jueves, 2 de febrero de 2023

El Ajo, un cultivo de lento crecimiento

El cultivo estrella del invierno, un cultivo de lento crecimiento.

Como es habitual, la primera siembra, o la última del año anterior, son los ajos. Este año comienza con temperaturas muy suaves, con escasez de lluvias y con temperaturas que rozan los 20 ºC.

Si nos orientamos por el calendario lunar, y según el dicho popular, cuando la luna mengua se siembra todo lo que va hacia abajo, y cuando crece se siembra lo que va hacia arriba. Este conocimiento ancestral que tienen los agricultores no falla nunca, por lo que el ajo debe plantarse en luna menguante.

Por otra parte, el clima no tiene demasiada importancia a pesar de ser una planta de secano, pero si es más frío, el ajo adquirirá un sabor más picante.

Es una planta rústica que no teme al frío, aunque si a las heladas intensas. No tolera bien las tierras de cultivo húmedas y pesadas. Así mismo no requiere labores profundas, aunque la tierra debe de ser fina por la parte superior del cultivo. Es exigente en cuanto a materia orgánica, pero esta no ha de estar fresca.

Por tanto, el ajo prefiere los suelos arenosos, poco arcillosos y calcáreos, fértiles, permeables y trabajados con una anticipación a la siembra. Al ser muy sensible a la humedad no necesitaremos regar sus plantas en exceso, ya que se trata de una planta de secano.

Al ajo le molestan las temperaturas altas en la etapa de formación de hojas, desarrollándose estas de forma negativa si superamos los 16 °C; por otro lado, paraliza su crecimiento por debajo de 0 °C. Es por tanto una hortaliza adecuada para su cultivo en pleno invierno.

Estado del huerto el pasado 14 de enero.

Al igual que la cebolla, necesita el estímulo de los días largos para iniciar la formación del bulbo. Para que comience la formación del bulbo es necesario que la luz de los días sea más duradera (alrededor de 12 horas) y la temperatura oscile entre los 18 y 20 ºC.

Como he dicho anteriormente, no debemos regar demasiado el ajo, porque en este caso, o bien se pudre, o bien saldrán flores amarillas y los ajos que recolectemos serán de un tamaño muy escaso.

La recolección del ajo comienza a finales del mes de mayo, y suele extenderse hasta finales de julio.

Pero veamos un poco como se cultiva el ajo y variedades de ajos. Existen  diversas variedades de ajos con diferencias de color, tamaño, aroma, precocidad, etc. aunque, sin entrar en detalles, podríamos agruparlos en 2 grupos:

·    Ajo blanco: De buena productividad, aroma fuerte y buena conservación. Suelen consumirse secos. es la variedad más conocida y que más tiempo se conserva. Destaca por su sabor suave y mayor tamaño de dientes. Son carnosos y están recubiertos por una fina envoltura de color blanco plateado. Apenas aporta calorías y contiene una gran cantidad de antioxidantes y vitaminas.

·    Ajo morado: Es más temprano, poco resistente a la humedad y se conserva peor que el blanco, suelen consumirse tiernos. El ajo morado tiene un tamaño de diente más pequeño que el blanco, pero un sabor más intenso (probablemente el sabor más fuerte de todas las variedades de ajo). Tanto la piel exterior como el diente interior presentan una coloración violeta parcial, y es la variedad más resistente a la humedad.

El ajo es un alimento con alto valor nutritivo, pocas calorías y rico en vitamina C, B6 y manganeso. Además, mejora la circulación de la sangre, es bueno para el hígado y para los resfriados.

A todos estos beneficios se le suma que, es una planta fácil de cultivar y de cuidar, por parte del hortelano, y su siembra es una de las más sencillas y gratificantes que hay para comenzar a experimentar cultivando.

Para hacer esta siembra desgranaremos la cabeza y sin dañar ni los primordios radiculares ni el ápice por donde brotarán las primeras hojas se separaran todos los dientes. Utilizaremos los dientes grandes y medianos (externos de la cabeza), desechando los centrales, llamados cunas.

Ajos plantados el pasado 14 de enero de 2023.

La siembra se realiza durante el inicio del invierno, de diciembre a mediados de enero, aunque en lugares fríos se siembra incluso a finales del otoño.

No es aconsejable retrasar la siembra mas allá de enero, como nos recuerda el refrán castellano, “Cada día que pasa de enero, un ajo pierde el ajero”. No obstante, y como he dicho anteriormente, hay zonas muy frías en las que se retrasa la plantación hasta marzo.

Hemos de tener en cuenta que hasta la segunda o tercer semana, dependiendo del clima, los brotes no empezarán a sobresalir, y que será en primavera cuando su desarrollo se acelere. A mediados de primavera (unos 20 días antes de su recolección) deberemos de anudar los tallos y cuando veamos que tres cuartas partes del follaje amarillean, será el momento de cosecharlos.

En los terrenos más secos colocaremos la simiente (los dientes) en el fondo del surco y en los húmedos, sobre el caballón (formando una fila en la cumbre) o una a cada lado del mismo (tresbolillo).

La profundidad de siembra oscila entre 3 y 5 cm, siempre con la punta hacia arriba. ¡Ojo! no nos equivoquemos en la posición de los dientes, el ápice va hacia arriba y la raíz hacia abajo. Cada diente se coloca a 15 cm del otro, y cada fila de dientes se separa unos 30 cm, como mínimo, lo suficiente para que nos quepa la herramienta de desbroce que tengamos y proporcionar una buena aireación para evitar problemas con los hongos que pueden atacar a nuestros ajos.

Si la primavera es lluviosa, se comportará como un cultivo de secano hasta abril, fechas en las que debido al aumento de las temperaturas será necesario dar un segundo riego, y tal vez otro en mayo. El riego deberemos de suspenderlo, totalmente unos 15 – 20 días antes de proceder a su recolección.

El ajo es una hortaliza que por la estructura de sus hojas no compite bien con las adventicias por la luz, por lo que es recomendable hacer desbroces de manera que las líneas de cultivo permanezcan limpias de hierba durante el proceso de crecimiento.

A mediados de primavera es posible que comiencen a salir tallos con una flor. Si dejamos que la flor crezca, el ajo va a movilizar todos los nutrientes hacia la misma y “descuidará” el tamaño del bulbo por lo que, procederemos a cortarla.

 Para ello, y cuando el tubo floral alcance 15 cm aproximadamente, con una mano sujetamos firmemente el tallo del ajo, para evitar que se desprenda del suelo, y con la otra tiramos del tallo floral y éste último se va a cortar.

Con respecto a los ajetes o ajo tierno el cultivo es el mismo, la diferencia radica en la recolección. El ajete es el tallo del ajo, antes de que éste madure y forme la cabeza. Si lo recogemos antes de que madure el ajo y se convierta en una cabeza de ajo, tendremos el ajete que podemos consumir antes, si no queremos dejar madurar la planta. Es más, un ajo tierno que haya iniciado la bulbificación habrá perdido calidad como tal.

¡¡¡ Sí !!! Es una planta que podemos cultivarla perfectamente en maceta y, además, poder obtener una excelente cosecha. Como norma, y al igual que si la plantación la realizásemos en nuestro huerto, elegiremos los ajos que estén adaptados al clima en el cual vivimos. Seleccionaremos los dientes más grandes, sin zonas blandas, arrugas ni deformaciones.

El procedimiento a seguir será el mismo que el realizado en el cultivo en el huerto. Aunque una cosa fundamental es proveer a la maceta de un orificio de drenaje para evitar encharcamientos.

Consejos a tener en cuenta a la hora de cultivar ajos:

·    Es importante que los ajos que plantes vengan de cultivos ecológicos, y sean ajos de siembra. Los ajos de los supermercados están, en muchas ocasiones, sometidos a procesos de esterilización o son conservados en cámaras frigoríficas que hacen que pierdan la capacidad de germinar.

·    Es recomendable cultivar el ajo lejos de legumbres y coles y próximo de zanahorias, tomates o cebollas.

·    Es una planta fácil de mantener y no suele tener problemas de plagas, aunque no está de más vigilar el cultivo y mantenerse alerta.

·    En primavera comenzarán a salir tallos de nuestros ajos. Para que el bulbo de los ajos crezca en condiciones se recomienda arrancar la flor ya que si no concentrará todos los nutrientes en ella y el bulbo será más pequeño.

·    Otro punto clave es el anudado del ajo. Las hojas se tienen que secar para que los nutrientes se concentren en el bulbo. Para conseguirlo basta con atar un nudo normal y corriente, con las hojas de la planta, en la base del tallo, unos 20 días antes de proceder con la recolección.

·    Por último, y para conseguir una conservación óptima del ajo, deberemos de dejarlo secar al sol durante dos o tres días, pudiendo ser en el mismo terreno de donde los hemos arrancado. Posteriormente pasaremos a conservarlos en un lugar seco y con buena ventilación.

Referente a plagas y enfermedades, es una planta poco propensa a ellas, no obstante le suele atacar el escarabajo, la noctuela (género de mariposa emparentada con la polilla) y la mosca.

Las enfermedades más habituales que puede padecer son mildiu, roya y podredumbre.

Para evitar esto, la mejor defensa es hacer rotación de cultivos y, en el caso de desarrollar alguno de estos males, evitar la siembra en el mismo lugar durante algunos años.

Cebollas de Fuentes.

Habas.

Conjuntamente con berzas, coliflores y puerros, estos son los cultivos principales que, actualmente, hay en el huerto.

Frase del día:

Lo que cuenta no son los años en tu vida, sino la vida en tus años. ”

viernes, 30 de diciembre de 2022

Feliz Año Nuevo

¡Ha llegado el día! En solo unas horas dejaremos atrás el año 2022 para sumergirnos en el 2023. Se nos vienen por delante 365 días en los que tendremos una nueva oportunidad de cumplir nuestros propósitos, alcanzar nuevas metas, disfrutar y enmendar todo aquello que creamos que es necesario cambiar.

Además, esta noche también es el momento perfecto para olvidar todo aquello que queremos dejar atrás para siempre y encarar la vida con energías renovadas.

Mañana toca abrir la primera página en blanco de un libro de 365 páginas. ¡Escribamos una historia que merezca la pena ser vivida!

Que todo lo que llegue en 2023 sea mejor de lo que buscas, dure más de lo que esperas y te haga más feliz de lo que puedas imaginar.

¿2022 te ha dejado con algún sueño por cumplir? ¡Bien, pues ha llegado tu oportunidad! ¡En 2023 se hará realidad, seguro!

Un brindis por las cosas buenas que nos han sucedido y por las malas que nos han ayudado a crecer y a ser más fuertes.

En el nuevo año valoremos lo que tenemos, superemos lo que nos duele y luchemos por lo que queremos, sin olvidar que el éxito consiste en obtener lo que se desea, la felicidad en disfrutar lo que se obtiene. Y recuerda que nunca se es demasiado mayor para una nueva meta o un nuevo sueño.

!!! Feliz y próspero Año Nuevo !!!

Frase del día:

El tiempo no es oro, el tiempo es vida.

domingo, 18 de diciembre de 2022

Feliz Navidad

La Navidad es la fiesta del amor, la paz y la alegría. La Navidad nos trae, como todos los años, el perfume de la nostalgia de la vida a la que hemos renunciado y una gran carga emocional en la que, sin duda, la familia ocupa un lugar central. Es un tiempo de reunión con los seres queridos, de compartir y disfrutar alrededor de la mesa, pero también de echar de menos a los que faltan. Por mucho que nos empeñemos en desvirtuarla, es una fiesta que nos confirma que aún hay esperanza para la humanidad.

La razón de este desmoronamiento anímico suele asociarse a la memoria de la infancia. ¡Fuimos tan dichosos, cuando la inocencia nos asistía, por estas mismas fechas! La Navidad es una invitación a recuperar la infancia.

La Navidad mete una brisa de inocencia en nuestras vidas corrompidas por la claudicación y la amargura, por los resabios y las purulencias que hemos ido acumulando a través de los años y que no hemos sido capaces de sacudirnos por miedo o conveniencia. Por eso conviene recordar que el sentido de la Navidad no está en consumir, sino en soñar, compartir, abrazar y rememorar.

No se puede hacer reír a la gente por decreto; tampoco se la puede hacer sentir. Por lo tanto, y como decía Voltaire, “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. A veces la búsqueda de la perfección nos impide disfrutar de lo bueno. La exigencia de tener unas fiestas en las que todo sea perfecto es un gran obstáculo para tener una Feliz Navidad.

Disfrutemos de las pequeñas cosas, porque tal vez un día miremos atrás y nos demos cuenta de que eran las grandes. Que la Navidad nos devuelva las ilusiones de la infancia, los placeres de la juventud y la tranquilidad del hogar. Que nunca falte el adorno de tu sonrisa en el árbol de Navidad, y no olvidemos que la Navidad se pinta del color que más abunda en nuestro corazón, y la alegría más grande es la inesperada.

Por eso quiero desearos a todos una Navidad en la que la brisa de la inocencia no deje de soplar en nuestras vidas, que disfrutéis de vuestros sueños y que logréis todos vuestros objetivos.  

¡¡¡ Feliz Navidad !!!

Frase del día:

La mayor parte de las sonrisas empiezan por otra sonrisa.”

miércoles, 9 de noviembre de 2022

El splitting o rajado en los citricos

El origen del rajado de frutos en los cítricos.

Este año he observado, por primera vez, el rajado de frutos en mi mandarino, cabe considerar que, todavía, es joven, que el verano ha sido muy cálido y que posiblemente los riegos no han sido lo adecuadamente correctos pero, insisto, es la primera vez que lo veo, tanto en el mandarino que hay en la actualidad como en el que anteriormente había.

Por eso quiero tratar este tema en esta entrada. Se ha comprobado que, normalmente, las apariciones de la alteración suelen presentarse por el mes de agosto, tras las lluvias de verano. Las causas de estas fisiopatías tienen un origen común estando vinculadas, generalmente, a problemas de falta de hidratación en los momentos iniciales de formación de la fruta.

Si los meses siguientes son muy secos el problema avanza y la corteza va perdiendo uniformidad y llegado el momento de la maduración se produce una reducción en la elasticidad de la piel de la fruta, debido a esta falta de elasticidad, un incremento repentino del tamaño de la fruta (debido a una lluvia, cambio de temperatura, etc.) causa un rajado que puede ser vertical u horizontal, en función del momento en el que se produce la afección y de la variedad de cítrico a la que afecta.

Así pues el rajado de la fruta o splitting consiste en el agrietamiento de la corteza que se produce en los frutos cuando están en el árbol, generalmente antes de llegar a su maduración.

El origen del rajado, o splitting, en la corteza de los cítricos se debe, en gran parte, a cambios bruscos en la temperatura del suelo y la ambiental que, incapaz de tolerar los cambios de estiramiento y compresión de la corteza, termina rajándose.

El hecho de que muchos frutos se fisuren puede estar motivado porque la planta haya pasado un período de estrés hídrico sin nada de agua, la planta desarrolla el fruto muy compacto y con una cantidad mínima de agua en su interior.

Durante todo el período de sequía las plantas sufren. Dejan de brotar manteniendo casi todas sus funciones paralizadas y, en estas condiciones, la cáscara pierde su elasticidad y frescura natural.

Cuando de repente la planta recibe riegos abundantes o lluvias copiosas, se activa la hidratación. Se llenan de jugo las vesículas carnosas de la pulpa, comenzando así un periodo de turgencia. La cáscara queda endurecida y reseca. Sin capacidad de reaccionar frente a tanta presión interna, termina quebrándose.

En los momentos de formación del fruto, meses de mayo y junio, deberemos de evitar, en lo posible, las situaciones de estrés hídrico en la planta.

La fruta que presenta grietas o rajado se debilita y cae al suelo en pleno desarrollo, lo que afecta a la producción.

Por lo general los frutos se rajan cuando todavía no han iniciado el cambio de color, así como en algunas variedades de recolección tardía.

Aplicar productos cuando empiezan a hacerse visibles los daños no suele resolver el problema, si las condiciones climáticas acompañan el proceso se ralentiza o se detiene, pero si las condiciones siguen siendo favorables (altas temperaturas) el proceso de rajado y clareta continúa.

No obstante, se ha demostrado que, niveles bajos en potasio en la planta aumentan el porcentaje de frutos rajados y que una eficiente fertilización potásica aumenta el espesor y consistencia de la corteza de las naranjas y clementinas.

La aplicación foliar de nitrato de calcio en concentraciones del 2%, durante los meses de Junio o Julio, reducen la incidencia de la alteración favoreciendo la formación de una piel más gruesa y elástica que se traducirá en una mayor resistencia.

Aplicar este tipo de productos a última hora, cuando el problema ya se ha manifestado, no es una buena opción, nos debemos anticipar al problema.

Así mismo y aunque el cobre se utiliza mucho para la prevención y control de diferentes enfermedades, a nivel nutricional tiene muchísima importancia como micronutriente.

De hecho, frente al rajado de frutos ha mostrado su actividad sinérgica junto con las aplicaciones de calcio. Su actividad favorece un engrosamiento de las paredes celulares, aumentando la resistencia de la piel.

Este micro elemento activa la producción de compuestos orgánicos que forman parte de la pared de las células, como la pectina, lignina o celulosa. Aplicaciones foliares de calcio con cobre después de la floración reduce el agrietamiento y cracking de los frutos.

Para ser eficaces, las pulverizaciones de nitrato de calcio tienen que cubrir toda la superficie del fruto.

Una vez que conocemos el porqué del splitting, haré una pequeña introducción a las atenciones y cuidados que debemos de prestar a nuestro naranjo o mandarino para mantenerlo sano y en optimas condiciones de producción.

Si disponemos o tenemos pensado plantar un mandarino deberemos de dotarlo de una buena ubicación y que reciba una buena dosis de horas de sol. Los árboles de mandarina son más adecuados cuando se cultivan en climas tropicales y subtropicales cálidos. Un árbol que crezca sano y que reciba suficiente sol, al menos 6 horas diarias, pero también algo de sombra de vez en cuando, dará una fruta con mejor aspecto año tras año.

Debido a que estos árboles están más acostumbrados al clima y al tiempo subtropical, cabe recordar que estos árboles necesitan mucha agua al principio, especialmente si todavía es un árbol pequeño de menos de 1 metro. Los primeros años de nuestro mandarino son los más importantes.

A medida que el árbol crece y se consolida, los riegos podremos efectuarlos 1 vez por semana, y siempre dependiendo de la ubicación del mismo. Un árbol en un lugar más soleado, con una sombra mínima, necesitaría más agua.

No obstante, el riego no es una ciencia exacta y aunque el promedio varía en función de la climatología, del tipo de tierra y de la meteorología, se suele regar unas 10 veces al año, normalmente desde abril hasta octubre, acortándose el periodo en verano que puede llegar a ser cada 3 semanas.

El mandarino debe estar bien regado durante el desarrollo de la fruta. Una vez que la fruta alcance su tamaño completo, deberemos de disminuir los riegos para que se acumulen los azúcares en la fruta. Durante la temporada de lluvia, el mandarino no necesita riego.

Si queremos tener un mandarino saludable, es importante que este tenga un suelo que drene bien y que tenga un equilibrio de pH entre 6 y 7. Se pueden utilizar algunos fertilizantes para cítricos en la tierra para ayudar a equilibrar y mantener los niveles de pH adecuados.

El abonado de cítricos es aconsejable hacerlo mediante pulverizaciones foliares, nunca debe colocarse en el tronco. Durante la temporada de crecimiento, el mandarino comenzará a dar frutos y ese es un buen momento para abonarlo. Durante el invierno el mandarino no necesita ser abonado. Aplicaremos abonos orgánicos cada 1 o 2 meses en primavera y verano y cada 2 o 3 meses en otoño.

Por otro lado, y no menos importante, tenemos el mantenimiento de poda, aunque si este mantenimiento es continuado, el trabajo a realizar es muy bajo. Para llevar a cabo este mantenimiento, eliminaremos las hojas viejas y secas, cortaremos  las ramas débiles, enfermas, muertas o deformes así como los chupones.

Deberemos de comenzar con la poda a principios de la primavera, o a mediados de la misma, para asegurarnos de que pueda crecer ampliamente durante los meses de verano. Puedes realizar cortes fuera del cuello de la rama para eliminar ramas enteras. Retiraremos las ramas que crezcan a menos de 45º de la vertical ya que estas pueden partirse a medida que vaya creciendo el árbol. Recuerda que deberemos de cortar en un ángulo de 45 grados y a unos 0,5 centímetros de un nudo o brote de la hoja.

El mandarino tarda unos 2-3 años en empezar a producir frutos. Un buen consejo que hay que recordar es eliminar cualquier fruto que crezca antes del tercer año de crecimiento. Esto permite al árbol concentrar su energía de crecimiento en unas raíces más sanas y establecidas.

Las mandarinas están listas para recolectar cuando están completamente anaranjadas y ligeramente blandas. Para saber si la fruta está madura, hay que quitarla del árbol y probarla. Está madura cuando es dulce.

¡¡¡ No arranques las frutas del árbol. !!! Tirar de la mandarina hará que la parte superior de la cáscara se desprenda y exponga la fruta. La mejor manera de recolectarlas es torciendo en ángulo o cortando la fruta del árbol con tijeras. Las mandarinas no maduran más una vez recolectadas, deben dejarse en el árbol hasta que maduren.

Por lo tanto el mandarino es una planta de bajo mantenimiento que requiere un cuidado mínimo y que nos proporcionará deliciosos frutos, cuando estos estén completamente maduros.

Una curiosidad, ¿Sabes diferenciar una mandarina de una clementina?

Si bien ambas son variedades de la familia de las naranjas y una tiene la piel más suelta que la otra, se parecen, y mucho, pero la verdad es que son muy diferentes.

Aunque nos cuesta diferenciarlas a simple vista, ya que en el exterior es muy similar, la mandarina es el cítrico más parecido a su hermana mayor la naranja, aunque de menor tamaño, sabor más aromático y con mayor facilidad para quitarle la piel.

Considerada por muchos como una golosina frutal y llamada así por ser uno de los alimentos favoritos del gobierno chino mandarín, tiene una acidez ligeramente inferior y más cantidad de azúcar.

En cambio la clementina no es una mandarina como tal. Las clementinas son la fruta que se originó del cruce del polen de un mandarino con el polen de un naranjo, lo cual dio lugar a la aparición de esta fruta con apariencia de mandarina y sabor dulzón de las naranjas.


Quizás este afán por convertir dos frutas en una sola radique en que en algunos países no se diferencien entre ambas. Así pues tenemos que:

  • Aunque las mandarinas y las clementinas son parecidas en tamaño, las clementinas son ligeramente más pequeñas que las mandarinas.
  • Las clementinas tienen la piel mucho menos pegada a la carne, por lo que cuesta mucho menos pelarla.
  • Normalmente, y a diferencia de las mandarinas, las clementinas, por regla general, no poseen semillas. No obstante, sí existe alguna variedad que puede tenerlas.
  • Las mandarinas tienen un sabor característico ácido, mientras que las clementinas tienen un sabor más dulce, parecido al de alguna variedad de naranjas.
  • El cultivo de las mandarinas arranca en el 2.000 a.C. en el lejano Oriente Medio. En cambio, el de las clementinas se lleva a cabo desde el siglo XIX en Asia, aunque emigraron hacia el Mediterráneo (Argelia), dónde hoy en día son uno de sus productos estrella, tal y como sucede en España.
  • La mejor época para comer mandarinas es el otoño, mientras que las clementinas se encuentran en las fruterías listas para llevarlas a casa a principios del invierno.
  • Por lo tanto, y aunque en muchos países las siguen confundiendo, e incluso las llaman por el mismo nombre: mandarinas, tal y como he mencionada con anterioridad, las diferencias entre ambas son evidentes al gusto y también al tacto, por el grosor de la piel y la facilidad o dificultad de separar la cáscara de la carne, entre muchas otras cosas.

    Frase del día:

    Fracasar en prepararse es prepararse para fracasar. ”

domingo, 16 de octubre de 2022

La cebolla dulce de Fuentes de Ebro

Un cultivo milenario de dulzura y etiqueta.

Todo sucedió este verano al visitar el huerto que mi hermana Nieves (La Mary) tiene en Soria, me quedé prendado del color verde intenso, gran volumen e inmejorable aspecto que tienen estas cebollas, es por ello que me he decidido a poner esta entrada en el blog.

 

Picor, sabores desagradables, lagrimeo al manipularlas… estas son algunas de las características que se asocian a cualquier cebolla. Sin embargo, no son aplicables a la cebolla dulce, que tiene un sabor suave, no pica y no aporta regustos desagradables después de su consumo.

La Cebolla Fuentes de Ebro es una cebolla de día largo (el bulbo necesita de un mínimo de horas de sol al día para su correcto desarrollo) se caracteriza por ser sus bulbos de forma globosa, el aspecto externo de esta cebolla es blanco-paja, aunque en el caso de la cebolla temprana el color será blanco verdoso, por su textura tierna, crujiente y muy jugosa, debido a su elevado contenido en agua, pero, como he dicho anteriormente, principalmente destaca por ser una cebolla suave, digestiva, de escaso picor y con ausencia o leve retrogusto en boca.

Esta es la etiqueta que diferencia a la D.O.P de la cebolla dulce de Fuentes de Ebro.

El cultivo de la cebolla, en el término municipal de Fuentes de Ebro y sus alrededores, se remonta a los primeros asentamientos romanos, los cuales construyeron un gran sistema de riego. Se dice que el consumo de cebolla entre los romanos era muy común tanto para hacer fuerte al soldado o como método curativo para varias dolencias.

Con la llegada de los musulmanes se mejoró el uso del agua mediante la construcción de una extensa red de acequias desde los azudes (construcción habitualmente realizada para elevar el nivel del agua de un arroyo o rio, con el fin de derivar parte de dicho caudal a las acequias) hasta los campos de la comarca. De hecho, en Fuentes de Ebro todavía se conserva este sistema de riego de origen árabe.

En la Edad Media, sus propiedades culinarias se alzaron tanto en casa del pobre como del rico. Según cuenta la leyenda, mientras el Cid disfrutaba del recibimiento que le hizo el pueblo de Zaragoza por su victoria contra Sancho Ramírez, al impedir el descenso del Reino de Aragón, fue invitado a degustar un plato típico de la gastronomía de Fuentes de Ebro, “Pichones con cebolla Fuentes de Ebro”.

Y es que lo humilde puede triunfar como producto gourmet en fogones “Michelin” y en todas las cocinas, ricas o pobres. De ahí el doble mérito de conseguir que la cebolla Fuentes de Ebro sea la primera Denominación de Origen Protegida de España, publicada en noviembre de 2.010 en el Boletín Oficial de Aragón.

Terreno preparado para la plantación de 200 cebollas de Fuentes.

La Denominación de Origen Protegida, D.O.P Cebolla Fuentes de Ebro, es el nombre que reciben las cebollas cultivadas, elaboradas, almacenadas y envasadas en 6 municipios de la zona de Fuentes de Ebro (Zaragoza, España), y que son de la variedad Cebolla Dulce de Fuentes, también llamada Cebolla Blanca gruesa de Fuentes, inscrita en el Catálogo Común de Variedades de Especies de Plantas Hortícolas.

Plantero de cebollas de Fuentes, apto para ser trasplantado.

La cebolla es un alimento que destaca principalmente por su gran potencial como depurativo del organismo, sin embargo, sus aportes para la salud van mucho más allá. Contiene potasio, fósforo, magnesio, hierro, calcio, cinc, ácido fólico y vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C y E. Aporta gran cantidad de agua, contiene muy poco sodio, pocas calorías y mucha fibra. Además, esta variedad cuenta con una muy baja concentración de azufre lo que hace que tenga menor retrogusto y picor que otras cebollas.

Destaca su alta utilización por consumidores y cocineros. Esto se debe a que sus características la hacen ideal para ensaladas y para caramelizar sin necesidad de utilizar azúcar, debido a que es naturalmente dulce.

Precocidad media, bulbos muy voluminosos, con cuello grueso, redondeados en la zona radicular y siendo puntiagudos hacia el cuello. Por lo tanto, y debido a su baja concentración de azufre, tiene mucho menos retrogusto y picor que otras cebollas, siendo dulce y de conservación reducida.

Cebolla de Fuentes, cultivada por mi hermana “La Mary”

Su cultivo originario se ubica en la zona de huerta de los ríos Ginel y Ebro, en una extensión de terreno de aproximadamente 150 hectáreas.

Las Cebollas Dulces de Fuentes, en la zona, se plantan en los meses de marzo y abril. Pero en climas más cálidos, la segunda plantación, la efectuaremos en otoño,   esperando a que bajen las temperaturas veraniegas (segunda semana de Octubre) con lo que beneficiaremos su plantación y desarrollo. Esta variedad de cebolla prefiere los climas templados, el frío no le sienta nada bien.

Lo aconsejable en un huerto es que las plantaciones se realicen de forma escalonada desde el mes de octubre hasta, inclusive, el mes de marzo.

Las podemos plantar en cada ocasión más juntas de lo normal, e ir arrancándolas selectivamente, para su consumo en tierno, hasta dejar las últimas para que acaben su ciclo como cebolla de gran tamaño.

No es especialmente exigente en cuanto al suelo, aunque es recomendable que este esté suelto, aireado y bien trabajado, rico en materia orgánica de textura media y con baja cantidad de Azufre.

La profundidad de la labor preparatoria varía según la naturaleza del terreno. En suelos compactos la profundidad es mayor que en los suelos sueltos, en los que basta con realizar una simple labor de azada. El cuidadoso desmenuzamiento de los terrones es un elemento importante de éxito. El terreno deberemos de allanarlo para después disponerlo, si es necesario, en surcos.

Una de las formas de efectuar la plantación es en caballones distanciados entre sí 50-60 cm, sobre los que se disponen dos líneas de plantas distanciadas a 30 cm y 15 cm entre plantas.

A la hora de trasplantar el plantero a su lugar definitivo, nunca debemos plantar nuestras cebollas a mucha profundidad, con 2-3 cm será más que suficiente. Así mismo es recomendable cortar, tanto las puntas de las raíces como los tallos, 1/3 de su longitud. Lo ideal es cortar las hojas, antes de plantarlas, dejando unos 12-15 cm de parte verde.

Otro marco de plantación suele ser en eras y en un marco de plantación de 30 x 15 cm. entre filas y plantas. Estarán listas para su recolección en el mes de septiembre.

Para los seguidores de la influencia de la luna en el huerto, este cultivo se recomienda sembrar en luna menguante.

Las cebollas son exigentes al tipo de suelo, es decir, es muy importante no plantar las cebollas en el mismo terreno que el año anterior, es conveniente que se cultiven otras hortalizas y descanse un año de cebollas. Esto también es aplicable al cultivo de puerros y ajos.

En suelos poco fértiles se producen cebollas que se conservan mejor pero, naturalmente, su desarrollo es menor. Para obtener bulbos grandes se necesitan tierras bien fertilizadas.

Por regla general, basta con aportar un suministro de abono unos días después del trasplante y otro antes del engrosamiento del bulbo. El abono nitrogenado mineral favorece la conservación, ocurriendo lo contrario con el nitrógeno orgánico. Las cebollas necesitan bastante potasio, ya que favorece el desarrollo y la riqueza en azúcar del bulbo, afectando también a la conservación.

En la primera fase del cultivo el riego siempre será corto pero constante evitando los encharcamientos y el exceso de humedad, que puede ocasionar podredumbres,  posteriormente se irá espaciando hasta dejar de regar cuando el bulbo ya esté formado y las hojas se hayan tumbado, el riego antes de la cosecha perjudica su conservación.

Puerros, coliflores y romesco.

Sabremos, con certeza, que ha llegado el momento de cortar el riego cuando observemos que los vértices de las hojas comienzan a adquirir un color amarillo. Después de esto observaremos que los tallos comienzan a doblarse.

Cuando superemos el 30% de tallos doblados procederemos a doblarlos todos. Unos días después nuestras cebollas estarán listas para ser recolectadas.

Tras la recolección, es necesario rotar el cultivo y no repetir en el mismo lugar de plantación en unos 2 años. 

Como se puede apreciar en las instantáneas siguientes, la plantación de cebollas de Fuentes se puede dar con concluida, han sido un total de 150 unidades las plantadas, el resto se las entregaré a un compañero de fatigas, que también disfruta de los buenos momentos que nos hace pasar el huerto.

¡¡¡ Ah !!!, Pedro, como puedes apreciar el método de plantación es de las dos formas que he indicado anteriormente, en era y en caballones, veremos con que método es más fácil el control de las adventicias. 

Primera parte.

Segunda parte.

Como he manifestado infinidad de veces algo imprescindible para el cultivo de la cebolla es mantener el terreno limpio de malas hierbas (escardado) ya que estas suponen una fuerte competencia para ellas debido al corto sistema de raíces que forman. También es importante plantarlas a pleno sol ya que esta variedad necesita recibir luz directa unas 12 horas al día, sobre todo en la época de formación de los bulbos.

La cebolla supone un potente antiinflamatorio, funciona como antioxidante y nos protege contra cánceres como el de colon y el de estómago por ser un importante probiótico. Incentiva las funciones del páncreas, por lo que ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre, especialmente en personas con diabetes. Tiene también propiedades antisépticas y mucolíticas por lo que ayuda frente a problemas respiratorios, procesos de resfriado, bronquitis o asma.

Acabamos de pasar el veranillo de San Miguel (29 de septiembre) también llamado del membrillo y los membrillos ya están en óptimas condiciones para su recolección y posterior transformación en dulce de membrillo o mermelada.

Frase del día:

No sabemos qué traerá el mañana, vivamos el presente. ”