Como todos los años, y después de una buena preparación y oxigenación de la tierra, he procedido con la plantación correspondiente a la plantación de verano.
Terreno preparado para la plantación.
Este año no he podado la Parra Virgen, por lo que su expansión y crecimiento se verá aumentado, como se observa, ya comienzan a aparecer las hojas en todas sus ramas, por lo que disfrutaremos con mayor premura de todo su verdor.
Por otra parte los rosales han comenzado ya con su floración, es una lástima que en la foto no se pueda apreciar el intenso aroma que desprenden sus rosas.
Pero no todo es tan bonito en un huerto, y sobre todo por estas fechas, con el añadido este año de las lluvias acaecidas estos días pasados, me refiero a las "malas hierbas" o como quieras denominarlas.
Pero no, no y no, hay que relajarse y lo
primero que tenemos que hacer es dejar de llamarlas “malas hierbas”, suena fatal, y además no son tan malas, solo
molestan a nuestras intereses, son solo competidoras de nuestras hortalizas,
pero en realidad son plantas silvestres.
Tenemos que pensar que nunca vamos a
conseguir eliminarlas totalmente, pero es que esto tampoco es deseable, porque
aunque algunas pueden ser bastante impertinentes, hay otras que pueden ser
grandes compañeras de nuestro huerto.
Estas “malas
hierbas” son indicadoras del tipo de suelo que estamos cultivando, y nos
pueden avisar si tenemos algún desequilibrio. Simplemente tenemos que observar.
Hay de dos tipos las perennes y las anuales.
Las primeras son las más recalcitrantes en el huerto, porque permanecen
dormidas en la tierra durante el invierno, y en cuanto llega el calorcito
empiezan a crecer. Además suelen tener unas raíces muy profundas, que por un
lado está muy bien porque airean la tierra, pero pueden llegar a ser invasivas.
Una manera de evitarlas es durante el cambio de temporada, cuando se quitan las
hortalizas de invierno podemos aprovechar y con una azada pequeña ir
quitándolas de raíz, esto no nos supondrá mucho esfuerzo y tendremos un tema
solucionado. Y cuando quitemos los cultivos de verano, como seguro que tendremos
alguna hierba silvestre, podemos volver a hacer lo mismo.
Multitud de personas cuando llega la primavera empiezan a cultivar su pequeño huerto o les gusta tener un jardín con flores. Mantener bien cuidado un huerto o un jardín pasa por eliminar las malas hierbas, y cuando escuchamos la palabra “herbicida” lo primero que se nos viene la cabeza son sustancias químicas. Parece como si en los últimos años nos hubiéramos acostumbrado a que los herbicidas tengan que ser un veneno.
Existen
alternativas caseras a los herbicidas comerciales que no son tóxicas para el medio
ambiente, ni para nuestras mascotas y tampoco nos tendremos que preocupar por
nuestros cultivos del huerto.
Agua hirviendo
Pondremos una olla con agua del grifo y la
calentaremos hasta el punto de ebullición, posteriormente la verteremos, con
extremado cuidado, sobre las malas hierbas que deseamos eliminar
Sal
La sal es el herbicida total. Si queremos que en una zona no vuelva a crecer ningún tipo de
planta, sólo tenemos que echar sal.
Vinagre
El ácido acético del vinagre matará las hojas de la
planta, pero no la raíz y funciona mejor en las plantas jóvenes, ya que éstas
no tienen suficiente energía almacenada en las raíces para volver a hacer
crecer sus hojas.
Será un herbicida más potente si mezclamos un litro
y medio de vinagre, el zumo de un limón, una cucharada de jabón para lavar
platos y rociamos las malas hierbas con un pulverizador. La clave del éxito
está en el sol ya que si es un día soleado será bastante más efectivo.
Harina de maíz
Este es el mejor herbicida para un huerto. Si esparces
harina de maíz sobre la tierra, nada crecerá bajo ella, ya que actúa
como una especie de “control de la natalidad” con las semillas. Lo mejor es
esperar que germinen tus semillas para asegurarte que la harina de maíz no
perjudique tu plantación. Arrancas las malas hierbas y esparces la harina, de
esta forma te aseguras que no tendrás que quitar más hierbajo ya que sus
semillas no brotaran.
Papel de periódico
Las malas hierbas se pueden sofocar con varias hojas
de papel de periódicos colocadas sobre las zonas de donde las queremos eliminar.
Encima puedes poner algo más de tierra para que no se vuele el papel, pero lo
cierto es que donde lo pongas, nada más crecerá ya que la ausencia de sol le
impedirá germinar.
Una vez distribuidos los periódicos se
riega con abundante agua. El agua sobrante se irá filtrando a la tierra ya que
el periódico es un material poroso. Las nuevas semillas serán
también incapaces de germinar en un sustrato tan poco profundo como la
nueva capa superficial, ya que las hojas del periódico evitan que las raíces se
abran paso.
El papel
se descompondrá poco a poco, y hará proliferar gusanos y lombrices de
tierra, muy importantes para dar calidad a nuestra tierra.
Este procedimiento es
muy útil para la “barraca” de los tomates, ya que de esta forma no se ocultarán
debajo del acolchado caracoles y babosas.
" Estamos dormidos. Nuestra vida es un sueño. Pero a veces despertamos, solo lo suficiente para saber que estamos soñando." Ludwig Wittgenstein (1889 - 1951) Filósofo y matemático austriaco.