domingo, 12 de marzo de 2017

El enjambrazon de las abejas

Ha llegado la primavera. Y no lo sabemos por el anuncio de “El corte inglés”, sino porque ya están aquí el buen tiempo y las flores, consecuentemente estamos en época de enjambres.

Como preámbulo, quisiera hacer un pequeño referente a la enjambrazón y explicar a qué se debe. Con la llegada del buen tiempo, la abeja reina aumenta su puesta preparando su batallón para recolectar néctar, llegando a estar en algunos casos todos los cuadros con cría.

Existen diversas teorías sobre el mecanismo que hace que una colonia de abejas “enjambre”; falta de espacio, escasez de feromona real (“olor a reina”) en la colmena por envejecimiento de la abeja reina,… pero el resultado es siempre el mismo: una parte de las abejas de la colonia, acompañada por su reina vieja, abandona la colmena para buscar un nuevo alojamiento.

Ipso facto, las obreras comienzan a preparar celdas reales para una migración, generalmente a los bordes de los cuadros de cría en la parte inferior. Éste es un indicador del fenómeno, así como también la “barba” en la piquera.

Las abejas “desenjambran” por ser su forma natural de reproducirse, antes de salir el enjambre criaran nuevas reinas para mantener su especie, este fenómeno se llama “enjambrazón” y es algo no deseado por los apicultores, pues significa la pérdida de abejas en la colmena y el consiguiente debilitamiento de la misma.

Durante la enjambrazón, las abejas permanecen totalmente pacíficas, no pican, pierden todo su carácter agresivo. Es el tiempo en que el apicultor puede tomar el racimo sacudiendo la rama; las abejas caen como frutos sobre el recipiente donde queremos recogerlas.

Antes de la enjambrazón, las obreras que van a partir agitan sus alas (cosa anormal dentro de la colmena, puesto que no aletean en condiciones normales, salvo las ventiladoras) y elevan muchísimo la temperatura a tal punto que a veces la miel se derrite. “La reina, que nunca se aparta de los panales del centro, recorre jadeante y desatenta la superficie de la multitud vehemente”. Durante la enjambrazón, de 60 a 70 mil abejas de las 80 o 90 mil dejan la colmena, en pleno apogeo de la abundancia. Si la colmena es pobre, ha sido saqueada o ha producido poco, no la dejan y no hay enjambrazón ni princesas.

La enjambrazón no es una emigración ciega, sino un sacrificio que parece razonado de la generación presente a la generación futura. Basta que el apicultor agrande el panal y destruya a las princesas todavía inertes para que la agitación se calme y la reina renuncie a su idea de marcharse. Cuando la enjambrazón es abortada, la reina reanuda su tarea materna que consiste en poner, siguiendo un espiral, de celda en celda, sin omitir ni detenerse dos o tres mil huevos cada día.

Los enjambres suelen provenir, normalmente, de un colmenar cercano, ya no existen colonias de abejas melíferas silvestres (viviendo en huecos de árboles o de acantilados).

Como preparación de su viaje y en previsión de sus futuras necesidades, las abejas que componen el enjambre previamente se habrán llenado el buche de miel, lo cual les proveerá no solo de alimento para su nueva casa, sino de material de construcción, ya que es esa miel la que les permitirá generar la cera necesaria para construir los nuevos panales. Conviene recordar que en términos generales, podría decirse que para generar un kilogramo de cera, las abejas necesitan consumir diez kilogramos de miel.

La salida del enjambre de abejas de una colmena se producirá de forma tumultuosa y acompañada de un fuerte ruido, producido por el aleteo de los miles de abejas que lo componen. Inicialmente el enjambre se posa en una rama arbusto o saliente próximo a la colmena, adoptando el clásico y llamativo racimo de abejas.

Una vez posado, del enjambre comenzarán a partir en todas direcciones abejas exploradoras, en busca de nuevos alojamientos donde fundar una nueva colonia. De retorno a la colmena, estas abejas exploradoras comunicarán a las demás abejas del enjambre la ubicación del alojamiento que han encontrado. El lugar elegido finalmente por el enjambre para instalarse de forma definitiva, lo será por una especie de “votación popular”, donde el mayor número de visitas es el factor decisivo para elegir uno u otro de entre los alojamientos propuestos por las exploradoras.

La forma en la que las abejas exploradoras informan al resto de las abejas que componen el enjambre sobre la ubicación del alojamiento que han encontrado, es la misma que la utilizada para informar sobre la ubicación de una fuente de néctar: el llamado “baile del ocho”.

La danza es el sistema de comunicación animal que tienen las abejas obreras para trasmitirle a sus pares, la dirección y distancia de la fuente de polen (flores), regresan a su colmena y proceden a informar al resto de las abejas de la colonia. Para transmitir dicha información las abejas recurren a una serie de desplazamientos y movimientos, que sus compañeras observan e interpretan.

En la actualidad, los enjambres de abejas, son atraídos por el ambiente urbano o semi-urbano, para hacer sus nuevos nidos, y esto es un hecho constatado y pienso que lo es por los siguientes motivos:

·      Cuando salen encuentran el campo lleno de monocultivos, estos tratados con potentes venenos para ellas y los escasos bosques son cortados regularmente para madera.

·      En parques y jardines hay más variedad floral y grandes árboles que en determinadas zonas rurales con posibilidades de huecos en su interior, además se utilizan menos pesticidas y herbicidas. 

·      Encuentran lugares amplios y resguardados en aleros, tejados, ranuras de dilatación, ventanas etc.  donde hacer su nido.

    Entre las posibles causas del fenómeno de la “enjambración” podemos señalar, entre otras:

  1. La población ha crecido de forma elevada y la colmena es demasiado pequeña.
  2. No hay lugar suficiente para almacenar la miel.
  3. La temperatura es demasiado elevada. A mayor temperatura, mayor será la cantidad de espacio necesario para que las abejas mantengan una temperatura corporal óptima.
  4. La colmena no tiene una ventilación apropiada y un adecuado drenaje del aire. Si las abejas no pueden ventilar la colmena adecuadamente la temperatura sube y las abejas tenderán a salir fuera para mejorar la disipación de calor.
  5. Problemas con la reina. Las viejas reinas pueden tener problemas para seguir el ritmo de producción necesario para el desarrollo normal de la colonia.

En consecuencia, entre los cuidados que debe tomar el apicultor, para evitar la enjambrazón, podemos destacar:

Ø  Siempre hay que facilitar a las abejas el espacio suficiente. Las abejas necesitan espacio para la cría, almacenar miel, polen y producir cera. Ante la duda se debe añadir más espacio.

Ø  Las abejas deberán tener gran cantidad de calor y luz cuando se encuentren en el proceso de la construcción primaveral. Después del flujo de miel podría ser necesario dotarlas de sombra si el clima es muy caliente.

Ø  Proporcionar a las colmenas ventilación durante las épocas de calor. Mantener la piquera completamente abierta y escalonar las alzas para permitir la circulación de aire.

Ø  Mantener una buena circulación del aire en el interior de la colmena durante todo el año. Colocar el colmenar ó apiario en una zona donde circule el aire y mantener los alrededores de la colmena libres de maleza.

Pero…, veamos ahora algunas curiosidades.

¿Por qué las celdillas de las colmenas tienen forma de hexágono?

Si las celdas de los panales fuesen cuadradas optimizarían el espacio pero los insectos necesitan un cubículo  adecuado a la anatomía que tendrán tras su metamorfosis. Si las celdas fueran cilíndricas serían ideales para la crianza pero se perdería mucho espacio y se emplearía más cera de la necesaria… por tanto, las abejas siempre construyen sus celdas en hexágonos perfectos, maximizando la superficie útil.

Las celdas se construyen con cera segregada por las glándulas cereras de las abejas obreras. La cera es la mejor sustancia creada por un animal para almacenar líquidos, no serviría la celulosa o el barro que usan las avispas. Las celdas de las abejas obreras europeas y americanas tienen un ancho de 5,4 milímetros, sin embargo las abejas asiáticas construyen sus celdas en 4,9 milímetros.

Las abejas obreras siempre tienen el mismo tamaño, desde el primer día de salida de la celda hasta que mueren. Las abejas europeas eran de igual tamaño a las asiáticas hasta en el en siglo XVIII el hombre las transformó a mayor tamaño para que acarrearan más polen y néctar. En siglo XX se demostró que esa manipulación fue un tremendo error, pues a mayor tamaño mayor resistencia en vuelo, menor velocidad y mayor consumo energético.

La abeja reina es la madre de todo el pueblo. Al igual que los zánganos, carece de órganos para el trabajo. Su objetivo es exclusivamente la reproducción y dirigir a la colmena para producir miel necesaria para sobrevivir. Sólo existe una abeja reina por cada colmena, su vida se hace incompatible con otra reina.

Su vida es más larga que la de zánganos u obreras, dos o tres años de vida útil, e incluso cuatro o cinco en algunos casos. Sólo utiliza las alas para ir en busca del zángano que la fecunde, y en caso límite, para desplazarse con todo el pueblo a un nuevo hogar. Una vez fecundada, el ritmo de puesta de huevecillos es impresionante: dos o tres mil por día. Su comportamiento es único en la especie, ya que sabe cuándo debe poner uno de macho o uno de hembra. 

La abeja reina no produce miel ni cera, y sólo recibe el aroma de las flores a través de su alimento especial fabricado por las obreras, llamado “papilla real”.

En el mundo de las abejas los progenitores macho mueren al fecundar a la abeja reina, y para satisfacer las necesidades de la reina son necesarios de 8 a 12 zánganos.

La jalea real es una sustancia secretada por las glándulas hipo faríngeas de las obreras nodrizas, de 5 a 15 días de edad. Sirve como alimento de todas las larvas (hembras o machos) durante los tres primeros días de desarrollo y durante toda la vida de una reina. Se compone de polen, néctar, agua y enzimas hasta crear una sustancia cremosa, de color blanco, altamente nitrogenada y con gusto amargo-ácido. Es muy sensible a la luz solar y a la temperatura.

La jalea está depositada en las celdas realeras o maestriles.

La miel es una sustancia sobresaturada de azúcares, más de los que pueden disolverse en agua, y tiende a un estado de equilibrio pastoso o cristalizado. La miel natural es líquida en sus primeros meses, hasta que el hidroximetilfurfural (HMF) va formando cristales de fructosa y glucosa, atrapando el resto de componentes.

Gran parte de la miel que se comercializa no cristalizará nunca, es la miel industrial. Para conseguir que permanezca líquida se pasteriza rompiendo el HMF e impidiendo que actúe. Con la pasteurización también se dañan las propiedades de la miel natural.

Las abejas tienen una cualidad diferencial con respecto a otros polinizadores, cada individuo trabaja siempre con una flor específica, hasta que su presencia se agota en el entorno.

Las abejas reinas tienen un aguijón atrofiado, no pican. Los zánganos no tienen aguijón. Las abejas obreras inyectan el 50% del veneno en el instante de clavar su aguijón, el resto fluirá desde éste poco a poco. El aguijón tiene forma de sierra y en la mayoría de los casos la abeja no consigue recuperarlo, perdiendo en ese caso parte de sus órganos vitales y muriendo a los pocos minutos.

Los zánganos son las abejas machos de una colmena; se desarrollan en celdas más grandes que las obreras, de 8 milímetros de diámetro y proceden de huevos sin fecundar, siendo el tiempo de vida de aproximadamente 3 meses. Se estima que en una colmena sana, debe haber alrededor de 200 zánganos.

La comunicación entre las abejas es muy compleja. Como animal social necesita comunicar a toda la colonia la información de valor. Utilizan todos los sentidos para transmitir mensajes, por ejemplo: El olor de unas feromonas conforma la unidad familiar de una colmena; el sonido indica señal de peligro o de localización; con el gusto informan de las variedades de plantas a libar.

La abeja obrera es la base de la colmena. Son las encargadas de salir todos los días a polinizar las flores y recoger néctar, almacenando la carga en su buche mielario para transportarla. Se estima que por cada viaje que hace, una abeja obrera transporta medio miligramo de miel.

Las abejas obreras llevan a cabo multitud de actividades: recolectan y transportan polen y néctar para producir miel, elaboran la papilla real que sirve de alimento a la abeja reina, limpian la colmena, fabrican los panales de cera y además de obreras también son guerreras, ya que defienden la vivienda contra invasores y peligros distintos.

Una de sus principales virtudes es la rapidez con que se dan cuenta de la falta de reina y de cuáles son las celdas de reinas para alimentar a las larvas con papilla real. Las larvas de estas celdas reales son como cualquier otra larva, es esta papilla real la que marca la diferencia entre el nacimiento de una abeja reina o de una obrera.

Las abejas obreras tan solo viven unos 45 días en épocas de fuerte floración. Solo en la última parte de esos días irá a recoger néctar, polen, agua, resinas para propóleos y mielatos.

Para reunir un kilo de miel hacen falta 2.540 abejas volando 156 kilómetros cada una para que cada abeja libe néctar en 3.900 flores. O lo que es lo mismo, en números redondos: 1kg Miel = 180 mil kilómetros de vuelo + el néctar de 4,5 millones de flores y el trabajo de 2.500 abejas.

La producción de una colmena completa y fuerte varía según su salud, territorio, floración y clima, desde 12 kilos en La Alcarria a 30 kilos en zonas de Extremadura o Galicia. Al menos 8 kilos deberán conservarse en la colmena como reservas de invierno para las abejas.

Las abejas tienen grupos de seguridad, una casta de obreras que a una determinada edad defienden la piquera (entrada de la colmena) de intrusos o a ladrones. Desde hace millones de años han sido atacadas por animales de pelo oscuro y por eso los apicultores visten de blanco o de amarillo. Además de un mono de protección y guantes, los apicultores usan una careta que protege la zona más sensible, cara y ojos.

Las herramientas más  comunes son el ahumador, para ahuyentar a las abejas con humo, y una espátula con la que separar las partes de la colmena de madera.

Frase del día:

" Puedes descubrir mas sobre una persona en una hora de juego que en un año de conversación." Platón (427 a.c. - 347 a.c.) Filósofo griego.

jueves, 23 de febrero de 2017

El mas tardio el Melocotonero

     Todos los árboles que hay en el huerto habían despertado ya de su letargo invernal, el último en hacerlo ha sido el melocotonero, pero ya comienzan a verse las yemas que posteriormente darán paso a la aparición de las flores, que aunque son autofértiles es muy favorable que sean polinizadas para la mejor formación del fruto, y más tarde a los frutos.


     Como la polinización es fundamental para los árboles frutales y plantas, he decidido fomentar la misma y para ello he instalado "una caja" en la que, posiblemente, cuando las colmenas se "desenjambren", partición de la colmena al ser muy numeroso el número de componentes de la misma o bien por escasez de feromona real o envejecimiento de la reina, una de estas posibles particiones tome este lugar como su futura colmena. 

     Si quieres conocer más sobre el tema de abejas pincha en este enlace
 
   Definiremos la polinización como el proceso de transferencia del polen desde los estambres hasta el estigma o parte receptiva de las flores en las angiospermas, donde germina y fecunda los óvulos de la flor, haciendo posible la producción de semillas y frutos.

  
     Estado, a día de hoy, de algunos de los diferentes árboles existentes en el huerto.
 
Membrillero.

Limonero.

Melocotonero y Almendro "Marcona"

Almendro "Largueta"

Olivo.

Rosales.

Habas, Ajos tiernos, Puerros y Cebollas.

Plantación de Ajos.

  
     En este espacio es donde se ubicará la "Leñera", a la derecha, junto a la pared y sin sobresalir del alto de la pared. En el espacio donde estaba ubicada anteriormente la leñera está previsto la construcción de un "jacuzzi exterior".

Frase del día:
" No puedo enseñar nada a nadie. Solo puedo hacerles pensar." Sócrates (470 a.c. - 399 a.c.) Filósofo ateniense.
 

lunes, 26 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

     Llega una fecha señalada para todos nosotros que esperamos y recordamos a largo del año, por fin, se acerca ese día que compartimos todos juntos,  en la que con mucha ilusión y entusiasmo realizamos cada año nuestra particular felicitación de Navidad.
  
  
     Durante el último mes del año, vamos afinando nuestras voces para entonar, posteriormente junto a nuestros seres queridos, esos villancicos que por ser tan sonados, perduran a lo largo de los años.
  
     Este año os quería mandar a todos un “súper regalo muy especial” para esta  Navidad, pero me he encontrado con un problema ¿Cómo envuelvo un abrazo y un beso?
  
     Os quiero recordar que cuando os duela mirar hacia atrás y os dé miedo mirar hacia delante, mirar hacia la izquierda o la derecha y allí estaré a vuestro lado. 
  
     Por eso os deseo a todos ¡¡Una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo!! 
 
Frase del día:
" La vida debe ser comprendida hacia atrás. Pero debe ser vivida hacia delante " Soren Kierkegaard (1813 - 1855) Filófo y teólogo danés. 
  

martes, 20 de diciembre de 2016

Plantacion y cultivo de los Ajos

     Ya en la Antigua Grecia, Hipócrates, físico y padre de la medicina, solía recetar ajo para tratar diversas enfermedades. Hoy en día, la ciencia moderna ha corroborado muchos de los beneficios de este “superalimento”.


     Con las lluvias que estamos teniendo estos días, se hace difícil la plantación de ajos y, ya comienza a apremiar la realización de la misma, tanto en fecha como en luna.
 
     Pero salvando estas pequeñas dificultades, y centrándonos en la plantación de los mismos, he de comentar que los ajos en el huerto son un cultivo de invierno sencillo, poco exigente y que ocupa poco espacio de terreno. Cultivar nuestros propios ajos en el huerto de forma ecológica nos permitirá tener nuestra propia reserva de tan usado condimento, evitando tener que comprar ajos introducidos en cámaras frigoríficas y que han sido tratados con fungicidas e incluso irradiados para evitar su germinación.
  

     Para saber cuándo y cómo plantar los Ajos en nuestro huerto, lo primero que debemos concretar es de qué grupo de Ajos estamos hablando, ya que básicamente hay de dos tipos: Ajos blancos y Ajos morados.
 
     Por otra parte, una matización. Es habitual referirse popularmente al concepto de sembrar Ajos, cuando en realidad no son semillas los que sembramos, sino sus bulbillos llamados dientes. Por lo tanto, debemos hablar de cuándo y cómo plantar los Ajos.
 
     En España, el grupo de variedades de Ajos blancos se plantan durante el otoño, mientras que las variedades de ajos morados se plantan en primavera.
 
     El ajo blanco, plantado durante los meses de octubre y noviembre, se recolecta durante el mes de junio. Son Ajos que no se conservan muy bien durante el invierno.
  

     Los morados, se plantan a partir de marzo y se recolectan un mes más tarde: en julio. Estos Ajos, aunque son un poco más pequeños, se conservan mucho mejor durante el periodo invernal.
  
     El ajo necesita de mucho sol, prefieren los climas templados y cálidos, pero soporta bien el frío. Le gustan las exposiciones soleadas, es una especie rústica por lo que también se puede sembrar en climas fríos y húmedos, pero puede tolerar la sombra parcial, siempre y cuando no sea por mucho tiempo durante el día o la temporada de crecimiento. El suelo debe estar bien cavado y esponjoso.
 
     Debemos de asegurarnos de que el suelo tenga un buen drenaje. Al ajo le gustan los suelos ligeros (arenosos), ya que los bulbos se forman peor en los terrenos arcillosos, pudiendo llegar a pudrirse por un exceso de humedad.
 
     Nos aseguraremos de incorporar suficiente compost a la tierra para proveerla de nutrientes antes de plantar el ajo.
 
     Elegiremos bulbos de ajo fresco, con grandes dientes evitando el ajo que se ha vuelto blando o está dañado.
     De cada diente brotará una planta de ajo, esto lo deberemos de tener en cuenta a la hora de calcular las cabezas de ajo a comprar, para realizar nuestra plantación.

     Para su plantación en el huerto y tras preparar correctamente el terreno, se confeccionarán unos surcos separados unos 30 centímetros, unos de otros. Cada golpe de plantación de diente de ajo debe de tener una separación de 15 centímetros. Y se introducen en el terreno de 3 a 5 centímetros, quedando totalmente cubiertos de tierra. 

     Conviene realizar la siembra en luna menguante, siguiendo el calendario biodinámico, en luna decreciente y en días de raíz.


     Los ajos recién plantados deben mantenerse húmedos para ayudar a que las raíces se desarrollen. Procuraremos no excedernos en el agua, ya que el ajo no crece bien, o incluso puede llegar a pudrirse, evitando en todo momento el encharcamiento.
 
     Regaremos únicamente si la primavera es muy seca, en mayo-junio y dejar de regar 15-20 días antes de ser cosechados.
 
     A medida que la temperatura va en aumento deberemos ir reduciendo el riego puesto que el ajo necesita de unas temperaturas calurosas y secas para que los bulbos puedan madurar.
 
     Los bulbos de ajo están listos para ser recolectados cuando se pueden apreciar los dientes individuales en el bulbo y las hojas se vuelven amarillas o marrones.
 

 
     A la hora de la extracción de los bulbos de la tierra deberemos de tener especial cuidado de no dañarlo puesto que es muy fácil provocarles magulladuras que afearán el bulbo.
 
     Seguidamente procederemos a lavarlos dejándolos secar posteriormente en un lugar bien ventilado o en la propia tierra al sol durante unos días si no hay días de lluvia. El ajo puede quemarse con el sol, así que procuraremos no dejarlos al sol por mucho tiempo.


     Para su almacenamiento las hojas secas pueden trenzarse, en forma de “ristra” y de esta manera se pueden colgar en tu despensa o cocina. Esto es decorativo y útil.
 
     A continuación, relaciono una lista con 10 beneficios del ajo confirmados científicamente y que, probablemente, desconocemos o no habíamos prestado atención.
  • El ajo contiene un compuesto llamado alicina, el cual tiene potentes propiedades medicinales.
  • El ajo posee un alto valor nutritivo, pero contiene muy pocas calorías. 
  • El ajo contiene antioxidantes que pueden ayudar a prevenir el Alzheimer y la demencia. 
  • El ajo mejora los niveles de colesterol, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. 
  • Los compuestos activos del ajo pueden reducir la presión sanguínea. 
  • El ajo puede combatir enfermedades, incluido el resfriado común. 
  • Comer ajo puede ayudar a desintoxicar el cuerpo de metales pesados. 
  • El ajo puede mejorar la salud ósea. 
  • Los suplementos de ajo pueden mejorar el rendimiento atlético. 
  • El ajo puede prolongar tu vida.
   
     En definitiva, se ha demostrado que el ajo tiene efectos beneficiosos en las causas comunes de enfermedades crónicas, por lo que tiene sentido afirmar que puede prolongar la vida.
 
     El ajo es un alimento fácil de incluir en tu dieta y tiene un sabor increíblemente delicioso.
 
     El ajo complementa la mayoría de platos sabrosos, en especial las sopas y salsas, y su fuerte sabor también puede añadir gusto a comidas más sosas.
 
     La dosis mínima eficaz para lograr efectos terapéuticos es la ingesta de un diente de ajo con las comidas, 2 o 3 veces al día.
 
     El compuesto activo del ajo, la alicina, solo se forma cuando machacamos o partimos ajo crudo. Si lo cocinas antes de machacarlo, sus beneficios no serán los mismos.
 
     Además, la mejor manera de consumir ajo es crudo, o machacarlo y cortarlo y dejarlo durante un rato antes de añadirlo a la comida.
 
     No obstante, hemos de tener en cuenta que el ajo también tiene algunos inconvenientes, por ejemplo, el mal aliento. Además, también hay personas que son alérgicas a este alimento.
 
     Por lo general si padecemos un trastorno hemorrágico o estamos tomando medicamentos anticoagulantes, deberemos de consultar a nuestro médico antes de aumentar el consumo de ajo.
 
     Concluyendo, durante miles de años, existió la creencia de que el ajo tenía propiedades medicinales. En la actualidad, estas propiedades han sido confirmadas por la ciencia y hoy sabemos que este alimento puede prevenir el Alzheimer, reducir el colesterol y la presión sanguínea y hasta mejorar nuestro  rendimiento físico. En definitiva, el ajo puede prolongar nuestra vida.
 
Frase del día:
" Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito." Aristóteles (384 a.c. - 322 a.c.) filósofo y científico de la Antigua Grecia.
 

martes, 8 de noviembre de 2016

El Huerto en Noviembre

     Noviembre es un mes que viene marcado por las lluvias y el frío, además tenemos menos horas de luz. Una de las tareas más importante va a ser la de proteger a las plantas de las primeras heladas y que puedan así continuar desarrollándose. Esto lo podemos hacer con el  acolchado (en inglés mulching) es un mantillo o capa protectora que recubre la tierra.
 
 
     El mulching o acolchado tiene multitud de beneficios: inhibe el crecimiento de hierbas no deseadas (reduciendo considerablemente la carga de trabajo en la huerta), aporta materia orgánica al suelo, retiene humedad en la tierra (reduciendo la cantidad de agua necesaria para los riegos), protege a las raíces de cambios bruscos de temperatura y protege a la tierra de la erosión.
 
     Pero además es necesario conocer y aplicar otros sistemas para proteger los cultivos frente a granizos, heladas y el viento.


      Durante noviembre disminuiremos los riegos, aunque es importante estar pendiente y asegurarse de que los cultivos reciben el agua necesaria, ya que el tiempo puede ser inestable y puede no llover tanto como se podría esperar.
 
     Es buen momento para sanear los bancales en los que cultivaremos más adelante, cuando la tierra esté húmeda aprovecharemos para airearla y descompactarla, sacar las adventicias y los restos de los cultivos que hayan quedado del verano y que podemos usar como abono verde o añadirlas al compost.
 
     Pero retrocedamos un poco y hablemos de las plantas adventicias, ya sabemos que estas son muy poco conocidas con esta desinencia por muchos agricultores, no obstante otra cosa es hablarles de malas hierbas, ¿pero resultan realmente malas o perjudiciales estas plantas para el huerto?
 
     El hombre, desde que conoció la forma de domesticar las plantas y hacerse sedentario ha sentido repudio por las plantas salvajes o nacidas de forma espontánea, por considerarlas totalmente competidoras de aquellas que si les proporcionan un beneficio directo o producción. ¿Pero son verdaderamente una competencia?
 

     En la actualidad, son numerosas las publicaciones que tras investigaciones evidencian que estas plantas puede resultar un verdadero beneficio para nuestros cultivos y forman un rol importantísimo en el huerto ecológico, de ahí la sustitución de la desinencia “malas hierbas” por adventicias (“que se desarrolla en cualquier sitio”).
 
     Si bien es cierto que estas plantas poseen un rápido crecimiento y desarrollo reproductivo, gran adaptación a diferentes condiciones edáficas y climatológicas ya sea para su germinación o crecimiento; en el huerto reportan numerosas ventajas como las que a continuación se detallan.
 
  • Mejoran la calidad del suelo. Aportan materia orgánica (de forma fortuita) y evitan que la radiación solar intensa y directa dañe su estructura al destruir el humus y los microorganismos. 
  • Constituyen una cubierta vegetal que controla la erosión del suelo. 
  • Algunas de ellas son leguminosas que fijan el nitrógeno atmosférico. 
  • Protegen de las heladas ya que cubren el suelo. 
  • Son una fuente de recursos genéticos y biodiversidad. 
  • Sirven de indicadoras visuales del tipo de suelo. Ej.: si aparecen ortigas nos indica suelo es rico en nitrógeno. 
  • La presencia de una hierba adventicia puede impedir la presencia de otra planta que ofrece peores efectos. 
  • Estas plantas pueden incluso producir algún producto útil en alguna fase de su desarrollo comestible para el hombre o el ganado; o bien pueden en algunas ocasiones como plantas medicinales, las cuales podemos recolectar en nuestro propio campo de cultivo o huerto. 
  • Pueden usarse como colaboradoras de nuestra explotación actuando como mejorantes.

     En noviembre intentamos no sembrar ni trasplantar en los días más fríos, porque las plantas son todavía muy pequeñas y vulnerables, pudiendo sufrir daños por las heladas.
 
Durante noviembre podemos sembrar:

  • Escarola.
  • Coles. 
  • Habas. 
  • Ajos. 
  • Guisantes. 
  • Cilantro.
  • Puerros. 
  • Espinacas. 
  • Lechuga.
  • Berza. 
  • Apio. 
  • Coliflor.
  • Rábanos. 
  • Rúcula.
  • Borraja

     Una de las ventajas de esta época de invierno es la desaparición casi en su totalidad de Plagas que puedan atacar a nuestros cultivos. Debemos de tener en cuenta que cuanta mayor diversidad de hortalizas, medicinales y aromáticas tengamos en nuestro huerto, más posibilidades tenemos de evitar plagas, ya que, creamos un ecosistema que se autoregula.


     Aunque la mayoría de las plagas no nos debe preocupar, debemos prestar especial atención a la oruga de la col y a hongos como el mildiu o el oídio que proliferan fácilmente cuando hay humedad y temperaturas suaves.

Frase del día:
" El conocimiento de nadie puede ir más allá de su experiencia." John Locke (1632 - 1704) Filósofo y médico inglés.