domingo, 17 de septiembre de 2017

El cultivo de Zanahorias

De la zanahoria suele decirse que es muy buena para la vista, así como para un bronceado, del cuerpo, sin haber tomado el sol; sin embargo, esta hortaliza tiene más beneficios que muchas personas desconocemos.
 
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su informe World Cáncer Report 2014, la zanahoria forma parte del grupo de alimentos con “efectos prometedores” en la prevención de algunos tipos de cáncer.
 
Otro informe de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) asegura que si se cuece entera y después se trocea, contiene un 25% más de falcarinol, un compuesto que protege a la hortaliza del ataque de hongos y que en nuestro organismo actúa como protector ante el desarrollo de ciertos tipos de tumores.
 
La zanahoria es un vegetal que nos da muchas posibilidades en la cocina y saludable para la alimentación ya que es fuente de vitamina “A”, son ideales para hacer tortas, mermeladas, zumos y conservas.
 
Pero dejemos las cosas técnicas y vayamos a lo que nos interesa, el cultivo de zanahorias. Su cultivo no es muy complicado, ahora bien tiene sus secretos a la hora de cultivarla, es una planta resistente que se adapta a todas las épocas del año. Y como su crecimiento es rápido, ¡muy pronto dispondremos de una buena y suculenta cosecha!
  

Las zanahorias se pueden sembrar en invierno, en otoño y en primavera.   En verano también se pueden plantar, pero hay que tener cuidados muy especiales ya que la zanahoria no es muy amiga del intenso calor.
 
Deberemos buscar un lugar en el huerto en donde no de todo el día el sol, tan solo durante unas horas.  Como ya lo hemos advertido, las zanahorias no son muy aficionadas al sol.
 
Esta planta requiere de un suelo suelto, con una buena dosis de arena y rico en nutrientes. Esto hará que la raíz se desarrolle correctamente, ya que un suelo compacto y apelmazado no permite que la raíz profundice. ¡Ojo! Me ha pasado de no cuidar este detalle y observar que al momento de recolectar las zanahorias ¡estuvieran todas deformadas!
 
La siembra se realiza al voleo, es decir, se esparcen las semillas directamente en el lugar que destinaste a su cultivo. Para que queden repartidas de forma pareja es aconsejable mezclarlas con arena, así será más fácil visualizarlas ya que son semillas muy pequeñas. Cuando broten todas estas plantitas, habrá que realizar un “raleo”, “aclareo” o “entresacado”. 
 
Otro modo de sembrarlas es mediante surcos, posteriormente hacemos agujeros donde depositaremos dos o tres semillas en cada uno, por si alguna semilla no germina. La profundidad de siembra no debe de ser excesiva, unos 2 cm, posteriormente se cubrirán con tierra suelta haciendo una leve presión.
 
Las plántulas aparecerán después de 2 o 3 semanas. Un mes después de la siembra, conviene dar más espacio a las jóvenes plantas para que crezcan fuertes y sanas, realizando un “raleo”.
 
Parece difícil, ya lo sé, pero no te preocupes que es más sencillo de lo que parece. Lo que tienes que hacer es “entresacar” (quitar) algunas plantitas que estén muy cerca una de otra. Si no lo hacemos, cuando comiencen a crecer, las raíces pelearán por el espacio y esto también hará que crezcan deformadas.
 
El riego tiene que ser suave como una fina lluvia. El encharcamiento no es aconsejable ya que favorecerá el compactamiento del suelo y, a su vez, puede hacer que la raíz se pudra. Y si esto sucede la cosecha de zanahorias puede ser catastrófica.
 
Como ya he dicho anteriormente, las zanahorias tienen un crecimiento muy rápido, por lo que podrás cosecharlas en muy poco tiempo. Ahora bien, ¿Cómo saber si es hora de la recolección? A ras del suelo irás viendo que aparece una punta naranja (la que se une con las hojas): cuando tenga aproximadamente 1,5 cm. de diámetro, y el color sea intenso, entonces estarán listas para ser recolectadas.
  
 
Como las plantas se sacan de raíz (ya que es esa la parte destinada al consumo), rápidamente habrás recolectado todas. Para que este período se prolongue, mi consejo es sembrar escalonadamente. Dividiremos el terreno destinado a la siembra, y efectuaremos siembras cada quince días, así de esta forma, cuando hayas quitado todas las zanahorias de un sector, podrás resembrarlo.
 
La planta de zanahoria tiene una duración de dos años. En el primer año almacena suficiente energía como para que en el segundo año pueda dar flores y con éstas obtener las semillas para su reproducción. El primer año es el mejor para su consumo aunque no tendrás flores ni semillas, las zanahorias pueden cosecharse pequeñas o grandes, como quieras y prefieras, son siempre buenas y sabrosas sin importar el tamaño.
 
Cuando recolectes las zanahorias hazlo con cuidado para no romperlas, recuerda que están profundas en la tierra, puedes ayudarte, para sacarlas, con una pala de jardín pequeña retirando la tierra de alrededor de cada una de ellas.
 
Y por último algunos problemas y posible solución a los mismos, en el cultivo de zanahorias:

La semilla no germina

Si por ejemplo la semilla no germina, deberás asegurarte de que tienes la tierra húmeda pero que no está encharcada. No dejes que se seque ni tampoco que se formen costras.

Zanahorias demasiado flacas

Si tienes zanahorias demasiado flacas suele ocurrir porque hay otras malezas que compiten por los nutrientes y el agua, por eso deberás mantener la zona libre de malezas y adventicias para que las zanahorias puedan alimentarse adecuadamente. Sólo de esta manera podrán crecer bien y sin problemas.

Raíces cortas

Si tienen unas raíces demasiado cortas es posible que el suelo sea demasiado cálido o seco. Deberás utilizar papel vegetal y mantener el suelo bien regado durante los períodos de más calor para mantener el suelo bien fresco durante todo el tiempo.

Raíces deformes

Si las raíces de tus zanahorias están deformes y las ves bifurcadas o dobladas, es el resultado de que algo ocurre en el desarrollo de la raíz. Quizá el suelo sea demasiado duro para ella, o quizá esté creciendo en malas condiciones como por ejemplo si ha chocado con una piedra o quizá hay otra zanahoria que se ha plantado demasiado cerca.
 
Es necesario que te asegures de que el suelo se labra y airea bien así como que tiene una tierra suave antes de plantar, todo esto lo agradecerán tus zanahorias.

Las zanahorias se hinchan e incluso se agrietan

Si las raíces se hinchan e incluso se agrietan es porque las has regado demasiado y se han hinchado e incluso se han agrietado. Deberás regarlas cada semana y usar mantillo en el suelo para que permanezca húmedo pero no encharcado.

Las zanahorias salen amargas

Si las zanahorias te crecen con un sabor amargo, entonces tendrás que tener en cuenta que el suelo no se enfríe demasiado por la noche. En este caso será buena idea mantener el suelo húmedo pero con una cobertura.

Frase del día:
" El laborioso gana su vida, el perezoso la roba." Focílides (560 a.c. - ??) poeta gnómico griego.

martes, 12 de septiembre de 2017

Cultivos de Invierno

Termina el verano y con él las hortalizas y verduras que hemos estado cultivando durante toda la primavera y verano van llegando a su fin. Atrás quedaron los calabacines, pepinos, judías y casi, dependiendo de la zona en la que nos encontremos, los tomates. Pero esto no nos ha de preocupar siempre hay un remedio para poder continuar con la “distracción” de mantener el huerto a plena producción.
  
 La "Parra Virgen" se ha extendido por toda la pared.
 
     A veces no tenemos muy claro que podemos cultivar en nuestro huerto en otoño e invierno, normalmente por miedo a que el mal tiempo estropee nuestros cultivos. Sin embargo, hay verduras y hortalizas resistentes y fáciles de mantener en esta época del año.
 
Cómo sabéis el ciclo fenológico de cada planta es un mundo, unas necesitan más agua y otras menos, igualmente pasa con el frío ya que algunas especies lo agradecen, incluso necesitan de un número de horas de frío al día para que sus frutos maduren correctamente…

      Así pues,  sin más dilación vamos a dar un pequeño repaso a las hortalizas y verduras que podemos cultivar en nuestro huerto en esta época del año.
 
A estas alturas del año tenemos que contar con dos factores climatológicos que afectarán a nuestro cultivo en mayor o menor medida, en función de las características de nuestra zona, me refiero al frío y a la lluvia.


Inviernos hay muchos, en algunas zonas pueden llegar a ser tan suaves que el cultivo no necesite estructuras de protección contra el frío, como invernaderos o plásticos estratégicamente colocados, esto también depende de la especie que plantemos.
 
Si compráis directamente el plantón ya “hecho”, no tenéis porqué ser tan precavidos ya que la planta ha superado ya la fase crítica de la germinación y posee una estructura bien formada para aguantar el frío. Sobre todo si se trata de bulbos, tubérculos, rizomas o plantas de raíz cómo cebollas, zanahorias, remolachas…

      Aunque todo esto depende, como ya os he dicho, del tipo de invierno que tengáis.
 
Otro factor importante es el agua, en este aspecto casi os podéis olvidar del riego del huerto ya que estas épocas suelen estar asociadas a lluvias que mojarán el perfil de vuestro suelo, este aspecto combinado con la poca insolación evitará las pérdidas por evapotranspiración, manteniendo el suelo húmedo lluvia tras lluvia.

 Puerros, coliflores y berzas.

     El agua actúa como termorregulador, siendo más complicado congelar un suelo o una planta que esté húmeda, ya que el agua libera calor cuando se está transformando en hielo, así que, siempre podéis dar un riego cuando la temperatura llega a los 0ºC y así prevenír la posible helada de nuestras plantas. ¡Hemos de estar atentos!
 
Prestaremos especial atención al drenaje del suelo, para evitar que, el exceso de agua, encharque el perfil, esto puede pudrir los tallos y raíces de nuestras plantas, intentaremos mantener el suelo al descubierto para que el sol pueda incidir en él calentándolo y preparar el bancal correctamente antes de plantar. En primer lugar, y una vez arrancados los cultivos de verano, debemos preparar la tierra, airearla y nutrirla con abono. Así favoreceremos el drenaje del mismo.
 Los "Bachocones" han invadido el almendro.

Una vez vistos los cambios que experimenta nuestro medio, elegiremos las especies a plantar, en función de nuestras características climáticas y agronómicas del suelo.
 
Las fechas y calendarios de siembra también ayudan, en un solo vistazo podemos ver que especies son viables y sus requerimientos.
 
Las verduras que generalmente se plantan, claro está que siempre dependerá de la zona en que nos encontremos, pueden ser aquellas como:
 
-       Lechugas, coliflores, escarolas, acelgas, apio, brócolis, repollos…
 
Lechuga: La reina de las ensaladas se puede sembrar todo el año. En época de frío es recomendable sembrarla en semillero protegido y mantener la tierra siempre húmeda. Una vez trasplantada hay que protegerla del frío con plásticos. Se recolectan unos 90 días desde su trasplante, hoja a hoja o cortando toda la planta.
 
Coliflor: Se siembra en septiembre en semillero protegido y cuando tengan 3 o 4 hojas se trasplanta al suelo. Regar frecuentemente y obtendremos la flor a los 3 o 4 meses.

 
Apio: Se siembra en otoño y es muy resistente al frío. Necesita mucha agua para germinar. No plantar con zanahoria y perejil.
 
Espinacas: La nutritiva espinaca es de preferencia un cultivo otoñal. Es de ciclo bastante corto, ya que su cosecha se hace transcurrida unos 60 días después de su plantación. Combina bien con cebolla y col.
 
Así mismo estas hortalizas, que tanto entusiasman a los niños, son ideales para plantar en esta época ya que resisten bastante bien el frío, estas se complementan muy  bien unas con otras y tienen unos requerimientos parecidos. Es recomendable no sembrarlas cuando aún hace calor para evitar su espigado.
 
-       Rábanos, zanahorias, remolachas, nabos…
 
Estas plantas de raíz requieren un suelo suelto y sin elementos demasiado gruesos (piedras etc.) para su correcto desarrollo ya que van a buscar desarrollarse en profundidad y estos impedimentos pueden detener su crecimiento. Se suelen sembrar directamente.
 
Rábano: Se puede cultivar todo el año protegiéndolo de las heladas. Podemos recolectarlos a los 30 o 40 días desde su siembra.
 
Zanahoria: Se siembra de octubre a febrero y se recolecta en unos 90 días. Mantener la tierra húmeda y proteger de las heladas.
 
-       Guisantes y habas...
 
Si te encuentras en un clima frio, es recomendable, proteger este cultivo si existe riesgo de heladas y no es muy adecuado asociarlos ya que son de la misma familia.
  
Guisantes: Se siembran directamente en el suelo, entre octubre y diciembre. Es necesario protegerlo de las heladas. Podemos aprovechar los tutores del cultivo de verano. En dos meses podremos recolectar guisantes que debemos ir cogiendo para estimular la producción de nuevas vainas. Combina bien con zanahoria, rábano, col y lechuga.
 
Habas: Se siembra directamente en suelo, en otoño, y es resistente a las heladas. En 90 días podemos empezar a recoger las vainas tempranas. Combina bien con la zanahoria, el rábano, la col y la lechuga.

Habas.

      -  Y cómo no: Cebollas, ajos y ajos tiernos.
 
Son las estrellas de esta época ya que su cultivo resulta muy sencillo. El diente de ajo se suele sembrar entre octubre y enero, directamente sobre el terreno, mínimo riego y poco abonado. La cebolla se suele sembrar en semillero previamente a su trasplante, es muy resistente y de fácil cultivo. Combina bien con zanahorias y lechugas,  debe regarse regularmente.
  
 Ajos tiernos, plantados ayer.
  
En fin, estos serían, a groso modo, los cultivos que podríamos plantar, de cara a la época invernal, pero insisto,  todo dependerá de la zona en que nos encontremos.

Frase del día:
" El genio comienza las grandes obras, pero sólo el trabajo las acaba " Joseph Joubert (1754 - 1824) Moralista y ensayista francés.

domingo, 13 de agosto de 2017

El Membrillero no falla

     Como todos los años el membrillero es uno de los pocos árboles en el que sus frutos, sin apenas tratarlos contra las plagas, experimentan un crecimiento adecuado y no es atacado por ninguna enfermedad ni plaga.

      Quizá influya, también, que es un árbol que necesita pocos cuidados y que nos encontramos en una zona donde las heladas son escasas y el suelo sea el ideal con un pH ligeramente ácido bastante arcilloso y con un buen drenaje.
 
        
     Sin embargo el limonero, este año le ha debido de entrar alguna enfermedad, en su parte expuesta al viento, y sus ramas comienzan a secarse paulatinamente. He consultado con los expertos y, al parecer, debe de producirse por los riegos a presión que en su día realice sobre él.
      Únicamente me indicaron que para solucionar este contratiempo dejase de realizar estos riegos, a las hojas, y que lo tratase con cobre.
  

     Los almendros ya comienzan a aparecer sus frutos desprendiéndose la protección que cubre los mismos, por lo que, en un mes, dispondremos de almendras del año, aunque todavía tenemos de las recolectadas el año pasado.

     La clase que corresponde a esta imagen se denomina "Largueta". El árbol de donde proceden no es muy grande, ya que hace unos años procedí con su poda, pues estaban, según los entendidos, muy mal podados desde un principio, y por lo tanto está en período de crecimiento.

 
     Esta otra imagen muestra el estado de otra clase de almendra "La Marcona", todas las que consumimos proceden de un solo árbol, pero este es inmenso y nos abastece para todo el año a la familia.   
 
     La parra sigue con su progresión y da buena fe de lo indicado en el refranero, el cual nos dice "Por la Virgen de agosto pintan las uvas y por San Judas (28 de Octubre) ya están maduras". Si quieres conocer más refranes sigue este enlace.


     Y dentro de unos pocos días a recolectar las primeras aceitunas, procediendo después con su embotado, para así disponer de este producto durante todo el año, el cual es muy apropiado, tanto para tomarlo como aperitivo como para añadirlo a las ensaladas.


     La Higuera, como este año he procedido a realizarle unos riegos, su estado ha cambiado por completo, aumentando su tamaño y con una gran producción de higos, lástima que en casa no sean del agrado de todos.


Frase del día:
"Los hombres sabios hablan porque tienen algo que decir; los tontos porque tienen que decir algo." Plantón (427 a.c. - 347 a.c.) Filósofo griego.

jueves, 10 de agosto de 2017

El Huerto en Agosto

Este verano ha hecho calor, mucho calor, sobre todo en el mes de Junio y, como consecuencia de este calor, ahora, en el mes de Agosto, el huerto está abrasado, o como se suele decir está “agostado”, tanto por el calor intenso que ha hecho durante todo este período como por los ataques de las plagas comunes de este tiempo, mosca blanca, araña rojo, oídio, mildiu, botrytis, etc.
 
Es muy importante a la hora de evitar plagas mantener la mayor biodiversidad de cultivos posibles, para así crear asociaciones beneficiosas entre ellas y mantener los caminos del huerto en buen estado.
  

 
No obstante el huerto en agosto tiene dos ambientes. Por un lado calor extremo y por otro alguna que otra tormenta de verano. Aún así, debemos controlar todavía el riego ya que las tormentas son puntuales y el calor sigue siendo protagonista. Es también mes de cosechas y hacia finales de mes empezaremos a sembrar productos de otoño. Vamos a verlos paso a paso.
 
El riego vuelve a ser el protagonista de este mes. Seguimos teniendo días con temperaturas altísimas y la deshidratación de los cultivos está asegurada sin un riego efectivo y eficiente. Si se suceden tormentas de verano en los próximos días hemos de controlar igualmente el riego para no saturar el suelo. 
 
Tenemos un buen consejo en el refranero español que dice “Agua del cielo no quita riego”. Si quieres conocer algún refrán más sigue este enlace.
 
El acolchado que tanto nos ha ayudado durante todo el año, remarcamos su uso en los meses calurosos, ya que junto al riego, será la mejor forma de ayudar a mantener la humedad del suelo.
 
Como el mes de agosto suele ser el mes preferido para disfrutar las vacaciones, debemos de tener en cuenta que el huerto no descansa por vacaciones, por lo que deberemos de asignar la labor del riego a alguna persona conocida o a algún familiar, pero como recompensa por los servicios prestados le asignaremos otra labor, que consistirá en la recolección de los frutos que genera el huerto durante el período que nos ausentemos.
 
En la recolección de los productos de nuestro huerto tendremos especial cuidado, a la hora de la recolección de los calabacines procurando que estos no se hagan enormes, esto retrasaría el crecimiento del resto de los frutos y agotará las reservas de la planta, así como ir retirando las hojas bajas, que son las más viejas, sobre todo si estas tocan el suelo, de esta forma evitaremos enfermedades criptogámicas (aquellas causadas por los hongos).
 
Es buen momento para la recolección de nuestras propias semillas para intercambiarlas o sembrarlas el año siguiente.
 
Así mismo, es buen momento también para aprender y experimentar con las conservas, es muy probable que tengamos excesos de producción, por lo que podemos aprovechar para hacer conservas, congelar algunos frutos o deshidratarlos, con el objetivo de disfrutar de la cosecha de verano en invierno.
 
 
De todos es conocido que la velocidad del crecimiento de los productos en el huerto, durante este mes es, exagerado pero a la misma, o más, velocidad crecen las adventicias, por lo que deberemos de tener especial cuidado en el control de las mismas.
 
El acolchado ayudará a controlar el crecimiento exagerado de estas inevitables compañeras del huerto.
 
Pero como influyen las diferentes fases de la Luna en los productos que cultivamos en nuestro huerto, veamos:
 
Luna llena
En esta fase puede haber un aumento de las plagas. Además la savia se encuentra principalmente concentrada en el follaje de la planta, es por eso que crece más rápidamente el follaje, aunque hay menos fructificación que en otras fases lunares.
 
Luna creciente
Durante esta fase la savia asciende desde las raíces hasta la parte superior de la planta. Si siembras durante esta fase el desarrollo será más rápido, en concreto, el follaje crecerá mucho más que las raíces. Por eso sería buena idea favorecer el desarrollo de éstas. También es más común que las plantas sean menos resistentes a las enfermedades o plagas.
 
Luna nueva
Durante esta fase está recomendado llevar a cabo labores como el control de adventicias, eliminando aquellas plantas que no deseemos en nuestra huerta, además llevaremos a cabo las demás tareas de mantenimiento de nuestros cultivos.
 
Luna menguante
Durante la luna menguante notaremos que la planta tiene más esplendor, y tanto es así que tiende a fructificar mucho más. Es un periodo en el que la savia desciende hacia las raíces.
 
De todos es conocido que cuando el huerto está en plena producción los cultivos necesitan de algún tipo de fertilizante o abono para que puedan seguir su desarrollo natural y pomposo. Por eso, a continuación indico como fabricar tu propio fertilizante casero 100% ecológico. Como es lógico existen muchas variantes de preparación, yo aquí os escribo los que a mi mejor me han funcionado.
 
¿Cómo fabricar fertilizantes caseros 100% ecológicos?
 
Infusión de cáscara de plátano:
 
·  Preparación: Coge las cáscaras de 3 plátanos hiérvelas en 1 litro de agua con 2 cucharadas de azúcar. Luego cuela la preparación y dilúyela en agua en una proporción de 1 a 2.
·   Usos: Una vez a la semana al regar.
· Beneficios: El plátano contiene un alto valor nutricional en potasio, lo que beneficia la floración y fructificación.
 
Cenizas de madera quemada:
 
·  Preparación: Recoge las cenizas de madera quemada y dilúyelas en 1 litro de agua.
·   Usos: Una vez a la semana al regar.
·  Beneficios: El alto contenido de fósforo ayuda a la floración y fructificación.
 
Frase del día:
"Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eres." Nicolás Maquiavelo (1469 - 1527) Filósofo, político y escritor italiano.

martes, 8 de agosto de 2017

El Platanero

¿Te animas a tener tu propia platanera?
 
Yo ya me he decidido, hace unos días le regaló, un compañero de trabajo, un retoño de platanero a mi esposa, y ya le he buscado ubicación en el huerto, protegido de las corrientes de aire y con una muy buena exposición a los rayos de sol.
 
Aunque el platanero se considera una planta de los trópicos y subtrópicos, tener un platanero se ha ido haciendo cada vez más fácil. Son plantas muy decorativas, y se puede elegir entre varias especies, comestibles o no. Suelen ser fáciles de mantener y no requieren demasiada experiencia. Cada especie de platanero tiene características específicas, y algunas alcanzan una altura de hasta 6 metros.

 
















(A la izquierda estado del platanero en su plantación, 8 de Agosto, a la derecha estado del mismo el día 26 de Agosto)

      El mayor trabajo, a la hora del mantenimiento de los plataneros consiste en la eliminación de vegetación y el apuntalamiento de la planta para contrarrestar el torcimiento por el peso de la fruta. El proceso de producción convencional, y no usar pesticidas, consiste en cubrir los racimos de plátanos con bolsas de polietileno para protegerlos del viento, de los ataques de insectos y pájaros además de para mantener la temperatura óptima.
 
El platanero pertenece al género Musa de la familia de las musáceas, el platanero suele ser cultivado por su fruto, el plátano ó banana, pero cada vez más personas se sientan atraídas por sus virtudes decorativas.
 
El plátano no es un árbol, es una planta herbácea perenne gigante, con rizoma corto y tallo aparente. Su tronco es una superposición de hojas.
 
Para conocer mejor a esta planta, su tallo es en realidad casi subterráneo con un aspecto de tipo rizoma o bulbo. De él aparecen numerosos puntos de crecimiento que dan origen a pseudotallos, raíces y yemas vegetativas. Por ello, el platanero es una planta que rebrota con mucha facilidad desde su base.
  

Los troncos del platanero se forman con los tallos de las hojas envueltas una alrededor de la otra. Las hojas nuevas empiezan a crecer en el interior, debajo de la tierra. Que empuja hacia arriba por el centro y salen del centro de la corona. También lo hace la flor, que finalmente se convierte en un racimo de plátanos.
 
Una planta de platanero tarda de 9 a 12 meses para crecer y producir un racimo de plátanos. Entonces la planta madre muere. Pero alrededor de la base surgen muchos retoños pequeños que la sustituirán.
 
Las plantas de plátano no producen semillas. Su reproducción es mediante el bulbo o rizoma. La flor aparece en el sexto o séptimo mes. Los plátanos se cosechan durante todo el año, no teniendo una temporada de crecimiento.
 
La siembra del plátano se puede realizar durante todo el año la planta deberá estar ubicada a pleno sol, es altamente recomendable plantar los plataneros en un lugar protegido del viento y, como dato orientativo, recibir riegos cada dos o tres días si está en tierra o cada semana si está en maceta. Hay que mantener la tierra o el sustrato húmedo, pero no encharcado. La frecuencia de riegos variará según la climatología de la zona.
 
No es imprescindible el abonado, pero si se quiere abonar utilizaremos cualquiera que sea ecológico. Es muy importante seguir las recomendaciones del fabricante.
 
Los plataneros pueden soportar el calor extremo (si tienen suficiente agua), pero esta no le gusta en demasía. Pueden soportar el clima frío por un tiempo corto, pero esto no es muy de su agrado. Por debajo de 14 ° C (57F) simplemente dejan de crecer.
 
Si la temperatura baja, en exceso, la piel se vuelve gris y las hojas se tornan amarillas. Una helada mata la planta sobre el suelo, pero el “cormo” puede sobrevivir y puede volver a crecer.
 
El rango de temperatura ideal para el cultivo del plátano suele oscilar entre 26 y 30 °C (78-86F).
 
Durante los primeros días de la plantación, la tierra ha de permanecer húmeda, pero no encharcada, ya que por este motivo las raíces pueden pudrirse (no es necesaria tanta agua ya que no tienen esas inmensas hojas que produce la evaporación del agua, por lo que no necesitaran esa cantidad de agua que requerirán de mayores.)
 
La causa más común de muerte para el platanero es la falta de agua. La causa más común para no conseguir la fruta es el hambre (falta de nutrientes).  Aparte de que los plátanos no necesitan mucho mantenimiento, basta con retirar las hojas muertas y cortar las plantas muertas de vez en cuando, como ya he dicho anteriormente.
 
Se hace necesario retirar todos los retoños para que los frutos se hagan más grandes, únicamente se ha de mantener el hijo, que será el encargado de la continuación de la planta una vez que la madre haya dado ya su fruto.
 

En la imagen superior se puede apreciar todo el ciclo de la planta platanera, en la que la flecha roja sería el hijo o retoño, la flecha marrón sería la madre, que acaba de dar su fruto y ya está cortada y la flecha rojo oscuro sería la abuela, cortada el año anterior.
 
Los mejores retoños son los que tienen las hojas pequeñas, con forma de lanza, no con las hojas grandes y redondas. Esto es un síntoma de que a la madre le faltaban nutrientes.
 
Dependiendo de la altura de la planta a la hora de su plantación, observaremos que en unos 6 o 9 meses aparece la primera flor. Trataremos de dejar las hojas a su alrededor en especial la protección de la parte superior curva del tallo, para evitar las quemaduras de sol.
 
En su estado adulto se produce la floración, un escapo pubescente terminado por un racimo colgante de 1 a 2 metros de largo por planta. Cada uno, dependiendo de la variedad y vigor de la planta, posee una veintena de brácteas ovales alargadas, agudas, de color rojo púrpura, cubiertas de un polvillo blanco harinoso. De sus axilas nacen a su vez las flores. Si el clima no es muy cálido, este racimo suele ser muy pequeño.
 
Sus flores son amarillentas, irregulares y con seis estambres y tres pistilos con ovario ínfero. Una vez fecundadas se producen los racimos, que en condiciones apropiadas pueden llevar hasta 20 “manos” (grupos de plátanos), en climas más fríos pueden ser menos de la mitad. 
 
El fruto del plátano es técnicamente una baya oblonga. Su color es amarillo verdoso, amarillo, amarillo-rojizo o rojo según la variedad y estado de maduración. Los plátanos desarrollan una masa de pulpa comestible sin ser necesaria la polinización. 
 
Después de nueve meses, se cosechan los plátanos cuando aun están verdes. 
 

A la hora de la recolección procederemos de la siguiente manera: 
 
·       Corta una hendidura en la mitad del árbol, al lado opuesto del racimo.
·       Deja que el árbol se doble cuidadosamente y corta el racimo.
·       Los frutos madurarán rápido después de cosecharlos; por ello, es mejor que recolectes algunos antes de la cosecha, para que no tengas una cantidad excesiva de frutos que se desperdiciarán.
·       Corta el tallo del árbol y prepara el próximo retoño.
·   Retira la mitad superior del tallo del platanero después de recolectar los frutos.
·    Retira los retoños de la base usando el mismo proceso que usaste para el cuidado de tu planta.
·       Recuerda dejar un retoño para reemplazar la planta madre que ahora está muriendo.

      Muchos jugadores de tenis saben que los plátanos o bananas son una comida rápida que es realmente muy buena para la salud. Los comen entre sets para obtener una rápida, pero sostenida, ráfaga de energía. Los plátanos son ricos en hidratos de carbono, potasio y vitaminas, como las vitaminas A, C y B6. Son una buena fuente de fibra para la dieta y no contienen grasas.
  
Frase del día:
" Nuestra vida siempre expresa el resultado de nuestros pensamientos dominantes." Soren kierkegaard (1813 - 1855) filósofo y teólogo danés.