miércoles, 17 de diciembre de 2025

Feliz Navidad

Llegan las navidades y con ellas tiempo de estar en familia, de valorar las cosas buenas que nos han pasado, de llenar nuestros corazones de grandes propósitos y de decirles a los que más queremos que nos sentimos felices de poder compartir nuestra vida con ellos.

La Navidad es una de las fiestas más esperadas por todos, la decoración, la comida, los villancicos y los regalos forman el mejor escenario para las reuniones familiares. Son muchos los que vuelven a casa tras un año sin ver a sus seres queridos y amigos, por eso estos encuentros se convierten en momentos tan emocionantes.

En medio de un mundo lleno de rutinas ajetreadas, estrés y prisas, la Navidad es una fecha ideal para hacer algo que nunca está de más: demostrarles a nuestros seres queridos que los queremos y que son importantes para nosotros.

Por eso, el amor y las buenas acciones rigen las fiestas. Así mismo, también hay tiempo para la fiesta y la diversión.

Pero, sin duda, la Navidad es el mejor momento para celebrar lo bien que nos sentimos rodeados. Aunque la Navidad no es solo regalos, adornos y banquetes. Retomar el espíritu navideño original implica tener en cuenta valores como el amor, la bondad, la armonía y la unión familiar.

El espíritu de la Navidad en sí, implica efectuar tradiciones que invoquen a la paz y a la prosperidad. Su eje central es priorizar el hecho de compartir momentos en familia, más allá de los regalos, las compras y el consumismo en general.

Una vez más buscaremos… la eterna empatía que hay en nosotros, siempre tan necesaria. En este caso, en plena Navidad familiar, es básica. Si somos capaces de entender los motivos de los demás, e incluso ponernos en su lugar, seguro que esta época nos será mucho más llevadera y, quien sabe, igual hasta disfrutamos.

Recuerda que no existe la Navidad ideal, solo la Navidad que nosotros decidamos crear como reflejo de nuestros valores, deseos y tradiciones.

Hoy en día, la Navidad combina muchos elementos ya sean religiosos, culturales o comerciales, pero aun con todos los cambios que ha sufrido esta festividad el mensaje original de esperanza y paz sigue siendo el corazón de la celebración.

Recordad que lo que más importa no es lo que hay debajo del árbol, sino quién está a su alrededor.

Para estas Navidades mi deseo es que donde miréis, veáis alegría, lo que toquéis sea amor, que lo que sintáis sea paz, que hacia donde caminéis sea vuestra felicidad, que la armonía y la felicidad llenen cada uno de vuestros hogares y… que el Año Nuevo nos encuentre unidos, con salud y nuevos motivos para celebrar juntos.

¡Que los buenos momentos del presente se conviertan en los recuerdos dorados del mañana! Y que el nuevo año se abra ante vosotros como un libro con historias hermosas por escribir y páginas aún por imaginar.

¡Felices fiestas y un próspero 2026 para todos!

Frase del día:

Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hayamos llegado.”

sábado, 6 de diciembre de 2025

Tareas en el Huerto en Diciembre

En diciembre, la actividad del huerto se ralentiza, especialmente en zonas frías, debido a la disminución de la luz y las bajas temperaturas. No obstante, sigue habiendo tareas importantes de protección, siembra y cosecha, sobre todo en las regiones de clima más templado. 

Oficialmente ya podemos decir que el frío se ha instalado definitivamente. El frío ha llegado para quedarse una temporada. A las puertas del invierno las temperaturas son bajas y las heladas frecuentes en las zonas de interior. 

Las Habas ya florecen.

El Níspero, también.

Diciembre es un mes de pocas tareas en el huerto. Solo pueden vivir los cultivos resistentes al frío plantados en otoño, pero las plantas crecerán poco debido a las bajas temperaturas y la poca insolación. Pero podemos recurrir a técnicas específicas de cultivo para mitigar las heladas.

Los agricultores han ido experimentando y desarrollando técnicas eficaces para contrarrestar los efectos de una fría temporada. Los años han demostrado que la formación de surcos, la orientación del suelo y la profundidad de siembra, entre otras técnicas, aumentan la resistencia y tolerancia de las plantas frente a las heladas.

Por otra parte, es aconsejable evitar el abonado con nitrógeno durante el momento más frío del año. Este tipo de abono favorece el desarrollo de la planta y, por lo tanto, se incrementa su exposición ante las heladas. Como alternativa, es recomendable el abonado mediante potasio y fósforo. 

Pese al frío, sin heladas, los tomates siguen aguantando.

A pesar del frío sigue habiendo tareas importantes de protección, siembra y cosecha, sobre todo en las regiones de clima más templado.

El mes de Diciembre, es un buen momento para mejorar el terreno y planificar bien la organización de nuestro huerto, para que el próximo año su rendimiento sea óptimo. Es un momento estupendo para arar y abonar la tierra, si no lo hemos hecho en noviembre. Abonándolo ahora, tendrá tiempo de integrar y asimilar todos los beneficios, asegurándonos una buena cosecha para los cultivos de primavera y verano.

Rotaremos los cultivos, para que no consuman siempre los mismos nutrientes y evitar que no proliferen plagas, que tiene siempre su alimento. Es el momento para estudiar y analizar nuestro huerto, espacios más soleados, áreas sombrías, humedad… y planificar que tipo de plantas queremos tener y cuál sería la mejor área del huerto, calendario de siembra…

Además, podemos replantearnos nuestro sistema de riego y mejorarlo si es necesario, instalando riego por goteo, por ejemplo. De este modo, tendremos un quehacer menos durante el verano.

Aprovecharemos para limpiar y poner a punto las herramientas de trabajo, por ejemplo, el mantenimiento del pulverizador, cortacésped, utensilios de poda, etc.

No descuidaremos el control de las plagas, es importante revisar los semilleros, especialmente los de habas, para prevenir la aparición de plagas como el pulgón negro y la roya.

Diciembre, al ser el mes que da paso al invierno, se caracteriza por el descenso de temperaturas, pocas horas de sol, las lluvias y la humedad. La siembra en el huerto en este mes se centra en cultivos resistentes al frío, y las opciones varían dependiendo de si se cultiva al aire libre, bajo protección o en semilleros.

Este es el mes de plantar los ajos en el huerto. En algunos sitios veréis que también se pueden plantar en enero - febrero. A mí me gusta aprovechar la sabiduría popular, que hace referencia a que los ajos que se plantan más tarde de enero no llegan a formar bien la cabeza entera. Según la agricultura biodinámica hay que considerar si es luna menguante o creciente a la hora de plantar los ajos, plantándose a poder ser en luna menguante, para evitar que se “salgan” de la tierra. Lo cierto es que generalmente es difícil adaptar las tareas y los tiempos a estos criterios.

Si hemos sido previsores, habremos guardado semilla de muchos de los productos que hemos ido recogiendo en el transcurso del año. Es un buen momento para echar un vistazo y adquirir las que nos hagan falta para confeccionar los diferentes semilleros de la siguiente temporada. Deberemos de tener en cuenta siempre la viabilidad de las semillas. ¡Vigilando cuánto tiempo tienen!

Si tenemos plantas aromáticas que sobreviven al invierno (tomillo, romero, lavanda…) será buena ocasión para podarlas y sanearlas, para que crezcan con mayor fuerza. Si no las tenemos, pero nos gustaría disfrutar de ellas, es un buen momento de plantarlas. Aparentemente no crecerán, pero si empezaran a desarrollarse y cuando el clima mejore, brotaran rápido.

Las malas hierbas de invierno también empezaran a crecer, las eliminaremos con cuidado. Mullir el suelo y remover la capa superficial que el frío y la lluvia forman en la tierra, ayudará a aumentar su transpiración.

A pesar del frío, también en Diciembre podemos seguir recolectando las verduras y hortalizas plantadas con anterioridad en nuestro huerto, muchos cultivos que se siembran en otoño están listos para la recolección. Así tenemos:

  • Hortalizas de hoja: Acelgas, espinacas, lechugas y escarolas.
  • Coles: Coles de Bruselas, coliflor y repollo.
  • Raíces: Zanahorias, remolacha y rábanos.
  • Otros: Puerros, berenjenas y berzas. 

Conclusiones:

Aunque en diciembre el ritmo del huerto disminuye, la conclusión es que no se detiene, sino que se transforma en una etapa crucial de preparación, protección y cosecha selectiva. Lejos de ser un mes de inactividad, diciembre ofrece una oportunidad para el hortelano de sentar las bases para una temporada más exitosa y productiva en el futuro. 

Parte de la cosecha de membrillos.

Trasformados en carne de membrillo.

En definitiva, tener un huerto en diciembre es una inversión en la salud del suelo, la futura productividad y el bienestar personal, demostrando que la naturaleza nunca para, sino que se renueva y se fortalece en cada ciclo.

Además, tiene muchas ventajas, desde la posibilidad de cosechar cultivos resistentes al frío hasta el enriquecimiento del suelo para la temporada siguiente. No se trata solo de producir alimentos, sino también de mantener la conexión con la naturaleza y aprovechar los beneficios para la salud mental que ofrece la horticultura durante todo el año. 

Frase del día:

Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.” Proverbio Oriental.