jueves, 10 de febrero de 2022

Febrero y el Huerto

Febrero es un mes en el que, en zonas frías, nuestro huerto todavía estará algo inactivo, pero en zonas cálidas, del sur y levante español, empezamos a arrancar la maquinaria” de muchos de los cultivos de primavera-verano.

Es un mes que combina días soleados y con mucha luz con otros en los que se rozarán las mínimas anuales. Aunque, por lo general, los meses más fríos suelen ser Diciembre y Enero, Febrero nos puede sorprender con temperaturas realmente bajas, debido a las temidas olas de frío procedentes de zonas polares. Generalmente suele ser un mes seco a la espera de las lluvias de Marzo y Abril.

Por estas fechas, en el huerto, únicamente quedarán los cultivos de invierno tales como habas, puerros, cebollas, berzas, coliflores… y, cómo no, los ajos que habremos plantado a finales de Diciembre y coincidiendo con la luna menguante.

Aunque estos cultivos de invierno son resistentes a temperaturas bajas, cuando la temperatura baja de 0º la cosa se puede poner fea. Un solo día de helada puede arruinarte la cosecha. Simplemente basta con prevenir un poco, estar atento a la predicción meteorológica y poner en práctica unas sencillas técnicas que harán tu huerto resistente a las últimas olas de frío de este año.

Algunas técnicas para proteger el huerto de las heladas pueden ser la colocación de mantas térmicas o la instalación de invernaderos de acordeón.

Nos encontramos a mediados del invierno, cada vez estamos más ansiosos de que comience la primavera y poder disfrutar al máximo de nuestro huerto. Por lo tanto, se hace imprescindible que para poder disponer de un huerto excelente, en la temporada de primavera y verano, deberemos de efectuar un mantenimiento continuo a nuestro huerto.

Cabe recordar aquí cuáles son las diferencias entre sembrar y plantar: plantar, como su propio nombre indica, es colocar una planta en el suelo, normalmente pequeñas o jóvenes; mientras que sembrar consiste en colocar directamente una semilla en la tierra.

Las tareas a realizar en el huerto en febrero son realmente sencillas, pero deben de realizarse a su debido tiempo, no dejéis que se amontone el trabajo del huerto y disfrutaréis de unos resultados ideales. Entre las tareas a realizar en el mes de febrero podemos destacar: 

Tratamientos para el suelo:

·      Abonar el terreno, esta será una de las principales tareas del huerto en febrero. Aportaremos materia orgánica para abonar a fondo nuestro huerto. Con ello conseguiréis un desarrollo perfecto de los cultivos y plantas más sanas y resistentes a las enfermedades. Así mismo no olvidaremos el abonado de árboles frutales del. 

·      Remover y airear la tierra de nuestro huerto. Si el huerto es de pequeñas dimensiones remover la tierra con una azada, horca o una pala.

Primeros planteles y semilleros:

·      Otra de las tareas a realizar, y no menos importante, es la realización de semilleros que posteriormente plantaremos en nuestro huerto. A la hora de realizar esta tarea deberemos de prestar especial atención por mantener  una humedad constante en nuestros semilleros para su adecuada germinación y enraizamiento.

A la hora de realizar el semillero hemos de tener en cuenta que en semillas de plantas como tomates, pimientos, pepinos, calabacín… podemos colocar dos semillas y si germinan las dos eliminar una de ellas, este método se llama “repicar”. Sin embargo semillas como la del puerro o las cebollas podemos sembrar tres o cuatro semillas por alveolo. Si germinan todas, no quitéis ninguna y cuando realicéis el trasplante al suelo del huerto, separarlas con cuidado y proceder a la plantación.

Sí sembramos diferentes variedades de semillas de hortalizas, es conveniente colocar el nombre de cada una de ellas con una etiqueta marcadora.

Los semilleros necesitan mucha luz para su perfecto desarrollo.

Hacer el trasplante cuando podáis sacar las plantas enraizadas completamente del cepellón sin que este se rompa.

Ojo con el riego de los semilleros, las semillas son muy delicadas y un chorro demasiado fuerte puede sacarlas a la superficie y evitar su correcta germinación. ¡A las semillas les gusta darse una ducha no un baño!

Poda de frutales:

·      En el supuesto de disponer en nuestro huerto de árboles frutales, febrero es un mes ideal para proceder con su poda, ya que los brotes comenzarán a salir con fuerza con la llegada de la primavera. En la realización de la poda deberemos de procurar que los árboles frutales no cojan mucha altura ya que nos resultará más difícil la recolección futura de los frutos.

Así mismo es un mes en el que podremos realizar las últimas plantaciones de árboles frutales a raíz desnuda.

Almendro en flor, 5 de Febrero.

Efectuar un tratamiento de invierno a los frutales de pepita y hueso:

·     En estos meses invernales es cuando debemos de aplicar unos tratamientos ecológicos para frutales, que puede marcar la diferencia en los meses de primavera y verano con la reducción y eliminación de posible plagas que dañen, en un futuro, los cultivos de nuestro huerto.

Realizando este tipo de tratamiento en los árboles frutales de pepita y hueso evitaremos muchos insectos como el pulgón, el piojo rojo de San José, la araña roja, y posibles hongos como la abolladura, oídio.

Este tratamiento se realiza cuando el árbol ha expulsado todas sus hojas y sus yemas comienzan a romper. Se puede aplicar a árboles de  cualquier edad y especialmente recomendado para los más viejos.

 Preparando el terreno para la próxima campaña.

Un producto muy útil sería la mezcla de aceite mineral y cobre, un tratamiento ecológico que actúa por asfixia en los insectos. Deberemos de mojar abundantemente el tronco y las ramas del árbol.

Es aconsejable realizar primero la poda y posteriormente realizar la pulverización de la mezcla, dejando el árbol limpio de hojas y ramas innecesarias.

Es un tratamiento que actúa por contacto y se aconseja no efectuarlo en días lluviosos, ventosos o con riesgo de heladas.

Repicado de semilleros:

·      A menudo las plantas que se germinan con mucha previsión, crecen tanto que es necesario trasplantarlas a una maceta de mayor tamaño. Ocurre lo mismo cuando se preparan semilleros en bandejas sin alveolos y obtenemos un buen número de plantas que luchan entre ellas por el espacio y los nutrientes del suelo.

Aún no es el momento idóneo para trasplantarlas al exterior y por ello nos vemos obligado a realizar este trasplante intermedio al que llamamos “repicado” Es una labor que se lleva a cabo cuando el lugar donde hemos sembrado las semillas empieza a quedarse pequeño, pero todavía es pronto para hacer el trasplante final. Por eso, en febrero es recomendable sacar a macetas las plantas que ya estén germinadas y se observe que el alveolo del semillero se queda pequeño. Este procedimiento se efectuará con sumo cuidado, pues las raíces todavía pueden estar muy tiernas.

Cuando las condiciones sean las más adecuadas, tanto las climatológicas como las de crecimiento propio de la planta, se podrá hacer el trasplante al que sea su lugar definitivo.

Antes de comenzar la plantación en nuestro huerto, es recomendable hacer una buena planificación del mismo, no solo para tener un huerto productivo y activo, sino también para conocer qué plantas no son compatibles unas con otras.

Las Habas, 5 de Febrero.

Los Ajos, 5 de Febrero.

Disfruta de tu huerto en el mes más corto del año y sácale el máximo partido. Seguro que febrero te brinda días espectaculares en los que agradezcas estar en compañía de la tierra bajo el calor de un sol que nos invita a olvidarnos del frío invierno.

Frase del día:

¿Dónde está la libertad si hay desigualdad? ”


miércoles, 26 de enero de 2022

Inflorescencia de la Platanera

La platanera, planta herbácea, vivaz y de gran porte, cuyo nombre científico es musa paradisiaca, pertenece a la familia de las musáceas (planta herbácea perenne, generalmente de gran tamaño, a veces parcialmente leñosa), esta variedad es la más común y comercializada. Su origen procede del sudeste de Asia, pero con el paso del tiempo se ha ido expandiendo a todos los países tropicales del mundo siendo, en la actualidad, su principal productor mundial India.

Es una planta tropical que constituye una fuente de alimentación muy importante a nivel mundial: sólo tres plantas son más cultivadas que los plátanos: el trigo, el arroz y el maíz. Además el plátano es la fruta tropical más cultivada y una de las cuatro más importantes en términos globales, sólo por detrás de los cítricos, la uva y la manzana. En todo caso, este grupo de vegetales, conforma la fruta intertropical más consumida del mundo.

En España, el cultivo masivo del plátano, se lleva a cabo, únicamente, en las Islas Canarias, fue introducido en el siglo XV, posteriormente se exportó a América.

Algunas plataneras son conocidas por sus ricos plátanos, y otras por su belleza ornamental dando un aspecto exótico a nuestros jardines, pero lo que todas tienen en común es que crecen muy rápido. En muy pocos años pueden llegar a alcanzar los seis metros.

El fruto, el plátano, es una falsa baya, de forma falcada o elongada de 7 a 30 cm de largo y hasta 5 cm de diámetro, que crece en racimos compactos de hasta 400 unidades y 50 kg de peso; de color amarillo cuando está maduro, es dulce y carnoso, rico en fibras, carbohidratos, potasio, vitamina A, vitamina C y triptófano, contiene un antiácido natural muy útil contra la pirosis (sensación de quemadura que sube desde el estomago hasta la faringe, producida por la regurgitación de  líquido estomacal cargado de ácido); además es bajo en sodio y grasas.

 

Como he dicho anteriormente, la platanera no es un árbol, sino una hierba perenne de gran tamaño. Como las demás especies de Musa, carece de verdadero tronco. En su lugar, posee vainas foliares que se desarrollan formando estructuras llamadas pseudotallos, similares a fustes verticales de hasta 30 cm de diámetro basal que no son leñosos, y alcanzan los 7 m de altura.

Resiste heladas muy débiles de hasta -2ºC una vez adulta y aclimatada, pero prefiere climas suaves y cálidos.

Las hojas del platanero se cuentan entre las más grandes del reino vegetal, son lisas, tiernas, oblongas, con el ápice trunco y la base redonda o ligeramente cordiforme, verdes por el haz y más claras y, normalmente, gris pálido por el envés, los márgenes son lisos y las nervaduras pinnadas, amarillentas o verdes y, normalmente, con peciolo.

Dispuestas en espiral, se despliegan hasta alcanzar 3 m de largo y 60 cm de ancho; el pecíolo tiene hasta 60 cm. Las hojas tienden a romperse espontáneamente a lo largo de las nervaduras, estas también son muy endebles y sus bordes se rompen fácilmente con el viento.

 Cada planta tiene normalmente entre 5 y 15 hojas, siendo 10 el mínimo para considerarla madura; las hojas viven no más de dos meses, y en los trópicos se renuevan a razón de una por semana en la temporada de crecimiento.

Las hojas son el principal órgano fotosintético de la planta. Cada hoja emerge desde el centro del pseudotallo como un cilindro enrollado, también llamado hoja cigarro, o candela. El extremo distal de la vaina foliar que se está alargando se contrae hasta formar un pecíolo, más o menos abierto.

El período en el cual la hoja se abre varía dependiendo de las condiciones climáticas. Si éstas son favorables, el proceso de desenrollado puede tardar unos 7 días; de lo contrario, puede durar de 15 a 20 días.

Rizoma natural.

 

 

Rizoma en maceta.

El elemento perenne es el rizoma, superficial o subterráneo, que posee meristemos a partir de los cuales nacen entre 200 y 500 raíces fibrosas, que pueden alcanzar una profundidad de 1,5 metros y cubrir 5 metros de superficie.

La platanera emite unos brotes o hijuelos cerca de su pie, que constituirán el futuro del cultivo (ya que el pie principal se cortará después de la cosecha) Pero no todos los hijuelos son aptos para fructificar y, por tanto, habrá que seleccionar los mejores y eliminar los más débiles, dañados o enfermos.

El hijo es un brote lateral que se desarrolla desde el rizoma, y generalmente surge muy cerca de la planta progenitora, también llamada planta madre. En castellano, se lo conoce como retoño, vástago, brote o colino.

Cuando el hijo apenas sale de la superficie del suelo se llama hijuelo. Cuando ya ha crecido y tiene hojas verdaderas se denomina hijo.

Morfológicamente hablando, existen dos tipos de hijo: el hijo espada, que tiene hojas estrechas y un rizoma grande, y el hijo de agua, que tiene hojas anchas y un rizoma pequeño. Los hijos de agua tienen una conexión débil con la planta madre y no se desarrollan como una planta fuerte.

El número de hijos producidos varía según la variedad que se cultiva. El hijo seleccionado para reemplazar a la planta madre después de la fructificación se llama sucesor.

Se suelen dejar al menos dos hijuelos, que suelen llamarse "hija" y "nieta". Cuando se cosechan los plátanos y se corta la planta "madre", la hija pasa a sustituirla, la nieta se convierte en hija y habrá que seleccionar una nueva nieta.

Para la multiplicación de plataneras, estos hijuelos, se pueden separar a finales de primavera, utilizando una pequeña sierra de mano y plantándolos luego en otras partes del huerto o en macetas con sustrato universal mezclado con perlita a partes iguales.

Pasados unos 10 o 15 meses después del nacimiento del pseudotallo, cuando éste ya ha dado entre 26 y 32 hojas, nace directamente, a partir del rizoma, y en la parte alta de la planta una inflorescencia que emerge del centro de los pseudotallos, en posición vertical, y es cuando sabremos que va a comenzar a sacar frutos; semeja un enorme capullo de color violáceo, constituido por brácteas, de color cárdeno, que protegen las flores.

Inflorescencia inicial.

Inflorescencia pasados 6 días.

El vástago emitido verticalmente por el rizoma se inclina enseguida por el gran peso del capullo y dará lugar a una larga espiga. Los ocho o diez grupos de flores que se liberan al caer las primeras brácteas son de flores femeninas, que darán lugar a frutos; posteriormente caen las brácteas de flores neutras y masculinas.  

Al abrirse, revela una estructura en forma de espiga, sobre cuyo tallo axial se disponen en espiral hileras dobles de flores, agrupadas en racimos de 10 a 20 que están protegidos por brácteas gruesas y carnosas de color purpúreo. A medida que las flores se desarrollan, las brácteas caen, un proceso que tarda entre 10 y 30 días para la primera hilera.

Estas flores son hermafroditas o unisexuales, y se agrupan en espigas o panículas con espata. Los frutos tienen forma de baya o cápsula, en cuyo interior podemos encontrar (pero no siempre) semillas de color oscuro. Cuando una platanera florece después de dar el fruto muere, motivo por el cual siempre se ha de dejar al menos un hijuelo, el cual brotará desde el rizoma.

Las brácteas se levantan, o se enroscan en la punta, exponiendo las flores femeninas que se desarrollarán en frutos. En condiciones ideales fructifican todas las flores femeninas, adoptando una apariencia dactiliforme que lleva a que se denomine mano a las hileras en las que se disponen.

Estos plátanos tardan en desarrollarse entre 80 y 180 días, dependiendo de la fecha de inflorescencia, a menores temperaturas ambientales en la inflorescencia más días de desarrollo. Y para que sea correcto su desarrollo en muchas zonas optan por embolsarlos.

Por lo general la planta tarde unos 2 años, en condiciones ideales, para crecer y es entonces cuando produce una flor, que tardará de 3 a 6 meses en madurar, como hemos dicho anteriormente.  Una vez que se completa este ciclo, la planta madre muere. Sin embargo, la planta madre, mientras produce plátanos, también produce cachorros, o pequeñas plantas bebés que crecen alrededor de la base de la planta principal y es entonces cuando vuelve a comenzar el ciclo.

En esta imagen se puede apreciar todo el ciclo de la planta platanera, en la que la flecha roja sería el hijo o retoño, la flecha marrón sería la madre, que acaba de dar su fruto y ya está cortada y la flecha rojo oscuro sería la abuela, cortada el año anterior.

Las brácteas, excepto en algunas especies peculiares de bananos, se dispersan y desaparecen: queda a la vista la espiga desnuda, acabada en el capullo que aún contiene y va liberando flores masculinas. Esa larga espiga puede llegar al suelo y en los cultivos de plátanos es conveniente cortarla cuando se acaban las flores femeninas.

Inflorescencia a los 15 días.

Inflorescencia a los 24 días.

Una vez abierta la bráctea aparecen los grupos de flores que liberan la caída de una bráctea. Son flores amarillentas, irregulares. Cada grupo de flores dará lugar a un grupo de frutos unidos, denominados "manos"

Posteriormente irá fructificando la planta, apareciendo los grupos de flores femeninas, de las que nacerán los frutos.

Las primeras 5 a 15 hileras son de flores femeninas, ricas en néctar; en ellas el tépalo compuesto alcanza los 5 cm de largo y los 1,2 cm de ancho, le siguen unas pocas hileras de flores hermafroditas o neutras, y las masculinas en la región apical.

Normalmente se trunca la misma parcialmente para evitar el desarrollo de frutos imperfectos y evitar que el capullo terminal insuma las energías de la planta. El punto de corte se fija normalmente en la “falsa mano”, en la que aparecen los frutos enanos.

El enorme peso de las flores hace que el tallo floral se incline hacia el suelo en poco tiempo; a su vez, el fototropismo de las flores hace que se dirijan en su crecimiento hacia arriba.

En la próxima entrada trataremos sobre los cuidados, plagas y enfermedades de la platanera.

Frase del día:

El que ha osado volar como los pájaros, una cosa más debe aprender: a caer. ”

 

jueves, 30 de diciembre de 2021

Feliz Año Nuevo

¡Feliz Año Nuevo! Sí, Feliz Año Nuevo. Pese a todo; o precisamente por todo lo que ha ocurrido, ocurre y todavía ocurrirá. Si hemos llegado hasta aquí, lo que venga a continuación sólo puede ser un paso adelante.

Quizá esta haya sido una de las veces que, de forma más sincera, vamos a despedir un año que termina con el ánimo de no volver atrás. Lamentando la pérdida de muchos seres queridos, deseando que se recuperen pronto las personas que padecen los estragos de la pandemia, y esperando que, pronto, no volvamos a perder a nadie más por el camino. 

 

Hay años buenos y años malos, y de todos ellos se aprende. Siempre hay cosas buenas y también cosas malas, aunque a veces la balanza está muy desequilibrada. Y no por ello debemos rendirnos ni quedarnos solamente con las cosas malas.

Todo lo vivido nos ha de servir para ir a mejor, en primer lugar, porque ir a peor nos colocaría en una situación casi insoportable y en segundo lugar, porque de las adversidades tenemos la obligación vital de sobreponernos y aprender.

Las cosas malas o infortunios, que nos pasan en la vida, nos enseñan cosas, nos hacen fuertes, valientes y más sabios. Nos enseñan también quién está a nuestro lado y quién merece estar en los momentos buenos.

Cada tropiezo es una enseñanza. No es malo caer, ni tropezar siempre con las mismas piedras, pero hay que hacer una lectura de ello y poner todos nuestros recursos personales para que las caídas, cada vez, sean más leves y menos dolorosas, hasta que aprendamos a caminar por otros caminos.

Para estar arriba del todo y poder disfrutar de las cosas buenas que nos trae la vida, es preciso estar abajo en algún momento, para valorar lo bueno hemos de conocer lo malo.

Hemos de entender que no siempre conseguimos nuestras metas, y que los sueños se rompen, y que en eso consiste la vida: en renovar recuerdos, en soñar más alto, en no dejar nunca de ilusionarse con las pequeñas cosas.

Espero que todo lo malo de este año nos siga impulsando, y que todo lo bueno nos haga sonreír cuando nadie nos ve.

Os deseo un 2022 lleno de cosas inesperadas, de amor propio (que no ego), de brillo en los ojos y sobre todo: de ganas de más.

Es el momento de perdonar, sonreír, soñar, amar y ser feliz. Os deseo un maravilloso 2022 repleto de ilusión, alegría y esperanza.

Dejemos atrás las penas, el dolor y la tristeza y demos la bienvenida al nuevo año con una sonrisa.

Cierra los ojos, piensa en todo lo que te hizo sonreír en el año que termina y olvídate de lo demás. Ojalá esas sonrisas se multipliquen por mil.

¡¡¡ Feliz Año Nuevo !!!

Frase del día:

 Los sueños son reales mientras duran. ¿Podemos decir más de la vida?

lunes, 6 de diciembre de 2021

Feliz Navidad

La pandemia ha hecho que perdamos un poco la noción del tiempo. El 2021 está a punto de completarse y muchos, cuando hablan de este año tan catastrófico, pero no tanto como el anterior, piensan que con la llegada del 2022 la situación cambiará. Y puede que sí, la vacuna ya se ha instalado y esto aporta un aire de esperanza.

Mientras tanto, los días van pasando y, poco a poco, llegan esas fechas tan señaladas para casi todos. Época de reencuentros, momentos familiares, fiestas, felicidad...

La Navidad 2021 será una de las más deseadas de todos los tiempos. Por fin nos vamos a poder juntar con toda la familia y amigos y prometen ser súper especiales.

Este año dejará, también, un sabor agridulce, pero que seguramente se recordará con alegría el año que viene y todos los venideros, cuando todos brindemos por la alegría, la felicidad, el amor, la familia y la ilusión. Los expertos explican que hay que centrarse en las cosas positivas, en todo aquello que tendremos y disfrutaremos.

Y es que hay cosas que no deberían cambiar nunca. Nos encanta hacer y recibir regalos pero una manera de llenar de magia e ilusión la Navidad, que nunca falla, es enviando felicitaciones navideñas, ya sea por Whatsapp, Facebook, Instagram, Twitter o correo electrónico.

No obstante, qué bonito era cuando de pequeños, al acercarse estas fechas, enviábamos por correo las felicitaciones navideñas, a nuestros seres queridos deseándoles lo mejor, salud, felicidad, paz, amor, alegría, sueños y, sobre todo, que nunca faltase una sonrisa. Ahí sí que, de verdad, se arrancaba una sonrisa verdadera. ¡Qué ilusión hace abrir el buzón y encontrarse una carta! Son los pequeños detalles los que suman, ¿verdad?

Por lo tanto a los adultos nos toca retomar aquellos valores arraigados en la infancia, de modo que las nuevas generaciones celebren una Navidad como siempre se ha entendido.

Qué bonito era cuando íbamos, a las casas de nuestros seres queridos, a recoger el  “aguinaldo”, tradición que ya se ha perdido, casi por completo.

Ya casi nadie se acuerda, pero a finales de los años 70 aún se recibía al cartero o al lechero en casa y, cuando se acercaban las Navidades, estos profesionales se vestían con sus mejores galas y entregaban a las casas una tarjeta felicitando la Navidad. Como contraprestación se les entregaba un sobre con una propina conocida como el “aguinaldo” 

Esta tradición, ya extinta, permaneció durante más de siglo y medio. Todo empezó cuando en 1831 los trabajadores del Diario de Barcelona decidieron imprimir unas postales de felicitación para que fueran entregadas en mano a los suscriptores del periódico.

La idea gustó y los suscriptores decidieron agradecerlo entregando el “aguinaldo” a los transportistas. Esta idea no solo caló en el sector del periodismo, sino que se extendió a muchos otros oficios.

La tarjeta postal en sí era muy sencilla: una simple ilustración de temática cristiana y una sencilla frase como “El cartero les desea a su familia una Feliz Navidad y próspero Año Nuevo”.  

Que una persona con la que acostumbras a tratar, aunque no sea de tu círculo íntimo, te deseé los mejores augurios para el Año Nuevo es algo que siempre ha sido de agradecer. Pero parece ser que esta tendencia ya no es la que se lleva.  

Este año, que ya toca a su fin, ha sido un año muy duro para todos, así que darnos un poco de ánimo entre todos nos hará encarar el Año Nuevo con un mejor ánimo.

Y para terminar, no voy a ser original, ni a variar mí discurso, y voy a continuar siendo clásico, por lo tanto, os deseo a todos:

¡¡¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!!!

Frase del día:

Cada día viene con sus propios regalos. Desata los lazos

martes, 16 de noviembre de 2021

El final de los tomates

El verano hace tiempo que finalizó, y nos encontramos a mediados del otoño, ya hemos dicho adiós a esos vistosos cultivos de primavera-verano que hemos cultivado en nuestro huerto y, como era de esperar, los tomates hace un tiempo que ya han empezado a dar síntomas de agotamiento, por lo que se hace necesario proceder con su arrancado y dejar sitio para los cultivos de invierno, como las berzas, coliflores, brócoli, puerros, habas, cebollas….

 

 


 

Cebollas, Puerros, Habas y Bachocones.

2ª Plantación de Berzas y Coliflores.

Todo tiene un ciclo de vida y los tomates no son una excepción. Aunque en su hábitat natural, las plantas de tomate crecen como plantas perennes, por lo general se cultivan como planta anual para el cultivo. A los tomates se les conoce como perennes tiernos, ya que generalmente sucumbirán una vez que caigan las temperaturas, especialmente una vez que lleguen las heladas.

No cabe duda de que el tomate es la estrella en todo huerto, además está considerado como una de las “frutas”, sí una fruta, más valiosas que existen. En el camino para convertirse en la estrella de la huerta, ha ganado color, tamaño y vida útil. Pero ha perdido el alma: el sabor del tomate. La buena noticia es que la ingeniería genética ya tiene un plan para recuperarlo.

El sabor del tomate es la versión gastronómica de una orquesta sinfónica. Puedes retirar un instrumento sin que prácticamente se note, pero si se retiran muchos todo el mundo se da cuenta de que la pieza no suena bien.

La metáfora musical es muy apropiada, porque, mientras otras frutas como el plátano o la fresa son solistas (dependen de un compuesto volátil o de muy pocos), el tomate tiene unos 25 compuestos distintos para acabar creando su inconfundible olor y sabor.

Además de la recogida temprana, hay dos factores fundamentales que influyen en la deriva del tomate. El primero es el tamaño. Buena parte del sabor del tomate depende de los azúcares que contiene y, por normal general, el tamaño está inversamente relacionado con la cantidad de azúcar.

Para que nos hagamos una idea, los tomates actuales son mil veces más grandes que los primeros tomates domésticos.

El segundo gran factor ha sido que el sabor de los tomates nos ha dado bastante igual. Los incentivos económicos y empresariales priorizan el tamaño (y el peso) sobre el sabor y otras características. Eso hace que las variedades que se cultivan sean, fundamentalmente, las comerciales. Variedades que están seleccionadas para producir tomates enormes, brillantes, duraderos y de buen color. El sabor es secundario.

De hecho las variedades comerciales modernas solo tienen ya 13 de los 25 compuestos volátiles que le dan el olor al tomate, esto demuestra que llevamos décadas sin seleccionar los tomates por su sabor.

Ante esta coyuntura, la duda es si podremos alguna vez recuperar el sabor del tomate. La vida comercial del tomate hace que sea muy complejo y caro revertir el proceso.

Por eso, ¿Qué mejor que cultivar nuestros propios tomates en nuestro huerto? Podremos dotarlos de todas las atenciones que precisen y, con toda seguridad, no se parecerán en nada a los que podamos encontrar en los supermercados.

Una de las últimas recolectas de tomate de este año.

Una de las cosas a las que no solemos prestar atención es a la fase final de engorde y maduración, la cual conlleva una fertilización ajustada de ciertos elementos como pueden ser el potasio y el calcio.

El potasio aporta sanidad y también calidad del fruto, reduce el estrés hídrico y permite que las células del fruto sean más permeables, favoreciendo más cantidad de agua en el fruto.

Previo a la fertilización con potasio, hay que remarcar que los consumos de calcio desde las primeras fases fisiológicas hasta el inicio del engorde del fruto son necesarios para provocar una división celular y dureza del fruto de cara a su recolección.

Por lo tanto se hace necesario el aporte de calcio desde el inicio hasta la fase de engorde, en la que procederemos a la aportación de potasio.

Y, ¿porqué no, algunas curiosidades sobre los tomates?

¿Tus tomates se agrietan y se rajan?

Si has cultivado tomates alguna vez habrás observado que alguna vez han aparecido agrietados y rajados, esto suele ocurrir por varios motivos y con unas sencillas prácticas  podemos evitar su aparición.

Este agrietado o rajado no constituye ningún tipo de enfermedad y, estos tomates, se pueden comer con toda tranquilidad. Estas grietas aparecen por otras razones, entre las que podemos destacar:

·      Exceso de riego: al regar la planta en exceso los tomates se hinchan, por lo que terminan agrietándose.

·      Exceso de abono: sobre todo si en el suelo predomina el nitrógeno.

·      Cambios de la temperatura: deferencia de temperatura entre el día y la noche.

¿Cómo podemos evitar el rajado de nuestros tomates?

Una vez conocemos las causas más comunes para que nuestros tomates se rajen o agrieten evitarlo es muy sencillo. En primer ligar debemos regar siempre con la misma frecuencia y  hemos de evitar pasarnos en exceso. Si podemos aplicar algún acolchado natural mucho mejor ya que este mantendrá la zona con cierta humedad.

Controlaremos el estado del suelo de nuestro huerto y conoceremos la necesidad de nutrientes procediendo después al abonado en consecuencia. Con este acto conseguiremos el frenado de la aparición de plagas o enfermedades.

Con la temperatura no podemos efectuar muchas acciones, únicamente podemos optar por la recolección un poco antes de la maduración.

¿Se caen las flores de tus tomateras?

Con toda seguridad que alguna vez te ha pasado, tus tomateras han dado unas flores preciosas y en una buena cantidad, de pronto observas que, poco a poco, estas se van secando y caen al suelo, sin haber llegado a cuajar los tomates.

Antes de nada conviene saber que los tomates se auto polinizan, sus flores son macho y hembra al tiempo por lo que no se necesita más de una planta para la reproducción, no obstante   los insectos y el viento son importantes ya que cuando las abejas se posan sobre las flores del tomate, el zumbido de sus alas ayuda a agitar el polen y a moverlo dentro de la flor.

Por lo tanto vamos a identificar algunas de las causas que provocan esta caída de flores:

·      Temperatura: si esta sube por encima de 35 ºC la cantidad de polen de la flor baja notablemente lo que dificulta que la flor se polinice.

·     Poca luz: las tomateras necesitan mucha energía para producir tomates y esta la obtienen del sol, si no tienen al menos 6 horas de luz solar, si no reciben esa cantidad de luz, es posible que no sean capaces de sacar adelante los frutos.

·      Poca agua: Una planta con estrés hídrico no producirá frutos, producirá flores pero estas, simplemente, caerán.

·    Desequilibrio de Nitrógeno: tanto por exceso como por defecto, el nitrógeno, si nuestra tierra carece de nitrógeno, saldrán las flores pero estas caerán al poco tiempo, no obstante si la tierra tiene exceso, las plantas crecerán rápidamente y producirán una gran cantidad de hojas en detrimento del poco desarrollo de flores que se producirá.

·     Falta de Fosforo: la falta de fósforo se traduce en el secado de las flores. El aporte de un fertilizante foliar alto en fósforo solucionará este problema.

     Frase del día:

     " No confundas actividad con logro."