viernes, 16 de enero de 2026

La planta del dinero

La planta del dinero es una especie siempre verde (perenne) caracterizada por alcanzar hasta 1m. de longitud, tener raíces fibrosas y ramas suculentas. Presenta un porte herbáceo y se considera una planta glabra (planta que carece de pelos, cerdas o glándulas en su superficie, siendo lisa y a menudo brillante.)

Plectranthus verticillatus o, como vulgarmente se conoce, planta del dinero es originaria del continente africano, concretamente de la zona del sudeste de África. Sus hojas son redondeadas y carnosas, a veces con bordes dentados y un ligero aroma mentolado.

De crecimiento medio y follaje exuberante. Es una planta muy apreciada porque se asocia con la prosperidad y además es fácil de cuidar y reproducir, ya que, recogiendo un esqueje y poniéndolo en agua, en pocos días ya tendremos un plantón listo para cultivar.

Es una planta perenne que puede crecer hasta un metro y vivir varios años si se cuida adecuadamente. En condiciones ideales de cultivo como luz brillante, pero indirecta, riego regular y una temperatura adecuada, la planta del dinero puede vivir de 5 a 10 años o más.

Se trata de una planta asociada a la fortuna y a la buena suerte. Aunque no hay evidencia científica que respalde esta creencia, la planta sigue siendo popular y se ha convertido en un regalo común en muchas culturas.

Se desarrolla adecuadamente en la sombra o semisombra, aunque lo más frecuente es encontrarla en los interiores o en las terrazas en cestas o macetas colgantes. Es una planta que se aclimata bien tanto dentro como fuera de los hogares y que puede pasar de colgante a cubresuelos en función de donde la plantemos.

Otra de sus virtudes son sus flores. produce unas flores muy pequeñas de color blanco o lavanda en verano, pero son muy poco vistosas. ¡Las flores no son espectaculares, pero dan un toque!

Algunas veces vemos problemas de floración en nuestra planta del dinero. Esto es posible que este motivado por una mala ubicación de la planta, en la que haya mucha sombra. Para que la planta florezca la iluminación es importante, por lo que tendremos que reubicarla a una zona con exposición directa al Sol.

🌟 Una antigua tradición decía que si conseguías desarrollarla a través de un esqueje (¡no vale comprarla!) y crecía sin problemas eras “apto” para tener suerte en tu vida y ganar mucho dinero.

Sus hojas muy características son onduladas, pequeñas, redondas, dentadas, y de un verde oscuro.

Los cuidados respecto al cultivo, prefiere un suelo fresco, drenado y húmedo. Al ser una planta procedente de lugares cálidos y tropicales, exige un ambiente húmedo y temperaturas estables, que no bajen nunca de los 5 ºC.

🌧Es una planta resistente y adaptable que no requiere mucho riego. La frecuencia de riego dependerá de las condiciones ambientales, la humedad del suelo y la temperatura. En general, es mejor regar la planta del dinero cuando la capa superior del suelo está seca al tacto. Esto suele ser una o dos veces por semana en la mayoría de lugares.

En cuanto a la época del año, en invierno la planta del dinero necesitará menos agua que durante los meses de verano, cuando la temperatura es más cálida y las horas de luz son más largas. 

La planta del dinero es resistente y no requiere mucho fertilizante. Sin embargo, es beneficioso proporcionar nutrientes adicionales para mantener la planta saludable y promover un crecimiento vigoroso. Necesita ser fertilizada una vez al mes durante la primavera y el verano, cuando está en su período de crecimiento activo. En otoño e invierno, es recomendable fertilizarla cada dos o tres meses.

✂️ Aunque el crecimiento de los tallos de la planta del dinero suele ser bastante vertiginoso, esta planta no necesita una poda regular, pero podemos podarla para mantener su forma o controlar su tamaño. Comenzaremos retirando todas las ramas y hojas muertas o enfermas. Recortaremos cualquier crecimiento desordenado que puede estar haciendo que la planta luzca poco atractiva.

La mejor época para podar la planta del dinero es durante la primavera o el verano, cuando la planta está en su período de crecimiento activo. Evitaremos podar la planta durante el otoño o el invierno, ya que esto puede ralentizar su crecimiento.

Empezaremos por los tallos largos que cuelgan en exceso. El procedimiento de poda más sencillo consiste en cortar hasta 10 cm los bordes de las plantas o la terminación de las ramas. Esto se conoce como poda de rejuvenecimiento.

🐛 Como es lógico, las plantas del dinero también son susceptibles a enfermedades fúngicas y bacterianas pudiendo hacer que la planta muera, ya que un exceso de humedad puede perjudicarlas de manera grave. Si la planta tiene hojas amarillas o marrones y manchas, esto podría indicar que está enferma. Al igual que a otras plantas, las plagas como los ácaros, las cochinillas y las moscas blancas pueden atacar la planta del dinero causándole daños.

Dos síntomas en las hojas que nos indican que el crecimiento de nuestra planta del dinero no es el adecuado:

Hojas marrones y lacias:

A menudo podemos ver como las hojas viejas de nuestra planta del dinero presentan un aspecto clorótico, con tonalidades marrones y aspecto laceo.

Es un claro síntoma de que nos hemos pasado con el aporte de agua. Tenemos una maceta encharcada o un bajo contenido de oxígeno en el sustrato.

Para solucionarlo, tendremos que dejar sin regar durante varios días hasta que se seque el sustrato. Eliminar cualquier resto de agua en el plato, si es que la hay, y exponer la planta del dinero a condiciones de sol o semisombra, pero sin mucha intensidad.

Puntas secas y duras:

Todo lo contrario, al caso anterior cuando tenemos las puntas de las hojas secas, que incluso se desprenden dichas partes al tacto, aparentemente falta agua.

Lo podremos comprobar fácilmente examinando el sustrato (no la parte superficial si no el interior).

La solución, claro está, será aportar una buena cantidad de agua, dejando que drene y eliminando cualquier resto sobrante del plato.

Si las hojas empiezan a ennegrecerse es porque la planta tiene un exceso de agua. Vigilaremos el riego para evitar posibles enfermedades.

La planta del dinero crecerá de una forma u otra dependiendo de la luz que reciba. Dado su origen africano, esta especie necesita sol, aunque mejor que reciba la luz de manera indirecta, pues un exceso de rayos solares puede provocar quemaduras superficiales en las hojas.

En interiores, la mejor ubicación es cerca de una ventana luminosa.

Resumiendo: cuidados y necesidades de nuestra planta del dinero.

🌞 Luz

  • Prefiere luz indirecta brillante.
  • En interiores, la colocaremos cerca de una ventana orientada al este o al sur. Aunque dicen que “el lugar idóneo para atraer riqueza y prosperidad es el sureste.”
  • Evitaremos el sol directo fuerte, ya que puede quemar sus hojas. Tolera la semisombra.

💧 Riego

  • Moderado, dejando secar la capa superior de la tierra entre riegos. 
  • En primavera y verano: 2–3 veces por semana según el calor. 
  • En otoño e invierno: reducir a 1 vez cada 7-10 días. 
  • No dejes agua en el plato para evitar pudrición de raíces. Deja secar el primer centímetro de sustrato entre riegos. 

🌱 Sustrato

  • Necesita una tierra que drene bien. 
  • Una mezcla ideal: tierra universal + perlita o arena para airear. 

🌡 Temperatura y humedad 

  • Temperatura ideal: 15–25 °C. No menos de 5 ºC. 
  • No le gustan las corrientes de aire ni los cambios bruscos. 
  • Tolera ambientes secos, pero agradece un poco de humedad ambiental. 

🌸 Abono 

  • En primavera y verano, la abonaremos cada 20–30 días con fertilizante líquido para plantas verdes. 
  • En invierno no necesita fertilización. 

✂️ Poda 

  • Corta las puntas para que crezca más compacta y frondosa. 
  • Retira hojas amarillas o secas para evitar plagas. 
  • Gira la maceta cada semana para que crezca simétrica. 

🔄 Propagación 

  • Muy fácil: corta un tallo sano, ponlo en agua o directamente en tierra húmeda y observaras como enraíza rápido.

💰 Tip extra de “buena suerte” 

  • Se cree que su presencia favorece la llegada de oportunidades económicas. 
  • Muchas personas la colocan cerca de la puerta de entrada o en la zona de trabajo para “activar la energía del dinero”, según la tradición. 
  • Mantenerla verde y saludable se asocia con la llegada de abundancia.
  • Perfecta para colgar o poner en maceta que permita que caigan sus tallos. 
  • Regalar una planta del dinero se considera un gesto de buenos deseos para que la persona reciba prosperidad.

(Estos efectos son creencias culturales o de feng shui, no tienen base científica, pero pueden motivar y dar una sensación positiva en el entorno).

🌱 Beneficios reales (científicos y prácticos)

1.  Purificación del aire

Ø Como la mayoría de las plantas de interior, ayuda a absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno, mejorando la calidad del aire.

Ø Puede atrapar pequeñas partículas de polvo, reduciendo la contaminación interior.

2.  Humedad ambiental

Ø Aporta un toque de humedad natural, útil en climas secos o en habitaciones con calefacción. 

3.  Reducción del estrés

Ø Cuidar una planta y verla crecer genera sensación de calma y bienestar, lo que puede mejorar el ánimo. 

Conclusiones: 

Mantén la planta sana, limpia y en crecimiento, ya que, según la tradición una planta fuerte simboliza una economía estable.

Evita que tenga hojas secas o descuidadas, ya que se asocia con “energía estancada”.

Tener una planta del dinero no solo embellece y oxigena el hogar, sino que también funciona como un recordatorio diario de crecimiento, abundancia y equilibrio.

Aunque su “poder” económico es simbólico, su presencia genera bienestar real y una sensación de optimismo en el espacio.

Si seguimos estos pasos nuestra planta del dinero estará sana y seguirá atrayendo buena energía. 🪙 💰

Frase del día:

La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da.” Schopenhauer (1788 – 1860) Filósofo alemán.

jueves, 8 de enero de 2026

Tareas en el Huerto en Enero

Es hora de evaluar el trabajo realizado los meses anteriores y planificar los venideros. Ver qué ha salido mal, qué se puede mejorar y qué nuevas técnicas o elementos queremos añadir o probar.

Para poder disfrutar de los frutos deseados, a la hora de sembrar, ya sea árboles frutales, hortalizas, verduras u otro tipo de plantas, es necesario prestar atención a los factores que intervienen en el correcto crecimiento de cada semilla o esqueje. Y para ello, los aspectos clave que se deben atender se dividen entre geográficos y estacionales.

En enero, las tareas del huerto dependen totalmente del hemisferio y del clima local de donde nos encontremos. Por lo general este mes es un mes de mantenimiento y preparación en el huerto, además de la plantación de los ajos, si no lo hemos hecho ya en diciembre.

Quizás se trate del mes de menor actividad en el huerto. Por lo tanto, podemos aprovechar para preparar y planificar nuestro huerto, creando las bases para una temporada de cultivos llena de éxitos, ya que de las tareas que hagamos hoy dependerán los cultivos de mañana.

No es aconsejable efectuar demasiadas siembras durante este mes. En climas cálidos podemos sembrar algunas hortalizas como el ajo o la lechuga, incluso podemos comenzar a confeccionar los planteles de las verduras y hortalizas que queramos cultivar en primavera y verano.

Para Castellón (hemisferio norte, clima mediterráneo), enero es un mes suave, pero con riesgo de heladas puntuales, ideal para preparar, mantener y sembrar cultivos de invierno.

🛠 Mantenimiento y preparación

TAREAS de ENERO en el HUERTO

- Siembra de ajos y ajos tiernos (si no lo hemos hecho en Diciembre).

- Plantar cebollas babosa tempranas y cebollas blancas.

- Hacer semilleros de puerros en cama caliente.

- Comenzar la poda de los rosales.

- Comenzar la poda de los árboles de hoja caduca y de pepita.

- Sembrar habas y guisantes.

- Mantener los cultivos invernales: puerros, zanahorias, borrajas, coles, etc.

- Terminar el tratamiento con Cobre y aceite en los frutales.

- Terminar de recoger las hojas para su compostaje.

- Acolchado de plantas sensibles con paja, césped, cortezas de pino y mantas térmicas, aun dentro de los invernaderos.

- Si no hemos podido hacerlo en otoño y la tierra está en condiciones, enterraremos el estiércol, si puede ser del año anterior, mejor.

- Mantenimiento y limpieza de las herramientas.

- Preparar el diseño de la parcela, rotaciones y demás.

Así mismo, durante este mes, podremos recolectar algunas hortalizas como berzas, coliflores, zanahorias, acelgas, nabos, remolachas, puerros o cebollas tiernas. En climas templados también se pueden cosechar lechugas, escarolas, canónigos, rábanos, apio, habas y guisantes.

✂️ Podas

·  Podar frutales de hoja caduca y pepita: manzano, peral, ciruelo, melocotonero, almendro, vid.

·       Eliminar ramas secas o enfermas.

·       No podar cítricos todavía (mejor a finales de invierno).

Qué podemos sembrar (según clima)

Tirabeques.

Alcachofas.

Siembra directa

  • Ajos, habas, guisantes, espinacas,  rábanos, patatas, tirabeques, alcachofas.
  • Zanahorias (priorizando variedades tempranas.)
  • Lechugas de invierno.

Semillero protegido

·       Cebolla, puerro, col, coliflor, brócoli y acelgas.

·       Podemos comenzar con los semilleros de tomate, pimiento y berenjena.  

🧺 Cosechas habituales

·       Coles, coles de Bruselas, brócoli, cardo, nabos, coliflor, acelgas, espinacas, puerros y lechugas.

🐛 Plagas y cuidados

·       Vigilar caracoles y babosas tras lluvias.

·       Control preventivo de hongos si hay mucha humedad.

·       Aplicar aceite de invierno en frutales para reducir plagas hibernantes.

·       Evitar riegos excesivos.

Este primer mes del año es fundamental a la hora de planificar los cultivos que cultivaremos posteriormente. Además de pensar cuáles son las plantas de huerto que queremos cultivar, es necesario plantearse con tiempo la rotación de cultivos, una tarea fundamental para evitar el agotamiento del suelo y también la aparición de plagas y enfermedades.

Por otro lado, enero es también un buen momento para recuperar el suelo del huerto. La combinación de frío, heladas nocturnas y agua termina por compactar el terreno, eliminando cualquier opción de enraizar que tengan las plantas.

Esta compactación provoca también una pérdida de nutrientes en el suelo de cultivo. Para solucionarlo es necesario labrar la tierra y enriquecerla con estiércol o con humus de lombriz. Esta labor la realizaremos hacia finales de mes, cuando las heladas nocturnas hayan comenzado a desaparecer.

Además de estas labores cruciales, hay una fundamental: preparar nuestros semilleros. Es la manera de poner en marcha los cultivos que disfrutaremos después; una tarea que debemos hacer o bien dentro de un invernadero o utilizando un semillero de cama caliente, de forma que los semilleros queden protegidos de las bajas temperaturas.

 


Comienzo de los planteros.

Ajos ya plantados.

Conclusiones:

Tener y cultivar un huerto en enero (pleno invierno en el hemisferio norte) permite sacar varias conclusiones importantes:

·       El huerto no se detiene en invierno: Aunque el crecimiento es más lento, enero es clave para mantener cultivos resistentes (lechuga, espinaca, ajo, cebolla, habas) y preparar el terreno para la primavera.

·   Se aprende a planificar: Enero invita a reflexionar sobre lo sembrado meses atrás, evaluar qué funcionó y organizar rotaciones, semilleros y mejoras del suelo.

·   Mayor cuidado y observación: El frío exige proteger las plantas (acolchado, túneles, mantas térmicas), lo que aumenta la atención y el conocimiento del huerto.

·    Menor presión de plagas: Las bajas temperaturas reducen plagas y enfermedades, facilitando la labor ecológica del huerto.

·      Aprovechamiento del suelo: Es un buen momento para enriquecer la tierra con compost, estiércol o abonos verdes, mejorando su fertilidad.

·       Beneficios emocionales y educativos: Trabajar el huerto en enero aporta calma, contacto con la naturaleza y refuerza la constancia y la paciencia.

En resumen, tener un huerto en enero demuestra que la agricultura es un proceso continuo. Aunque la producción sea menor, es un mes fundamental para el aprendizaje, el cuidado del suelo y la preparación de futuras cosechas.

En enero, el huerto entra en una etapa de reposo y mantenimiento. El crecimiento de las plantas es más lento por el frío, pero se siguen cuidando cultivos resistentes, protegiéndolos de las bajas temperaturas. Es un mes ideal para observar, planificar y preparar el suelo, añadir compost y organizar las siembras futuras. Aunque la producción es menor, enero es clave para asegurar un buen huerto en primavera.

Frase del día:

La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.” Proverbio africano.