, sino que vamos a aprender cada día disfrutando, estimulando nuestro sentido de la responsabilidad, paciencia, constancia y, además, teniendo contacto con la naturaleza.
  
Ya hemos preparado la tierra para proceder a la plantación de las verduras y hortalizas que vamos a cultivar, hemos trabajado duramente en el control de las adventicias, hemos visto, día a día, la evolución de nuestro huerto, hemos efectuado los rigurosos riegos que necesitan las plantas para su crecimiento y supervivencia, en fin, hemos procedido con la realización de los numerosos trabajos que conlleva el mantenimiento del huerto, y por fin…, ¡¡¡ Llega el momento de la recolección.!!!
 

Vamos a proceder con la recolección, para ello deberemos de tener en cuenta, la hora del día en que se cosecha y el punto de madurez en que se encuentra la verdura u hortaliza que vamos a recolectar, para que este tenga todas sus propiedades.
   
La hora del día es importante por el punto de calor, por eso lo mejor, en general, es recolectarlas con el frescor de la mañana y hasta que el calor no se instala. Pero también hacerlo por la mañana es importante porque es cuando las plantas son más tónicas, la savia está arriba. 
 
 
En cuanto al momento de madurez de la hortaliza o verdura, en general, recolectar de forma prematura supone que esa verdura u hortaliza tenga menos vitaminas y sabor. Pero si cosechamos tarde tendrán peor conservación. Cada verdura, cada hortaliza, tiene unas señales que nos indican ese punto óptimo, ahí está la pericia, en observar y aprender, cuando podemos recolectarlas. 
  
Otra faceta interesante, además de importante, es saber recolectar, porque evitaremos errores como tironear de las matas de alubia o guisantes, cuando se trata de ensayar un gesto concreto entre pulgar e índice para coger bien las vainas; no cortar los puerros por la base, sino sacarlos con raíz, etc.
 
   
Por lo tanto, estos dos meses de Julio y Agosto, son los meses de mayor producción en el huerto.
  
Julio es el mes de máxima intensidad y actividad del huerto. En julio tendremos mucho que cultivar y más que recolectar. Es un mes con mucho sol y luz por lo que es recomendable proteger algunas plantas y algunos frutos del sol para que no se quemen (melones, sandías etc.) La principal actividad será el riego.
 
En Agosto comienzan acortarse los días, descienden las temperaturas por la noche y es la señal para que las plantas comiencen a perder vigor, florecer y producir las semillas para reproducirse.
  
En este mes comienzan a decaer los cultivos plantados, por lo que iremos eliminándolos del terreno a medida que se agote la producción. 
  
Es el momento de ir trasplantando los nuevos cultivos que empezarán a producir en otoño.
  
Pero no todo en verano el huerto es recolectar, en verano, así como crecen las verduras y hortalizas, lo hacen las enemigas del huerto, las adventicias, estas entorpecen el desarrollo de las otras, por lo que deberemos de proceder a su eliminación.
 
Las altas temperatura provocan excesiva transpiración y evaporación del agua en las plantas, para evitarlo es muy importante que se riegue más veces y que se haga a primera hora  o a la última hora del día. Para no dañar a la planta a la hora de regar hay que evitar mojar las hojas, tallos y troncos.
  
   
Julio es época de las recolecciones por lo que seguiremos recogiendo pimientos, tomates, calabacines, judías, berenjenas, pepinos, acelgas, lechugas,… si tenemos exceso de producción, se pueden hacer conservas, para que así podamos seguir disfrutando de las frutas en otoño e invierno.
  
Mantendremos un buen control del riego. El huerto necesita agua con regularidad, evitaremos el exceso de agua, esto puede provocar el aborto de flores y caída de frutos pequeños.
Las plantas de ciclo largo como tomates y berenjenas se deben seguir fertilizando para obtener todo el potencial productivo de estas plantas.
  
En este mes son usuales los ataques de enfermedades como el “oídio”, es aconsejable, en plantas de tomate, pimiento, pepino, melón, sandía y viña tratar, por la mañana o la tarde, cuando no haga calor, con azufre.
  
En esta época se intensifican los ataques de plagas como mosca blanca, araña y diversas orugas como la Polilla del tomate o “TUTA”, pincha en este enlace, si quieres conocer más a cerca de ella. No descuidar los tratamientos, pero no menos importante es tener en cuenta los PLAZOS DE SEGURIDAD que se deben mantener antes de las recolecciones.
  
  
Y como estamos situados al este de España y en la parte más septentrional de la comunidad Valenciana, los frutales ya comienzan a proporcionarnos los primeros frutos del verano, este es el caso del melocotonero, en el cual sus frutos ya comienzan a "pintar", en unos días podremos degustar sus deliciosos frutos, los cuales, aunque no son excesivamente grandes, al proceder el árbol de un "hueso de melocotón", son de un paladar y dulzor exquisito. 
 
  
Así mismo las Parras, comienzan a generar esos inmensos racimos de uva, que, a veces, llegan a superar los 2 kilogramos de peso. Eso si este año he de poner especial atención en el desarrollo de la producción de la parra de uva de Moscatel, todos los años es atacada por el oídio, lo que provoca el deterioro e incluso la malogración de los frutos. He de decir que estos racimos de uva que produce esta parra, sus frutos son de un sabor extraordinario y la  textura de su piel de un tacto finísimo.
  
Frase del día:
"❀ No busques a alguien que resuelva tus problemas, busca a alguien que NO te deje afrontarlos solo."
 

miércoles, 26 de junio de 2019

Recolección de los ajos

Como es habitual, entre San Juan y San Pedro, procedo con la recolección de los ajos. Este año no haré caso al refrán que dice: “Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro”. Si quieres conocer algunos refranes más, pincha en este enlace.
   
     Este año el espacio que dejarán los ajos será ocupado por una clase de tomates, que ya comente en su día, pincha en el enlace para conocerlos.
   
Me he quedado asombrado al observar la diferencia que existe de confeccionar el plantero en invierno o en verano. Por lo general en invierno, mediados de enero habitualmente, hasta conseguir unas matas óptimas para ser trasplantadas, lleva un período de unos 3 meses, aproximadamente, mientras que en verano la evolución es increíble, en tan sólo 25 días las plantas están listas, alcanzando una altura entre 25 y 30 cm, para ser trasplantadas al sitio definitivo donde crecerán. 
   
 
A continuación muestro unas instantáneas de la evolución, entre fechas, experimentada por el plantero. Fue sembrado el 29 de Mayo y la evolución es sorprendente.  
   
Pero continuando con lo que nos ocupa, la recolección de los ajos, procuraremos efectuarla en una época de días secos y soleados. Sabremos que ha llegado el momento de la recolección por el aspecto de la planta y los distintos cambios que va manifestando a medida que se aproxima el momento de la recolección. 
  
Las cabezas presentarán un aspecto abultado y apretado, los dientes ya están bien formados pudiendo apreciarse las hendiduras que separan unos de otros.
  
La mitad de las hojas se marchitan tomando un color amarillento pálido o blanquecino. Comienzan a secarse primero las de abajo, ascendiendo a las demás a medida que pasan los días.
  
No obstante, no debemos esperar a que todas las hojas estén secas ya que se pueden romper las envolturas que recubren los dientes y éstos se separarán conservándose peor. 
  
Otra consecuencia negativa de retrasar demasiado la recolección es la formación de varias cabezas. Son igualmente comestibles pero de peor calidad y menor tiempo de conservación.
 
Frase del día:
"Las mejores COSAS de la vida NO son cosas, son SENTIMIENTOS. No se compran, se obtienen gratis. No se venden, se regalan..."
 

miércoles, 12 de junio de 2019

Descanso a los Manzanos

Los manzanos son árboles frutales introducidos por los romanos en Europa, son característicos de climas fríos pero también se desarrollan bien en climas cálidos. Son árboles muy resistentes que soportan características climáticas adversas o suelos con alta salinidad.  
 
Suelen regarse con abundante agua hasta el momento en el que echan sus raíces. A partir de aquí, el manzano es un árbol que no necesita mucha agua y puede bastarle con el agua de la lluvia.  Por otra parte, aguanta muy bien los periodos de sequía.
  
  
Aunque vegeta bien en climas cálidos, necesita un número mínimo de horas de frío para producir fruta abundante y de calidad. Por eso se dice que los frutales, entre ellos el manzano, dan más fruta en los inviernos fríos. Como dato orientativo, se estima un mínimo 1 mes anual con temperaturas inferiores a 7 ºC. 
   
Se suele plantar injertado, es decir, la parte que va a dar la fruta va a ser de la variedad de manzana que nosotros queremos comer y el patrón (la raíz) va a ser de otra variedad resistente a distintas condiciones de suelo o de cultivo.
   
La polinización de las flores tiene que ser por medio de insectos (entomófila), generalmente abejas. Además es cruzada, es decir, se tiene que fecundar con polen de otra variedad de manzana para que cuaje.
   
Es muy importante para el crecimiento y la poda saber qué yemas son las que van a dar una flor y cuáles van a dar ramas.
   
Como norma general, cuando vemos un manzano sin hojas, diremos que la última yema de las ramas es de flor y las anteriores de madera. 
  
Las yemas de flor son más grandes e infladas, normalmente vellosas, mientras que las de madera suelen ser más estrechas y con las hojas que las recubren más pegadas y lisas.
 
Manzano FUJI.
   
También es muy interesante realizar un aclareo de los frutos en el inicio, cuando tienen un tamaño aproximado al de una avellana y, por lo tanto, como están en su primer año de vida, no voy a realizar un aclareo de frutos, sino que los voy a eliminar en su totalidad, de esta forma el crecimiento del árbol será más vigoroso, y como consecuencia, los posteriores años, la producción de frutos será más numerosa, con este aclareo conseguiremos:  

- Un aumento del tamaño del fruto.
- Mejorar la maduración, sabor, color y precocidad del fruto.
- Reducir el peligro de rotura de ramas.
- Estimular la inducción floral.
  
El manzano, como muchos otros frutales, requiere de un aclareo de los frutos, cuando éstos tienen el tamaño de una avellana, dejando el de la parte central del corimbo. Presentan el fenómeno de la contrariada o alternancia de producción, si un año no se aclaran los frutos, al año siguiente la producción será muy baja.
   
La intensidad del aclareo es un factor muy importante a la hora de realizar esta técnica, ya que se trata de alcanzar un balance entre el incremento del tamaño del fruto en el árbol y el que tiramos al suelo.
    
Manzano morro de Liebre.
    
La base fisiológica para llevar a cabo una buena aplicación del aclareo es establecer una óptima relación hojas-fruto. Atendiendo a esta decisión, la intensidad de aclareo sería:
 
1.   De 30-50 hojas/fruto si es grande y,
2.   De 10-20 hojas/fruto si es pequeño.
3.   En base a la distancia entre frutos.
      
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la poda,  esta ha recibido el apelativo de «cirugía de árboles», debido a que consiste en la eliminación metódica de las partes de una planta para mejorar o regular el crecimiento, la productividad y el aspecto general de la parte restante; por lo que demanda el conocimiento de las técnicas básicas de corte que mejor se pueden aplicar en árboles y arbustos.
 
La poda de árboles  comienza de la misma manera que con los arbustos: primero se cortan las ramas secas, enfermas, rotas y mal formadas. Si una rama ha disminuido su crecimiento y desarrollo, se deben podar sus gajos laterales y secundarios, para permitir que se vigorice. 
 
Deberemos de tratar que la copa esté sostenida por tres o cuatro ramas principales que parten del extremo apical del árbol. Para ello, si el árbol no es muy grande, se le debe efectuar una poda de formación, eliminando las ramas internas de la copa que solo tengan unas pocas hojas en su extremo apical y las que rozan con otras ramas y con el tronco. 
 
   
Para las ramas grandes, debe practicarse el primer corte sobre el lado inferior de la rama, llegando hasta la mitad de su grosor. Luego, se hace un segundo corte sobre la parte superior, también hasta la mitad del grosor, unos 10 o 15 cm por delante del corte anterior. Antes de finalizar este último la rama caerá. 
     
Finalmente, se corta el resto de rama que ha quedado unida al tronco, con un ángulo tal que ayude a la posterior cicatrización y al crecimiento de la corteza que cubra la herida lo más rápido posible. 
 
Pero la poda en el manzano va averiar mucho según el tipo de manzano que plantemos.  
   
Para la poda de mantenimiento, típica en vaso piramidal, (un tronco más o menos alto con 4 ó 5 ramas) se tendrá en cuenta: 
  
- Eliminar las ramas que se crucen, se superpongan y se metan hacia adentro.
   
- Eliminar las ramas rotas y enfermas.
  
- Despuntar las ramas que queramos que crezcan. Hemos dicho que la última yema es de flor por lo que si queremos que la rama crezca es mejor quitarla para así dedicar nutrientes al crecimiento de hojas y rama y no de fruto.
 
- Dejar los brotes cortos y las bolsas, que es donde más flores y fruta vamos a tener. ¿Por qué? Porque cuanto más larga y delgada sea la rama que vaya a soportar una manzana, más gastará el árbol en transportar el agua y los nutrientes hasta ella y más probabilidades de que se arquee por el peso y pueda romperse.  
 
Frase del día:
"No es sabio el que sabe dónde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca." Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos. (1580 - 1645) Escritor español del Siglo de Oro.