sábado, 13 de julio de 2019

Las aromáticas en el Huerto

Disponer de verduras frescas y plantas para condimentar al lado de la cocina no es un privilegio al alcance de unos pocos. Cualquiera, con algo de espacio y con conocimientos básicos, sobre las necesidades específicas de cada planta, puede cultivar con éxito desde unas fragantes hierbas aromáticas en el alféizar de la cocina, hasta algún pequeño árbol frutal o unos arbustos trepando por la pared de la terraza.
 
  
Las hierbas aromáticas, además de adornar la huerta y hacer el trabajo más agradable, algunas flores son también comestibles y adornan en gran medida ensaladas y platos.
  
Asimismo, algunas plantas aromáticas son perennes, como el romero, la lavanda y el ajenjo, y pueden ubicarse en bordes extremos o cercos para que alcancen mayor tamaño y ejerzan el rol de dispersión de entrada de insectos perjudiciales a la huerta.
  
Las aromáticas anuales, que se siembran o plantan todos los años y son de menor porte, como la albahaca, el perejil, o la cebolla y el ajo, se pueden intercalar entre los cultivos.
  
Por eso se hace necesario reservar un pequeño espacio, en nuestro huerto, destinado a las hierbas aromáticas, en este caso trataremos de “la Menta.”
  
  
La menta es una fantástica planta aromática que es muy fácil de cuidar. Pero su crecimiento es tan rápido que se suele tener en rincones muy específicos, e incluso se puede optar por plantarla en el suelo con la misma maceta para, de esta manera, poder tenerla un poco controlada.
  
A pesar de este pequeño inconveniente, es muy interesante preguntarse por qué plantar menta en el huerto, ya que son muchos los beneficios que nos puede traer.
  
La menta es una planta herbácea aromática que pertenece al género botánico Mentha, como la hierbabuena. Las flores se agrupan en inflorescencias terminales que tienen forma de espiga, y son pequeñas de hasta 8mm.
   
La Parra Virgen ya ha colonizado la pared del Huerto.
  
Esta planta atrae a los insectos beneficiosos, como las mariquitas, las cuales se alimentan de pulgones, o las abejas, que polinizan las flores; además repele plagas como la mosca de la zanahoria, hormigas y también a la mariposa de la col al emitir unos compuestos aromáticos que no gustan nada a los mencionados insectos.
  
Para que la menta esté sana y bien cuidada, tan solo hay que ponerla en una zona donde le dé el sol directo o semisombra, y regar a menudo, unas 3-4 veces por semana en verano y algo menos el resto del año. Para controlar su crecimiento hay que recortar sus tallos de forma regular.
  
Durante este mes de Julio, como ya hemos visto en anteriores entradas, nos hemos de preocupar de tres cosas principalmente, el riego, las adventicias y la recolección. Nuestro huerto está a punto, hemos plantado las verduras y hortalizas que vamos a cultivar esta temporada,  nuestra Menta, Hierbabuena, Tomillo, Albahaca, etc., y ahora llegan los calores del verano y el control de los riegos se hace prioritario. En esta época no conviene regar a pleno día con sistemas de aspersión o que mojen las plantas; los sistemas de riego por goteo pueden ser útiles para atemperar el suelo y evitar que se recaliente demasiado.
  
 
Los acolchados siguen siendo la práctica más eficaz y útil en esta época, procuraremos no dejar la tierra expuesta a la radiación solar, que destruiría su vida microbiana, por lo que procuraremos que siempre exista una cobertura vegetal mediante un acolchado.
  
Para una mejor fructificación de las hortalizas, en las zonas frías, podemos recurrir a la poda de las tomateras, los pepinos, los melones, los calabacines, las berenjenas y los pimientos. Es probable que se nos hayan descuidado algunas hierbas en ciertos rincones del huerto. Conviene arrancarlas e incorporarlas al montón de compost antes de que hagan semillas.
   
El Platanero, progresa muy lentamente.
   
Es un buen mes para seleccionar las plantas que dejaremos como portadoras de semillas tomates, berenjenas, pimientos, judías, etc., a las que dispensaremos las máximas atenciones requeridas riegos, aporcados, desparasitado, a fin de obtener semillas de calidad que garanticen futuras cosechas también de calidad y sin problemas.
   
Frase del día:
" SI y NO son palabras cortas, pero fuertes. La mayoría de nuestros problemas es por decir SI demasiado rápido y NO demasiado tarde."

viernes, 5 de julio de 2019

La Recolección

En un huerto no sólo cultivamos nuestras propias verduras y hortalizas además de consumir los productos frescos, sino que vamos a aprender cada día disfrutando, estimulando nuestro sentido de la responsabilidad, paciencia, constancia y, además, teniendo contacto con la naturaleza.
  
Ya hemos preparado la tierra para proceder a la plantación de las verduras y hortalizas que vamos a cultivar, hemos trabajado duramente en el control de las adventicias, hemos visto, día a día, la evolución de nuestro huerto, hemos efectuado los rigurosos riegos que necesitan las plantas para su crecimiento y supervivencia, en fin, hemos procedido con la realización de los numerosos trabajos que conlleva el mantenimiento del huerto, y por fin…, ¡¡¡ Llega el momento de la recolección.!!!
 

Vamos a proceder con la recolección, para ello deberemos de tener en cuenta, la hora del día en que se cosecha y el punto de madurez en que se encuentra la verdura u hortaliza que vamos a recolectar, para que este tenga todas sus propiedades.
   
La hora del día es importante por el punto de calor, por eso lo mejor, en general, es recolectarlas con el frescor de la mañana y hasta que el calor no se instala. Pero también hacerlo por la mañana es importante porque es cuando las plantas son más tónicas, la savia está arriba. 
 
 
En cuanto al momento de madurez de la hortaliza o verdura, en general, recolectar de forma prematura supone que esa verdura u hortaliza tenga menos vitaminas y sabor. Pero si cosechamos tarde tendrán peor conservación. Cada verdura, cada hortaliza, tiene unas señales que nos indican ese punto óptimo, ahí está la pericia, en observar y aprender, cuando podemos recolectarlas. 
  
Otra faceta interesante, además de importante, es saber recolectar, porque evitaremos errores como tironear de las matas de alubia o guisantes, cuando se trata de ensayar un gesto concreto entre pulgar e índice para coger bien las vainas; no cortar los puerros por la base, sino sacarlos con raíz, etc.
 
   
Por lo tanto, estos dos meses de Julio y Agosto, son los meses de mayor producción en el huerto.
  
Julio es el mes de máxima intensidad y actividad del huerto. En julio tendremos mucho que cultivar y más que recolectar. Es un mes con mucho sol y luz por lo que es recomendable proteger algunas plantas y algunos frutos del sol para que no se quemen (melones, sandías etc.) La principal actividad será el riego.
 
En Agosto comienzan acortarse los días, descienden las temperaturas por la noche y es la señal para que las plantas comiencen a perder vigor, florecer y producir las semillas para reproducirse.
  
En este mes comienzan a decaer los cultivos plantados, por lo que iremos eliminándolos del terreno a medida que se agote la producción. 
  
Es el momento de ir trasplantando los nuevos cultivos que empezarán a producir en otoño.
  
Pero no todo en verano el huerto es recolectar, en verano, así como crecen las verduras y hortalizas, lo hacen las enemigas del huerto, las adventicias, estas entorpecen el desarrollo de las otras, por lo que deberemos de proceder a su eliminación.
 
Las altas temperatura provocan excesiva transpiración y evaporación del agua en las plantas, para evitarlo es muy importante que se riegue más veces y que se haga a primera hora  o a la última hora del día. Para no dañar a la planta a la hora de regar hay que evitar mojar las hojas, tallos y troncos.
  
   
Julio es época de las recolecciones por lo que seguiremos recogiendo pimientos, tomates, calabacines, judías, berenjenas, pepinos, acelgas, lechugas,… si tenemos exceso de producción, se pueden hacer conservas, para que así podamos seguir disfrutando de las frutas en otoño e invierno.
  
Mantendremos un buen control del riego. El huerto necesita agua con regularidad, evitaremos el exceso de agua, esto puede provocar el aborto de flores y caída de frutos pequeños.
Las plantas de ciclo largo como tomates y berenjenas se deben seguir fertilizando para obtener todo el potencial productivo de estas plantas.
  
En este mes son usuales los ataques de enfermedades como el “oídio”, es aconsejable, en plantas de tomate, pimiento, pepino, melón, sandía y viña tratar, por la mañana o la tarde, cuando no haga calor, con azufre.
  
En esta época se intensifican los ataques de plagas como mosca blanca, araña y diversas orugas como la Polilla del tomate o “TUTA”, pincha en este enlace, si quieres conocer más a cerca de ella. No descuidar los tratamientos, pero no menos importante es tener en cuenta los PLAZOS DE SEGURIDAD que se deben mantener antes de las recolecciones.
  
  
Y como estamos situados al este de España y en la parte más septentrional de la comunidad Valenciana, los frutales ya comienzan a proporcionarnos los primeros frutos del verano, este es el caso del melocotonero, en el cual sus frutos ya comienzan a "pintar", en unos días podremos degustar sus deliciosos frutos, los cuales, aunque no son excesivamente grandes, al proceder el árbol de un "hueso de melocotón", son de un paladar y dulzor exquisito. 
 
  
Así mismo las Parras, comienzan a generar esos inmensos racimos de uva, que, a veces, llegan a superar los 2 kilogramos de peso. Eso si este año he de poner especial atención en el desarrollo de la producción de la parra de uva de Moscatel, todos los años es atacada por el oídio, lo que provoca el deterioro e incluso la malogración de los frutos. He de decir que estos racimos de uva que produce esta parra, sus frutos son de un sabor extraordinario y la  textura de su piel de un tacto finísimo.
  
Frase del día:
"No busques a alguien que resuelva tus problemas, busca a alguien que NO te deje afrontarlos solo."
 

miércoles, 26 de junio de 2019

Recolección de los ajos

Como es habitual, entre San Juan y San Pedro, procedo con la recolección de los ajos. Este año no haré caso al refrán que dice: “Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro”. Si quieres conocer algunos refranes más, pincha en este enlace.
   
     Este año el espacio que dejarán los ajos será ocupado por una clase de tomates, que ya comente en su día, pincha en el enlace para conocerlos.
   
Me he quedado asombrado al observar la diferencia que existe de confeccionar el plantero en invierno o en verano. Por lo general en invierno, mediados de enero habitualmente, hasta conseguir unas matas óptimas para ser trasplantadas, lleva un período de unos 3 meses, aproximadamente, mientras que en verano la evolución es increíble, en tan sólo 25 días las plantas están listas, alcanzando una altura entre 25 y 30 cm, para ser trasplantadas al sitio definitivo donde crecerán. 
   
 
A continuación muestro unas instantáneas de la evolución, entre fechas, experimentada por el plantero. Fue sembrado el 29 de Mayo y la evolución es sorprendente.  
   
Pero continuando con lo que nos ocupa, la recolección de los ajos, procuraremos efectuarla en una época de días secos y soleados. Sabremos que ha llegado el momento de la recolección por el aspecto de la planta y los distintos cambios que va manifestando a medida que se aproxima el momento de la recolección. 
  
Las cabezas presentarán un aspecto abultado y apretado, los dientes ya están bien formados pudiendo apreciarse las hendiduras que separan unos de otros.
  
La mitad de las hojas se marchitan tomando un color amarillento pálido o blanquecino. Comienzan a secarse primero las de abajo, ascendiendo a las demás a medida que pasan los días.
  
No obstante, no debemos esperar a que todas las hojas estén secas ya que se pueden romper las envolturas que recubren los dientes y éstos se separarán conservándose peor. 
  
Otra consecuencia negativa de retrasar demasiado la recolección es la formación de varias cabezas. Son igualmente comestibles pero de peor calidad y menor tiempo de conservación.
 
Frase del día:
"Las mejores COSAS de la vida NO son cosas, son SENTIMIENTOS. No se compran, se obtienen gratis. No se venden, se regalan..."
 

miércoles, 12 de junio de 2019

Descanso a los Manzanos

Los manzanos son árboles frutales introducidos por los romanos en Europa, son característicos de climas fríos pero también se desarrollan bien en climas cálidos. Son árboles muy resistentes que soportan características climáticas adversas o suelos con alta salinidad.  
 
Suelen regarse con abundante agua hasta el momento en el que echan sus raíces. A partir de aquí, el manzano es un árbol que no necesita mucha agua y puede bastarle con el agua de la lluvia.  Por otra parte, aguanta muy bien los periodos de sequía.
  
  
Aunque vegeta bien en climas cálidos, necesita un número mínimo de horas de frío para producir fruta abundante y de calidad. Por eso se dice que los frutales, entre ellos el manzano, dan más fruta en los inviernos fríos. Como dato orientativo, se estima un mínimo 1 mes anual con temperaturas inferiores a 7 ºC. 
   
Se suele plantar injertado, es decir, la parte que va a dar la fruta va a ser de la variedad de manzana que nosotros queremos comer y el patrón (la raíz) va a ser de otra variedad resistente a distintas condiciones de suelo o de cultivo.
   
La polinización de las flores tiene que ser por medio de insectos (entomófila), generalmente abejas. Además es cruzada, es decir, se tiene que fecundar con polen de otra variedad de manzana para que cuaje.
   
Es muy importante para el crecimiento y la poda saber qué yemas son las que van a dar una flor y cuáles van a dar ramas.
   
Como norma general, cuando vemos un manzano sin hojas, diremos que la última yema de las ramas es de flor y las anteriores de madera. 
  
Las yemas de flor son más grandes e infladas, normalmente vellosas, mientras que las de madera suelen ser más estrechas y con las hojas que las recubren más pegadas y lisas.
 
Manzano FUJI.
   
También es muy interesante realizar un aclareo de los frutos en el inicio, cuando tienen un tamaño aproximado al de una avellana y, por lo tanto, como están en su primer año de vida, no voy a realizar un aclareo de frutos, sino que los voy a eliminar en su totalidad, de esta forma el crecimiento del árbol será más vigoroso, y como consecuencia, los posteriores años, la producción de frutos será más numerosa, con este aclareo conseguiremos:  

- Un aumento del tamaño del fruto.
- Mejorar la maduración, sabor, color y precocidad del fruto.
- Reducir el peligro de rotura de ramas.
- Estimular la inducción floral.
  
El manzano, como muchos otros frutales, requiere de un aclareo de los frutos, cuando éstos tienen el tamaño de una avellana, dejando el de la parte central del corimbo. Presentan el fenómeno de la contrariada o alternancia de producción, si un año no se aclaran los frutos, al año siguiente la producción será muy baja.
   
La intensidad del aclareo es un factor muy importante a la hora de realizar esta técnica, ya que se trata de alcanzar un balance entre el incremento del tamaño del fruto en el árbol y el que tiramos al suelo.
    
Manzano morro de Liebre.
    
La base fisiológica para llevar a cabo una buena aplicación del aclareo es establecer una óptima relación hojas-fruto. Atendiendo a esta decisión, la intensidad de aclareo sería:
 
1.   De 30-50 hojas/fruto si es grande y,
2.   De 10-20 hojas/fruto si es pequeño.
3.   En base a la distancia entre frutos.
      
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la poda,  esta ha recibido el apelativo de «cirugía de árboles», debido a que consiste en la eliminación metódica de las partes de una planta para mejorar o regular el crecimiento, la productividad y el aspecto general de la parte restante; por lo que demanda el conocimiento de las técnicas básicas de corte que mejor se pueden aplicar en árboles y arbustos.
 
La poda de árboles  comienza de la misma manera que con los arbustos: primero se cortan las ramas secas, enfermas, rotas y mal formadas. Si una rama ha disminuido su crecimiento y desarrollo, se deben podar sus gajos laterales y secundarios, para permitir que se vigorice. 
 
Deberemos de tratar que la copa esté sostenida por tres o cuatro ramas principales que parten del extremo apical del árbol. Para ello, si el árbol no es muy grande, se le debe efectuar una poda de formación, eliminando las ramas internas de la copa que solo tengan unas pocas hojas en su extremo apical y las que rozan con otras ramas y con el tronco. 
 
   
Para las ramas grandes, debe practicarse el primer corte sobre el lado inferior de la rama, llegando hasta la mitad de su grosor. Luego, se hace un segundo corte sobre la parte superior, también hasta la mitad del grosor, unos 10 o 15 cm por delante del corte anterior. Antes de finalizar este último la rama caerá. 
     
Finalmente, se corta el resto de rama que ha quedado unida al tronco, con un ángulo tal que ayude a la posterior cicatrización y al crecimiento de la corteza que cubra la herida lo más rápido posible. 
 
Pero la poda en el manzano va averiar mucho según el tipo de manzano que plantemos.  
   
Para la poda de mantenimiento, típica en vaso piramidal, (un tronco más o menos alto con 4 ó 5 ramas) se tendrá en cuenta: 
  
- Eliminar las ramas que se crucen, se superpongan y se metan hacia adentro.
   
- Eliminar las ramas rotas y enfermas.
  
- Despuntar las ramas que queramos que crezcan. Hemos dicho que la última yema es de flor por lo que si queremos que la rama crezca es mejor quitarla para así dedicar nutrientes al crecimiento de hojas y rama y no de fruto.
 
- Dejar los brotes cortos y las bolsas, que es donde más flores y fruta vamos a tener. ¿Por qué? Porque cuanto más larga y delgada sea la rama que vaya a soportar una manzana, más gastará el árbol en transportar el agua y los nutrientes hasta ella y más probabilidades de que se arquee por el peso y pueda romperse.  
 
Frase del día:
"No es sabio el que sabe dónde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca." Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos. (1580 - 1645) Escritor español del Siglo de Oro.


sábado, 1 de junio de 2019

Proteger los Melocotones

Si nunca has sido muy fan de la piel de los melocotones, tienes que saber que su existencia es intencionada. Aunque esos pelitos tan característicos no están ahí para evitar que los humanos los comamos, son un recurso de protección del fruto. 
   
Pese a que no se sabe exactamente cuál es su función, se cree que actúa como un mecanismo de defensa que protege la delicada piel del melocotón del exceso de agua, que podría provocar que se pudriese antes de tiempo. Otros, sin embargo sostienen que su función es la de disuadir a determinados insectos. 
   
Por eso el melocotón, como casi toda la fruta, hay que protegerlo de alguna manera, bien sea mediante fumigaciones, regulares en el tiempo, o mediante la colocación de unas bolsas de papel, las cuales contendrán el melocotón evitando, de esta manera que sea atacado por la temible “mosca de la fruta”.
   
 
La mosca de la fruta (Ceratitis capitata) es un díptero de tamaño menor a la mosca común, con tres franjas amarillas en las alas con una disposición muy característica, y con un abdomen también a franjas transversales amarillas y grises que la hacen fácil de identificar. 
   
Es muy polífaga, pudiendo dañar melocotones, albaricoques, caquis, higos, manzanas, peras o cítricos, entre otros. 
    
Una vez fecundada, la hembra pone los huevos en la fruta en proceso de maduración. Cuando eclosionan los huevos, las larvas se alimentan de la pulpa del fruto, y cuando ha completado todos los estados larvarios se dejan caer del fruto para pupar en el suelo. De la pupa saldrá de nuevo un adulto, cerrando un ciclo que llega a representar de 6 a 8 generaciones anuales, en función de las condiciones climáticas de la zona. 
  
Todas las plagas, donde el daño lo provocan las larvas dentro de tejidos (ya sea frutos, hojas o tallos), son difíciles de tratar, ya que quedan a cubierto de cualquier tratamiento.
    
Por lo tanto para combatir estas plagas se utiliza, principalmente, la captura masiva con mosqueros, técnica que bien usada da muy buenos resultados.
    
No obstante también está la técnica tradicional del embolsado individual de los frutos en el árbol, que se realiza entre los meses de julio y agosto, permanece la bolsa de papel parafinado hasta el momento de la manipulación, durante un periodo mínimo de nueve semanas, protegiendo de esta forma al producto de tratamientos, caídas y plagas.
  
  
Con este embolsado conseguiremos un fruto sano, limpio, seco, de gran calibre y de color amarillo uniforme, evitaremos pérdidas de cosecha al madurar, así como  ataques de plagas y obtendremos un fruto natural, y sin residuo alguno.
   
Por lo tanto, el melocotón es una fruta de piel aterciopelada y sabor suave, y tiene infinidad de beneficios. Lleno de vitaminas, calcio, potasio, magnesio, hierro y bajo en calorías, el melocotón debería ser un básico en nuestra dieta por estos motivos y por más, tales como estos:
  • Son una fuente inagotable de antioxidantes, contienen ácido clorogénico que ayuda a proteger el cuerpo de los efectos nocivos de diversas enfermedades. 
  • Ayudan a prevenir la hipocalemia, al ser estos ricos en potasio; la hipocalemia es un trastorno que se produce cuando el nivel de potasio en la sangre es bajo. 
  • Ayudan a mantener una piel saludable, al contener una gran cantidad de vitamina C, además efectos protectores sobre la piel contra la radiación ultravioleta. 
  • Son buenos para la vista, los melocotones son ricos en beta caroteno, que juega un papel importante en el mantenimiento de una vista sana y la prevención de diversas enfermedades oculares, como la ceguera. 
  • Regulan la digestión, al contener fibra y ser alcalinos, previenen problemas digestivos y eliminan toxinas. 
  • Aumentan la inmunidad, los melocotones son ricos en ácido ascórbico y zinc, que ayudan a mantener un sistema inmunológico saludable. Mención especial de los efectos que producen en nuestro cuerpo, ya que el, zinc y la vitamina C, favorecen una eficaz cicatrización de heridas, y sus antioxidantes ayudan a combatir infecciones. 
  • Promueven y fortalecen los dientes, los huesos y reparan los tejidos corporales gracias al fósforo y al calcio que nos aportan. También ayudan en la prevención de diversas enfermedades óseas como la descalcificación, que puede conducir a la osteoporosis. Comer melocotones promueve la remineralización de los huesos, y mantiene su rigidez.
Frase del día:
"Ni el Rey comería... si el labrador no labrase" Lope de Vega Carpio (1562 - 1635) Poeta y dramaturgo del siglo de Oro español.

martes, 21 de mayo de 2019

Nuevo proyecto de Tomates

Los que me conocéis hace tiempo sabéis de mi gusto por el tomate. En el huerto ocupa, siempre, el lugar privilegiado y, todos los años, es la joya de la corona. Por eso voy a probar con una variedad de tomates que son la delicia de los paladares exigentes.
 
Dichas variedades paso a mostrarlas, a continuación. Son 3 en concreto, pero, en las tres, el tamaño de las piezas es espectacular. El plato usado como recipiente para depositarlos, es un plato llano.
    
Tomate Rosa de Moncofar
    
   
Esta variedad, como indica la marca de agua impresa, se denomina Tomate rosa de Moncofar, una variedad muy apreciada y procedencia de la zona sur de Castellón.
  
Las características exteriores de este tomate son su gran tamaño alcanzado, que puede llegar a los 800 gramos de peso. Además este tipo de tomate tiene formas irregulares al comienzo de la temporada que van adquiriendo una uniformidad más regular conforme va transcurriendo el verano, una piel fina de color rosada que le da el nombre de Rosa y, siempre conservando el olor a tomate tomate. 
  
En su interior descubrimos el verdadero placer para el paladar, una carnosidad compacta, dulzón (sin la acidez típica de otras variedades de tomates) y con escasas semillas que permite terminar descubriendo y valorando el verdadero sabor del Tomate de toda la vida.
 
Cada planta tomatera produce un máximo de 5 kg de sabrosos tomates. Debido a su gran tamaño necesitan más tiempo de maduración. Si tenemos en cuenta que otras variedades, más industriales, pueden producir hasta 20 kilos de tomates por planta, podemos entender porque se trata de un tomate tan especial.
 
Tomate Mar Azul
 
El tomate Mar azul (de Granada), es un tomate de características únicas, por su color, por su sabor, por su jugosidad y por su textura. Su color va desde violeta al azulado con intenso color bermellón en el interior en el punto optimo de madurez, es el color azul índigo, formado por la acumulación de antioxidantes, tornándose más oscuro, casi morado, si recibe mayor cantidad de sol, la zona que está pegada a la mata tiene un tono menos acusado. 
   
  
El tomate mar azul se conoce como el tomate terapéutico, modificado para que sean azules y se distingan de las variedades comerciales. 
  
Textura ligeramente crujiente y suave, con poca acidez. 
 
Esta variedad es un tomate de hombro asurcado. 
 
El tomate mar azul no sabe a “tomate convencional”, en realidad su sabor es más frutal, jugoso y con un aroma a ciruela y tomate verde. Debemos destacar sus características organolépticas de sabor, aroma y textura cuando se experimenta el tomate en la boca.
  
  
Estos tomates azules tienen mayor concentración de vitaminas, minerales y componentes nutritivos que los tomates convencionales, más magnesio, calcio, hierro, zinc, cobre, potasio, bioflavonoides, glutatión (efectivo frente al cáncer) etc., además el tomate mar azul contiene claramente más vitaminas B6 y C que el resto de tomates.
 
Esta variedad de tomate se creó en Reino Unido, al alterar genéticamente los genes del tomate añadiendo genes de una flor que contiene un alto contenido en antocianinas, estas están presentes en arándanos, fresas y otras frutas rojas, y entre sus efectos destacaremos: su ayuda reducir la inflamación, son beneficiosos para reducir el daño oxidativo y el envejecimiento cerebral, ayudan a frenar el deterioro de la memoria, etc. 
 
Esta clase de tomate es especial para consumir solo, con un buen aceite y unas escamas de sal. No obstante, es ideal para acompañarlo con salazones y conservas selectas. 
   
Un sobre de semillas de tomate convencional con unos 25 gramos, lo puedes encontrar por 1.20 €, o menos. Las semillas del tomate azul al ser un tomate gourmet son más caras. 100 semillas salen por 52 € y 10 por 9,75 €. 
  
Tomate Rosa de Barbastro
     
El tomate rosa de Barbastro se ha convertido legalmente en una marca nacional. El Boletín Oficial del Estado publicaba hace unos años el decreto del Ministerio de Industria por el cual se le reconoce a la Asociación de Hortelanos del Alto Aragón poder utilizar la marca nacional “Tomate rosa de Barbastro” para comercializar la preciada hortaliza de la huerta del Vero y el Somontano.
   
   
También se le conoce como “Tomate piel de doncella” al igual que al resto de tomates rosas.
 
El Tomate Rosa de Barbastro se caracteriza por su sabor, textura y su gran tamaño, ya que es un tomate gigante (puede alcanzar el kilo de peso), y por el color rosáceo de su piel cuando está en las condiciones idóneas para su consumo.
  
Su piel es fina, la pulpa suave, lo que lo hace muy agradable de comer. Además es muy carnoso ya que tiene muy pocas semillas, así como poca agua, y ligeramente dulce por lo que su acidez es escasa, ahora bien, su sabor es intenso.
    
No obstante, este tomate no es uniforme en su constitución, y suelen aparecer arrugas y cicatrices, al ser su piel tan fina y delicada, así como deformaciones en su parte inferior, es decir, son feos y desiguales y cada uno tiene su propia forma.
  
La temporada de recolección, si su producción es en el exterior, que es como se ha cultivado toda la vida, se planta a primeros de mayo y se recoge en septiembre, aunque puede alargarse hasta las primeras heladas. En invernadero comienza en marzo y termina en noviembre.
  
Tomate Rosa de Altea
 

Hay épocas del año en que poder probar un tomate y que sepa a tomate de la huerta, al sabor de siempre, es casi una misión imposible. Muchos recuerdan cómo sabían los tomates que se cultivaban con mimo, esos que sí sabían a tomate y cuyas formas y tamaños eran de lo más variado. 

 
Aunque a esta variedad se le conoce por el nombre de donde es originario “Altea”,  es un tomate que se cultivó prácticamente en toda la Marina Baixa (Alicante).
  
Esta variedad, a pesar de sus increíbles propiedades, cayó en el olvido con el paso del tiempo por el abandono paulatino de los huertos en una comarca volcada con el turismo y por el cultivo de otras variedades más estéticas y más resistentes a las enfermedades.
  
No obstante, y debido a la labor de algunos agricultores, permitió, hace apenas cinco años, recuperar algunas semillas del tomate rosa de Altea que un agricultor aún conservaba. 
  
Del tomate “Rosa de Altea” se obtienen dos cosechas al año, una en verano, “la más productiva”, y otra en invierno donde su venta se alargará más allá de la Navidad. Aunque, realmente, la producción se queda muy por debajo de lo que demandan los consumidores que han descubierto un tomate fabuloso. La escasa producción y la alta demanda hacen que sea un tomate caro: su precio ronda los 8 euros el kilo, aunque debido a su gran tamaño es muy habitual que se venda por piezas.
 
Del tomate “Rosa de Altea” destaca su aspecto exterior; tiene una forma irregular, de gran tamaño (es habitual que pesen entre los 300  y los 500 gr.), de tono rosáceo y de fina piel que incluso llega a rasgarse cuando están muy maduros. En la boca; prácticamente se deshace al comerlo, es muy dulce y de gran sabor. Al partir el tomate por la mitad lo primero que se aprecia es la facilidad con que se corta, su piel es súper suave. También vemos que las semillas no están agrupadas en cuatro celdas, que se observan en otras variedades de tomate, sino que están repartidas de forma homogénea por todo el fruto.
  
Es un tomate ideal para cualquier tipo de uso, tanto para ensaladas como para hacer gazpachos , aunque debido a su vistosidad y su dulzor es ideal para disfrutarlo en un plato acompañado de un buen aceite de oliva y cuatro productos, salinos, que enaltezcan todavía más, si cabe, su dulzor.
 
Frase del día: 
"Nada es tan cansado como la eterna presencia de una tarea incompleta" William James (1842 - 1910) Filósofo y psicólogo estadounidense.