miércoles, 17 de diciembre de 2025

Feliz Navidad

Llegan las navidades y con ellas tiempo de estar en familia, de valorar las cosas buenas que nos han pasado, de llenar nuestros corazones de grandes propósitos y de decirles a los que más queremos que nos sentimos felices de poder compartir nuestra vida con ellos.

La Navidad es una de las fiestas más esperadas por todos, la decoración, la comida, los villancicos y los regalos forman el mejor escenario para las reuniones familiares. Son muchos los que vuelven a casa tras un año sin ver a sus seres queridos y amigos, por eso estos encuentros se convierten en momentos tan emocionantes.

En medio de un mundo lleno de rutinas ajetreadas, estrés y prisas, la Navidad es una fecha ideal para hacer algo que nunca está de más: demostrarles a nuestros seres queridos que los queremos y que son importantes para nosotros.

Por eso, el amor y las buenas acciones rigen las fiestas. Así mismo, también hay tiempo para la fiesta y la diversión.

Pero, sin duda, la Navidad es el mejor momento para celebrar lo bien que nos sentimos rodeados. Aunque la Navidad no es solo regalos, adornos y banquetes. Retomar el espíritu navideño original implica tener en cuenta valores como el amor, la bondad, la armonía y la unión familiar.

El espíritu de la Navidad en sí, implica efectuar tradiciones que invoquen a la paz y a la prosperidad. Su eje central es priorizar el hecho de compartir momentos en familia, más allá de los regalos, las compras y el consumismo en general.

Una vez más buscaremos… la eterna empatía que hay en nosotros, siempre tan necesaria. En este caso, en plena Navidad familiar, es básica. Si somos capaces de entender los motivos de los demás, e incluso ponernos en su lugar, seguro que esta época nos será mucho más llevadera y, quien sabe, igual hasta disfrutamos.

Recuerda que no existe la Navidad ideal, solo la Navidad que nosotros decidamos crear como reflejo de nuestros valores, deseos y tradiciones.

Hoy en día, la Navidad combina muchos elementos ya sean religiosos, culturales o comerciales, pero aun con todos los cambios que ha sufrido esta festividad el mensaje original de esperanza y paz sigue siendo el corazón de la celebración.

Recordad que lo que más importa no es lo que hay debajo del árbol, sino quién está a su alrededor.

Para estas Navidades mi deseo es que donde miréis, veáis alegría, lo que toquéis sea amor, que lo que sintáis sea paz, que hacia donde caminéis sea vuestra felicidad, que la armonía y la felicidad llenen cada uno de vuestros hogares y… que el Año Nuevo nos encuentre unidos, con salud y nuevos motivos para celebrar juntos.

¡Que los buenos momentos del presente se conviertan en los recuerdos dorados del mañana! Y que el nuevo año se abra ante vosotros como un libro con historias hermosas por escribir y páginas aún por imaginar.

¡Felices fiestas y un próspero 2026 para todos!

Frase del día:

Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hayamos llegado.”

sábado, 6 de diciembre de 2025

Tareas en el Huerto en Diciembre

En diciembre, la actividad del huerto se ralentiza, especialmente en zonas frías, debido a la disminución de la luz y las bajas temperaturas. No obstante, sigue habiendo tareas importantes de protección, siembra y cosecha, sobre todo en las regiones de clima más templado. 

Oficialmente ya podemos decir que el frío se ha instalado definitivamente. El frío ha llegado para quedarse una temporada. A las puertas del invierno las temperaturas son bajas y las heladas frecuentes en las zonas de interior. 

Las Habas ya florecen.

El Níspero, también.

Diciembre es un mes de pocas tareas en el huerto. Solo pueden vivir los cultivos resistentes al frío plantados en otoño, pero las plantas crecerán poco debido a las bajas temperaturas y la poca insolación. Pero podemos recurrir a técnicas específicas de cultivo para mitigar las heladas.

Los agricultores han ido experimentando y desarrollando técnicas eficaces para contrarrestar los efectos de una fría temporada. Los años han demostrado que la formación de surcos, la orientación del suelo y la profundidad de siembra, entre otras técnicas, aumentan la resistencia y tolerancia de las plantas frente a las heladas.

Por otra parte, es aconsejable evitar el abonado con nitrógeno durante el momento más frío del año. Este tipo de abono favorece el desarrollo de la planta y, por lo tanto, se incrementa su exposición ante las heladas. Como alternativa, es recomendable el abonado mediante potasio y fósforo. 

Pese al frío, sin heladas, los tomates siguen aguantando.

A pesar del frío sigue habiendo tareas importantes de protección, siembra y cosecha, sobre todo en las regiones de clima más templado.

El mes de Diciembre, es un buen momento para mejorar el terreno y planificar bien la organización de nuestro huerto, para que el próximo año su rendimiento sea óptimo. Es un momento estupendo para arar y abonar la tierra, si no lo hemos hecho en noviembre. Abonándolo ahora, tendrá tiempo de integrar y asimilar todos los beneficios, asegurándonos una buena cosecha para los cultivos de primavera y verano.

Rotaremos los cultivos, para que no consuman siempre los mismos nutrientes y evitar que no proliferen plagas, que tiene siempre su alimento. Es el momento para estudiar y analizar nuestro huerto, espacios más soleados, áreas sombrías, humedad… y planificar que tipo de plantas queremos tener y cuál sería la mejor área del huerto, calendario de siembra…

Además, podemos replantearnos nuestro sistema de riego y mejorarlo si es necesario, instalando riego por goteo, por ejemplo. De este modo, tendremos un quehacer menos durante el verano.

Aprovecharemos para limpiar y poner a punto las herramientas de trabajo, por ejemplo, el mantenimiento del pulverizador, cortacésped, utensilios de poda, etc.

No descuidaremos el control de las plagas, es importante revisar los semilleros, especialmente los de habas, para prevenir la aparición de plagas como el pulgón negro y la roya.

Diciembre, al ser el mes que da paso al invierno, se caracteriza por el descenso de temperaturas, pocas horas de sol, las lluvias y la humedad. La siembra en el huerto en este mes se centra en cultivos resistentes al frío, y las opciones varían dependiendo de si se cultiva al aire libre, bajo protección o en semilleros.

Este es el mes de plantar los ajos en el huerto. En algunos sitios veréis que también se pueden plantar en enero - febrero. A mí me gusta aprovechar la sabiduría popular, que hace referencia a que los ajos que se plantan más tarde de enero no llegan a formar bien la cabeza entera. Según la agricultura biodinámica hay que considerar si es luna menguante o creciente a la hora de plantar los ajos, plantándose a poder ser en luna menguante, para evitar que se “salgan” de la tierra. Lo cierto es que generalmente es difícil adaptar las tareas y los tiempos a estos criterios.

Si hemos sido previsores, habremos guardado semilla de muchos de los productos que hemos ido recogiendo en el transcurso del año. Es un buen momento para echar un vistazo y adquirir las que nos hagan falta para confeccionar los diferentes semilleros de la siguiente temporada. Deberemos de tener en cuenta siempre la viabilidad de las semillas. ¡Vigilando cuánto tiempo tienen!

Si tenemos plantas aromáticas que sobreviven al invierno (tomillo, romero, lavanda…) será buena ocasión para podarlas y sanearlas, para que crezcan con mayor fuerza. Si no las tenemos, pero nos gustaría disfrutar de ellas, es un buen momento de plantarlas. Aparentemente no crecerán, pero si empezaran a desarrollarse y cuando el clima mejore, brotaran rápido.

Las malas hierbas de invierno también empezaran a crecer, las eliminaremos con cuidado. Mullir el suelo y remover la capa superficial que el frío y la lluvia forman en la tierra, ayudará a aumentar su transpiración.

A pesar del frío, también en Diciembre podemos seguir recolectando las verduras y hortalizas plantadas con anterioridad en nuestro huerto, muchos cultivos que se siembran en otoño están listos para la recolección. Así tenemos:

  • Hortalizas de hoja: Acelgas, espinacas, lechugas y escarolas.
  • Coles: Coles de Bruselas, coliflor y repollo.
  • Raíces: Zanahorias, remolacha y rábanos.
  • Otros: Puerros, berenjenas y berzas. 

Conclusiones:

Aunque en diciembre el ritmo del huerto disminuye, la conclusión es que no se detiene, sino que se transforma en una etapa crucial de preparación, protección y cosecha selectiva. Lejos de ser un mes de inactividad, diciembre ofrece una oportunidad para el hortelano de sentar las bases para una temporada más exitosa y productiva en el futuro. 

Parte de la cosecha de membrillos.

Trasformados en carne de membrillo.

En definitiva, tener un huerto en diciembre es una inversión en la salud del suelo, la futura productividad y el bienestar personal, demostrando que la naturaleza nunca para, sino que se renueva y se fortalece en cada ciclo.

Además, tiene muchas ventajas, desde la posibilidad de cosechar cultivos resistentes al frío hasta el enriquecimiento del suelo para la temporada siguiente. No se trata solo de producir alimentos, sino también de mantener la conexión con la naturaleza y aprovechar los beneficios para la salud mental que ofrece la horticultura durante todo el año. 

Frase del día:

Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.” Proverbio Oriental.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Riego y poda del Limonero

Existen maneras sencillas de multiplicar la cosecha sin apenas esfuerzo ni físico ni económico. El riego y una poda correcta, realizada en el momento adecuado, es esencial para mantener sano nuestro limonero y mejorar su rendimiento.

Plantar un limonero en nuestro huerto puede parecer una tarea sencilla, pero mantenerlo saludable y productivo requiere dedicación y ciertos conocimientos.

Los limoneros pueden florecer y dar frutos varias veces al año, pero la floración principal y una cosecha abundante suelen ocurrir en primavera.

La primavera es una de las épocas más esperadas, el clima con sus temperaturas más cálidas, pero sin llegar a las altas temperaturas del verano, se convierte en un aliado de las plantas. 

Es el momento preciso para que el limonero pueda dar todo su potencial, pero si no recibe la cantidad justa de agua, el estrés hídrico no controlado, puede frenar la floración o provocar la caída prematura de los frutos.

Así pues, podemos estimular la floración de un limonero y maximizar de esta forma la producción de nuestro árbol.

Someter al árbol a un breve período de sequía puede ser la clave para que este frutal produzca flores y, eventualmente, nuevos limones. Este procedimiento consiste en dejar de regar la planta durante un lapso de unos diez días, lo que genera un estado de estrés en el árbol que impulsa al árbol a producir flores como mecanismo de supervivencia. Una vez finalizado este período, se debe reanudar el riego y añadir fertilizante.

Posteriormente, al reanudar el riego y añadir fertilizante rico en potasio, el limonero interpreta que las condiciones son óptimas para florecer.

No obstante, el estrés hídrico controlado, si bien es cierto que estimula la producción de frutos, no es recomendable recurrir a esta práctica de manera continuada, ya que podría debilitar al árbol a largo plazo.

El riego es crucial para el desarrollo del limonero. Durante la primavera, lo ideal es regar dos veces por semana, asegurando que el agua penetre a una profundidad de al menos 30 centímetros, donde se encuentran las raíces activas.

Uno de los errores más comunes es solo mojar la superficie del suelo, lo que hace que el agua no llegue bien a las raíces más profundas y que termine dando frutos pequeños. 

En invierno, el árbol limonero necesita ser regado apenas una vez por semana, aunque lo cierto es que todo dependerá del estado en el que lo tengamos y del suelo. Los suelos arenosos requieren riegos más frecuentes que los suelos arcillosos, ya que retienen menos agua.

Un riego excesivo en invierno puede ser perjudicial para nuestro árbol limonero, causando problemas como la pudrición de raíces y la caída de hojas, por nombrar solo los leves.

Indicios de la falta de riego en el árbol limonero:

·       Hojas marchitas: las hojas se ven caídas, flácidas y sin la rigidez normal.

·       Enrollamiento de las hojas: las hojas pueden empezar a curvarse hacia adentro, especialmente en los bordes.

·     Coloración marrón: los bordes de las hojas pueden volverse marrones o amarillentos, y en casos más severos, toda la hoja puede secarse y caerse.

·       Crecimiento lento o detenido: la falta de agua puede afectar el desarrollo general de la planta, resultando en un crecimiento más lento de lo normal o incluso deteniéndose por completo.

·       Frutos pequeños: la falta de riego puede afectar el tamaño y la calidad de los frutos, resultando en frutos más pequeños de lo normal.

·    Caída prematura de hojas y frutos: si la falta de riego persiste, el árbol puede empezar a perder hojas y frutos de forma prematura como un mecanismo de defensa para conservar agua.

Pero tan importante como regar un limonero es podarlo, aunque esta última práctica suele pasar desapercibida para muchos.

Dar vigor y abundancia de frutos a un limonero depende en gran medida de la manera en que se lo pode y, sobre todo, del momento elegido para hacerlo.

Especialistas en agronomía coinciden en que la poda es una práctica esencial para obtener un limonero saludable, con flores constantes y una producción regular de limones a lo largo del año.

Un limonero correctamente podado recibe mejor la luz, desarrolla brotes más fuertes y previene la propagación de enfermedades, lo que se traduce en una mayor calidad y cantidad de frutos.

La estación recomendada del año para podar resulta clave: podar en el periodo adecuado estimula la recuperación del árbol, limita el impacto de posibles daños y maximiza la formación de nuevos brotes productivos.

Una vez conocemos esto podemos determinar que el mejor momento para podar un limonero, en zonas templadas, es a finales de invierno o principios de primavera, cuando el árbol está en reposo vegetativo y antes de iniciar la brotación, por lo que se recupera mejor.

La poda estimula el crecimiento de ramas nuevas y flores, manteniéndolo sano y productivo.

La poda dependerá de la edad y de la zona climática en que nos encontremos distinguiendo tres tipos de poda:

🌱 Poda de formación (primeros 3–4 años)

·       Objetivo: Darle una estructura equilibrada y fuerte.

·       Dejaremos 3-4 ramas principales, bien distribuidas, alrededor del tronco.

·    Época: Final del invierno o inicio de primavera (después del riesgo de heladas y antes del brote fuerte).

·       En climas cálidos, se puede podar a finales de otoño si no hay riesgo de heladas.

🍋 Poda de mantenimiento o producción (árbol adulto)

·    Objetivo: Favorecer la entrada de luz, eliminar ramas viejas, secas o enfermas, y estimular la fructificación.

·       Época ideal:

Ø Final del invierno – inicio de primavera: (finales de febrero – mediados de marzo) cuando han pasado las heladas fuertes, pero antes de que comience la brotación y la floración.

✂️ Poda ligera (retoques)

·       Finales de verano – inicio del otoño

·       👉 Final de septiembre – octubre

·       Útil para quitar ramas secas, chupones nuevos o corregir ramas mal orientadas.

·    Solo pequeñas correcciones, sin efectuar cortes grandes, para no debilitar antes del invierno.

⚠️ Evitaremos podar:

·       En plena floración o fructificación (ya que esto reduce la cosecha).

·       Durante heladas o calor extremo (esto genera estrés para el árbol).

·      En las podas ligeras evitaremos podas fuertes, ya que el árbol no tendría tiempo suficiente para reponerse antes del invierno. 

En un limonero conviene podar solo las ramas necesarias para mantenerlo sano, aireado y productivo.

🌳 Pero, ¿qué ramas se deben eliminar?

·       La regla de oro es sencilla:

Ø Eliminaremos las ramas secas, enfermas o dañadas.

Ø Elimina las ramas que crecen hacia adentro, se cruzan o compiten por espacio y luz, manteniendo el centro ligeramente abierto para que entre la luz.

Ø Corta aquellas ramas que se rozan constantemente, ya que pueden dañar la corteza y favorecer la entrada de enfermedades.

Ø Quita las ramas débiles que no producen frutos y las que están sobrecargadas, para que la energía del árbol se concentre en producir limones de calidad.

Ø Recorta suavemente las ramas que han dado fruto para estimular brotes nuevos.

Ø Recorta las ramas muy bajas que llegan a tocar el suelo ya que ensucian el fruto y dificultan el riego.

Beneficios de una poda correcta:

Ø Estimula el crecimiento: al eliminar lo improductivo, el árbol concentra su energía en ramas sanas, creciendo más fuerte y rápido.

Ø Mejora la producción: favorece la entrada de luz y aire, desarrollando limones más grandes y jugosos.

Ø Previene enfermedades: un limonero ventilado y soleado es menos propenso a plagas.

Ø Refuerza la estructura: evita ramas débiles o cruzadas que puedan romperse.

Ø Facilita la cosecha: ramas bien distribuidas hacen más fácil recolectar los frutos. 

💡 Consejos prácticos para la poda: 

·    Desinfecta las herramientas antes y después de usarlas, para evitar enfermedades.

·       No cortes más del 25–30 % de la copa en una sola temporada.

·       Evitaremos podar en plena floración (abril – mayo) o en pleno calor (julio – agosto)

·       Si podas ramas gruesas, aplica pasta cicatrizante para evitar infecciones.

·     Riega abundantemente después, si el clima es seco, para ayudar a la recuperación.

·       Si nuestro limonero es joven, la poda de formación la efectuaremos en los mismos meses (febrero – marzo)

·    En la costa mediterránea podremos podar un poco antes, incluso en enero, si no hay riesgos de heladas.

·       Evitaremos podar en plena floración (abril – mayo) o en pleno calor (julio – agosto)

·   Después de la poda principal, un abonado con estiércol bien hecho o abono cítrico ayuda a que rebrote con fuerza.

·    La altura final deberá estar entre 2,2 y 2,5 m, para que podamos recolectar sin escalera. 

Como es normal, los limoneros pueden verse afectados por distintas plagas, pero hay algunas que suelen ser mucho más comunes que otras. Una de las más usuales es el pulgón.

Un insecto pequeño que se agrupa en brotes nuevos y chupa la savia, debilitando la planta poco a poco. Otro visitante habitual es la mosca blanca, que pone sus huevos en el envés de las hojas y produce una melaza que atrae hongos.

La cochinilla también es una de las plagas más problemáticas, sobre todo la de tipo algodonoso. Se pega a los tallos y hojas, y suelta una sustancia pegajosa que no solo afecta el crecimiento, sino que puede provocar la aparición de hongos negros.

El Minador de hoja es otra plaga que suele aparecer en los limoneros, una larva que se introduce en el interior de la hoja y va dejando un caminito en forma de túnel.

Además, hay que tener cuidado con la araña roja, que suele atacar en épocas secas y calurosas. El trips, por su parte, daña flores y frutos, causando manchas y deformaciones.

Estas plagas no solo afectan la estética del limonero, sino que también reducen su producción.

Conclusiones:

Tener un limonero en el huerto representa una opción sostenible y beneficiosa, ya que proporciona frutas frescas y de calidad, aporta autosuficiencia alimentaria reduciendo la dependencia de productos comerciales y contribuye a la biodiversidad del entorno. Además, su valor ornamental y su bajo mantenimiento lo convierten en un árbol ideal para integrar en un huerto ecológico, fomentando prácticas responsables y un mayor contacto con la naturaleza.

Frase del día:

Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.” Platón (427 a.C. – 347 a.C.) Filósofo griego.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Tareas en el Huerto en Noviembre

En noviembre, el huerto se enfoca en preparar para el invierno y aprovechar los cultivos de temporada de frío y preparar el suelo para la próxima temporada. Podemos sembrar hortalizas de raíz como zanahorias y rábanos, de hoja como espinacas y acelgas, y otras como habas, ajos, cebollas y lechugas. Es un mes de tareas de mantenimiento y proteger los cultivos del frío.

El buen habero, ha de sembrar en todos los santos y cavar en enero.”

El huerto entra en una etapa de transición y reposo. Es tiempo de limpiar, proteger, preparar y reflexionar. Aunque la actividad visible disminuye, las tareas de mantenimiento y planificación son fundamentales para asegurar un buen inicio de la próxima temporada.

Las temperaturas en este mes comienzan a descender, y el suelo se enfría, lo que nos obliga a los amantes de la horticultura a adaptar los cultivos y tareas a las nuevas condiciones.

El invierno está a la vuelta de la esquina, pero, a pesar de que cada día hace más frío, es posible continuar disfrutando del huerto y beneficiarnos de sus ventajas. No obstante, es cierto que tenemos que atender al tipo de verduras y hortalizas que podemos plantar teniendo en cuenta las bajas temperaturas. Basta con preparar nuestros cultivos para ello y, sobre todo, aprovechar este mes para empezar a plantar especies vegetales resistentes al frío. 

El huerto en noviembre empieza a ralentizar todos los procesos biológicos de las plantas en general y las adventicias no escapan tampoco a este fenómeno, ¡¡¡menos mal!!! Después del frenesí de la primavera y el verano, los cultivos y sus competidores empiezan a darnos algo de tregua. Aunque no del todo porque seguimos sembrando, trasplantando y recolectando algunas cosillas.

Nuestro huerto quiere entrar en reposo, pero todavía hay mucho que hacer en él. La dedicación que le demos al mismo será proporcional al resultado final, así que manos a la obra. De hecho, el frío no debe desanimarnos, ya que algunas hortalizas son perfectamente aptas para estas temperaturas. Veamos algunos cultivos que podemos plantar en Noviembre:

Las Habas, es uno de los cultivos por excelencia de los meses de frío. Aunque como tal no es exigente, sí demanda cierto tiempo y dedicación. Puede sembrarse por voleo, aunque en climas muy fríos, conviene hacerlo en semillero. La clave para que germine y crezca lo suficiente para ser trasplantada está en la humedad: necesita un sustrato que esté húmedo de forma constante.

El Puerro, un vegetal sencillo de cultivar y con una potencia aromática única. Es amante de la sombra por lo que hemos de escoger bien el lugar de plantación. De siembra por voleo, necesita una temperatura superior a 8 grados durante al menos 15 días para germinar correctamente. Una vez los plantones han crecido conviene aclararlos para dejar suficiente espacio de desarrollo a cada planta. Necesita profundidad para crecer.

La acelga y los guisantes, son unos cultivos que encuentran en noviembre un buen momento para germinar. Estas plantas son resistentes al frío y su siembra en este mes asegura una cosecha continua durante la temporada invernal.

Asimismo, zanahorias y borrajas tampoco deben quedar fuera de la planificación de este mes. Estos cultivos permiten obtener productos frescos para el inicio del año.

No debemos olvidarnos de los tradicionales de la dieta mediterránea, el ajo y la cebolla, estos encuentran en este mes el momento perfecto para ser plantados.

Aunque ciertamente la actividad en el huerto parece reducirse en noviembre, es un mes de plantación clave. Las hortalizas mencionadas garantizan una cosecha rica y variada para enfrentar el invierno con productos frescos y deliciosos.

En zonas cálidas todavía tenemos la gran suerte de seguir recolectando tomates, berenjena, calabacines, puerros y pimientos. Productos que en las zonas más frías ya dejaron de recolectarse hace tiempo.

Además de la plantación, noviembre es un mes ideal para llevar a cabo una serie de tareas en el huerto, preparándolo para la llegada del invierno.

🛠Tareas del Huerto en Noviembre – Zona Mediterránea

       Huerto en tierra – Clima templado, otoñal y húmedo.

·       1ª Semana: Preparación y limpieza

Ø Retirar restos de cultivos de verano (tomates, pimientos, calabacines…)

Ø Labrar y enriquecer el terreno en el que no vayamos a plantar nada, de cara a retomar los cultivos de primavera.

Ø Colocar mantillo (paja, hojas secas o compost) para conservar humedad.

Ø Si tenemos árboles frutales en nuestro huerto, este es un buen momento para podarlos y retirar las ramas muertas o enfermas. La poda permite que el árbol concentre su energía en las partes más sanas ayudando a prevenir enfermedades. 

Ø Siembras directas: ajos, habas y guisantes.

Ø En semillero protegido: lechugas, escarolas y acelgas.

Manzanas, buenas y buen calibre.

Rama rota por exceso de peso.

·       2ª Semana: Siembras de invierno

Ø Siembras directas: rábanos, nabos, espinacas y canónigos.

Ø Trasplantes: cebollas tempranas, puerros y coles.

Ø Reduce el riego, pero evita que la tierra se seque.

Ø Añade ceniza de madera (rica en potasio) si tienes calabazas o coles creciendo. 

·       3ª Semana: Protección y mantenimiento  

Ø Coloca telas anti heladas o campanas sobre las plantas tiernas. 

Ø Aporca la tierra de la base de coles y puerros para proteger las raíces. 

Ø Comienza un compost nuevo con hojas secas y restos del huerto. 

Ø Cosechas: acelgas, espinacas, rábanos, lechugas, zanahorias y nabos. 

Ø Frutas: caquis, granadas, cítricos, manzanas tardías. 

·       4ª Semana: Revisión y planificación

Ø Comprueba drenaje y elimina charcos tras lluvias.

Ø Revisa tutores, mallas y protecciones.

Ø Planifica rotación de cultivos para invierno y primavera.

Ø Cosechas: últimas calabazas, coliflores, berzas, brócolis, acelgas y primeros cítricos. 

💡 Consejos extra para noviembre en el huerto:

·       Evita heladas tempranas cubriendo plantas jóvenes por la noche.

·       Ajos y habas son los protagonistas del mes: ya que resisten bien el frío.

·       Vigila babosas y caracoles, muy activos con la humedad otoñal.

Conclusiones:

En noviembre, el huerto entra en una etapa de descanso después de la cosecha de verano. Aprovecharemos para limpiar los restos de cultivos, abonar el suelo y preparar la tierra para el invierno. Es un mes de mantenimiento, protección contra el frío y siembra de hortalizas resistentes como ajos, cebollas, habas o espinacas. También es momento de reflexionar sobre la temporada pasada y planificar la próxima. Aunque la actividad disminuye, es un mes clave para asegurar un buen inicio del siguiente ciclo agrícola.

Frase del día:

La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.”