domingo, 20 de abril de 2025

Las hormigas y el huerto

Entre los insectos que pueden invadir nuestro huerto las hormigas son uno de los más inofensivos, salvo cuando se convierten en una plaga que amenaza con dejar enormes huecos en las hojas de las plantas y en los pétalos de las flores  presagiando un inevitable final y preparándose para crear esos característicos caminos que conducen directo a nuestros hogares.

Se han descrito alrededor de 13.500 especies de hormigas distintas (se estima que hay entre mil billones (10)15 y diez mil billones (10)16 de hormigas viviendo sobre la Tierra), de las que solo algunas interfieren con nuestras actividades cotidianas, especialmente con las labores agrícolas.

Las hormigas son los insectos sociales más evolucionados ya que presentan una organización en castas distinguiéndose tres clases: obreras que son hembras sin capacidad para reproducirse (las hay exploradoras, cortadoras, transportadoras, soldados, jardineras, nodrizas y constructoras), machos reproductores (que sólo aparecen en algunas épocas del año, generalmente en el verano) y reinas (suele haber una sola por colonia de la que procede toda la descendencia a menos que sean especies poligínicas).

El hecho de no poder volar provocó para ellas que alcanzar lugares lejanos se convirtiera en un problema. Todo ello desencadenó que las hormigas desarrollaran una elevada dependencia de las sustancias químicas para comunicarse.

Tal desarrollo ha dado lugar a que, según la proporción de feromonas procedentes de diferentes glándulas, estas señales conlleven significados distintos, desde indicaciones para llevarlos a las fuentes de alimentos hasta alertar a otras hormigas de posibles peligros.

Por ejemplo, una hormiga que ha sido aplastada desprende feromonas de alarma las cuales son recibidas por hormigas cercanas y las alerta de un posible ataque y, en consecuencia, atrae a hormigas de la lejanía para reforzar su colonia.

Las feromonas son percibidas por las hormigas a través de sus largas y delgadas antenas, las cuales les aportan información sobre la dirección y la intensidad del aroma. Además de las feromonas de las hormigas, estas también utilizan señales auditivas y visuales, así como señales táctiles y vibratorias para comunicarse.

Las hormigas, por regla general, son muy curiosas, siempre en busca de comida y agua para su colonia. Y el huerto se convierte en un paraíso para ellas debido a la abundancia de alimentos y restos que pueden encontrar.

Las hormigas impregnan el suelo de feromonas para que otras hormigas puedan seguir estas señales. En las especies donde la alimentación tiene lugar en grupos, un recolector que encuentra alimento para la colonia de hormigas se encarga de marcar el camino de regreso al nido de la colonia, valiéndose por su memoria individual, para que la misma ruta pueda ser seguida por otras hormigas y, de esta manera, se va reforzando el rastro de las señales.

El resultado de este proceso son senderos de hormigas entre los nidos y cada una de las diversas localizaciones de las fuentes de alimento, los cuales cada vez van siendo seguidos por más hormigas, volviéndose más densos y reforzando los caminos y, también, identificando poco a poco la mejor ruta. Una vez agotada la fuente de alimento, se deja que el olor se vaya disipando con el transcurso del tiempo.

La importancia de mantener a las hormigas lejos de nuestro huerto radica en la necesidad de preservar la higiene y la salud en el cultivo. Estos pequeños insectos pueden transportar bacterias y gérmenes de un lugar a otro, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades. Por lo tanto, prevenir la invasión de hormigas es esencial para mantener un ambiente limpio y saludable.

No obstante, es importante evaluar si las hormigas realmente están causando un problema antes de decidir eliminarlas, ya que también pueden ser beneficiosas para nuestro huerto. 

Una vez efectuada la evaluación de la situación, y si hemos decidido la eliminación de estas, el método más conveniente a utilizar dependerá de la especie que se encuentre en nuestro huerto.

Por lo general, podemos encontrar hormigas del género que son podadoras o cortadoras. Estas especies se alimentan de un hongo al que “engordan” llevándole hojas y tallos recién podados.

Su aparato bucal masticador, genera un desprendimiento del área foliar de la planta, provocando que la misma sea menos eficiente a la hora de generar fotoasimilados ya que tiene menos área verde para hacer fotosíntesis. No penséis que las hormigas se alimentan de esos trocitos de hoja o alimento que se llevan, lo que hacen es triturarlo y dárselo para formar el hongo que ellas realmente se comen.

Las hormigas en el huerto pueden ser tanto beneficiosas como problemáticas, dependiendo de la situación y del tipo de hormiga. Vamos a ver un poco más sobre los efectos que pueden tener y cómo controlar su presencia en el huerto:

Beneficios de las hormigas en el huerto:

·      Control de plagas: Algunas hormigas se alimentan de insectos pequeños y otras plagas que pueden dañar las plantas, como pulgones y orugas. Así mismo son depredadores de plagas como el picudo y las termitas.

·   Polinización: Aunque no son tan efectivas como las abejas, algunas hormigas pueden contribuir a la polinización al moverse entre las flores de las plantas.

·    Son buenos removedores del suelo: al realizar los túneles favorecen la aireación aumentando la movilidad del aire y el agua y  facilitando el acceso de las raíces a los nutrientes.

Problemas causados por las hormigas en el huerto:

·     Protección de plagas: Algunas especies de hormigas protegen a plagas como los pulgones o cochinillas, ya que se alimentan de la melaza que estas secretan. Esto puede llevar a un aumento en la población de estas plagas en el huerto.

·      Daño directo a las plantas: Algunas hormigas pueden masticar partes de las plantas para crear refugios o para alimentarse.

·    Interferencia con actividades humanas: Las hormigas pueden ser una molestia cuando trabajan cerca de plantas que se deben cosechar o al realizar tareas de mantenimiento.

Estrategias para controlar las hormigas en el huerto:

·    Control biológico: Fomentar la presencia de depredadores naturales de hormigas y plagas asociadas, como mariquitas, avispas parasitoides y aves.

·      Eliminar las colonias de pulgones y cochinillas: Reducir la población de pulgones o cochinillas puede disminuir la atracción de las hormigas hacia el huerto.

·     Uso de barreras físicas: Aplicar barreras como cintas adhesivas, bandas de cobre o polvo de tierra de diatomeas alrededor de las plantas para evitar que las hormigas suban.

·     Trampas y cebos: los cebos son elementos muy atrayentes, que pueden cumplir varias funciones. En el inicio de un ataque permiten “distraer” la atención sobre las plantas atacadas y dirigirlas al cebo. Los cebos más utilizados son las cáscaras de cítricos, miel, granos de arroz partido. Las trampas son aquellas especies de plantas muy preferidas por las hormigas, a las que van a atacar en primer lugar.

Remedios caseros:

·     Uso de ceniza: arrojar cenizas en un hormiguero las animará a hacer las maletas y buscar otro lugar para vivir.

·     Utilización del método del carpeto: Este método consiste en colocar un semillero de corcho o un material parecido boca abajo, en la zona afectada por la plaga. Riégalo dos o tres veces por semana y las hormigas no tardarán en colonizarlo y mudarse a él. Tras esto, eliminarlas ahí será muy sencillo con cualquiera de los anteriores métodos o simplemente llevándolas a otro sitio en el que no nos estorben.

·   Utiliza el vinagre: existe un remedio casero efectivo para combatir las hormigas en nuestro huerto. Este remedio utiliza ingredientes simples: vinagre y agua. El vinagre, conocido por sus propiedades antimicrobianas, es capaz de eliminar a casi cualquier plaga, incluyendo las hormigas. Sin embargo, es importante diluirlo con agua para evitar dañar las plantas u objetos. Cuando mezclas 250 ml de vinagre blanco con 250 ml de agua en un pulverizador y rocías las zonas donde ves hormigas en el huerto, estarás creando una barrera que las alejará.

·    Utilizaremos los cítricos en descomposición que al tener la parte de la cáscara cubierta de un moho verdoso y polvoriento, nos servirá como instrumento para combatir las hormigas: “Este moho verdoso es un hongo que es antagónico respecto del hongo del que se alimentan las hormigas”. Es que, contrariamente a lo que se suele suponer, estos insectos no comen directamente las hojas que recogen, sino que las utilizan como un sustrato que cultivan en el hormiguero y que da como resultado el hongo que consumen. El hecho de ser antagónico significa que el hongo de los cítricos se alimenta de otros hongos, como el que producen las hormigas.

Por eso, introducir un limón podrido en el entorno de las hormigas puede contaminar su fuente de alimentación y obligarlas a abandonar el lugar en el que se han instalado. La clave del truco es que este repelente no mata a los insectos, solo al hongo que consumen, que es incompatible con las bacterias en descomposición de la cáscara de un limón, una naranja o una mandarina.

Colocaremos el limón cerca de las plantas que queremos proteger. Las hormigas se van a impregnar y van a llevar este hongo al hormiguero que va a ser perjudicial para el hongo con el cual ellas se alimentan.

En conclusión, las hormigas en el huerto pueden ser tanto aliadas como adversarias. Su presencia puede beneficiar al ecosistema del huerto al controlar ciertas plagas y mejorar la calidad del suelo. Sin embargo, también pueden convertirse en un problema si protegen plagas como los pulgones o dañan directamente las plantas.

Para controlar la presencia de hormigas en el huerto, es esencial entender su papel y evaluar si su actividad es más beneficiosa o perjudicial. Si se detecta que causan problemas, se pueden utilizar diversas estrategias naturales y sostenibles para controlarlas sin dañar el equilibrio del ecosistema del huerto. Al tomar decisiones informadas, es posible mantener un huerto saludable y productivo, aprovechando los beneficios de las hormigas mientras se minimizan sus inconvenientes.

Aunque pequeñas, las hormigas desempeñan una gran labor ecosistémica y en la biodiversidad que les merece el título de «ingenieras de los ecosistemas».

Frase del día:

La cosa más difícil en la vida es conocerte a ti mismo.” Tales.

jueves, 3 de abril de 2025

Tareas del Huerto en Abril

Con la llegada del buen tiempo las siembras en nuestro huerto se generalizan y el crecimiento de los cultivos se dispara, pero... ¡OJO! también el riesgo de plagas.

Abril suele ser un mes de lluvias, la primavera ya ha llegado. Cada día que pasa los días son más largos y las temperaturas más altas. A pesar de que en marzo entramos en esta estación oficialmente, es a partir de abril cuando la primavera se hace notar de verdad en nuestros huertos. De todas formas, es importante no confiarnos, ya que también se trata de un mes sumamente inestable climatológicamente hablando.

Abril es junto con mayo y junio, el mes en el que procederemos a realizar el total de las plantaciones de verduras y hortalizas que vamos a cultivar en verano, es el mes de siembras generalizadas en el huerto.

Aunque en este mes todavía llueve y puede hacer frío, podemos continuar con las labores que desarrollamos en el mes de marzo y observar la posibilidad de que se inicie alguna plaga. En nuestros semilleros podemos sembrar calabazas, calabacines, berenjenas, judías, melones, pepinos, tomates, pimientos, puerros, cebollas, acelgas, apios, coles, lechugas, palomitas, hierbabuena, romero, perejil, salvia, tomillo...  

Seguiremos recolectando los restos de los cultivos de invierno que queden en el huerto, tales como col de repollo, escarolas, coliflores, guisantes, puerros, cebollas, etc.

En este mes vamos a estar muy activos, ya que, es momento de abonados, trabajos de mantenimiento, siembra, trasplantes, prevención de plagas, etc.

Las tareas en el huerto se intensifican durante este mes y deberemos de prestar atención a algunas como las que detallo a continuación, para el correcto desarrollo de nuestros cultivos en el huerto:

·      Deberemos de permanecer atentos al tiempo que hace, ya que este mes suele ser muy inestable. Si abril no sigue el refranero y escasean las lluvias, deberemos de comenzar con los riegos de manera regular, para prevenir que la tierra, con el calor, no se quede seca.

Estaremos atentos a posibles olas tardías de frío o heladas puntuales, las cuales pueden echar a perder el desarrollo de nuestros cultivos o incluso causar su muerte. Al menor indicio, protegeremos las plantas más sensibles, como tomates o calabacines.

·   La alternancia de lluvia y calor favorece la proliferación de hongos y enfermedades criptogámicas y podredumbres.

El riesgo de pulgón u otros áfidos es bajo si se usa tierra fértil y no se abusa de abonos nitrogenados.

·    Si eres de los que suele prepararse sus propios tratamientos y purines, ahora que crece mucha ortiga es el momento óptimo para preparar un «purín de ortigas». Este estimulará el crecimiento de las plantas de hoja y fortalecerá al resto.

·    También empezarán a proliferar las adventicias, hierbas competidoras. Es conveniente escardar y airear la tierra de forma regular.

·     Haremos las parcelaciones adecuadas para planificar las plantaciones de verduras y hortalizas de verano (surcos, tablas, etc.)

·      Poco a poco deberemos de ir subiendo la frecuencia y dosis de fertilización. El riego en los cultivos recientes deberá de realizarse a primera hora de la mañana. 

·      La subida de temperatura, días más largos y soleados y los primeros brotes tiernos de las hortalizas, traen consigo la aparición de plagas como pulgones, caracoles y babosas principalmente, por eso es conveniente el comienzo de la aplicación de medidas preventivas.  

Encañado para Judías.

Barraca para Tomates.

·      También podemos comenzar con los entutorados, para judías, pimenteras y tomateras, una vez que pasen de los 15cm de altura.

·     No es conveniente abusar del riego por ser época habitual de lluvias. Así evitaremos el encharcamiento y aparición de enfermedades y hongos.

Además de saber que podemos plantar durante este mes, también es recomendable tener en cuenta ciertas sugerencias, tales como:

Aprovecha el agua de la lluvia: como dice el refrán “en abril aguas mil”. Recoger el agua de la lluvia es una excelente idea no sólo por su calidad sino también porque nos ayudará a ahorrar uno de los recursos más escasos e imprescindibles del planeta.

Retira las malas hierbas: antes de ponerte a plantar es importante que limpies bien tu huerto y retires todas las malas hierbas para prevenir futuros problemas. Para prevenir que este problema vuelva a invadir nuestro huerto podemos instalar una malla antihierbas.

Prepara el terreno para los próximos meses: durante el mes de abril es un buen momento para preparar y aplicar un acolchado en nuestra tierra ya que así la protegeremos de los cambios de temperatura, evitaremos el crecimiento de malas hierbas y mejoraremos la retención de agua.

Terreno preparado para comenzar la plantación.

Tendremos especial cuidado con caracoles y babosas: es una de las plagas más habituales durante la primavera. Deberemos tomar medidas para evitar que se acerquen a los cultivos ya que a estos pequeños animales les encantan los brotes tiernos y las hojas de las plantas.

Si quieres obtener una excelente cosecha durante varios meses y poder disfrutar de tus verduras y hortalizas, lleva a cabo estos pasos y aumentarás las opciones de poder conseguirlo.

Si te has generado tus propios semilleros quizás te hayas dado cuenta de que en este momento tienes especies tanto en siembra como en plantación. No se trata de un error si no de una estrategia. Por ejemplo, imagina que ahora mismo tienes a la vez pimientos y/o tomates tanto sembrados como plantados. Siendo así:

Cuando llegue mayo/junio tendrás que trasplantar los que ahora están sembrados.

Cuando llegue julio podrás consumir los que ahora están plantados.

Cuando llegue septiembre, podrás consumir los que estaban sembrados y posteriormente trasplantaste.

Conclusiones:

Con la llegada de Abril es el momento de comenzar con la plantación de las verduras y hortalizas que vamos a cultivar durante el verano en nuestro huerto.

Las temperaturas comienzan a subir, y hay más horas de sol, lo que favorece el crecimiento de las plantas.

Se hace necesario empezar a ajustar el riego, ya que las temperaturas aumentan y el suelo se seca más rápidamente.

Con el calor, aumentan las plagas como pulgones y caracoles, por lo que deberemos estar atentos y aplicar métodos ecológicos de control.

Y no nos olvidemos de que tener un huerto nos permite consumir alimentos frescos, reducir residuos y mejorar la conexión con la naturaleza.

En resumen, abril es un mes ideal para impulsar el huerto, pero requiere atención al riego, las plagas y el crecimiento de las plantas.

Frase del día:

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.

martes, 25 de marzo de 2025

Tareas del huerto en Marzo

El mes de marzo de 2025 se ha estrenado con lluvia, frío y hasta nieve. Son los últimos coletazos del invierno. A la vuelta de la esquina asoma la primavera, la estación en la que el día va ganando terreno a la noche y en la que la naturaleza renace.

En el hemisferio norte marzo marca el comienzo de la primavera, aunque lo cierto es que la mayoría del mes sigue siendo invierno. Los días comienzan a alargarse, tenemos más horas de luz y las temperaturas comienzan a ser más benignas, la primavera quiere empezar a mostrarse, pero hay que tener cuidado todavía de las noches frías y, posiblemente, con alguna helada.

Siembras y plantaciones de Marzo.

Con el mes de Marzo comienza la actividad en el huerto ya que es cuando dan comienzo los preparativos para una nueva temporada.

Es un buen momento para realizar las últimas podas y aquellos trabajos pendientes en la tierra que se han ido posponiendo.

En marzo, una de las tareas principales en el huerto consiste en comenzar a preparar la tierra para los cultivos de primavera-verano. Pero  después de unos días lluviosos deberemos de tener  cuidado, ya que no es recomendable trabajar la tierra si el suelo está demasiado húmedo. Lo ideal es trabajar el suelo cuando está en tempero. 

En líneas generales, lo que más puede definir al tempero es el nivel de humedad que tenga la tierra. Entonces, un buen punto de tempero, para determinarlo a simple vista, es básicamente a través de tomar un puñado de tierra apretarlo y abrir nuevamente nuestra mano, si la tierra mantiene la forma de la mano y no la supera, quiere decir que el nivel de humedad está en su punto óptimo.

Hasta finales de abril, dependiendo de la zona en la que nos encontremos, no se pueden descartar las heladas, por lo que es importante cubrir los cultivos que tengamos en el huerto con una manta térmica, esto subirá algunos grados la temperatura, lo suficiente para que sobrevivan cultivos que de otra manera acabarían helados.

Además, no deberemos de olvidarnos de aporcar los ajos y las cebollas.

En el interior de la península era costumbre esperar a las Cruces, primera semana de mayo, para plantar en el exterior las hortalizas de verano, pero hay muchas zonas del sur y sureste donde, en estos meses, estamos plantando ya tomates, pimientos, berenjenas, calabacines...

Al margen de estas verduras que podemos ir plantando directamente en la tierra, marzo sigue siendo un buen mes para seguir preparando semilleros, que guardaremos a cubierto.

Este mes es una buena época para añadir abonos en los sitios que tengamos reservados para todo lo que llegará en unas semanas.

La subida de temperaturas contribuye a la aparición de nuevas plagas. Una detección a tiempo puede ser clave, pero lo mejor es prevenir antes de que aparezcan. Usa purín de ortigas o cola de caballo mezclado con agua y pulveriza cada 15 días para evitar su aparición.

En este mes, las recolecciones siguen siendo muy parecidas a las de febrero, pero si nuestro huerto está bien planificado podemos disfrutar de un número considerable de alimentos. Seguiremos recolectando brassicas (coles, brócoli, coliflor). Los puerros,  rabanitos lechugas y zanahorias son cultivos que podremos, con una buena selección de variedades y una buena planificación, tenerlos durante todo o casi todo el año, dependiendo del clima de la zona en la que nos encontremos.

Los árboles ya saben que ha llegado el momento de que los cítricos  comiencen a  mostrar sus flores, certeros de que el mal tiempo ha remitido. Sin embargo en el interior de la península, la inestabilidad puede ser lo que mejor defina este mes. Ya que podemos tener días de un intenso calor y al día siguiente tener una buena helada.

En este mes a la salida del invierno, cuando comienzan a hincharse las yemas, procederemos a dar una sulfatada con Cobre, esta vez mezclado con Aceite de invierno para combatir las cochinillas y otros parásitos invernantes. Hay que darle a todo el árbol pero  sobre todo a los troncos, que es donde más se refugian los bichos. Esta operación se suele efectuar después de la poda.

Conclusiones: Estamos en primavera y es la estación por excelencia, donde todo está vivo y más trabajo y faena vamos a tener en el huerto. 

Deberemos de prestar especial atención a la proliferación de las malas hierbas, y sobre todo con estas lluvias que hemos tenido estos días pasados en toda la península. Será necesario eliminarlas antes de comenzar con la siembra, para asegurar el buen crecimiento de nuestros cultivos.

Al inicio de esta estación realizaremos todas las siembras y plantaciones que queramos recolectar durante el verano y principios de otoño.

Además, son los meses de mayor requerimiento de riegos, abonos y control de plagas y enfermedades. 

Así mismo, la primavera es una buena época para realizar acolchados a todas nuestras plantas y cultivos. Con ello conservaremos la humedad del suelo de cara al calor de la época estival.

Frase del día:

A veces, la gente no quiere escuchar la verdad porque no quieren que se destruyan sus ilusiones. Friedrich Nietzsche.”

viernes, 14 de marzo de 2025

El sabor en las mandarinas

Puede llegar a ser muy frustrante cuando esperamos ansiosos los frutos de nuestro mandarino y estos no terminan siendo como esperábamos. Pero cuando estos tienen cáscara gruesa, poca pulpa y poco sabor es un problema que se puede solucionar.

El mandarino es un árbol de la familia de las rutáceas. Muy similar al naranjo pero de menor altura y con su copa más redondeada. Sus hojas son más alargadas y estrechas que las del naranjo.

Su fruto es la mandarina, un cítrico que puede parecer una naranja pequeña y achatada pero su sabor es dulce y la piel se desprende con facilidad. Sus flores son blancas y pequeñas, formando normalmente ramilletes de dos o tres y florecen durante un par de semanas dando luego lugar al fruto, si han sido polinizadas.

Originario de Asia, de Indochina o China probablemente, hoy se cultiva en casi todo el mundo, ya que se aclimata muy bien a los diferentes climas o suelos. Resiste el frio mejor que otros árboles cítricos pero aguanta mal las heladas. Es en climas tropicales y mediterráneos donde mejor se cultiva. La temperatura ideal para su cultivo es entre 23º y 35º. Por debajo de los 13º el árbol deja de crecer.

Antes de ver los cuidados que necesita el mandarino hay que decidir si optamos por plantar semillas o comprar un árbol pequeño y trasplantarlo. Esta segunda opción es quizás la más conveniente, ya que nos evitamos el proceso de germinación y cuidados cuando la planta es más delicada.

El suelo que se elija para su ubicación debe ser arenoso, evitando los suelos arcillosos, calizos o salinos. Deberemos de fertilizarlo dos veces a lo largo de todo el año. En invierno que sea rico en nitrógeno, mientras que en verano debe contener magnesio, zinc, hierro y potasio. Los minerales provocarán que la planta crezca con fuerza y sea resistente.

Los procesos básicos y determinantes para obtener mandarinas de buen calibre y niveles de acidez y dulzor óptimos son:

·      La floración.

·      El cuajado.

·      Crecimiento del fruto.

La floración:

Existen algunos factores que pueden influir en la cantidad y calidad de la floración. Los factores a tener en cuenta son:

1.   El estrés hídrico.

2.   Los tratamientos foliares con urea.

3.   La influencia de las citoquininas. (Las citoquininas o citocininas son un grupo de hormonas vegetales (fitohormonas) que promueven la división y la diferenciación celular. Pero hasta ahora no se sabía que también regulan el crecimiento y el desarrollo de las plantas)

4.   La poda.

1.  Para provocar el estrés hídrico se debe reducir el riego durante un tiempo. Al hacer esto provocaremos el efecto de la falta de frío que ocurre en las zonas templadas y así promoveremos la floración.
Hay que poner especial atención a las zonas que son relativamente salinas.

2.   Las aplicaciones de urea foliar antes de la brotación, suelen incrementar tanto la floración como el cuajado.

Antes de los 30 o 45 días de la brotación, es recomendable hacer un tratamiento de urea foliar, de alrededor del 1%.

Un exceso de sales produciría una caída prematura de las hojas de los árboles.

3. En lugar de esto también se puede optar por el tratamiento con citoquininas si al comenzar la floración vemos que es poca la cantidad de flores.

Este tratamiento puede provocar un aumento añadido de la brotación y floración.

4.   El rayado de ramas también puede ayudar a forzar la floración. Esta técnica consistente en marcar un anillo completo en la corteza de las ramas secundarias del árbol, pero sin afectar a la madera ni eliminar la corteza. La época más adecuada de aplicación del rayado suele ser a final de caída de pétalos.

El Cuajado:

1.   El cuajado es el factor que tiene una mayor incidencia en la cosecha final. 

Crecimiento del fruto:

1.   Las condiciones ambientales y la humedad del suelo tienen una gran influencia en el tamaño del fruto.

2. Los factores nutricionales también son importantes, como el potasio, elemento que está directamente relacionado con el tamaño final del fruto.

3. Competencia entre flores y frutos: el número de flores y frutos en una planta afectará el resultado final.

Cuanto menor sea el número de flores, mayor porcentaje de ellas proceden de inflorescencias con hojas, que dan lugar a flores más grandes y los frutos son mayores.

4.   Clareo: El clareo o raleo tiene poca influencia en el tamaño final del fruto.

Lo que se obtiene con esta técnica es una mayor media de calibres de los frutos recolectados por haber eliminado selectivamente los más pequeños.

5.  Tratamientos para el aumento del tamaño final del fruto: Las auxinas de síntesis tienen efectos distintos sobre el fruto en desarrollo. Por una parte provocan una depresión inicial en el crecimiento del fruto, pero por otro, ejercen una estimulación directa del desarrollo del fruto, aumentando su tamaño.

¿Cómo y cuándo podar un mandarino?

La época adecuada para hacer la poda es a principios de la primavera, y no antes del tercer año de vida del árbol. Es conveniente ir eliminando las ramas que broten del tronco, así como las que estén rotas o presenten síntomas de debilidad. Se puede colocar un soporte ya que cuando eche los frutos el peso puede partir las ramas. Cuando el árbol ya sea adulto se deben podar las ramas interiores para permitir que entre la luz.

No obstante, cada árbol es único y singular. Por ello, la poda del mandarino es algo que debe llevarse a cabo dependiendo de la cronología y de la frondosidad del mismo. Con esta operación favorecemos el crecimiento de nuevas ramas y con ellas, nuevos frutos.

La poda del mandarino es algo que debe hacerse de manera controlada. Por ejemplo, es preferible cortar una rama mal situada que esperar a que crezca, ya que su diámetro con el tiempo será mayor y no dejará crecer otras ramas que sí lo podrán hacer de manera adecuada.

Otra premisa a tener en cuenta para realizar la poda del mandarino es la utilización y el empleo de herramientas adecuadas. ¡Ojo! No todas sirven. Para ello deberemos prepararnos con una buena sierra, para las ramas más gruesas y grandes, y unas tijeras de podar para ramas más finas y jóvenes. Es recomendable cortar las ramas grandes donde la savia del árbol ya no es tan rica y de esta manera, favorecer el crecimiento de nuevas en la etapa de floración.

Uno de los factores más importantes a la hora de proceder a realizar la poda del mandarino es el tiempo. Será el calendario el que nos marcará la temporada de poda.

La poda del mandarino se enmarca una vez pasado el período de recolección, siempre y cuando no sea una necesidad urgente y que afecte a la salud del árbol. Existe un factor importante que se conoce como la parada vegetativa del árbol y que tiene lugar durante el verano por las altas temperaturas y en el invierno por todo lo contrario, las bajas temperaturas. Es muy importante tener en cuenta que, las bajas temperaturas, son malas aliadas para realizar la poda del mandarino.

En cuanto al riego hay que tener en cuenta que en invierno necesitara menos agua y en verano habrá que regarlo de forma más constante, pero sin ahogarlo ni encharcarlo, ya que eso pudrirá las raíces. Una buena forma de saber si necesita agua es tocando la tierra de la superficie y si está seca se puede regar. Lo mejor es dejar secar la tierra entre riego y riego para asegurarnos que no se riega en exceso.

Sin embargo, si acabamos de trasplantar el mandarino sí es conveniente regarlo un poquito todos los días, durante las primeras semanas.

Cualquier planta o árbol puede contraer alguna plaga o enfermedad de menor o mayor importancia, según los casos. Para el árbol de la mandarina existen remedios para casi todos ellos. Identificar el problema es clave para poder solucionarlo.

Hay que decir que el mandarino es un árbol algo más resistente a contraerlas, si los comparamos con los de esta familia, no obstante entre las plagas que le pueden afectar destacaremos:

·     Virus de la tristeza: La enfermedad es transmitida por un pulgón que se alimenta de la savia. Este virus se caracteriza por el debilitamiento que sufre el mandarino. Pierden las hojas y la producción de mandarina se vuelve más abundante y a destiempo. Una vez contraído el virus el árbol no se recupera.

·   Phytophtora: Se trata de una enfermedad en la que al mandarino le aparecen manchas marrones en las hojas junto con un polvo blanco. En este caso estamos ante un hongo al que favorece el exceso de humedad y las temperaturas que oscilan entre los 15ºC a 30ºC. También ataca a las raíces, pudiendo empezar por ellas o por las hojas. La solución pasa por utilizar fungicidas que contengan cobre y no regar demasiado.

·    Minador de cítricos: Esta plaga la provoca un diminuto insecto que se alimenta de los brotes más tiernos. Los síntomas se aprecian en las hojas, que se amarillean o decoloran por zonas. El árbol se debilita y retarda el crecimiento. Para estos casos se puede utilizar aceite de Neem o la bacteria Bacillus thuringiensis. Ambos son insecticidas ecológicos.

·     Araña roja: Este acaro de color rojizo se alimenta de las células de las hojas a las que provoca manchas decoloradas, telarañas y ralentiza el crecimiento del árbol ya que lo debilita. Es fácil de exterminar con acaricidas.

·    Cochinilla algodonosa: Son unos insectos blancos que se sitúan en el envés de las hojas y en los tallos tiernos afectando a las hojas, al crecimiento del árbol y a su fortaleza. Un remedio para combatirla es con la tierra de diatomeas, un polvo blanco provenientes de algas fosilizadas que llevan sílice. También podemos usar aceite de parafina, un producto biodegradable para eliminar plagas de cochinilla.

·     Mosca blanca: Este insecto amarillea las hojas que se quedan impregnadas de una sustancia pegajosa debido al hongo negrilla. Una forma de combatirla es con trampas adhesivas.

Para fomentar que nuestro mandarino de frutos más dulces y de mayor calibre centraremos el proceso, principalmente, en el suministro adecuado de macronutrientes como nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), y micronutrientes como el calcio (Ca), el magnesio (Mg) y el hierro (Fe).

Las cáscaras gruesas de los cítricos no aparecen por casualidad. Una cáscara gruesa en cualquier tipo de fruta cítrica es causada por un desequilibrio de nutrientes y, generalmente, por usar demasiado nitrógeno o muy poco fósforo.

Técnicamente, estos dos problemas son uno, ya que demasiado nitrógeno afectará la cantidad de fósforo que absorberá la planta, lo que causará una deficiencia de fósforo.

El nitrógeno es responsable del crecimiento del follaje y ayudará al árbol a lucir exuberante, verde y capaz de absorber la energía del sol.

El fósforo ayuda a la planta a formar flores y frutos. Cuando estos dos nutrientes están en equilibrio, el árbol se ve hermoso y los frutos son sabrosos. Pero cuando los dos están fuera de equilibrio, causarán problemas.

Un árbol de cítricos que crece en el suelo que tiene demasiado nitrógeno se verá muy saludable, excepto por el hecho de que tendrá muy pocas flores, si es que las hay.

Si produce flores, la fruta estará seca, con poca o ninguna pulpa en el interior y una cáscara amarga y espesa.

En cualquier caso, las cáscaras de cítricos afectados por carencia de fósforo serán gruesas y la fruta no será comestible.

La forma más fácil de corregir estos problemas (mucho nitrógeno y poco fósforo) es agregar fósforo al suelo.

Conclusiones: El seguimiento de estos pasos nos ayudará a conseguir una cosecha jugosa y de mejor calibre:

·    Abona y fertiliza tu árbol: Ambas actividades deben de darse de forma periódica considerando evitar el exceso de nutrientes y siempre aportando los elementos necesarios para tu árbol como el potasio, el fósforo y otros similares.

·      Riego adecuado: Por supuesto el riego, para que nuestro mandarino pueda producir una buena cosecha de mandarinas, es muy importante, sobre todo en verano, ya que la planta necesita una gran cantidad de agua durante los días de calor y temperaturas elevadas, eso sí, como siempre, evitando los encharcamientos.

·      La poda: Recuerda realizar podas en tu árbol orientadas al uso eficiente de los recursos y nutrientes para el mismo, esto ayudara a concentrar los elementos necesarios en las ramas y los frutos de tu mandarino.

·     Cuida la salud de tu mandarino: Por último, pero no menos importante, debemos de cuidar en todo momento la salud de nuestro árbol, poniendo atención a las señales que indican falta de nutrientes en el mismo y de la misma forma buscaremos los indicios de plaga para, que de existir en nuestro árbol, podamos actuar con rapidez y prontitud aplicando los remedios necesarios para eliminar cualquier tipo de plaga o enfermedad en el cultivo.

Frase del día:

No sé con qué armas se luchara en la tercera guerra mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta: palos y piedras. Albert Einstein (1879 – 1955) Físico alemán.”